{"id":92173,"date":"2021-11-02T13:44:26","date_gmt":"2021-11-02T13:44:26","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/arnold-hendrik-nol-de-hartog-1869-1938-2\/"},"modified":"2021-11-02T13:44:26","modified_gmt":"2021-11-02T13:44:26","slug":"arnold-hendrik-nol-de-hartog-1869-1938-2","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/arnold-hendrik-nol-de-hartog-1869-1938-2\/","title":{"rendered":"Arnold Hendrik (Nol) de Hartog (1869-1938)"},"content":{"rendered":"<p><em>A Nol de Hartog, a veces, tambi\u00e9n se le llama \u201cel cristiano resiliente\u201d. Con sus ideas se sali\u00f3 del pensamiento ortodoxo com\u00fan, lo que provoc\u00f3 la oposici\u00f3n de varios sectores de su entorno religioso. &nbsp;Sus colegas cristianos y compa\u00f1eros te\u00f3logos le reprocharon que se alejara demasiado de las ense\u00f1anzas oficiales. Tuvo que refutar estas acusaciones. Adem\u00e1s, no rehuy\u00f3 debatir con los dirigentes y representantes de los movimientos obreros. Y no solo con ellos.<\/em><\/p>\n<p>Durante una reuni\u00f3n de protesta, en el antiguo edificio de la RAI, contra los emergentes nazis y los NSB, expuso su concepci\u00f3n de la vida. Su hijo, el conocido escritor Jan de Hartog, escribe sobre esto en su libro <em>Memorias de mi madre<\/em>:<\/p>\n<p><em>Incluso ahora, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os, la gente todav\u00eda me habla de ello: \u201cUna vez, hace mucho tiempo, antes de la guerra, escuch\u00e9 hablar a tu padre (\u2026)\u201d No puedo recordar ni una sola palabra de lo que dijo entonces. (\u2026) Pero esa noche descubr\u00ed que su valent\u00eda era aut\u00e9ntica (\u2026), me di cuenta de que \u00e9l quer\u00eda decir lo que dec\u00eda: que ser cristiano en verdad significa ser un h\u00e9roe. Al menos en su caso. (\u2026) El hecho es que mi padre actu\u00f3 conforme a sus convicciones y \u00e9l mismo hizo lo que en sus sermones les dec\u00eda a los dem\u00e1s que hicieran. [1]<\/em><\/p>\n<p>Y por si esto no fuese suficiente: \u2026 Cuando se intent\u00f3 probar cient\u00edficamente que Dios no existe y se fund\u00f3 la asociaci\u00f3n \u201cEl Amanecer\u201d, De Hartog fund\u00f3 como contrapeso \u201cLa Cumbre del Mediod\u00eda\u201d, en la que defendi\u00f3 el cristianismo y la iglesia.<\/p>\n<p>De Hartog fue un hombre audaz, conmovido y tambi\u00e9n inspirador, que trat\u00f3 de comprender la vida y realmente se tomaba muy en serio sus responsabilidades. Se gradu\u00f3 en 1903, <em>cum laude<\/em>, como doctor en Teolog\u00eda, con la tesis \u00abEl problema del libre albedr\u00edo en Schopenhauer\u00bb. Fue inusual para su \u00e9poca que se fijara en las relaciones entre filosof\u00eda, religi\u00f3n y ciencia, y que hiciera estudios comparativos entre religi\u00f3n y cultura en la Escuela Internacional de Filosof\u00eda[2]. Su versatilidad es evidente en la elecci\u00f3n de la literatura, la poes\u00eda y la m\u00fasica que cita e integra en su obra. En 1915 public\u00f3 una antolog\u00eda de la obra del fil\u00f3sofo alem\u00e1n Jakob B\u00f6hme (1575-1625), en la serie <em>Horas con\u2026. libros de sabidur\u00eda y belleza<\/em>. En el pr\u00f3logo cita las famosas palabras de B\u00f6hme:<\/p>\n<p><em>Aquel para quien el tiempo se ha convertido en eternidad y la eternidad en tiempo, est\u00e1 libre de toda lucha. [3]<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-65626\" src=\"http:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/A.H._de_Hartog.jpg\" alt=\"A.H. de Hartog\" title=\"\" width=\"422\" height=\"614\" srcset=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/A.H._de_Hartog.jpg 422w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/A.H._de_Hartog-206x300.jpg 206w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/A.H._de_Hartog-16x24.jpg 16w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/A.H._de_Hartog-25x36.jpg 25w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/A.H._de_Hartog-33x48.jpg 33w\" sizes=\"(max-width: 422px) 100vw, 422px\" \/><\/p>\n<p>A.H. de Hartog<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al igual que B\u00f6ehme, De Hartog encontr\u00f3 conflictos y oposici\u00f3n en su vida, y tal vez se reconoci\u00f3 a s\u00ed mismo en esas situaciones. &nbsp;En su libro <em>El significado de nuestra vida<\/em> profundiza m\u00e1s en este tema. Escribe:<\/p>\n<p><em>Tenemos que morir, pero el verdadero morir es la autoentrega al esp\u00edritu, de la que nace el misterio al que B\u00f6ehme se refiere as\u00ed: &#8216;Quien muere antes de morir, no perecer\u00e1 cuando muera&#8217;. [4]<\/em><\/p>\n<p>De Hartog pone el esp\u00edritu, o Dios, frente a la naturaleza. Al hacerlo, no quiere decir que la naturaleza no se realice a trav\u00e9s del esp\u00edritu divino, sino que un ser humano debe dejar atr\u00e1s la realidad inferior para poder entrar en la realidad superior.<\/p>\n<p>Por lo tanto,<\/p>\n<p><em>Un ser humano es el punto de inflexi\u00f3n de todos los fen\u00f3menos. El orden natural de la autoconservaci\u00f3n y egocentrismo debe cambiar al orden espiritual de entrega de uno mismo en el amor. Romper con el instinto natural significa nada menos que hacerse part\u00edcipes de la aptitud espiritual y, a trav\u00e9s de esta, santificar el instinto natural. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed, el ser humano transita por el desierto de la naturaleza hacia la tierra prometida del esp\u00edritu y asciende desde los valles inferiores del espacio-tiempo, la agitaci\u00f3n material, hacia las altas llanuras de lo eterno y espiritual, invulnerables. [5]<\/em><\/p>\n<p>De Hartog escribi\u00f3 muchos libros, la mayor\u00eda de los cuales han sido olvidados. Pero su pensamiento fue reconocido por dos hermanos, Wim y Jan Leene. Hasta 1917, De Hartog fue predicador en la Iglesia Grande (Groote) o St. Bavo en Haarlem. Los hermanos participaron en cada uno de sus servicios. Pero estaba claro que De Hartog no deseaba tener seguidores; en su opini\u00f3n, todo ser humano pod\u00eda ser, seg\u00fan su propia visi\u00f3n, un cristiano independiente, fuerte, con una creencia firme y una persuasi\u00f3n razonable.<\/p>\n<p>Su visi\u00f3n proporcion\u00f3 una respuesta a los hermanos a la cuesti\u00f3n de la existencia, la relaci\u00f3n entre el esp\u00edritu y la naturaleza, Dios y el hombre. A trav\u00e9s de \u00e9l encontraron la primera fuente de la que todo emana: el punto donde el esp\u00edritu divino toca al ser humano. La fuente que est\u00e1 en el ser m\u00e1s interior.<\/p>\n<p>Los dos hermanos continuaron con el principio de Dios-en-el-ser-humano, que De Hartog les plante\u00f3 de manera tan clara y realista, y tambi\u00e9n con la idea de la dualidad que est\u00e1 en todas partes, en el mundo, en el universo y dentro de la humanidad. Todo esto condujo a su concepto de los dos \u00f3rdenes de la naturaleza.<\/p>\n<p>As\u00ed podemos leer en La Gnosis Egipcia:<\/p>\n<p><em>De todas las criaturas de la naturaleza, solo el hombre es doble, afirma Poimandres. El sistema humano comprende, por una parte, la semilla de la inmortalidad, la chispa de Esp\u00edritu, llamada tambi\u00e9n la Rosa del coraz\u00f3n; por otra parte, el ser humano mortal, la forma natural. No se encuentra ninguna otra criatura que tenga tal car\u00e1cter doble. [6]<\/em><\/p>\n<p>No importa qu\u00e9 idioma sagrado lleg\u00f3 a su conocimiento [7]. Ellos reconocieron este pensamiento b\u00e1sico y comenzaron a su vez a inspirar a la gente. Volvieron a conectar a la gente con las \u201cense\u00f1anzas universales\u201d de todos los tiempos.<\/p>\n<p>Cu\u00e1n ciertas son las palabras de Arnold Hendrik de Hartog:<\/p>\n<p><em>Esta es la grandeza de una vida humana: que es un mundo en s\u00ed mismo que, incluso cuando ha desaparecido, deja su riqueza como herencia para aquellos que como buscadores intentan encontrar el mismo conocimiento. [8]<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Biograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Arnold Hendrik de Hartog fue un te\u00f3logo, predicador y profesor reformado holand\u00e9s.<\/p>\n<p>En 1906 se cas\u00f3 con J.L.G. (Lucrecia) Meyjes. Esta escribi\u00f3 el libro <em>Caminos ocultos <\/em>y tambi\u00e9n tradujo del alem\u00e1n otras obras. Se sinti\u00f3 conectada con las ideas de los cu\u00e1queros.[9] Fue profesora en la Escuela Internacional de Filosof\u00eda de Amersfoort, fundada en 1916, entre otros por su marido. Desde 1926 hasta 1930, De Hartog fue profesor especial de Apolog\u00eda del Cristianismo en la Facultad de Teolog\u00eda de la Universidad de Utrecht. A finales de 1930 fue nombrado profesor de Filosof\u00eda en el departamento de Religi\u00f3n y \u00c9tica de la Universidad de \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Citas<\/strong><\/p>\n<p><em>La unidad es la esencia de la vida y del esp\u00edritu. La vida y el esp\u00edritu significan algo m\u00e1s que la uni\u00f3n, pero se manifiestan en la uni\u00f3n conjunta. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>La muerte no vino al mundo por el pecado, en sentido exterior, sino en sentido interior: al rehuir la humanidad el esp\u00edritu de vida, que es de Dios.(\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1As\u00ed somos conducidos a la oscuridad, donde -todav\u00eda- habla el Eterno! \u00a1En el coraz\u00f3n! [10]<\/em><\/p>\n<p><em>En el Movimiento eterno, el portador de la luz brilla en el tiempo, en el mundo y en la humanidad. Esta firmeza en el coraz\u00f3n de la eternidad, este \u00abesp\u00edritu firme\u00bb de resplandor, es el bien incorruptible que reciben los que pasaron por la muerte, la muerte que apag\u00f3 la luz terrenal para que resplandeciera la luz celestial. [11]<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1En la humanidad, la materia y el esp\u00edritu, la naturaleza superior y la inferior se casan, para que el hombre pueda encontrar entre ellas el tesoro del cielo en la vasija de barro! (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>Como personalidad, el hombre trasciende la vida natural, instintiva, sin libertad y celebra la libertad del esp\u00edritu, donde rompe con el impulso natural, el instinto, la pasi\u00f3n, &nbsp;y se eleva a s\u00ed mismo. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>Su personalidad lo abarca todo en cuanto a naturaleza y lo conquista todo en cuanto al esp\u00edritu. [12]<\/em><\/p>\n<p><em>Lo que inconscientemente sue\u00f1a en la manifestaci\u00f3n espacio-temporal -los secretos del reino mineral, el surgimiento jubiloso del aroma y color floral, de la planta, flor y fruto, la graciosa movilidad del reino animal-, todo esto llega a su consumaci\u00f3n en la conciencia humana y all\u00ed se convierte en la alabanza del Eterno. El reino humano debe establecer el reino de la paz a trav\u00e9s del descenso del amor divino\u201d. [13]<\/em><\/p>\n<p><em>En el nombre Jesucristo hay dos significados: la vuelta de Dios al hombre y la ascensi\u00f3n del hombre a Dios. (&#8230;)<\/em><\/p>\n<p><em>El Cristo universal significa el esp\u00edritu vivificante, el principio divino del nuevo nacimiento, el descenso celestial, que desciende y procrea en el linaje de los hijos de los hombres. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>El Hijo de Dios se hizo Hijo del Hombre, para que el hombre se hiciese Hijo de Dios. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>La revelaci\u00f3n de Cristo en Jesucristo, el ciclo de su nacimiento, muerte, resurrecci\u00f3n, ascensi\u00f3n, se repite en s\u00ed mismo, se contin\u00faa, se lleva a cabo como fuerza motriz, como objetivo de la compasi\u00f3n, que brota del amor divino del padre en el hijo, del hijo en el esp\u00edritu, del esp\u00edritu en la humanidad renacida. As\u00ed cierra el anillo de bodas de la eternidad. [14]<\/em><\/p>\n<p><em>La Escritura brilla desde el coraz\u00f3n eterno de la verdad hacia el coraz\u00f3n del ser humano que busca y encuentra a Dios. Las Escrituras contienen, como afirma la Sra. L. de Hartog-Meyjes en el prefacio de su diario &#8216;Caminos Ocultos&#8217;, la historia del coraz\u00f3n humano que encuentra a Dios. (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>La palabra de Dios resplandece como l\u00e1mpara eterna en el santuario secreto del coraz\u00f3n del hombre reconciliado, redimido y glorificado; y al mismo tiempo esta palabra resplandece sobre el ancho mar de la temporalidad como un destello de eternidad. [15]<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuentes<\/strong><\/p>\n<p>[1] De Hartog, J.: <em>Herinneringen aan mijn moeder [Recuerdos de mi madre<\/em>], p\u00e1g. 27-28, Atlas Contacto, \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>[9] Ib\u00edd., p\u00e1g. 113.<\/p>\n<p>[2] De Hartog, A.H.: <em>Uren entrevista a Jakob B\u00f6hme<\/em> [<em>Horas con Jakob B\u00f6hme<\/em>, una selecci\u00f3n de piezas de sus obras], p\u00e1g. 7, Holanda, Baarn.<\/p>\n<p>[3] Ib\u00edd. p\u00e1g. 7, Holanda, Baarn.<\/p>\n<p>[4] Ib\u00edd. p\u00e1g. 46, Holanda, \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>[5] De Hartog, A.H. : <em>De zin van ons leven [El sentido de nuestra vida],<\/em> p\u00e1g. 162 a 175, Holanda, \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>[6] Van Rijckenborgh, J.: <em>De Egyptische Oergnosis [La Gnosis Egipcia Original<\/em>], Tomo 1, p\u00e1g. 68, Fundaci\u00f3n Rosacruz, 50080 Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>[7] Van Rijckenborgh, J.: <em>La Gnosis Egipcia Original, La Gnosis China, el Nychtemeron de Apolonio de Tiana. <\/em>Fundaci\u00f3n Rosacruz, Zaragoza, Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>[8] Huijs, P,: <em>Geroepen door het wereldhart [Llamados por el Coraz\u00f3n del Mundo],<\/em> Cita de A.H. van den Brul: \u2018J. van Rijckenborgh, &nbsp;rosacruz moderno y gn\u00f3stico herm\u00e9tico\u2019, en <em>Pentagram<\/em>, a\u00f1o 17e, nr. 2, Rozekruis Pers, Haarlem, 1995.<\/p>\n<p>[9] De Hartog, J.: <em>Herinneringen aan mijn moeder [Recuerdos de mi madre],<\/em> p\u00e1g. 113, Atlas, \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>[10] De Hartog, A.H.: <em>De zin van den dood [El significado de la muerte],<\/em> p\u00e1g. 11,12,13. 1930.<\/p>\n<p>[11] De Hartog, A.H.: <em>De zin van ons leven [El significado de nuestra vida],<\/em> p\u00e1g. 56, Holanda, \u00c1msterdam.<\/p>\n<p>[12] Ib\u00edd. p\u00e1g. 13 y 59.<\/p>\n<p>[13] Ib\u00edd. p\u00e1g. 37 y 55.<\/p>\n<p>[14] De Hartog, A.H.: <em>Christendom, [Cristianismo<\/em>] p\u00e1g. 134, 137, 138, 172. 1922.<\/p>\n<p>[15] Ib\u00edd. p\u00e1g. 66 y 67.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":15135,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-92173","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/92173","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15135"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92173"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92173"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=92173"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=92173"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}