{"id":92503,"date":"2022-01-19T09:29:15","date_gmt":"2022-01-19T09:29:15","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-ojo-que-ve-a-dios\/"},"modified":"2022-10-11T08:39:21","modified_gmt":"2022-10-11T08:39:21","slug":"el-ojo-que-ve-a-dios","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-ojo-que-ve-a-dios\/","title":{"rendered":"El Ojo que Ve a Dios"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-55098\" title=\"\" src=\"http:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-1.png\" alt=\"\" width=\"119\" height=\"105\" srcset=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-1.png 119w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-1-24x21.png 24w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-1-36x32.png 36w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-1-48x42.png 48w\" sizes=\"(max-width: 119px) 100vw, 119px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No puedo decir con certeza lo que el Maestro Eckhart quiso expresar con este dicho bastante intrigante y misterioso. Lo que puedo decir es lo que significa para m\u00ed.<\/p>\n<p>Los rosacruces cl\u00e1sicos usaron una f\u00f3rmula espiritual para describir el camino de la liberaci\u00f3n. Esta f\u00f3rmula siempre actual tiene tres aspectos o fases:<\/p>\n<blockquote>\n<ul>\n<li><em>De Dios nacemos, <\/em><\/li>\n<li><em>en Jes\u00fas morimos, <\/em><\/li>\n<li><em>a trav\u00e9s del Esp\u00edritu Santo renacemos. <\/em><\/li>\n<\/ul>\n<\/blockquote>\n<p>Es una f\u00f3rmula con una enorme profundidad, pero en los o\u00eddos de una persona moderna suena bastante anticuada, tal vez incluso dogm\u00e1tica. Es por eso por lo que voy a reformular esta f\u00f3rmula espiritual de una manera que se adapte a este art\u00edculo, pero en esencia no hay diferencia. Las tres fases tambi\u00e9n podr\u00edan describirse como:<\/p>\n<blockquote>\n<ul>\n<li><em>Dios nos conoce a todos por nuestro nombre;<\/em><\/li>\n<li><em>Dios nos ve;<\/em><\/li>\n<li><em>Nosotros vemos a Dios.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<\/blockquote>\n<p>Empecemos por el principio. Cada chispa espiritual, cada microcosmos, es una creaci\u00f3n de Dios, es un hijo de Dios. Como creaciones del Esp\u00edritu, todos estamos afiliados en el Libro de la Vida y, por lo tanto, podemos decir que el Padre nos conoce a todos por nuestro nombre. La base es buena, pero nosotros, como personas f\u00edsicas, ya no estamos en armon\u00eda con esta base espiritual. \u00bfPor qu\u00e9 no? Bueno, es una historia larga, pero en el fondo lo sabemos. Cuando nos miramos honestamente a nosotros mismos, cuando vemos el estado en el que se encuentra nuestro planeta, entonces lo sentimos; no deber\u00eda ser as\u00ed.<\/p>\n<p>Es como si Dios hubiera desviado la cabeza y cerrado los ojos ante nosotros. \u00bfAbandon\u00f3 entonces a sus propios hijos? No, por supuesto que no, solo parece as\u00ed. Estamos pagando el precio de la libertad de elecci\u00f3n. Debemos aprender a ser responsables de toda la creaci\u00f3n, no solo de nosotros mismos. Cuando salimos de nuestro hogar paterno como adultos j\u00f3venes, cerramos la puerta. S\u00ed, libertad, \u00a1ahora puedo hacer lo que quiera! Olvidamos nuestra herencia, olvidamos que somos parte de un todo m\u00e1s grande, porque nos pesa.<\/p>\n<p>La pregunta es entonces: \u00bfc\u00f3mo podemos cambiar nuestra situaci\u00f3n para que Dios comience a vernos de nuevo? Ahora estamos entrando en la segunda fase de la f\u00f3rmula espiritual. \u00bfPor qu\u00e9 el Padre ya no nos ve? Bueno, porque le hemos cerrado la puerta. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 esta puerta que conduce a Dios? Es la puerta de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>La chispa espiritual, nuestro verdadero nombre, nuestro nombre heredado, se encuentra como una piedra angular en el centro de nuestro microcosmos. Pero este verdadero nombre, el YO SOY, no puede entrar en nuestra personalidad f\u00edsica porque la puerta est\u00e1 cerrada. Significa que nuestro coraz\u00f3n, nuestro deseo, est\u00e1 dirigido al mundo fuera de nosotros y no a nuestro verdadero nombre. Visto desde una perspectiva espiritual, nuestro coraz\u00f3n est\u00e1 cerrado, contaminado, gobernado por las fuerzas de la materia. Ahora entendemos por qu\u00e9 los textos sagrados siempre enfatizan la importancia de la \u00abpureza de coraz\u00f3n\u00bb. Cuando purificamos nuestro coraz\u00f3n, lo limpiamos, volvemos su deseo a nuestro propio centro, entonces abrimos la puerta de nuevo. Dios nos abre los ojos y el agua de la Vida fluye a trav\u00e9s de la puerta abierta en nuestra personalidad. Ahora Dios nos ve de nuevo, eso significa que puede tocarnos, alimentarnos y protegernos.<\/p>\n<blockquote><p><em>De hecho, el agua que les doy se convertir\u00e1 en ellos en un manantial de agua que brotar\u00e1 hasta la vida eterna<\/em>.<a id=\"footnoteref1_1q983tx\" name=\"footnoteref1_1q983tx\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/eye-sees-god#footnote1_1q983tx\"> 1<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>El hecho de que el Padre nos vea de nuevo, ya es una gran bendici\u00f3n. A trav\u00e9s de su gracia nuestra relaci\u00f3n con lo divino puede madurar. Aun as\u00ed, la conexi\u00f3n es unilateral; Dios nos ve, pero nosotros no vemos a Dios. Tenemos la misma situaci\u00f3n en la paternidad. Primero los padres conciben al ni\u00f1o, luego ven al ni\u00f1o y m\u00e1s tarde, cuando se desarrollan los ojos del reci\u00e9n nacido, el ni\u00f1o ve al padre y a la madre. Es debido al amor y cuidado de los padres por lo que el reci\u00e9n nacido abre los ojos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sabemos que nuestros ojos naturales son suficientes para ver a nuestros padres, pero para ver a Dios se quedan irremediablemente cortos. Los ojos f\u00edsicos son un producto del mundo, del tiempo y el espacio y, por lo tanto, la infinitud de la eternidad escapa a su mirada. Son parte del plano horizontal de la vida y est\u00e1n orientados a las cosas de fuera de nosotros. Simb\u00f3licamente podemos representarlos como:<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-55112\" title=\"\" src=\"http:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-2.png\" alt=\"\" width=\"129\" height=\"50\" srcset=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-2.png 129w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-2-24x9.png 24w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-2-36x14.png 36w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-2-48x19.png 48w\" sizes=\"(max-width: 129px) 100vw, 129px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando pensamos en la leyenda de Narciso, sabemos que vio su propio reflejo en el agua. Los elementos le mostraron su reflejo como imagen exterior. No se ve\u00eda a s\u00ed mismo con la visi\u00f3n interna del autoconocimiento, no como un YO SOY, sino simplemente como un reflejo externo. Y se enamor\u00f3 de esta imagen especular. De esta manera perdi\u00f3 su &#8216;Primer amor&#8217; y la reemplaz\u00f3 por una imagen material.<\/p>\n<p>Nosotros, como personas nacidas en la naturaleza, no diferimos mucho de Narciso. Adem\u00e1s, nos proyectamos en los elementos y nuestro cuerpo f\u00edsico es nuestro reflejo. Y de ese cuerpo, o del de otra persona, nos enamoramos. Por lo tanto, nos vendemos a los elementos, a las ondas que siempre se desvanecen en el agua. Nuestros ojos externos tratan de aferrarse a lo que perece y as\u00ed nuestros ojos rompen nuestro coraz\u00f3n. Pero el sufrimiento y el dolor tienen un efecto purificador, y despu\u00e9s de un viaje interminable a trav\u00e9s de los elementos, llegamos a una revoluci\u00f3n interior, nos damos la vuelta, nos convertimos.<\/p>\n<p>Luego detenemos la adoraci\u00f3n de la imagen exterior. Dejamos atr\u00e1s el plano horizontal y alcanzamos la profundidad interior a trav\u00e9s del autoconocimiento verdadero. Nuestro ojo interno se despliega. Hemos a\u00f1adido un tercer ojo a los ya existentes. Simb\u00f3licamente podemos representar esta nueva situaci\u00f3n como:<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-55126\" title=\"\" src=\"http:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-3.png\" alt=\"\" width=\"110\" height=\"101\" srcset=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-3.png 110w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-3-24x22.png 24w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-3-36x33.png 36w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-3-48x44.png 48w\" sizes=\"(max-width: 110px) 100vw, 110px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este tercer ojo interno busca su &#8216;Primer amor&#8217;. Encuentra a este ser querido en el centro, en el coraz\u00f3n de su ser. Debido a esto, lo que ya se hab\u00eda manifestado en el coraz\u00f3n ahora va a florecer en la cabeza. Es por eso por lo que al tercer ojo tambi\u00e9n se le llama el \u00abcoraz\u00f3n celestial\u00bb. La cabeza y el coraz\u00f3n se convertir\u00e1n en una imagen especular perfecta del otro.<\/p>\n<p>El coraz\u00f3n celestial, el tercer ojo, es el ojo que ve a Dios. Dios es Amor, Dios es Luz, Dios es Vida. Para m\u00ed las palabras del Maestro Eckhart significan lo siguiente: <em>el ojo que ve a Dios, que es el tercer ojo, el coraz\u00f3n celestial es, en esencia, el mismo ojo a trav\u00e9s del cual Dios me ve, que es la puerta abierta del coraz\u00f3n puro.<\/em> Y el Maestro Eckhart agreg\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p><em>Mi ojo y el ojo de Dios es un ojo, y una vista, y un conocimiento, y un amor.<\/em> <a id=\"footnoteref2_56fn5qs\" name=\"footnoteref2_56fn5qs\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/eye-sees-god#footnote2_56fn5qs\">2<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Luego la \u00abestrella de la ma\u00f1ana\u00bb, o \u00abla estrella brillante\u00bb, \u00a0se eleva en la constelaci\u00f3n humana. La cabeza se ha sometido al coraz\u00f3n (a Cristo) y es restaurada a su antigua gloria: el portador de la Luz. Es un estado de maravillosa armon\u00eda en el que la tensi\u00f3n de la mente experimental ha sido neutralizada. Es la entrada del alma en el coraz\u00f3n, la iluminaci\u00f3n de la cabeza. Pero a\u00fan hay m\u00e1s: \u00a1se necesita una tercera victoria!<\/p>\n<p>En nuestro viaje a trav\u00e9s de los elementos, hemos descendido muy profundamente en la materia; hemos alcanzado el nadir de la materialidad. \u00a1Pero cuanto m\u00e1s profunda es la ca\u00edda, m\u00e1s gloriosa es la resurrecci\u00f3n! Fuimos expulsados del para\u00edso con prendas de piel, \u00a1ahora tenemos la posibilidad de regresar con ropa blanca! Durante la primera fase descubrimos en nuestro coraz\u00f3n, en nuestro centro, al dios del Amor (Cristo) y, en segundo lugar, transformamos nuestra cabeza en &#8216;el dios resplandeciente&#8217;. Ahora necesitamos completar el tercer paso: transfigurar la vida que se manifiesta en la materia. Se trata de la vida que es inmanente e inherente a los \u00e1tomos. Cuando completamos nuestra representaci\u00f3n simb\u00f3lica, obtenemos lo siguiente:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-55140\" title=\"\" src=\"http:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-4.png\" alt=\"\" width=\"422\" height=\"226\" srcset=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-4.png 422w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-4-300x161.png 300w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-4-24x13.png 24w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-4-36x19.png 36w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Image-4-48x26.png 48w\" sizes=\"(max-width: 422px) 100vw, 422px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>1. El tercer ojo, el ojo del alma.\u00a0\u00a0\u00a0 2. Cristo, el ojo del \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0centro.\u00a0\u00a0 3. El ojo del \u00e1tomo<\/p>\n<p>La tercera fase tiene que ver con la vida que es inmanente en las part\u00edculas m\u00e1s peque\u00f1as, en las piedras de construcci\u00f3n del universo. Se trata de \u00e1tomos, mol\u00e9culas y c\u00e9lulas. \u00a1Ahora el \u00e1tomo debe abrir el ojo!<\/p>\n<p>El latido del coraz\u00f3n de Dios resuena en cada \u00e1tomo; cada \u00e1tomo tiene su propia fuente de vida. El universo entero es una inmensa manifestaci\u00f3n de la Vida vibrante. La transfiguraci\u00f3n de la materia significa b\u00e1sicamente aumentar el latido del coraz\u00f3n de los \u00e1tomos, la vibraci\u00f3n de los elementos. Tambi\u00e9n podr\u00edamos decir que se trata de elevar el nivel de conciencia de los \u00e1tomos, de integrarlos, de sintonizarlos con la vida del alma. Cuando los \u00e1tomos del cuerpo abren los ojos, cuando se activa su ardiente n\u00facleo espiritual, se convierten en una expresi\u00f3n de la vida eterna que fluye del coraz\u00f3n de Dios, el centro de todas las cosas.<\/p>\n<p>El propio Jesucristo confirm\u00f3 este triple camino universal de resurrecci\u00f3n cuando dijo:<\/p>\n<blockquote><p><em>Destruye este templo, y en tres d\u00edas lo levantar\u00e9. <\/em><a id=\"footnoteref3_ppzoson\" name=\"footnoteref3_ppzoson\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/eye-sees-god#footnote3_ppzoson\"><em>3<\/em><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Sabemos que \u00c9l cumpli\u00f3 su promesa. Pero para los ojos materiales desconcertados, solo quedaba una tumba vac\u00eda. \u00a1Cu\u00e1n diferente es la realidad al ojo que ve a Dios! Ahora, en la Era de Acuario, el Cristo vivo nos invita a hacer lo mismo: a abrir los tres ojos, a manifestar los tres c\u00edrculos de la Vida eterna:<\/p>\n<p>Esp\u00edritu \u2013 Alma \u2013 Cuerpo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Citas<\/strong><\/p>\n<ol>\n<li>Juan 4,14.<\/li>\n<li>Meister Eckhart: <em>Sermones<\/em>. Serm\u00f3n IV: Audici\u00f3n verdadera.<\/li>\n<li>Juan 2,19.<\/li>\n<\/ol>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":55096,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-92503","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/92503","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92503"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92503"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=92503"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=92503"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}