{"id":91408,"date":"2021-01-22T20:50:47","date_gmt":"2021-01-22T20:50:47","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/la-gnosis-no-conoce-babel-parte-2\/"},"modified":"2021-01-22T20:50:47","modified_gmt":"2021-01-22T20:50:47","slug":"la-gnosis-no-conoce-babel-parte-2","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/la-gnosis-no-conoce-babel-parte-2\/","title":{"rendered":"La Gnosis no conoce Babel &#8211; Parte 2"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/la-gnosis-no-conoce-babel-parte-1\">(Viene de la parte 1)<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Escribir es grabar algo en la memoria de la eternidad<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Siempre estamos buscando un lenguaje mejor y perfecto,<\/em><\/strong><em> en el que todos los conocimientos y todas las habilidades ling\u00fc\u00edsticas entren en juego y ese nunca es el idioma que escribimos y hablamos nosotros mismos,<\/em><\/p>\n<p>Umberto Eco afirma en su libro <em>Europe and<\/em> <em>The Search for the Perfect Language<\/em> (<em>Europa y la b\u00fasqueda del Lenguaje Perfecto<\/em>) [1], que una lengua global conecta a todos los ciudadanos del mundo.<br \/>\nA principios del siglo XVII, los rosacruces cl\u00e1sicos fueron los primeros en se\u00f1alar la necesidad de un lenguaje tan nuevo como para que \u00abtodos los eruditos de Europa\u00bb pudieran expresar e intercambiar sus conocimientos con el fin de lograr una reforma mundial global. Si uno se adhiriese a la lengua antigua, razonaron, la confusi\u00f3n babil\u00f3nica del habla continuar\u00eda, porque cualquier forma pionera liberadora e idealista permanecer\u00eda encadenada al \u00ablat\u00edn antiguo\u00bb. Iglesia y religi\u00f3n estaban y est\u00e1n, despu\u00e9s de todo, fuertemente arraigadas en el poder de esta antigua lengua. Adem\u00e1s, estos rosacruces se sintieron llamados a ense\u00f1ar el cristianismo, inspirado por el alma del mundo, lo que realmente significaba el nacimiento del Cristo interior. \u00a1Imposible hacer eso en el antiguo y desali\u00f1ado lat\u00edn!<\/p>\n<p>J. van Rijckenborgh da a esta visi\u00f3n de los rosacruces cl\u00e1sicos un significado contempor\u00e1neo (actual):<\/p>\n<p><em>La escuela de misterios se ha manifestado ahora p\u00fablicamente porque hasta los buscadores en el camino esot\u00e9rico, incluso los que aspiran con seriedad, todav\u00eda siguen expres\u00e1ndose, en mayor o menor medida, en el \u00abantiguo lat\u00edn\u00bb, todav\u00eda siguen aferr\u00e1ndose a este mundo y su conocida falsedad. Por ello, un nuevo lenguaje de la magia tiene que abrir primero los cielos y sacudir el &nbsp;mundo hasta en sus cimientos, porque la ley del amor, con su \u00abtodo o nada\u00bb, lo exige as\u00ed. Entonces el hombre podr\u00e1 escuchar y entender el lenguaje de Ad\u00e1n \u2013 el idioma del curso de la humanidad \u2013 y de Enoc \u2013 el lenguaje en el camino de la iniciaci\u00f3n \u2013 y la Escuela de Misterios podr\u00e1 cumplir totalmente su misi\u00f3n.<\/em> [2]<\/p>\n<p><strong>El fil\u00f3sofo y visionario checo Jan Amos Comenio (1592-1670), influido por Johann Valentin Andreae,<\/strong> tambi\u00e9n defendi\u00f3 tal lenguaje, todo lo que le fue posible. Vio en su panglosia [3], como \u00e9l llam\u00f3 a ese lenguaje, un intento de articular su filosof\u00eda integral, la &#8216;pansof\u00eda&#8217;, de forma inequ\u00edvoca y accesible. Tambi\u00e9n era un medio para obtener un mayor entendimiento entre las personas, de modo que se lograra una paz duradera. Despu\u00e9s de todo, con la aparici\u00f3n de tantos idiomas, hubo mucha incomprensi\u00f3n innecesaria entre las personas, se\u00f1al\u00f3 Comenio. A finales del siglo XIX, el oftalm\u00f3logo y fil\u00f3logo lituano Lejzer Zamenhof (1859-1917) dise\u00f1\u00f3 <em>el esperanto<\/em> (que significa: \u00abesperanzado\u00bb) como un lenguaje artificial para conectar el mundo. El esperanto quer\u00eda romper el dominio de las grandes lenguas del mundo y dar a todos los ciudadanos del mundo igualdad de oportunidades ling\u00fc\u00edsticas. Todav\u00eda existe, pero es superado por el ingl\u00e9s. Seg\u00fan las estad\u00edsticas, hay alrededor de dos millones de hablantes esperanto en el mundo. Famosos esperantistas fueron el ex primer ministro holand\u00e9s Drees y el autor y fil\u00f3sofo ruso Tolstoi.<\/p>\n<p>A diferencia de Umberto Eco, el autor Gustav Meyrink [4] (1868-1932) busca m\u00e1s bien el lenguaje perfecto en la lengua materna, y se\u00f1ala sobriamente la dualidad m\u00e1gica de las habilidades ling\u00fc\u00edsticas m\u00e1s importantes:<\/p>\n<p><em>HABLAR, en significado espiritual, es tanto como creaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Es una llamada m\u00e1gica para dejar emerger.<\/em><\/p>\n<p><em>ESCRIBIR, aqu\u00ed en la Tierra, es poner abajo la fugacidad de un pensamiento.<\/em><\/p>\n<p><em>Escribir en un sentido espiritual es grabar algo en la memoria de la eternidad.<\/em><\/p>\n<p><em>LEER aqu\u00ed significa: entender el significado de algo que est\u00e1 escrito.<br \/>\nLeer, en el otro lado, es: \u00a1reconocer las grandes leyes inmutables y actuar en aras de la armon\u00eda!<\/em><\/p>\n<p><strong>En la lista falta escuchar y por eso vamos a profundizar en ella con m\u00e1s detalle.<\/strong> La capacidad de escuchar ha sido descuidada en la ense\u00f1anza paterna a lo largo de los siglos. Esto es notable, porque la escucha y el o\u00eddo son elementales en la aplicaci\u00f3n de una verdad cristiana primigenia de fe:<\/p>\n<p><em>La fe viene a trav\u00e9s de escuchar y escuchar es de Dios.<\/em> [5]<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, hay una maravillosa leyenda antigua de Cristo, que tambi\u00e9n encontramos entre los bogomilos y los c\u00e1taros: Mar\u00eda recibi\u00f3 a Jes\u00fas a trav\u00e9s de su o\u00eddo (derecho). \u00bfPor qu\u00e9 a trav\u00e9s del o\u00eddo? Porque es nuestro sentido m\u00e1s claro y puro. Este hecho nos introduce en la funci\u00f3n \u00fanica del \u00f3rgano auditivo.<\/p>\n<p><strong>La oreja tambi\u00e9n se llama \u00abhembra\u00bb; es la parte receptora de la cabeza.<\/strong> El \u00f3rgano auditivo es nuestro \u00f3rgano primario; es el primer sentido que se activa en el feto, y cuando nos llega la hora de morir, la audici\u00f3n es el \u00faltimo sentido que nos abandona. Nunca podemos apagar los o\u00eddos. Con el o\u00eddo observamos sonidos, grabamos flujos de \u00e9ter que vienen a nosotros. Estos se clasifican por el o\u00eddo y luego se utilizan para el equilibrio de la vida.<br \/>\nLa verdadera escucha es un proceso en el que nos convertimos en el otro y dejamos que el otro se convierta en parte de nosotros mismos. [6] La \u00abescucha verdadera\u00bb se hace en el olvido de s\u00ed mismo y sin autoexpresi\u00f3n. En un di\u00e1logo de socios iguales, el que escucha est\u00e1 en la posici\u00f3n de recibir humildemente. A medida que la palabra reverbera, el interlocutor presta o\u00eddo al otro. En ese breve momento, renunciamos a nuestra propia identidad, nos apartamos y hacemos espacio para entender lo que realmente hemos escuchado.<\/p>\n<p><strong>Nuestros o\u00eddos parecen degradados a ser un \u00f3rgano auxiliar.<\/strong> Millones de personas est\u00e1n dejando que este noble \u00f3rgano languidezca involuntariamente. Casi nunca escuchan de nuevo. La funci\u00f3n de los o\u00eddos generalmente se activa solo si la informaci\u00f3n ofrecida por los ojos es inadecuada. Si el medio es el mensaje \u2013 como McLuhan afirm\u00f3 \u2013 entonces el mensaje de la radio siempre ha sido: \u00a1escucha! Hay toda una generaci\u00f3n &#8211; que est\u00e1 disminuyendo r\u00e1pidamente en n\u00famero &#8211; que descubri\u00f3 el mundo escuchando la radio, que ha conocido la sensaci\u00f3n de atrapar extra\u00f1as pizcas de un lenguaje extra\u00f1o en medio de mucho ruido. La emoci\u00f3n que se evocaba, fue llamada \u00abembriaguez\u00bb por el escritor austr\u00edaco Stefan Zweig. A partir de esta pieza del pasado podemos ver c\u00f3mo nuestra sensibilidad para escuchar se ha deteriorado desde entonces.<\/p>\n<p>Sorprendentemente, casi nunca se ha se\u00f1alado que uno de los libros espirituales m\u00e1s importantes, el <em>Libro Tibetano de los Muertos<\/em> [7], contiene la palabra escuchar en el t\u00edtulo. <em>Bardo Thoedol<\/em> significa liberaci\u00f3n al escuchar en el estado \u00abintermedio\u00bb, el estado inmediatamente despu\u00e9s de la muerte. Casi todos los consejos a los muertos en el libro comienzan con<\/p>\n<p><em>\u00a1Escucha, t\u00fa de noble nacimiento!<\/em><\/p>\n<p>As\u00ed que seg\u00fan este libro, escuchar es una habilidad que va m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. Para un rosacruz, esta es una forma adicional de escuchar. Para \u00e9l o ella, solo se aplica una cosa:<\/p>\n<p><em>Escucha lo que el esp\u00edritu nos dice del nuevo campo de vida.<\/em><\/p>\n<p>\nEl oyente devoto siempre deber\u00eda recordar las palabras que Gustav Meyrink le dijo a su interlocutor:<\/p>\n<p><em>Hablar es una llamada m\u00e1gica para dejar emerger.<\/em><\/p>\n<p>O, de lo contrario, las palabras de Lao Tse:<\/p>\n<p><em>El sabio es escaso con sus palabras, el erudito es ignorante.<\/em><\/p>\n<p>Por eso J. van Rijckenborgh y Catharose de Petri aconsejan a los oyentes:<\/p>\n<p><em>Prot\u00e9janse por tanto de los habladores, de los parlanchines, de las comadres (&#8230;). Prot\u00e9janse de todos aquellos que le abordan como para colgarse de su cuello, perturb\u00e1ndole con sus exhalaciones; usted queda ahogado bajo una ola de palabras, le asestan preocupaciones, le inyectan sus pensamientos, le escupen sus cr\u00edticas, le infectan con su estado astral. <\/em>[8]<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Mira, mira,<\/strong><br \/>\n<em>al que mira <\/em><\/p>\n<p><em>e incluso mira mejor, y aun mejor,<\/em><\/p>\n<p><em>que mira m\u00e1s de cerca,<\/em><\/p>\n<p><em>al que sabe lo ciegos que hemos sido,<br \/>\nlo ordinario que deber\u00eda haber sido<br \/>\nleer &#8211; si es necesario a rega\u00f1adientes &#8211;<br \/>\nla falta de palabras entre las l\u00edneas.<\/em><\/p>\n<p>Poema mural en Naarden, Pa\u00edses Bajos<\/p>\n<p>del poeta neerland\u00e9s Leo Vroman (1915-2014).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/la-gnosis-no-conoce-babel-parte-3\">(Contin\u00faa en la parte 3)<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Umberto Eco: <em>Europe and<\/em> <em>The Search for the Perfect Language<\/em> (<em>Europa y la b\u00fasqueda del Lenguaje Perfecto<\/em>)<em>,<\/em>Wiley-Blackwell, 1997.<\/p>\n<p>[2] J. van Rijckenborgh: El Testimonio de la Fraternidad Rosacruz<em>, primera edici\u00f3n, p\u00e1g. 43, <\/em>Fundaci\u00f3n Rosacruz, Zaragoza, 1999.<\/p>\n<p>[3] Jan Amos Comenius: <em>Via Lucis<\/em>. \u00c1msterdam, 1992.<\/p>\n<p>[4] <em>Gustav Meyrink, tekst- en beeldfragmenten <\/em>(Gustav Meyrink, fragmentos de texto e imagen) composici\u00f3n Gerard Olsthoorn, Haarlem 2008<\/p>\n<p>[5] Biblia, Romanos 10:17<\/p>\n<p>[6] Libros altamente legibles sobre escuchar:<\/p>\n<p>Victor Pierau, <em>Leiderschap en Luisteren<\/em> (Liderazgo en Escucha) (Hilversum\/Makkum 2019)<\/p>\n<p>A.A. Tomatis, <em>Het bewuste oor &#8211; Luisteren als voorwaarde voor goede communicatie <\/em>(El o\u00eddo consciente &#8211; Escuchar como condici\u00f3n para una buena comunicaci\u00f3n)<em> <\/em>(Katwijk 2000)<\/p>\n<p>[7] W.Y. Evans Wentz, <em>The Tibetan Book of the Dead, Or the After-Death Experiences on the Bardo Plane<\/em> (El libro tibetano de los muertos, o las experiencias despu\u00e9s de la muerte en el estadio intermedio)<em>, seg\u00fan Lama Kazi Dawa-Samdup&#8217;s English Rendering<\/em>, Oxford University Press, 2000<\/p>\n<p>[8] J. van Rijckenborgh y Catharose de Petri, <a href=\"https:\/\/www.rozekruispers.com\/nl\/product\/9789067320221\/de-chinese-gnosis.html\"><em>De Chinese Gnosis<\/em> <\/a>(La Gnosis China), p. 244, Rozekruis Pers, Haarlem 2002<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":12083,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-91408","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12083"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91408"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91408"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}