{"id":92118,"date":"2021-10-23T07:56:46","date_gmt":"2021-10-23T07:56:46","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-desarrollo-espiritual-del-alma-popular-celta-parte-7\/"},"modified":"2021-10-23T07:56:46","modified_gmt":"2021-10-23T07:56:46","slug":"el-desarrollo-espiritual-del-alma-popular-celta-parte-7","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-desarrollo-espiritual-del-alma-popular-celta-parte-7\/","title":{"rendered":"El desarrollo espiritual del alma popular celta \u2013 Parte 7"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-desarrollo-espiritual-del-alma-en-la-cultura-popular-celta-parte-6\">(Regreso a la parte 6)<\/a><\/p>\n<p><strong>Druidas y cr\u00f3mlech<\/strong><\/p>\n<p>Rudolf Steiner hizo un viaje a Inglaterra en la d\u00e9cada de 1920 y visit\u00f3 los antiguos lugares mist\u00e9ricos druidas. Con su don de clarividencia, observ\u00f3 las cualidades de los sacerdotes druidas en el pasado lejano en Ilkley y Anglesey. Esto se describe en Ciencia de la Iniciaci\u00f3n y Sabidur\u00eda de las Estrellas [1].<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n se describen brevemente sus observaciones.<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda druida era b\u00e1sicamente un recuerdo inconsciente de todo lo que la Tierra ten\u00eda antes de que el Sol y la Luna se separaran de ella. Con esto ten\u00eda que ver la iniciaci\u00f3n de los sacerdotes druidas: era una iniciaci\u00f3n solar y tra\u00eda consigo la sabidur\u00eda lunar.<\/p>\n<p>Los druidas eran l\u00edderes de su pueblo o tribu, tanto en religi\u00f3n como en medicina. Eran todo en uno.<\/p>\n<p>En su dolmen cerrado, percib\u00edan los poderes espirituales del Sol, y fueron as\u00ed los continuadores de los grandes misterios hibernianos de la antig\u00fcedad, (Hibernia es el nombre latino de Irlanda). En los espacios oscuros del dolmen, cuya parte superior estaba cubierta con una piedra, era posible que el sacerdote entrenado percibiera la esencia espiritual de la luz del Sol. El sacerdote druida, de pie ante el altar, se ocupaba de las cualidades internas del Sol y, as\u00ed, la sabidur\u00eda, que era una fuerza de la naturaleza, flu\u00eda en \u00e9l.<\/p>\n<p>Debemos tener siempre en cuenta que estamos describiendo un per\u00edodo en el que no exist\u00eda la escritura. Eso vino m\u00e1s tarde, con la cultura de Od\u00edn, que trajo la escritura r\u00fanica. No se consultaba un libro para obtener conocimiento, sino que se le\u00eda en el cosmos. Los druidas le\u00edan lo que la luz del Sol hac\u00eda en los cr\u00f3mlech para conocer los secretos del universo. De esa manera, pod\u00edan decir a los agricultores cu\u00e1ndo sembrar y cu\u00e1ndo cosechar. Estos impulsos eran mucho m\u00e1s fuertes que las experiencias sensoriales del hombre moderno.<\/p>\n<p>El druida, de pie en los cr\u00f3mlech, no recib\u00eda conocimiento abstracto, sino que experimentaba all\u00ed lo que lat\u00eda en su sangre, lo que lat\u00eda en su interior. Este trabajo en su constituci\u00f3n f\u00edsica ten\u00eda, al mismo tiempo, un aspecto espiritual, y este movimiento interior era su conocimiento. As\u00ed obtuvo su iniciaci\u00f3n solar y, por lo tanto, gan\u00f3 la capacidad de comprender las fuerzas lunares que quedaron atr\u00e1s cuando la luna se separ\u00f3. Y debido a que, por un lado, fue capaz de conocer internamente la actividad solar, tambi\u00e9n le qued\u00f3 claro c\u00f3mo otras cualidades del cosmos, por ejemplo las actividades lunares, emanan de esta actividad solar. El Sol hace germinar y brotar la planta, y ella est\u00e1 limitada por la Luna, que detiene estas fuerzas germinantes. Despu\u00e9s de todo, la Luna refleja la luz del Sol. Tiene un efecto limitante en la planta porque env\u00eda las fuerzas de la ra\u00edz hacia arriba, haciendo que la planta crezca y forme tallo, hoja, flor y fruto.<\/p>\n<p>A la luz del d\u00eda, y en el verano con m\u00e1s fuerza, el sacerdote druida experimentaba lo que el Sol le revelaba, pero por la noche experimentaba las fuerzas de la Luna trabajando debajo de \u00e9l en las ra\u00edces de las plantas.<\/p>\n<p>Esto no le dio un conocimiento abstracto, sino que experiment\u00f3 las fuerzas de la naturaleza en su tejido y trabajo en toda su vivacidad. Vio estas fuerzas como seres elementales que crec\u00edan en las piedras, en las plantas y en los \u00e1rboles. Cuando estas fuerzas fueron retenidas por los dioses, dentro de los confines ben\u00e9ficos de la ra\u00edz, la flor y la hoja, se desarroll\u00f3 el crecimiento normal de la vegetaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, estos seres elementales tambi\u00e9n podr\u00edan crecer hasta dimensiones gigantescas y se les conoce como &#8216;J\u00f6tuns&#8217; en la mitolog\u00eda n\u00f3rdica. Estos seres elementales no se detuvieron en la planta: aspiraron a salir y convertirse en gigantes, gigantes de hielo, por ejemplo, que finalmente extendieron una expresi\u00f3n devastadora sobre la Tierra en forma de una helada destructora. Las fuerzas de las ra\u00edces, que flu\u00edan como una presencia ben\u00e9fica en la planta, eventualmente se convirtieron en una helada destructiva.<\/p>\n<p>Incluso lo que habitaba en el crecimiento de las hojas pod\u00eda convertirse en gigantescas tormentas de niebla que, finalmente, se transformaban en un fuego destructivo. As\u00ed, el modesto poder floreciente de una planta se convirti\u00f3 en un fuego abrasador. Entonces, se podr\u00eda hablar de los productos del adversario de los dioses.<\/p>\n<p>En los procesos meteorol\u00f3gicos, por lo tanto, se pod\u00edan ver las gigantescas fuerzas de los seres elementales del agua y del aire, en forma de escarcha burbujeante y roc\u00edo. Por su iniciaci\u00f3n solar, el sacerdote druida le\u00eda en estos procesos lo que pod\u00eda obtener del cosmos y, bajo el impulso de esta iniciaci\u00f3n, el conocimiento que pod\u00eda obtener de la ciencia lunar. Todo esto estaba claramente relacionado con lo religioso y lo social. Esto se ejemplifica mejor en la forma en que los druidas trataron la ciencia m\u00e9dica. Observaron lo que suced\u00eda con las plantas cuando se enfrentaban a los gigantes de hielo, los gigantes de tormenta y los gigantes de fuego, y trataron de reproducir estos procesos de una manera determinada. Herv\u00edan, congelaban o quemaban sus plantas, imitando lo que suced\u00eda en la naturaleza en general. Mediante la utilizaci\u00f3n de sus poderes lunares, manten\u00edan dentro de ciertos l\u00edmites, las fuerzas destructivas de los J\u00f6tuns, esos gigantes de la tormenta, las heladas y el fuego. A partir de ah\u00ed, desarrollaron sus medicinas y hierbas medicinales que se basaban en la reconciliaci\u00f3n de los gigantes con los dioses. Todos los remedios de aquella \u00e9poca ten\u00edan el poder reconciliador entre dioses y gigantes; en esos remedios, las fuerzas de los gigantes eran restringidas para someterse a la energ\u00eda solar.<\/p>\n<p>Todas estas cosas nos pueden sonar muy extra\u00f1as, pero debemos tener en cuenta que, en el momento en que estas cosas sucedieron, no hab\u00eda ni rastro de intelecto. Esta civilizaci\u00f3n cubr\u00eda gran parte del norte y centro de Europa hace alrededor de tres a tres mil quinientos a\u00f1os. En aquella \u00e9poca, nada estaba escrito y solo exist\u00eda la escritura c\u00f3smica que pod\u00eda ser le\u00edda por los sacerdotes. Luego, m\u00e1s tarde, se extendi\u00f3 un misterio que proven\u00eda de la regi\u00f3n del Mar Negro y que en la mitolog\u00eda noruega se conoce como Od\u00edn.<\/p>\n<p>La cultura de Od\u00edn es una cultura mercurial que aport\u00f3 algo nuevo adem\u00e1s del car\u00e1cter del Sol y de la Luna de entonces, a saber, un impulso <em>intelectual<\/em>. Por eso se dice que Woden u Od\u00edn es el portador de la escritura r\u00fanica; trajo un arte de desciframiento que el hombre, por primera vez, pudo crear por s\u00ed mismo de una manera primitiva e intelectual. A partir de ese momento, todo recibi\u00f3 el llamado <em>impulso de Od\u00edn<\/em>, que fue un precursor de la <em>civilizaci\u00f3n intelectual<\/em> posterior.<\/p>\n<p>Ahora bien, los sacerdotes de la cultura del Sol y de la Luna no estaban a favor de este desarrollo, que consideraban como una enfermedad. Una persona tocada por el impulso de Od\u00edn se encerraba y empezaba a pensar. Los druidas pensaban que no hab\u00eda que encerrarse en uno mismo, \u00a1hab\u00eda que vivir juntos en la naturaleza! Consideraban a las personas que hac\u00edan signos, las runas, como enfermas, que necesitaban ser sanadas.<\/p>\n<p>As\u00ed ocurri\u00f3 que la cultura de Woden u Odin no fue entendida.<\/p>\n<p>Balder era el hijo de Odin y tambi\u00e9n la <em>personificaci\u00f3n de la intelectualidad<\/em> que fue un impulso completamente nuevo. Los druidas quer\u00edan curar a Balder, pero no ten\u00edan cura para su \u00abenfermedad\u00bb. Los druidas cre\u00edan que esta intelectualidad solo pod\u00eda conducir a una cosa, a saber, a la muerte.<\/p>\n<p>En Balder, el dios que no pudo resucitar de entre los muertos, vemos al precursor del Cristo posterior que resucit\u00f3 de entre los muertos. Esto se debe a que Cristo descendi\u00f3 a la Tierra directamente desde la esfera solar, y Balder, el ser mercurial, era solo el reflejo de Cristo, personificado como luz solar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sacerdote druida buscaba sus ideas sobre lo religioso y lo social en los oscuros cr\u00f3mlech que le proporcionaban su conocimiento. Transform\u00f3 el mundo exterior de los gigantes destructivos, en medicina. Poderes que son venenosos a gran escala, se convierten en remedios beneficiosos cuando se aplican en peque\u00f1as dosis y en el lugar adecuado.<\/p>\n<p>As\u00ed, los druidas, a trav\u00e9s de la iniciaci\u00f3n solar, practicaban la sabidur\u00eda primordial dejada por los seres lunares cuando a\u00fan estaban en la Tierra. Cuando hablamos de la humanidad de hace miles de a\u00f1os, debemos ser conscientes de que, entonces, se dispon\u00eda de una conciencia completamente diferente; de lo contrario, lo anterior no ser\u00eda un esbozo real de la situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El hombre, antes del siglo XIV, ten\u00eda una constituci\u00f3n muy diferente. Estar despierto entonces, no segu\u00eda los patrones como los conocemos ahora: en la coherencia l\u00f3gica de los acontecimientos progresivos. Hoy en d\u00eda nuestra conciencia puede dividirse en: vigilia, dormir y so\u00f1ar, y tuvo su precursor en los \u00faltimos tiempos griegos.<\/p>\n<p>Las cualidades meteorol\u00f3gicas, que ahora llamamos fen\u00f3menos naturales, ten\u00edan un significado muy diferente para el hombre antiguo. Estas leyes se consideraban fuerzas elementales con una caracter\u00edstica esencial. En los bordes de los \u00e1rboles y plantas se ve\u00edan gigantes en expansi\u00f3n, seres espirituales que gobernaban sobre el viento y el clima, el granizo y la tormenta. Toda la naturaleza era una entidad viva. Podemos leer estas historias sobre los J\u00f6tuns, los gigantes de las heladas, la lluvia y el viento, en los mitos n\u00f3rdicos.<\/p>\n<p>El hombre tambi\u00e9n estaba encerrado en s\u00ed mismo, pero no como lo conocemos hoy. La gente ve\u00eda im\u00e1genes fuera de s\u00ed misma, pero no en la forma en que ahora vemos las monta\u00f1as, por ejemplo. Se sent\u00eda cercano a los gigantes de las heladas, del viento y de la lluvia, a los que ve\u00eda como esp\u00edritus de las ra\u00edces y las flores. Se sent\u00eda uno con ellos, y debido a que se sent\u00eda tan conectado, no se separaba de ellos en su vida interior.<\/p>\n<p>En esa conciencia previa hab\u00eda a\u00fan algo m\u00e1s que se distingu\u00eda. En estas im\u00e1genes, no solo vieron su existencia en el presente, sino que tambi\u00e9n vieron su vida pre-terrenal. As\u00ed como ahora vemos todo en una perspectiva espacial, ellos vieron su existencia en una perspectiva temporal; no como en un recuerdo, sino como una visi\u00f3n. Vieron que, antes de su nacimiento, viv\u00edan en un mundo espiritual, tras lo cual descend\u00edan a la Tierra en un cuerpo material. M\u00e1s tarde, la experiencia natural del mundo exterior se hizo cada vez m\u00e1s evidente. En ese momento todav\u00eda sab\u00edan que hab\u00edan nacido del esp\u00edritu, pero tambi\u00e9n vieron los fen\u00f3menos puramente materiales en la naturaleza, como las flores, las monta\u00f1as, los valles y los r\u00edos. Sintieron c\u00f3mo su forma humana hab\u00eda nacido del esp\u00edritu, pero que hab\u00eda descendido a un mundo que no ten\u00eda nada que ver con lo espiritual: lo experimentaron como seres excluidos de ese mundo espiritual. Experimentaron que hab\u00edan ca\u00eddo del mundo divino y hab\u00edan sido colocados en una naturaleza a la que no pertenec\u00eda su quintaesencia humana.<\/p>\n<p>Esto dio lugar a un sentimiento de culpa, de pecado. Surgi\u00f3 as\u00ed, en esas personas, su sentimiento de culpa, su ca\u00edda en el pecado. No era m\u00e1s que un cambio de conciencia, pero que ellos no entend\u00edan. Desde las antiguas culturas indias, eran los sabios maestros del mundo, los sacerdotes inici\u00e1ticos, los que tra\u00edan consuelo al hombre, los que hablaban como un b\u00e1lsamo a los corazones.<\/p>\n<p>Sab\u00edan que el gran Esp\u00edritu del Sol se preparaba para encarnar en la Tierra. Hace miles de a\u00f1os, el cuerpo humano no estaba tan endurecido por la acci\u00f3n de las fuerzas intelectuales como lo est\u00e1 hoy. Las almas, con paciencia y pr\u00e1ctica, pod\u00edan abrirse como un c\u00e1liz en el que se derramaba el mundo divino. Pod\u00edan leer la venida de Cristo a partir de los cambios en el mundo et\u00e9reo, cuando \u00c9l derram\u00f3 Su esp\u00edritu de vida en el mundo del \u00e9ter. Llamaron a Cristo, Righ nan Dul, el Rey de los Elementos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-desarrollo-espiritual-del-alma-popular-celta-parte-8\">(Contin\u00faa en la parte 8)<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fuentes:<\/strong><\/p>\n<p>[1] <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rudolf_Steiner\">Rudolf Steiner<\/a>, Initiationswissenschaft und Sternenerkenntnis, [Ciencia de la iniciaci\u00f3n y Sabidur\u00eda estelar] GA 228 (1923), (ingl\u00e9s: rsarchive.org)<\/p>\n<p>[2] <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Rudolf_Steiner\">Rudolf Steiner<\/a>, Die Tempellegende und die goldene Legende [La leyenda del Templo y la leyenda Dorada], GA 93 (1904), (ingl\u00e9s: rsarchive.org)<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":14953,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-92118","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/92118","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14953"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92118"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92118"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=92118"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=92118"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}