{"id":91423,"date":"2021-01-26T13:14:05","date_gmt":"2021-01-26T13:14:05","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/la-sabiduria-de-hermes-trismegisto-ii-la-via-de-la-iluminacion\/"},"modified":"2021-01-26T13:14:05","modified_gmt":"2021-01-26T13:14:05","slug":"la-sabiduria-de-hermes-trismegisto-ii-la-via-de-la-iluminacion","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/la-sabiduria-de-hermes-trismegisto-ii-la-via-de-la-iluminacion\/","title":{"rendered":"La sabidur\u00eda de Hermes Trismegisto II &#8211; La v\u00eda de la iluminaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/la-sabiduria-de-hermes-trismegisto-i-los-hermetica\">A la parte 1<\/a><\/p>\n<p>En Hermes-Mercurio encontramos un claro sincretismo en el que podemos distinguir tres aspectos relevantes:<\/p>\n<p>\u2022 el escriba divino egipcio, Thot-Hermes;<\/p>\n<p>\u2022 el mediador y mensajero de los dioses, el Hermes-Mercurio grecorromano (capaz de reconciliar los opuestos: lo uno y lo m\u00faltiple, la fe y el conocimiento, el racionalismo materialista y la imaginaci\u00f3n creadora\u2026);<\/p>\n<p>\u2022 y el m\u00edtico iniciador, Hermes Trismegisto (\u201cEl tres veces grande\u201d) egipcio-heleno-\u00e1rabe.<\/p>\n<p>Hermes Trismegisto, recoge en su triple naturaleza, tanto las tradiciones del conocimiento oculto egipcio, vinculadas a la palabra y la escritura (se consideraba que el Hermes-Thot egipcio era el inventor de la palabra y la escritura), como las tradiciones herm\u00e9ticas (m\u00e1gico-alqu\u00edmicas) simbolizadas por el Hermes-Mercurio (el mensajero y mediador del hombre con los dioses, el \u201cpsicopompo\u201d o conductor de las almas), y el modelo del iniciado o adepto.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl objetivo \u00faltimo de las ense\u00f1anzas herm\u00e9ticas es la<em> \u201cregeneraci\u00f3n\u201d<\/em>, regeneraci\u00f3n que proporciona la conciencia de la unidad con todo lo creado, o dicho en otros t\u00e9rminos, la iluminaci\u00f3n, o el despertar de una conciencia universal. As\u00ed, el primer libro del <em>\u201cCorpus Hermeticum\u201d <\/em>se inicia con una visi\u00f3n, con la aparici\u00f3n de Poimandres, que se identifica a s\u00ed mismo con el<em> \u201cNous\u201d<\/em>, la Inteligencia Suprema, y que pregunta al candidato preparado: <em>\u201c\u00bfQu\u00e9 quieres ver y qu\u00e9 quieres aprender y conocer por medio de tu pensamiento?\u201d<\/em> (CH I,1).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl conocimiento revelado por Poimandres ha de ser aprendido y conocido por el <em>\u201cpensamiento\u201d<\/em>. No obstante, cabe se\u00f1alar que no se trata de un conocimiento intelectual, sino derivado del desarrollo del poder superior del pensamiento (el Manas superior).<\/p>\n<p>\n<em>&nbsp;\u201cLa Inteligencia, oh Tat, proviene de la realidad misma de Dios (\u2026) La Inteligencia pues, no est\u00e1 separada de la realidad de Dios, sino como si se desplegara de ella, como la luz se despliega del Sol. Esta inteligencia es el Dios que est\u00e1 en nosotros, por ella algunos hombres son dioses, y su humanidad est\u00e1 muy cerca de la divinidad. Por esto el Buen Genio llam\u00f3 inmortales a los dioses, y a los hombres dioses mortales\u201d<\/em> (CH XII,1).<\/p>\n<p>\nAhora bien, la <em>\u201cInteligencia\u201d <\/em>(el nuevo cuerpo mental o <em>\u201cManas\u201d<\/em> superior) no es algo que le sea dado al ser humano por nacimiento, sino que debe ser conquistado. <em>\u201cDios ha distribuido la raz\u00f3n entre todos los seres humanos, pero no la inteligencia (\u2026), no viene de lo alto, sino que se forma aqu\u00ed abajo, en las almas de los hombres que no poseen intelecto\u201d<\/em> (CH IV, 3). Y cuando el candidato (Tat) pregunta por qu\u00e9 Dios no ha repartido la inteligencia entre todos los hombres, Hermes responde: <em>\u201cPorque (Dios) ha querido, oh hijo m\u00edo, colocarla en medio de las almas como un premio a conquistar\u201d<\/em> (CH IV, 3).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl desarrollo del nuevo cuerpo mental, del nuevo pensamiento es, en realidad, un nacimiento. Por ello, cuando el candidato reconoce ante Hermes Trismegisto que desconoce de qu\u00e9 matriz nace el hombre (inmortal), y de qu\u00e9 semilla (CH XIII,1), el maestro responde que de la Voluntad de Dios, y que <em>\u201cLo que nace ser\u00e1 distinto, ser\u00e1 un dios hijo de dios\u201d<\/em> (CH XIII, 2). Cuando el candidato reconoce que se le est\u00e1 hablando en enigmas, Hermes responde:<\/p>\n<p><em>\u201c\u00bfQu\u00e9 puedo decirte, hijito? No puedo decirte otra cosa, sino que habiendo yo mismo contemplado una visi\u00f3n inmaterial, por la misericordia de Dios, sal\u00ed de m\u00ed mismo y entr\u00e9 en un cuerpo inmortal, y ya no soy el de antes, pero he nacido en la inteligencia\u201d <\/em>(CH XIII,3).<\/p>\n<p>Pero a\u00f1ade, a continuaci\u00f3n: <em>\u201cEsta experiencia no se puede ense\u00f1ar ni ver con este elemento material con que vemos aqu\u00ed\u201d.<\/em> (CH XIII.2).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nToda b\u00fasqueda espiritual se lleva a cabo en el propio interior del ser humano, pues no existe nada que no sea Dios:<\/p>\n<p><em>\u201c\u00a1Porque T\u00fa eres todo lo que yo puedo ser, T\u00fa eres todo lo que yo puedo hacer, T\u00fa todo lo que yo puedo decir, \u00a1porque T\u00fa eres todo y no hay nada que no seas T\u00fa!\u201d <\/em>(CH V,11).<\/p>\n<p>Por tanto, el candidato puede exclamar: <em>\u201cPorque T\u00fa eres lo que soy, lo que hago, lo que digo.\u201d<\/em> (CH V, 11). El candidato que puede expresar tales palabras ha desplazado su mente hacia su Ser interior, ha dejado de identificarse con el cuerpo material, y as\u00ed puede conocer a Dios, pues solo es posible conocer a Dios identific\u00e1ndose con \u00c9l. Solo lo semejante conoce lo semejante.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl candidato debe llevar a cabo un cambio de mentalidad, de modo que el <em>\u201cojo del coraz\u00f3n\u201d <\/em>pueda volverse hacia el Centro, hacia el Uno, dejando de lado la<em> \u201ctumba\u201d<\/em> del mundo ilusorio, pues el mayor mal, seg\u00fan Trismegistos, es la ignorancia (no conocer a Dios). Por ello se le recomienda que busque la mano que le gu\u00ede <em>\u201ca las puertas del conocimiento\u201d,<\/em> y que desgarre <em>\u201cel velo de la ignorancia\u00bb<\/em> (CHVII).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl objetivo de las ense\u00f1anzas herm\u00e9ticas es preparar al candidato para recibir el <em>\u201cnous\u201d<\/em> (el Esp\u00edritu o la parte m\u00e1s elevada y divina del Alma). Ello solo puede ser llevado a cabo si el candidato puede sumergirse en la <em>\u201cCr\u00e1tera\u201d<\/em>, esto es, en un campo de fuerza divino, concentrado. Quienes pueden asimilar tales fuerzas divinas y permitir que las mismas transformen su personalidad material, poseen la Gnosis, se convierten en <em>\u201clos iniciados de la Inteligencia, los hombres perfectos\u201d<\/em> (CH IV,4), y alcanzan la inmortalidad, mientras que los que no siguen este desarrollo \u201cposeen la raz\u00f3n, pero no la inteligencia, e ignoran por qu\u00e9 y para qu\u00e9 han nacido\u201d (CH IV,4).<br \/>\nY as\u00ed, Hermes exclama:<\/p>\n<p><em>\u201cTal es, \u00a1oh Tat!, la ciencia del intelecto, la posesi\u00f3n de las cosas divinas y la comprensi\u00f3n de Dios. Tal es el don del cr\u00e1ter divino.<br \/>\nTAT: \u00a1Yo tambi\u00e9n quiero ser bautizado, oh padre!<br \/>\nHERMES: Si no empiezas por odiar a tu cuerpo, oh hijo m\u00edo, no puedes amarte a ti mismo. Am\u00e1ndote a ti mismo, poseer\u00e1s la inteligencia y entonces obtendr\u00e1s la ciencia (el Conocimiento).<br \/>\nTAT: \u00bfQu\u00e9 quieres decir, oh padre?<br \/>\nHERMES: Es imposible, oh hijo m\u00edo, apegarse a la vez a las cosas mortales y a las cosas divinas\u201d.<\/em> (CH IV,6).<\/p>\n<p>La idea subyacente es que el ser humano no es su cuerpo, sino m\u00e1s bien que el cuerpo es la <em>\u201cc\u00e1rcel\u201d<\/em> del principio inmortal.&nbsp; El <em>\u201cnous\u201d<\/em> (o principio espiritual) debe dejar de identificarse con el cuerpo (s\u00f4ma) para regresar a su morada original (o volverse \u201cdios\u201d). As\u00ed, cuando el candidato exclama: <em>\u201cMe has ense\u00f1ado todas las cosas que yo deseaba, \u00a1Oh Nous!, pero h\u00e1blame ahora de la Ascensi\u00f3n y de c\u00f3mo se produce\u201d<\/em> (CH I,24), Poimandres responde que debe abandonar todas las ataduras que le atan a las <em>\u201cesferas\u201d<\/em> (los planos astrales). Para ello el candidato debe purificarse y desprenderse de los siete vicios que atenazan su alma, con el fin de que pueda <em>\u201catravesar\u201d<\/em> los siete cielos planetarios que configuran el mundo inferior (Hebd\u00f3mada), vinculados con los vicios, alcanzar la octava estancia (la <em>\u201cregi\u00f3n ogdo\u00e1dica\u201d<\/em>) y, desde la misma, entrar en Dios (CH I.25).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nEl hermetismo postula que la mente ordinaria no puede ni ver, ni siquiera imaginar a Dios, pues Dios no puede ser conceptualizado por la mente discursiva. La <em>\u201cvisi\u00f3n\u201d<\/em> de lo divino (la Iluminaci\u00f3n) solo puede se alcanzada a trav\u00e9s de la mente superior, pura e intuitiva (<em>\u201cnous\u201d<\/em>), pero <em>\u201cpara ello es necesario que uno de sus rayos ilumine tu pensamiento\u201d<\/em> (CH V,2).<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLo que los textos herm\u00e9ticos, ense\u00f1an, en esencia, es que la verdadera sabidur\u00eda no viene de<em> \u201cfuera\u201d<\/em>, sino que se encuentra dentro del propio ser humano, pues el <em>\u201cpensamiento\u201d<\/em> humano (El Manas superior unido a la intuici\u00f3n,) es imagen de Dios (<em>\u201cSolo el pensamiento ve lo invisible\u201d<\/em>, CH V,2), y en el mismo se halla todo el Conocimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":12140,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-91423","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91423","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91423"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91423"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91423"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91423"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}