{"id":91106,"date":"2020-10-24T07:37:35","date_gmt":"2020-10-24T07:37:35","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-principito-la-historia-del-regreso-parte-4\/"},"modified":"2020-10-24T07:37:35","modified_gmt":"2020-10-24T07:37:35","slug":"el-principito-la-historia-del-regreso-parte-4","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-principito-la-historia-del-regreso-parte-4\/","title":{"rendered":"El Principito. La historia del regreso. Parte 4"},"content":{"rendered":"<h3>&nbsp;<\/h3>\n<p>A la <a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-principito-la-historia-del-regreso-parte-3\">parte 3<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>ESPERANZA<\/h3>\n<p>El pozo vivo que parece haber venido de un pueblo de cuento de hadas est\u00e1 en claro contraste con el desierto del Sahara. Sacan agua del pozo m\u00e1gico. La polea canta y el sol parpadea en el agua temblorosa del cubo&#8230; un pozo de luz, una fuente de esperanza que surge de la fe. \u00abTengo sed de esta agua\u00bb, dice el Principito y debe beber primero. Despu\u00e9s de que el piloto tambi\u00e9n sacie su sed, el protagonista le recuerda su promesa de dibujar un bozal para su cordero para que no se coma la rosa. El dibujo est\u00e1 terminado &#8211; incompleto, como resulta despu\u00e9s &#8211; y el piloto percibe que el Principito tiene planes secretos. Se entera de que se acerca el aniversario de la llegada del protagonista a la Tierra, lo cual es una oportunidad perfecta para que vuelva a su rosa, a su asteroide sobre el desierto. Emprender\u00e1 su viaje cerca del pozo, as\u00ed que pasa la noche all\u00ed.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente, el piloto ve al Principito sentado en lo alto del viejo muro de piedra (la divisi\u00f3n entre la esperanza y el amor) cerca del pozo, hablando con una serpiente venenosa &#8211; a la que conoci\u00f3 al llegar a la Tierra. Su regreso a casa solo es posible con la ambigua ayuda de la serpiente. Es una prueba terrible: tiene que morir (o \u00abParecer\u00e9 como si estuviera sufriendo. Parecer\u00e1 que me estoy muriendo\u00bb) por la mordedura de una serpiente venenosa. El piloto no puede detener el plan del Principito. Tambi\u00e9n \u00e9l se est\u00e1 preparando para volver a casa, ya que logr\u00f3 reparar el motor del avi\u00f3n (sincronicidad).<\/p>\n<p>Las doctrinas de la tradici\u00f3n esot\u00e9rica han proclamado durante mucho tiempo la ciencia de la \u00abmuerte de oro\u00bb y de \u00abmorir a la vida\u00bb cuando un individuo deja atr\u00e1s, mata su yo terrenal y parte libre de sus cargas y cadenas mundanas. \u00abNo puedo llevar este cuerpo conmigo. Es demasiado pesado\u00bb dice el Principito. La muerte f\u00edsica es s\u00f3lo una analog\u00eda de la \u00abmuerte\u00bb de nuestra terrenalidad, pero las dos pueden coincidir. Aqu\u00ed la historia del Principito coincide con las descripciones de los Evangelios del Misterio del G\u00f3lgota. Los textos proporcionan una descripci\u00f3n horrible de la crucifixi\u00f3n y el terror que conduce a ella. Uno tiene que descender a lo profundo para hacer la magn\u00edfica resurrecci\u00f3n tan completa y cat\u00e1rtica como sea posible.<\/p>\n<p>Las \u00faltimas palabras del Principito subrayan su responsabilidad hacia su rosa. Luego la serpiente de color sol, con un destello amarillo, provee su veneno curativo para el peque\u00f1o hombre que busca dejar la Tierra y volver a casa. Ya que, para el Principito, debido a su inocencia y pureza, la mordedura de serpiente es un beso de amor (seg\u00fan Mikhail Naimy). La serpiente juega un papel similar al de Judas (y como su nombre indica, el juda\u00edsmo) con su beso en el Misterio del G\u00f3lgota. Sin ella la resurrecci\u00f3n m\u00edstica no podr\u00eda ser completada.<\/p>\n<p>El Principito no solo vuelve a casa, a su asteroide, sino que entra en el reino del amor.<\/p>\n<h3>AMOR<\/h3>\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s de los acontecimientos el piloto cuenta desde su casa: \u00abPero s\u00e9 que regres\u00f3 a su planeta, porque no encontr\u00e9 su cuerpo al amanecer. No era un cuerpo tan pesado&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Cuando la oscuridad (miedo, duda, desolaci\u00f3n) se desvanece y el Sol brilla sobre un Nuevo D\u00eda en el desierto &#8211; el corredor de la muerte de la vida &#8211; el milagro de los Evangelios se repite: el cuerpo del resucitado desaparece de la Tierra. Una vez desde una cueva, ahora desde el desierto por la noche. Este es un signo de transfiguraci\u00f3n, de \u00abmorir a la vida\u00bb.<\/p>\n<p>La oveja dibujada para el Principito tiene un papel enigm\u00e1tico en el cuento. Cuando el protagonista se encuentra con el piloto al amanecer, lo despierta con esta petici\u00f3n: \u00abPor favor, dib\u00fajame una oveja\u00bb. La asombrosa petici\u00f3n que llega en un lugar y momento inesperado de una criatura sorprendente es una llamada de atenci\u00f3n para el hombre dormido. Lo sacude de su sue\u00f1o, sus pensamientos, sus problemas \u00abfavoritos\u00bb y le da una nueva perspectiva.<\/p>\n<p>La oveja \u00abencerrada\u00bb o escondida en una caja es el propio Principito &#8211; por lo tanto, no es sorprendente que este sea el dibujo que le gusta &#8211; ya que el cordero es el s\u00edmbolo m\u00e1s antiguo y prominente de Jesucristo (el cordero de Dios). As\u00ed como el animal manso e inocente es ofrecido en sacrificio en la fe del Antiguo Testamento, as\u00ed tambi\u00e9n Jesucristo es ofrecido en el milagro de la resurrecci\u00f3n. El Principito tambi\u00e9n hace sacrificios por su rosa, que est\u00e1 escondida en su interior como la met\u00e1fora del cordero en la caja. Esta flor m\u00e1gica encerrada en su cuerpo es el coraz\u00f3n de la rosa y la rosa del coraz\u00f3n:&nbsp; La Rosa.<\/p>\n<p>\u00bfPero por qu\u00e9 le preocupa al Principito que el cordero se coma su rosa al volver a casa? Otro miedo &#8211; duda &#8211; se une a este, viniendo del piloto en el ep\u00edlogo del cuento. Se da cuenta de que se olvid\u00f3 de poner la correa de cuero en el hocico que dibuj\u00f3 para el cordero, por lo que es in\u00fatil (la falta de atenci\u00f3n y consciencia). Si el Principito olvida encerrar su rosa bajo el globo de cristal, el cordero puede com\u00e9rsela en un segundo. El cordero es tambi\u00e9n un doble s\u00edmbolo en este sentido: es un animal manso, pero sus dientes representan una amenaza para las plantas comestibles, incluso para las que tienen espinas. Mientras deambulaba por el desierto, el Principito &#8211; como \u00abcordero\u00bb &#8211; tem\u00eda poder discutir con su rosa, por lo que pidi\u00f3 el dibujo como escudo protector. No pod\u00eda saber qu\u00e9 resultar\u00eda de su auto-sacrificio, qu\u00e9 cambios traer\u00eda la fase del amor. Al regresar del desierto, el piloto no pas\u00f3 la fase de la Fe, lo que significa que a veces vuelve a caer en la incredulidad. A veces piensa en el tema del bozal con optimismo, a veces con desesperaci\u00f3n. Hace la pregunta, que es cr\u00edtica para muchos, basada en su estado mental:<\/p>\n<blockquote>\n<p><em>Mira al cielo. Preg\u00fantate: \u00bfes un s\u00ed o un no? \u00bfSe ha comido el cordero la flor? Y ver\u00e1 c\u00f3mo todo cambia&#8230;<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Y as\u00ed la historia inacabada del Principito nos deja mirando al cielo y dentro de nosotros mismos, sin dejarnos nunca y oblig\u00e1ndonos a reflexionar sobre ello. En este sentido es similar a las f\u00f3rmulas finales de los cuentos populares que instan a los lectores u oyentes a utilizar el mensaje de la historia en sus vidas &#8211; internamente, no externamente.<\/p>\n<p>Hay una deficiencia l\u00f3gica en el cuento en cuanto al peligro de la inutilidad del bozal. Incluso si funcionara, seguir\u00eda dependiendo de la consciencia del Principito el ponerlo al cordero por la noche. Si se olvida, el cordero puede comerse la rosa. Si el Principito se da cuenta de que el bozal no sirve para nada, depender\u00e1 tambi\u00e9n de su consciencia si olvida o no encerrar su rosa en el globo de cristal. De cualquier manera, su consciencia es crucial. M\u00e1s aun porque \u00e9l, de hecho, es el cordero.<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n es la rosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-63955\" src=\"http:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/image-3.png\" alt=\"flower\" title=\"\" width=\"158\" height=\"160\" srcset=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/image-3.png 158w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/image-3-24x24.png 24w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/image-3-36x36.png 36w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/image-3-48x48.png 48w\" sizes=\"(max-width: 158px) 100vw, 158px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagen:&nbsp;&nbsp; \u00c9va Budah\u00e1zy<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u201cUno debe creer en la revelaci\u00f3n,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>como alguien que no sabe y no tiene experiencias,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>primero tiene que creer para conocer y experimentar. (&#8230;)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Donde no hay reacci\u00f3n,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>la acci\u00f3n inevitablemente se detiene. (&#8230;)<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>Pero cuanta m\u00e1s fe tengamos, m\u00e1s revelaciones vendr\u00e1n,<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>o verdades, escondidas en la oscuridad;<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>ahora se despliega, y solo puede florecer por nuestra confianza.<\/em><\/strong><br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; Karl von Eckartshausen<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p><em><strong>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/strong><\/em><\/p>\n<p><strong><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":917,"featured_media":10887,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-91106","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91106","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10887"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91106"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91106"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91106"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91106"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}