{"id":91495,"date":"2021-02-13T15:30:36","date_gmt":"2021-02-13T15:30:36","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-arte-supremo\/"},"modified":"2021-02-13T15:30:36","modified_gmt":"2021-02-13T15:30:36","slug":"el-arte-supremo","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-arte-supremo\/","title":{"rendered":"El Arte Supremo"},"content":{"rendered":"<p>Una orquesta sinf\u00f3nica, un tr\u00edo de jazz, un coro, un solista, un concierto de m\u00fasica de c\u00e1mara; una escultura cl\u00e1sica o moderna, una instalaci\u00f3n en un espacio p\u00fablico o en la naturaleza, el <em>land art<\/em> (tambi\u00e9n conocido como arte de la Tierra, arte ambiental, u obras de tierra), la arquitectura, una creaci\u00f3n colectiva ef\u00edmera de arte de playa, un acontecimiento callejero; una pintura en un museo o galer\u00eda, un mandala, un fresco en una iglesia o capilla, una pintura trampantojo en la fachada de un edificio, un blog de fotos en la web, una etiqueta urbana, una propuesta de arte conceptual; un ballet, una demostraci\u00f3n de hip-hop, un espect\u00e1culo de mimo, arte callejero, una obra de teatro, un desfile de moda, una improvisaci\u00f3n esc\u00e9nica, un concurso de literatura o poes\u00eda, etc. Cientos de formas de arte, expresiones art\u00edsticas; millones de artistas en todo el mundo: un tapiz multicolor cuyo patr\u00f3n general es confuso, incierto; un caleidoscopio en rotaci\u00f3n continua. Todas estas voces mixtas no cantan en el mismo registro; varios acordes se difuminan entre s\u00ed; las tendencias y los g\u00e9neros a veces se encuentran, se complementan o se enfrentan, rara vez se entienden. La diversidad es rica, impresionante, encantadora; falta unidad.<\/p>\n<p>El arte expresa la alegr\u00eda; tambi\u00e9n puede traerla. El arte expresa el sufrimiento; a veces, tambi\u00e9n lo alivia. Acompa\u00f1a tanto a la violencia odiosa como a la meditaci\u00f3n pac\u00edfica; es religioso, politizado o bestial. El arte procede del ser humano, es un rasgo caracter\u00edstico de \u00e9l; manifiesta y hace perceptibles las aspiraciones y los l\u00edmites del ser humano, describe sus contornos disponi\u00e9ndolos y reorganiz\u00e1ndolos, interpret\u00e1ndolos. Pero la imagen de una magn\u00edfica puesta de sol pintada en la pared de una c\u00e1rcel no libera al prisionero.<\/p>\n<p>No se trata de escapar de toda cultura, de todo refinamiento; estas cosas son \u00fatiles y necesarias hasta cierto punto. M\u00e1s all\u00e1 de este punto de equilibrio, diferente para cada uno de nosotros seg\u00fan su grado de educaci\u00f3n y origen social, se convierten en cargas engorrosas, c\u00e1scaras pesadas, obst\u00e1culos para la respiraci\u00f3n libre del Esp\u00edritu dentro de nosotros. La sobrecultura, ya sea art\u00edstica, cient\u00edfica, pol\u00edtica o intelectual, rompe el equilibrio natural entre el esp\u00edritu y la materia. La hipertrofia de la persona, que es solo un medio en s\u00ed misma, la hace incapaz de servir a la meta de su existencia: el impulso hacia el Esp\u00edritu-En-Uno-Mismo. Una flecha que es demasiado pesada caer\u00e1 a tierra, tan pronto como se dispare, y nunca alcanzar\u00e1 su objetivo.<\/p>\n<p>Lo importante no es tanto la forma de la propia obra (visual, t\u00e1ctil o sonora), sino sobre todo el estado de ser del artista del que emana, del que es la expresi\u00f3n. El profundo estado de ser del artista, su cualidad de ser, este grito inaudible del coraz\u00f3n, se transmite inevitablemente a la forma creada, a la obra vinculada a ella, y resuena en ella y a trav\u00e9s de ella. La elecci\u00f3n de sonidos, ritmo, materiales, palabras, gestos, proporciones, colores, fluye naturalmente, espont\u00e1neamente, de este estado de ser. Este estado de ser tambi\u00e9n se transmite inevitablemente al espectador u oyente que se conecta con \u00e9l, que lo \u00ababsorbe\u00bb, y tambi\u00e9n resuena dentro de \u00e9l. El arte no es otra cosa que esta resonancia com\u00fan cuya forma, la obra misma, es solo el vector, el medio, el pretexto.<\/p>\n<p>Por lo tanto, la forma art\u00edstica utilizada no es el arte en s\u00ed, sino su veh\u00edculo, al igual que un instrumento musical no es la m\u00fasica en s\u00ed, sino solo el medio que le permite difundirse a trav\u00e9s del trabajo del m\u00fasico. De la misma manera, hay miles de millones de formas de vida en nuestro planeta. Todas ellas pueden ser observadas, estudiadas, analizadas, diseccionadas y categorizadas. Pero la propia vida, la vida que las anima, escapa a toda investigaci\u00f3n. Nunca pondremos la vida bajo un microscopio; nunca la observaremos a trav\u00e9s del visor de un telescopio. La verdadera naturaleza de la vida misma sigue siendo un completo misterio. Sin embargo, est\u00e1 muy presente, perceptible en todas las formas tan variadas a las que anima.<\/p>\n<p>La forma perceptible no es la esencia; solo es una manifestaci\u00f3n de la esencia. Pero, \u00bfqu\u00e9 es el arte en s\u00ed mismo, m\u00e1s all\u00e1 de las formas del arte? \u00bfUn impulso hacia la Belleza, hacia la Verdad, hacia lo que es \u00abm\u00e1s grande que uno mismo\u00bb? \u00bfUn grito de rabia o dolor? \u00bfO la reproducci\u00f3n compulsiva de patrones culturales aprendidos, con el \u00fanico prop\u00f3sito de ganar reconocimiento, fama, fortuna o simplemente para ganarse la vida con ello? Cada artista responde, sin duda por sus obras, pero a\u00fan m\u00e1s por su estado de ser.<\/p>\n<p>El estado del ser es el resultado de un arte cotidiano de vivir: pensar, sentir, respirar, caminar&#8230; El arte de vivir, ra\u00edz y fuente de todas las \u00abartes\u00bb, no es un conjunto de h\u00e1bitos y pr\u00e1cticas elegantes, una investigaci\u00f3n est\u00e9tica con el objetivo de rodearse de objetos hermosos y personas hermosas. No es una cultura del yo, un refinamiento narcisista, ni se trata de convertirse en una persona hermosa, una hermosa obra de arte, una m\u00e1scara atractiva expuesta a miradas de admiraci\u00f3n. En lat\u00edn, <em>persona<\/em> significa m\u00e1scara; en t\u00e9rminos de marketing, una persona es un individuo ficticio, estereotipado, con atributos sociopsicol\u00f3gicos determinados por el grupo social al que pertenece.<\/p>\n<p>El verdadero arte de vivir es la capacidad de permanecer verdaderamente vivo, es decir, aut\u00e9ntico, sencillo, sincero consigo mismo y con los dem\u00e1s, sin m\u00e1scaras premeditadas. Significa distanciarse de clich\u00e9s, posturas, expectativas, modas y relaciones superficiales. Es permanecer en la puerta de la \u00abpuerta estrecha\u00bb, en este espacio privilegiado de apertura, de observar signos, de escuchar atenta e interiormente en silencio lo que debe suceder en nosotros, a trav\u00e9s de nosotros, por nosotros y, muy a menudo, a pesar de nosotros.<\/p>\n<p>Un artista verdaderamente vivo (y todos estamos llamados a este devenir) se coloca y permanece en la Vida misma como una corriente universal de energ\u00eda. Esto no tiene nada que ver con la mezcolanza de instrumentos, herramientas, accesorios, ense\u00f1anzas y t\u00e9cnicas art\u00edsticas, tradicionales o modernas, disponibles con profusi\u00f3n en todos los continentes. El ser humano, en el mejor de los casos, es solo un int\u00e9rprete atento, en alerta, consciente. Solo la Vida crea; el ser humano solo sabe reproducirse, imitar, multiplicarse; y muy a menudo, solo c\u00f3mo reproducirse, imitarse,<em> <\/em>multiplicarse. \u00abEs el trabajo a realizar el que tiene autoridad sobre el artista, y no la autoridad del artista sobre el trabajo\u00bb (\u00c9tienne Souriau). La vida es universal en esencia, eterna; el ser humano es contingente por naturaleza, transitorio. El papel del verdadero artista, es decir, t\u00fa y yo, es unir y unificar lo universal y lo contingente, lo eterno y lo transitorio, la Vida universal y el ser humano.<\/p>\n<p>El momento presente es la ra\u00edz de la materia misma, la sustancia de la cual est\u00e1 hecha la Vida. Quien aspira a hacer de su propia vida una obra de arte debe permanecer lo m\u00e1s posible en contacto con el momento presente, omnipresente, la materia prima y \u00fanica de su obra maestra. El momento presente es una pregunta siempre renovada. Y la respuesta de ayer, o incluso del minuto anterior a esta pregunta vital y viva, nunca puede ser apropiada. La respuesta correcta a la Vida, tambi\u00e9n, debe ser renovada de un momento a otro. La mano debe inevitablemente soltar lo que agarra para abrirse.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo puede tal artista (as\u00ed pues, t\u00fa y yo) elevarnos al Arte Supremo? Es decir, \u00bfc\u00f3mo puede aprender a manifestar en su vida cotidiana, tanto interior como exterior, algo m\u00e1s que clich\u00e9s culturales, emociones programadas o conceptos discutibles?<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede convertirse en un intermediario, un punto de uni\u00f3n entre el Esp\u00edritu y la materia, entre la Divinidad y la humanidad? Vaci\u00e1ndose de todo, y ante todo de s\u00ed mismo; de su cultura art\u00edstica, religiosa o cient\u00edfica, de sus dudas, ambiciones y planes, de sus conocimientos y de su capacitado saber.<\/p>\n<p>Este arte supremo no se aprende en escuelas o academias de arte, a trav\u00e9s de la repetici\u00f3n incansable de gestos aprendidos. Los est\u00e1ndares de belleza son valores cambiantes, ef\u00edmeros, que marcan las civilizaciones, que tambi\u00e9n son ef\u00edmeras. El Arte supremo consiste en liberarse progresivamente, sin forzar pero con determinaci\u00f3n, de toda influencia normativa, de todo condicionamiento espacio-temporal, sociocultural, para abrirse, para hacerse espacio en uno mismo, y para revelar lo que no pertenece al dominio de los sentidos, de las formas, de las contingencias; lo que no var\u00eda en el transcurso de milenios; lo que pertenece a nuestra humanidad profunda y esencial, a nuestra dimensi\u00f3n divina inmaculada, no relativa, no analizable, no reproducible, inexpresable. Alcanzar este objetivo omnipresente y permanecer all\u00ed es ser un verdadero Artista.<\/p>\n<p>Las diferentes formas de expresi\u00f3n art\u00edstica, vistas desde este punto central e incondicionado de nuestro ser, son solo agitaci\u00f3n perif\u00e9rica. Buscamos en ellos una belleza, una verdad, una trascendencia que solo el silencio y el vac\u00edo pueden manifestar. El vac\u00edo interior y el silencio esculpen nuestra conciencia, al librarla de lo superfluo.<\/p>\n<p>El Arte Supremo no est\u00e1 por encima de todas las artes, de todas las disciplinas art\u00edsticas; no representa ni el logro culminante ni la s\u00edntesis de todas las expresiones culturales. El Arte Supremo es cualquier cosa menos una manifestaci\u00f3n mental-emocional. Es la expresi\u00f3n de la Vida Universal a trav\u00e9s de un ser humano que se ha hecho consciente de su omnipresencia, se ha abierto a sus mensajes y es d\u00f3cil a sus influencias. El Arte Supremo es lo que sucede cuando la Vida llena la vida; cuando los pensamientos, las palabras y los hechos se alinean en este eje vertical que une la trascendencia y la inmanencia, la eternidad y la vida cotidiana. La persona, el propio \u00abartista\u00bb, se ha convertido en el instrumento, la herramienta y tambi\u00e9n en la obra.<\/p>\n<p>Sus actos, todo su comportamiento, se han convertido en manifestaciones divinas que se inscriben a trav\u00e9s de \u00e9l en la materia. El Esp\u00edritu es el creador; y el ser humano, su instrumento, su canal, su siervo. El Arte supremo se alcanza entonces, se experimenta concretamente: el arte y sus formas bien conocidas se desvanecen en su luz pac\u00edfica.<\/p>\n<p>El Arte supremo es escuchar el soplo del Esp\u00edritu Universal que transmite sus mensajes en el encuentro de cada momento, de cada situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Es escuchar el latido sereno y regular del Alma del mundo resonando en nuestro propio coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Estar contemplando con asombro su uni\u00f3n con el Esp\u00edritu, que da nacimiento a una nueva conciencia, un nuevo hombre, una nueva mujer, una nueva materia profunda y poderosamente m\u00e1gica en su simplicidad.<\/p>\n<p>El Arte Supremo es el reflejo del Esp\u00edritu en un alma purificada.<\/p>\n","protected":false},"author":935,"featured_media":12433,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-91495","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/935"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12433"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91495"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91495"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}