{"id":91208,"date":"2020-11-27T08:56:29","date_gmt":"2020-11-27T08:56:29","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/filosofia-en-tiempos-de-tribulacion-parte-1\/"},"modified":"2022-10-04T19:13:10","modified_gmt":"2022-10-04T19:13:10","slug":"filosofia-en-tiempos-de-tribulacion-parte-1","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/filosofia-en-tiempos-de-tribulacion-parte-1\/","title":{"rendered":"Filosof\u00eda en tiempos de tribulaci\u00f3n &#8211; Parte 1"},"content":{"rendered":"<p class=\"text-align-center\">\n<p class=\"text-align-center\"><em>\u00a1Mantenga su distancia!<\/em><\/p>\n<p class=\"text-align-center\"><em>\u00a1Ag\u00e1rrese y mant\u00e9ngase firme!<\/em><\/p>\n<p class=\"text-align-center\"><em>\u00a1No viaje sin necesidad!<\/em><\/p>\n<p class=\"text-align-center\"><em>\u00a1Obedezca las reglas de la cuarentena!<\/em><\/p>\n<p class=\"text-align-center\"><em>\u00a1Mant\u00e9ngase saludable y seguro!<\/em><\/p>\n<p>Son esl\u00f3ganes a los que nos hemos enfrentado una y otra vez durante este tiempo de crisis. Pero, \u00bfhay algo nuevo bajo el sol?<\/p>\n<p>Nuestros antepasados tambi\u00e9n vivieron en un mundo que era visitado regularmente por muchas epidemias desastrosas y temibles; la lepra, la peste, la disenter\u00eda, la viruela, por nombrar algunas. Tambi\u00e9n soportaron cierres de comunidades, posadas p\u00fablicas, mercados, etc.; y viajes restringidos, cada vez que tales epidemias estallaron. Cuando un leproso, por ejemplo, caminaba por las calles, no llevaba un tel\u00e9fono m\u00f3vil con una aplicaci\u00f3n, sino que se identificaba por tener que llevar una capa especial y capucha. Luego se advirti\u00f3 a otros que mantuvieran cierta distancia, lo que ciertamente no se limitaba a un metro y medio.<\/p>\n<p>Como medida de seguridad, hab\u00eda normas como las impuestas a las tripulaciones de los buques que regresaban de un viaje lejano; no se les permit\u00eda desembarcar durante unos d\u00edas para asegurarse de que no tra\u00edan con ellos enfermedades no deseadas. En Venecia, Italia, se trataba de un plazo obligatorio de 40 d\u00edas, <em>quaranta<\/em>; de ah\u00ed la palabra \u00abcuarentena\u00bb. Cuarenta fue tambi\u00e9n un n\u00famero espiritual significativo asociado con la idea de reflexi\u00f3n, soledad; por ejemplo los cuarenta d\u00edas de Jes\u00fas en el desierto; adem\u00e1s de ser un n\u00famero que significa la plenitud de la experiencia que marca el comienzo de una nueva vida espiritual.<\/p>\n<p>Durante su turbulenta vida, el erudito holand\u00e9s Justus Lipsius (1547-1606), escribi\u00f3 un libro titulado <em>Sobre la fortaleza en el Desastre General <\/em>[2], en el que explicaba c\u00f3mo permanecer en armon\u00eda con uno mismo durante los momentos de crisis. Este libro ha permanecido impreso en Europa desde entonces, y vuelve a mostrar una vez m\u00e1s su relevancia. Lipsius a menudo se refiere al estoicismo de los antiguos fil\u00f3sofos, que predicaban la pr\u00e1ctica de la neutralidad y la fortaleza en medio de las vicisitudes de la vida, como la enfermedad y el desastre.<\/p>\n<p><strong>Mantenga su distancia:<\/strong> para Lipsius, esto significaba mantener una distancia &#8216;interior&#8217; con tus propios sentimientos primarios, darse\u00a0 cuenta objetivamente de lo que puede o no puede cambiar, y actuar de acuerdo con esa conciencia en paz, resignaci\u00f3n y no reacci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Firmeza:<\/strong> desde el punto de vista de Lipsius, la firmeza es una actitud espiritual correcta, esencial y necesaria para enfrentar positivamente todas las calamidades posibles creadas por circunstancias externas o accidentales, ya que proteger\u00e1 al individuo de caer en el exceso de confianza o depresi\u00f3n.<\/p>\n<blockquote><p><em>La verdadera madre de la fortaleza es la resignaci\u00f3n y la humildad; es soportar sin quejarse de lo que sucede o se apodera de una persona. Apoyado por el juicio adecuado, es el \u00fanico terreno en el que el \u00e1rbol sublime de la fortaleza est\u00e1 arraigado.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>No viaje sin necesidad:<\/strong> Viajar es contraproducente.<\/p>\n<blockquote><p><em>Las enfermedades mentales no disminuyen al viajar, sino que se empeoran. Es el esp\u00edritu en nosotros el que est\u00e1 enfermo, y para eso uno tiene que encontrar una cura a trav\u00e9s de la filosof\u00eda y la fortaleza. (&#8230;) \u00bfQuiere cambiar la tierra y el aire? M\u00e1s bien, cambie su ser interior, que ha sometido a sus pasiones, que luego le han retirado la autoridad legal de la raz\u00f3n. Cambie mentalmente, no de localidad, y aseg\u00farese de que es diferente y no de otro lugar.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p><\/blockquote>\n<p>S\u00ed, Lipsius era un gran estilista. Su libro merece estar en muchas mesitas de noche de nuevo, aunque solo sea para salvar esa hermosa palabra, &#8216;tribulaci\u00f3n&#8217;, del olvido.<\/p>\n<p><strong>Mant\u00e9ngase saludable:<\/strong> Lipsius no se refiere directamente a esta frase, sino que la utiliza en el sentido de un deseo oportuno, como un imperativo resultante. Pit\u00e1goras tambi\u00e9n abord\u00f3 este concepto en una dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda. Para los estudiantes de su escuela de misterios en Crotona, \u00abmantenerse saludable\u00bb era el saludo que ten\u00eda lugar en cada reuni\u00f3n, cuyo significado interior era<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201caprovechar cada momento del d\u00eda para recordar que usted es de origen divino.\u201d<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Mant\u00e9ngase saludable, querido lector.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/filosofia-en-tiempos-de-tribulacion-parte-2\/\">continua part 2<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1]<strong>\u00a0<\/strong>Este art\u00edculo fue publicado en la revista LOGON Neerland\u00e9s, 2020, n\u00ba 3, 41.<\/p>\n<p>[2]\u00a0Justus Lipsius, Over standvastigheid bij algemene rampspoed (<em>Sobre la fortaleza en el desastre general<\/em>), Baarn, 1983.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":11306,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-91208","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91208","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11306"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91208"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91208"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}