{"id":92097,"date":"2021-10-16T09:28:05","date_gmt":"2021-10-16T09:28:05","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/la-profundidad-que-conduce-hacia-la-altura\/"},"modified":"2021-10-16T09:28:05","modified_gmt":"2021-10-16T09:28:05","slug":"la-profundidad-que-conduce-hacia-la-altura","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/la-profundidad-que-conduce-hacia-la-altura\/","title":{"rendered":"La profundidad que conduce hacia la altura"},"content":{"rendered":"<p>A pesar de sus muchas toneladas de peso, la obra de arte, da la impresi\u00f3n de ser muy ligera, como si las placas se hubieran colocado sin esfuerzo. El material realmente inflexible se ve incomprensiblemente ligero y elegante. Parece como si las planchas de acero, fueran tan flexibles como papel de 150 gramos y hubieran sido modeladas sin esfuerzo de forma ondulante por las manos del artista.<\/p>\n<p>Las elegantes l\u00edneas del frente sugieren la proa de un barco; sin embargo, puedo entrar ah\u00ed.<\/p>\n<p>A la izquierda y a la derecha se alzan altos muros de acero bruto. Entre ambos se forma un camino estrecho. Camino y miro hacia arriba. La luz de arriba me acompa\u00f1a. Una pared se inclina un poco sobre m\u00ed; Me siento absorvido por la obra de arte.<\/p>\n<p>Es una experiencia vertiginosa. No m\u00e1s l\u00edneas rectas, el horizonte ha desaparecido. Los pasillos estrechos e inclinados y la curvatura de las paredes presentan una experiencia distintiva del espacio. Al mismo tiempo, qu\u00e9 extra\u00f1o, experimento un tiempo diferente, ya no lineal. No, siento como si estuviera dando vueltas en las curvas, pasillo tras pasillo, de forma c\u00edclica, continuando para siempre. Solo la luz, entre esos altos espacios, ofrece un mandato.<\/p>\n<p>El camino gira en una curva cerrada. El sonido de mis pasos cambia. Luego doy vuelta en otra esquina y de repente me encuentro en el centro, el coraz\u00f3n de la obra de arte. Es espacioso e iluminado. Tiene forma de un ojo.<\/p>\n<p>\u00a1Entr\u00e9 por un lado y ahora veo que puedo salir por el otro!<\/p>\n<p>Ahora entiendo el t\u00edtulo: &#8216;Open Ended (Abierto)&#8217;. No hay un punto final. Nadie necesita volver por el mismo camino como en un laberinto. El camino contin\u00faa.<\/p>\n<p>Se me ocurre que se trata de una obra de arte con muchas contradicciones. El enorme peso que da la impresi\u00f3n de ingravidez. El acero, fabricado por el hombre, versus las formas org\u00e1nicas de c\u00edrculos, elipses y espirales, lo natural.<\/p>\n<p>Dos espirales entrelazadas. Dos pasillos: uno hacia el coraz\u00f3n y otro desde el coraz\u00f3n. Paredes huecas y curvadas, situadas unas dentro de otras y enfrentadas en el centro. All\u00ed, juntas forman el ojo, el espacio abierto e iluminado.<\/p>\n<p><em>El hueco estar\u00e1 lleno, el vac\u00edo lleno.<\/em><\/p>\n<p>\u00bfSon estas las palabras del Tao Te King?<\/p>\n<p>Y en el centro encontramos la esencia espiritual de Tao, me habla de:<\/p>\n<p><em>Recibirlo todo, entregarlo todo.<\/em><\/p>\n<p>No es un laberinto en el que te puedas perder. No es un laberinto en el que solo puedes ir en una direcci\u00f3n. \u00a1Es un pasaje! Un movimiento de fusi\u00f3n y de paso hacia el otro:<\/p>\n<p>Involuci\u00f3n y evoluci\u00f3n. Profundidad y altura. Tiempo y eternidad.<\/p>\n<p>Entre los opuestos, hay un camino de vida, \u00a1mi vida!<\/p>\n<p>Dirigido hacia el centro: el coraz\u00f3n, el alma, el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>No s\u00e9 ad\u00f3nde me llevar\u00e1 la siguiente curva, ni cu\u00e1ndo se acerca precisamente la salida. El camino se vuelve tan estrecho que puedo mirar las paredes de cerca. El efecto del tiempo les da una piel corro\u00edda en la que puedo ver la estructura de las flores y los soles.<\/p>\n<p>Delante de m\u00ed, el camino se ilumina, el pasillo recibe m\u00e1s luz, y entonces salgo de la obra de arte, \u00abal aire libre\u00bb: un gran campo de luz impresionante. Tiene vistas a un colorido jard\u00edn.<\/p>\n<p><em>Cuando hagas que los dos sean uno, cuando hagas lo interior semejante a lo exterior, y lo exterior como lo interior, y lo de arriba como lo de abajo, lo exterior como lo m\u00e1s interior, entonces entrar\u00e1s en el reino y te convertir\u00e1s en un hijo de hombre. [I]<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Sobre el artista:<\/strong><\/p>\n<p>Richard Serra es un artista de metal estadounidense, nacido el 2 de noviembre de 1939 en San Francisco.<\/p>\n<p>A menudo utiliza grandes placas de acero de formas simples, cuya construcci\u00f3n tambi\u00e9n es enga\u00f1osamente simple. Para Serra se trata de la relaci\u00f3n entre la obra de arte y el espacio circundante. No importa si sus placas de acero se abren paso a trav\u00e9s de un paisaje monta\u00f1oso, la sala de un museo o una concurrida plaza de la ciudad: las placas interact\u00faan con su entorno. A trav\u00e9s de su ubicaci\u00f3n precisa cambian la perspectiva espacial del espectador.<\/p>\n<p>Su obra se ha comparado con la arquitectura y se construye en astilleros. En esta labor colabora un unido equipo de ingenieros, sider\u00fargicos y transportistas. Sin embargo, no es el resultado final, sino el proceso de construcci\u00f3n el punto de partida para Serra. Cuando habla de eso, no dice &#8216;yo&#8217;, sino siempre &#8216;nosotros&#8217;.<\/p>\n<p><strong>Algunas de sus obras son:<\/strong><\/p>\n<p>Curvas de Berl\u00edn, 1986, Berl\u00edn.<\/p>\n<p>Rey de Nueva York, 2008, Museo de Arte Moderno de Nueva York.<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n de tiempo, 2005 Museo Guggenheim, Bilbao.<\/p>\n<p>Este-Oeste\/Oeste-Este, hito en el desierto, 2014, Qatar.<\/p>\n<p><strong>En los Paises Bajos:<\/strong><\/p>\n<p>Abierto, Museo Voorlinden, Wassenaar.<\/p>\n<p>Uno, 1988 Museo Kr\u00f6ller-M\u00fcller, Otterloo.<\/p>\n<p>Nivel del mar, 1989-1996, Zeewolde.<\/p>\n<p>Arcos crecientes, 1980, Museo Boijmans Van Beuningen, Rotterdam.<\/p>\n<p>Las horas del d\u00eda, 1990, Bonnefantenmuseum, Maastricht.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[i] Evangelio de Tom\u00e1s<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":14885,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-92097","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/92097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14885"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92097"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=92097"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=92097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}