{"id":92144,"date":"2021-10-26T18:23:40","date_gmt":"2021-10-26T18:23:40","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/circulos-de-sonido\/"},"modified":"2021-10-26T18:23:40","modified_gmt":"2021-10-26T18:23:40","slug":"circulos-de-sonido","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/circulos-de-sonido\/","title":{"rendered":"C\u00edrculos de sonido"},"content":{"rendered":"<p>Apenas destella el amanecer en el horizonte cuando el sonido viene de lejos. El primer mirlo canta: \u00a1la noche ha pasado, llega la luz del Sol! Pronto llega otro desde casi la misma distancia, luego el siguiente, y el siguiente, m\u00e1s cerca. Cada ma\u00f1ana el canto del mirlo resuena as\u00ed por la Tierra. Desde principios de la primavera hasta principios del invierno, los heraldos del Sol traen una sucesi\u00f3n de claras melod\u00edas &#8211; la breve pausa durante el per\u00edodo de muda se les perdona de todo coraz\u00f3n. Una gran red de cantos se extiende ante la luz, c\u00edrculos de alabanza. Parece que cada mirlo comienza exactamente 20 minutos antes del amanecer. Forman la obertura de una sinfon\u00eda, despu\u00e9s los p\u00e1jaros cantores m\u00e1s peque\u00f1os completan las l\u00edneas de la melod\u00eda con sus motivos m\u00e1s finos. Si se despierta con esto, el d\u00eda no se puede arruinar.<\/p>\n<p>No hace falta ser un experto para escuchar que cada ave tiene sus propias melod\u00edas \u00fanicas, claras y c\u00e1lidas en su tono. A veces hay un principiante, uno que como mucho da dos tonos, seguidos de una tonadilla corta y torpe. Y, sin embargo, tambi\u00e9n participa en el patr\u00f3n m\u00e1s grande, este mirlo tambi\u00e9n despierta a otro. El anuncio es ineludible, y lo ha sido durante siglos. Un glorioso regalo de la creaci\u00f3n. No es de extra\u00f1ar que este canto de p\u00e1jaro fuera para Paul McCartney la inspiraci\u00f3n para Blackbird, una de las canciones pop m\u00e1s bellas del siglo pasado, basada en una pieza de Bach.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los bi\u00f3logos, los p\u00e1jaros cantan para marcar su territorio. Ciertamente lo hacen, tambi\u00e9n de otras maneras. Cu\u00e1n agresivos son a veces durante la temporada de apareamiento, algunos no permiten que otro est\u00e9 a la vista. Pero al mismo tiempo, con su canto, crean una melodiosa red de c\u00edrculos de sonido entrelazados. \u00bfHasta d\u00f3nde llega su canto? Al menos lo suficientemente lejos como para inspirar al pr\u00f3ximo p\u00e1jaro a cantar su propia canci\u00f3n. En su variaci\u00f3n de tono, melod\u00eda, timbre y ritmo, forman multitud de expresiones de creatividad, receptivas a la luz. En todos los climas, incluso en clima tormentoso o con las nevadas de marzo, el canto de los p\u00e1jaros se despliega antes del amanecer, como un tejido de plumas que insta a la humanidad a escuchar. Mire la reacci\u00f3n de un ni\u00f1o peque\u00f1o cuando escucha cantar a un mirlo, y podr\u00e1 ver cu\u00e1n receptivos somos en nuestro ser m\u00e1s profundo al canto de estos mensajeros de luz.<\/p>\n<p>La naturaleza nos ha sido dada como un espejo, pero cuando nos atrevemos a abrirnos y estamos dispuestos a reflexionar sobre nosotros mismos, tambi\u00e9n puede servirnos de gu\u00eda. Toda la naturaleza est\u00e1 inspirada en la misma fuerza impulsora, que tambi\u00e9n nos impulsa a los humanos a dirigirnos hacia la luz. Llama la atenci\u00f3n que tendamos a buscar fuera de nosotros esa luz, ese calor, esa felicidad. Tarde o temprano, sin embargo, nos encontramos con la sensaci\u00f3n de que ya hemos hecho y visto todo, y que todo sigue igual. Esta experiencia ya est\u00e1 registrada en el libro b\u00edblico del Eclesiast\u00e9s. Sin embargo, todos contin\u00faan buscando, parece ser una impulso innato. Pero tal vez no estemos mirando en la direcci\u00f3n correcta. \u00bfPor qu\u00e9 no dirigir nuestra b\u00fasqueda hacia el interior, hacia nuestro propio ser interior? La chispa que yace all\u00ed esperando es un peque\u00f1o pero eficaz remanente de la Fuerza de Luz que inspira a cada ser vivo, esperando ser descubierta. El m\u00edstico alem\u00e1n del siglo XVIII Karl von Eckartshausen [1] lo describe de esta manera:<\/p>\n<p><em>Dondequiera que haya una posibilidad de absorci\u00f3n de la luz y receptividad de la luz, la luz se comunica. Sin embargo, no se impone y espera hasta que pueda ser absorbido tranquilamente.<\/em><\/p>\n<p>La luz est\u00e1 ah\u00ed para todos, j\u00f3venes y mayores, independientemente de su orientaci\u00f3n sexual, estatus, nivel de educaci\u00f3n, posici\u00f3n en la sociedad, color de piel, origen social. Ya sea que cantemos una simple melod\u00eda o soplemos alto un cuerno, quiere anunciarse a todos los buscadores de luz; espera en silencio hasta que estemos listos. Y cuando llega el momento, nuestra conciencia se abre a un canto coral plateado y a un tesoro de luz y color de una intensidad inconmensurable que va mucho m\u00e1s all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n. El hermoso coro matutino de los mirlos es un peque\u00f1o y modesto presagio de esto.<\/p>\n<p><strong>Mirlo (Blackbird)<\/strong><\/p>\n<blockquote>\n<p><em>Mirlo que cantas de madrugada<\/em><\/p>\n<p><em>Toma estas alas rotas y aprende a volar<\/em><\/p>\n<p><em>Toda tu vida<\/em><\/p>\n<p><em>solo esperabas este momento para alzar el vuelo<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mirlo que cantas de madrugadas<\/em><\/p>\n<p><em>Toma estos ojos hundidos y aprende a ver<\/em><\/p>\n<p><em>Toda tu vida<\/em><\/p>\n<p><em>solo esperabas este momento para ser libre<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Mirlo vuela, mirlo vuela<\/em><\/p>\n<p><em>Hacia la luz de la oscura y negra noche<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Los beatles [2]<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Karl von Eckartshausen, La nube sobre el santuario: Cl\u00e1sicos esot\u00e9ricos, Tercera carta, L\u00e1mpara de Trismegisto 2020<\/p>\n<p>[2] <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Jn-DcEjUuQw\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=Jn-DcEjUuQw<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":15030,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-92144","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/92144","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/15030"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92144"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92144"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=92144"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=92144"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}