{"id":91372,"date":"2021-01-18T12:58:57","date_gmt":"2021-01-18T12:58:57","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/la-parabola-de-los-dos-discipulos\/"},"modified":"2021-01-18T12:58:57","modified_gmt":"2021-01-18T12:58:57","slug":"la-parabola-de-los-dos-discipulos","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/la-parabola-de-los-dos-discipulos\/","title":{"rendered":"La par\u00e1bola de los dos disc\u00edpulos"},"content":{"rendered":"<p>Un d\u00eda dos nuevos disc\u00edpulos entraron en la escuela del Gran Maestro.<\/p>\n<p>Yi Gun y Ka Tsin trabajaron diligente y cuidadosamente en las tareas que les fueron asignadas. Sin embargo, de alguna manera Yi Gun siempre se las arreglaba para trabajar m\u00e1s r\u00e1pido y no comet\u00eda ning\u00fan error; parec\u00eda que era capaz de completar todas sus tareas de una manera perfecta. Por otro lado, a Ka Tsin se le rega\u00f1aba a menudo por no entender c\u00f3mo alisar la arena, por no hornear suficiente pan, o porque, despu\u00e9s de barrer, siempre se encontraban algunos restos de escombros.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, mientras cocinaban arroz, Ka Tsin se dirigi\u00f3 a Yi Gun: \u00abAmigo m\u00edo, tengo algo que pedirte\u00bb.<\/p>\n<p>Yi Gun sonri\u00f3 y respondi\u00f3: \u00abT\u00fa me dir\u00e1s.&nbsp; \u00bfC\u00f3mo puedo ayudarte?\u00bb<\/p>\n<p>Ka Tsin, aparentemente avergonzado y vacilante, mirando implorante a su amigo, pregunt\u00f3: \u00abS\u00e9 que no deber\u00eda ped\u00edrtelo a ti, pero te lo ruego de todo coraz\u00f3n; por favor dime cuando alcances la iluminaci\u00f3n. Creo que no lo estoy haciendo muy bien; no veo nada prometedor dentro de m\u00ed, pero anhelo saber que es alcanzable. Ambos llegamos al Gran Maestro al mismo tiempo, y, si logras tener \u00e9xito, tal vez yo tambi\u00e9n tendr\u00e9 una oportunidad en una etapa posterior\u00bb.<\/p>\n<p>Yi Gun pens\u00f3 durante un rato, y asinti\u00f3 con la cabeza.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 alg\u00fan tiempo, tal vez meses o tal vez a\u00f1os, y entonces un d\u00eda Yi Gun comparti\u00f3 con Ka Tsin que hab\u00eda alcanzado la iluminaci\u00f3n. Le dijo que era una condici\u00f3n que no pod\u00eda describirse con palabras, pero era magn\u00edfica, y deseaba que su amigo tuviera \u00e9xito en alcanzarla pronto. Y, a su vez, le pidi\u00f3 a Ka Tsin que compartiera su experiencia con \u00e9l cuando esto le sucediera.<\/p>\n<p>La cara de Ka Tsin brill\u00f3 de felicidad. Era como si de repente le crecieran alas, y toda duda se desvaneciera. Se volvi\u00f3 m\u00e1s diligente, cumpl\u00eda sus tareas con alegr\u00eda y lleno de gratitud por haber podido aprender de ellas. Trabaj\u00f3 incansablemente y nada lo agot\u00f3 ni desesper\u00f3. Hizo todo lo que se le pidi\u00f3 y ayud\u00f3 a otros disc\u00edpulos en sus tareas. Se levantaba temprano por la ma\u00f1ana y se iba a la cama horas despu\u00e9s de la puesta del Sol, siempre lleno de energ\u00eda y dedicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pas\u00f3 alg\u00fan tiempo, tal vez d\u00edas o tal vez meses, y una hermosa tarde de verano Ka Tsin alcanz\u00f3 la iluminaci\u00f3n. Su primera tarea, despu\u00e9s de dar gracias internamente, fue ir a Yi Gun y compartirlo con \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1Estoy muy feliz por ti!\u00bb, dijo Yi Gun; \u00ab\u00a1Cu\u00e9ntame m\u00e1s!\u00bb<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s puedo decirte de lo que ya has sabido desde hace mucho tiempo?\u00bb, contest\u00f3 Ka Tsin.<\/p>\n<p>Entonces Yi Gun se inclin\u00f3 ante su amigo y exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Perd\u00f3name, Ka Tsin! No s\u00e9 lo que es la iluminaci\u00f3n; ni antes, ni ahora he sido bendecido por ella. Perd\u00f3name por mentirte, pero lo hice porque sab\u00eda lo importante que era para ti creer que era posible. Saber que un disc\u00edpulo com\u00fan, como t\u00fa y yo, es capaz de recorrer el camino hasta el final\u00bb.<\/p>\n<p>Ahora era el turno de Ka Tsin para inclinarse ante su hermano, y dijo: \u00abGrandes y desconocidos son los caminos del Tao, e innumerables son los caminos que conducen a \u00c9l. Mi camino era disolverme en el oc\u00e9ano sin fin, con la ayuda de una mentira que derriti\u00f3 todas las dudas y las barreras que puse delante de m\u00ed mismo. Por tu camino, mi querido amigo, rezar\u00e9 cada minuto, y celebrar\u00e9 el d\u00eda en que el destino nos uni\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":917,"featured_media":11952,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-91372","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91372","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11952"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91372"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91372"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91372"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91372"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}