{"id":91285,"date":"2020-12-12T13:06:47","date_gmt":"2020-12-12T13:06:47","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/emisiones-de-las-formas-y-arquitectura\/"},"modified":"2020-12-12T13:06:47","modified_gmt":"2020-12-12T13:06:47","slug":"emisiones-de-las-formas-y-arquitectura","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/emisiones-de-las-formas-y-arquitectura\/","title":{"rendered":"Emisiones de las formas y Arquitectura"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp; Quienes se hayan tomado la molestia de estudiar y, sobre todo, de \u201chabitar\u201d, la arquitectura de ciertos periodos de la antig\u00fcedad (pir\u00e1mides, d\u00f3lmenes, iglesias rom\u00e1nicas, catedrales\u2026), seguramente no les habr\u00e1 pasado por alto, que en el interior de tales recintos \u201csagrados\u201d, se \u201crespira\u201d un estado de bienestar, dif\u00edcil de explicar, pero muy constatable. Se trata, por lo general, de lugares a los que se les atribuye un car\u00e1cter m\u00e1gico o sagrado, lugares en los que, muy frecuentemente, desde tiempos inmemoriales, se han llevado a cabo actividades relacionadas con la trascendencia y la curaci\u00f3n.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;&nbsp; El estado de \u201cbienestar\u201d aludido, est\u00e1 en relaci\u00f3n con el lugar donde han sido levantados tales edificios, con los materiales empleados en su construcci\u00f3n y, muy particularmente, con el equilibrio de vol\u00famenes que los configuran. En t\u00e9rminos generales, podr\u00edamos decir que tales construcciones \u201crespiran\u201d en su integraci\u00f3n con la naturaleza. Podr\u00edamos decir tambi\u00e9n, que tienen la capacidad de dilatarse y contraerse, siguiendo los latidos del cosmos y de las energ\u00edas de la naturaleza. Cuando las construcciones arquitect\u00f3nicas no \u201crespiran\u201d acorde con el fluir de la naturaleza, se produce un bloqueo energ\u00e9tico, de manera que quienes viven en su interior pueden enfermar.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;Las nuevas tecnolog\u00edas nos permiten, sin duda, dise\u00f1ar espacios m\u00e1s inteligentes, pero, por lo general, desconectados de la Naturaleza y sus leyes. El resultado son edificios \u201cenfermos\u201d, en los que quienes los habitan se ven sometidos a fatigas cr\u00f3nicas y desnutrici\u00f3n energ\u00e9tica. No es extra\u00f1o, por ello, que cada vez sean m\u00e1s los m\u00e9dicos que nos recuerdan que el contacto con la tierra es una de las primeras y m\u00e1s necesarias fuentes de salud. Aislarse equivale a acumular cargas electropositivas, que fatigan el cuerpo y generan desequilibrios.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp; Cada vez somos m\u00e1s conscientes de que las construcciones convencionales conllevan un alto coste medioambiental, una sobreexplotaci\u00f3n de los recursos naturales, y un desaf\u00edo (a\u00fan sin solucionar) ante el imparable aumento de los residuos que generan. Como respuesta a esta problem\u00e1tica, en los \u00faltimos a\u00f1os han surgido numerosas alternativas a la construcci\u00f3n convencional.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;Con todo, uno de los aspectos menos estudiados, hasta el momento, es la propia estructura de los edificios, su geometr\u00eda. Poco se ha avanzado en lo que respecta a la acci\u00f3n de la geometr\u00eda sobre los seres humanos, seguramente porque su estudio requiere de una buena dosis de flexibilidad mental y una inevitable capacidad de asociaci\u00f3n de ideas.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp; Resulta constatable que las formas (l\u00edneas, aristas, \u00e1ngulos, curvas, pol\u00edgonos, poliedros\u2026) generan campos vibratorios relacionados con su configuraci\u00f3n, proporci\u00f3n y color, que provocan acciones distintas sobre nuestro sistema celular.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp; Para comprender tales influencias, es preciso ser consciente de que \u201cla realidad\u201d visible y mensurable que percibimos habitualmente a trav\u00e9s de los sentidos, no es sino una peque\u00f1a parte de una Realidad mayor, invisible e inconmensurable. En el campo de la espiritualidad y, \u00faltimamente, en el de la ciencia, se habla al respecto de un universo multidimensional, del que solo percibimos, habitualmente, tres dimensiones. Tambi\u00e9n es frecuente que se haga alusi\u00f3n a que el ser humano, adem\u00e1s del cuerpo f\u00edsico, est\u00e1 compuesto por otros seis cuerpos o envolturas energ\u00e9ticas (cuerpo vital, astral, mental inferior, man\u00e1sico o mental superior, budhico, \u00e1tmico). El aliento vital (\u00e9ter, \u201cprana\u201d \u201cpneuma\u201d \u2026) a trav\u00e9s del que se manifiesta la vida, recorre tanto nuestras envolturas energ\u00e9ticas, como las del propio planeta, conectando entre s\u00ed todos los espacios intercelulares individuales, as\u00ed como el microcosmos (el ser humano) con el Cosmos y el Macrocosmos. Como resultado, vivimos inmersos en un \u201cCampo de informaci\u00f3n\u201d al que cient\u00edficos como Rupert Sheldrake, han denominado \u201ccampos m\u00f3rficos\u201d (del griego \u201cmorphe\u201d, forma). Los campos m\u00f3rficos, ser\u00edan campos de forma, patrones que organizan las estructuras moleculares de los seres vivos (las c\u00e9lulas heredar\u00edan del mismo su biolog\u00eda molecular, as\u00ed como la \u201cmemoria\u201d).<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; En realidad, las novedosas teor\u00edas de Rupert Sheldrake, ya eran conocidas desde muy antiguo, si bien, a tales campos estructurales o m\u00f3rficos, se les denomin\u00f3, simplificando, \u201cPlano Causal\u201d o \u201cKaranaloka\u201d (equivalente al Plano Man\u00e1sico o mental superior, o al \u201cmundo de las ideas\u201d, al que se refer\u00eda Plat\u00f3n).<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; Cada vez se hace m\u00e1s evidente que las formas parecen comportarse seg\u00fan principios hologr\u00e1ficos (las partes contienen la informaci\u00f3n del Todo). Si ello fuera as\u00ed, tanto el campo m\u00f3rfico que rodea al planeta, como el que configura cada uno de los seres y formas en los que la vida se estructura, estar\u00edan dotados de \u201cinteligencia\u201d y \u201cenerg\u00eda\u201d formadora y creadora. Se tratar\u00eda, por tanto, de campos de vida autoconscientes, con una gran capacidad de adaptaci\u00f3n al entorno, pero sometidos a cambios y, por tanto, influenciables.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp; Simplificando, podr\u00edamos decir que tales campos m\u00f3rficos o energ\u00e9ticos, son la vida misma que, desde los planos m\u00e1s elevados de nuestro planeta, se transmutan en forma.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp; Si aceptamos tal presupuesto, podremos tambi\u00e9n aceptar que, de las formas, a trav\u00e9s de su geometr\u00eda, fluyen (bien con interferencias o sin ellas) energ\u00edas que pueden ser utilizadas entre otros \u00e1mbitos, en el de la arquitectura.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp; Por desgracia, la gran mayor\u00eda de los edificios actuales se levantan teniendo \u00fanicamente en cuenta aspectos econ\u00f3micos y comerciales. Por supuesto, no estamos en contra de los mismos, pero cada vez se hace m\u00e1s necesario observar a la naturaleza y, al igual que la misma, construir en armon\u00eda con sus leyes.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp; El problema es que se han perdido los conocimientos bajo los que los constructores del pasado levantaban sus edificios. Los logros t\u00e9cnicos de la arquitectura actual son grandiosos, pero la inmensa mayor\u00eda de los arquitectos han olvidado la forma de construir de una manera acorde con las necesidades f\u00edsicas y espirituales del ser humano. A modo de ejemplo, se\u00f1alamos que, mayoritariamente, se construyen edificios habitables, basados en estructuras c\u00fabicas y armazones ferrosos, sin tener presente que las estructuras ferromagn\u00e9ticas utilizadas en la edificaci\u00f3n (vigas, pilares, mallazos) generan interferencias en el campo geomagn\u00e9tico. El hierro y sus aleaciones (hierro dulce o forjado, acero\u2026) atraen vibraciones y las fijan. Es decir, no dejan que las vibraciones atra\u00eddas \u201ccirculen\u201d, no dejan que pasen a su trav\u00e9s, sino que las \u201caferran\u201d, lo que, a la larga, hace que tales vibraciones se conviertan en parasitarias y perturben el campo energ\u00e9tico a su alrededor. El resultado es un campo energ\u00e9ticamente pobre (la energ\u00eda se encuentra bloqueada), que debilita el sistema glandular y nervioso del ser humano, potenciando el estr\u00e9s y la enfermedad. Recordemos que toda forma (ya sea bidimensional o tridimensional), debido tanto a su estructura, como a su propia configuraci\u00f3n, emite una determinada vibraci\u00f3n o energ\u00eda que, l\u00f3gicamente, influye en su entorno inmediato. Tal constataci\u00f3n deber\u00eda hacernos pensar en su correcta aplicaci\u00f3n en la construcci\u00f3n de edificios, en funci\u00f3n de las actividades para las que deban ser dise\u00f1ados. As\u00ed, los centros dedicados al estudio (institutos, facultades\u2026) deber\u00edan ser levantados con formas y vol\u00famenes que predispongan al desarrollo mental, mientras, que, por ejemplo, en la construcci\u00f3n de un hospital, habr\u00eda que tener muy presente (adem\u00e1s del lugar) estructuras y vol\u00famenes que permitan intensificar las energ\u00edas ben\u00e9ficas y curativas de la naturaleza y del cosmos.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n&nbsp;Somos conscientes que todos estos aspectos requieren de un largo proceso de estudio y experimentaci\u00f3n, pero creemos que se ha vuelto totalmente necesaria su investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":11575,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110115],"tags_english_":[],"class_list":["post-91285","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-zeitgeist-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11575"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91285"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91285"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}