{"id":91097,"date":"2020-10-24T07:16:51","date_gmt":"2020-10-24T07:16:51","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-principito-la-historia-del-regreso-parte-3\/"},"modified":"2020-10-24T07:16:51","modified_gmt":"2020-10-24T07:16:51","slug":"el-principito-la-historia-del-regreso-parte-3","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-principito-la-historia-del-regreso-parte-3\/","title":{"rendered":"El Principito. La historia del regreso Parte 3"},"content":{"rendered":"<p>A la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-principito-la-historia-del-regreso-parte-2\">parte 2<\/a><\/p>\n<p>La conversaci\u00f3n entre los dos personajes -el Principito y la serpiente- revela un entendimiento mutuo y un\u00edsono. Cuando el Principito pregunta d\u00f3nde est\u00e1 la gente, ya que se siente tan solo en el desierto, la serpiente responde: \u00abTambi\u00e9n est\u00e1s solo entre los hombres\u00bb. No hay nada que decir a eso, ya que esto es exactamente lo que el hombrecito experiment\u00f3 al conocer a los habitantes de los asteroides que visit\u00f3. Parece que la serpiente no solo afirma una verdad general, sino que de alguna manera ha sustra\u00eddo su respuesta al peculiar visitante. Mientras la serpiente se enrosca en el tobillo del Principito, nota &#8211; de una manera bastante espeluznante &#8211; que puede enviar a cualquiera de vuelta a la Tierra con su toque (de colmillos). Pero el fr\u00e1gil hombrecito es tan puro que la serpiente le muestra misericordia. Se ofrece para ayudarle a volver a su planeta. El Principito no tiene dudas sobre la naturaleza de esta ayuda. La comprensi\u00f3n completa se revela mientras permanecen tan silenciosos como el desierto, el desierto del Principito que parpadea por encima.<\/p>\n<p>Una \u00abflor \u00fanica\u00bb informa al protagonista de que nunca se sabe d\u00f3nde encontrar a los hombres: \u00abEl viento los lleva lejos. No tienen ra\u00edces, y eso les hace su vida muy dif\u00edcil\u00bb. Ninguna respuesta viene del peque\u00f1o vagabundo, solo dice adi\u00f3s. Debe ser extra\u00f1o para \u00e9l tener ra\u00edces que crecen hacia el cielo.<\/p>\n<p>El Principito se encuentra con un camino que conduce a una rosaleda. En ella hay cinco mil flores y todas se parecen a su rosa, \u00ab\u00fanica en su clase\u201d, \u00e9l pensaba que era \u00fanica. Se angustia y estalla en l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>Y entonces aparece el zorro. No es casual que llegue justo ah\u00ed, entre las rosas. El zorro y las rosas -especialmente la rosa del Principito-, est\u00e1n unidos. Est\u00e1n conectados a trav\u00e9s de su color ardiente, sus rasgos femeninos y su personalidad. Aparte de ellos y de la \u00abflor \u00fanica\u00bb, todos los dem\u00e1s personajes de la historia son hombres o seres masculinos. La vida y el pensamiento de la rosa y el zorro representan la necesidad y la dificultad de la afiliaci\u00f3n; el deseo de ser domesticado y, por otra parte, de llegar a estar completo.<\/p>\n<p>Cuando el Principito se encuentra con el zorro solo oye un saludo, pero no ve a nadie. Se da la vuelta, pero aun as\u00ed no puede ver al zorro, solo cuando la voz le dice \u00abEstoy aqu\u00ed, bajo el manzano\u00bb. Todo ello pronostica que el encuentro con el zorro dar\u00e1 una vuelta, har\u00e1 cambiar (\u00abconvertir\u00e1\u00bb) la vida y el pensamiento del Principito, y lo llevar\u00e1 hacia la plenitud (el manzano).<\/p>\n<p>El zorro le demuestra y le hace entender el valor de su rosa y la forma en que podr\u00eda conectarse con ella. No es de extra\u00f1ar que el zorro sepa todo esto: \u00e9l representa la rosa, el reino interior de la rosa. Traduce la fragancia de la rosa en palabras.<\/p>\n<p>Antes de regalar un secreto, el zorro aconseja al Principito que vuelva a las cinco mil rosas del jard\u00edn. El n\u00famero cinco mil se remonta al n\u00famero cinco, el pentagrama m\u00e1gico, que es el s\u00edmbolo del orden divino y del renacimiento. Las proporciones y la estructura de la rosa tambi\u00e9n est\u00e1n conectadas al n\u00famero cinco.<\/p>\n<p>Las palabras del Principito dirigidas a las cinco mil rosas parecen bastante hirientes. No se ha recuperado de su decepci\u00f3n por el hecho de que el valor de su rosa, \u00ab\u00fanica en su clase\u00bb, fuese (aparentemente) cuestionado por el jard\u00edn. Sin embargo, el discurso del protagonista no es ego\u00edsta, excluyente o degradante, sino un elogio de la \u00fanica Rosa Eterna. Una en vez de muchas, interna en vez de externa: la rosa del coraz\u00f3n. Si puede unirse a ella, todas las rosas ser\u00e1n Una para \u00e9l; ser\u00e1 responsable de todas ellas.<\/p>\n<p>Es solo despu\u00e9s de esto cuando el Principito recibe las famosas palabras de iniciaci\u00f3n del zorro:<\/p>\n<blockquote>\n<p>\u00abSolo con el coraz\u00f3n se puede ver correctamente; lo esencial es invisible a los ojos.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEs el tiempo que has perdido por tu rosa lo que hace que tu rosa sea tan importante.\u00bb<\/p>\n<p>\u00abEres responsable de tu rosa&#8230;\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Aqu\u00ed comienza la religi\u00f3n, y m\u00e1s espec\u00edficamente la fase de la fe.<\/p>\n<p>FE<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del encuentro con el zorro, el Principito se encuentra con dos personas cuya ocupaci\u00f3n y visi\u00f3n del mundo es similar a la de los que viven en los asteroides.<\/p>\n<p>El primero es un guardagujas del ferrocarril. Desde que conoci\u00f3 al zorro, la perspectiva y la vida del protagonista han cambiado &#8211; corre en nuevas \u00abv\u00edas\u00bb. La carrera y los \u00abrugidos de trueno\u00bb de los trenes que cambian de una a otra plataforma son todo lo contrario del vac\u00edo y el lento silencio del desierto. El destino de los veh\u00edculos parece bastante in\u00fatil para el guardagujas del ferrocarril. Para \u00e9l, el significado y el poder reside en su habilidad para enviar trenes a diferentes plataformas. Su tarea mec\u00e1nica se asemeja a la del farolero, parece ser su equivalente en la Tierra. El guardagujas del ferrocarril tambi\u00e9n se asemeja al rey, ya que tambi\u00e9n comparte una perla de sabidur\u00eda en relaci\u00f3n a los pasajeros: \u00abNadie est\u00e1 nunca satisfecho donde est\u00e1\u00bb. Estas palabras deben afectar profundamente al Principito, pero, seg\u00fan el relato, no reacciona ante ellas. Los refranes y m\u00e1ximas que tienen valor did\u00e1ctico pueden provenir de fuentes imprevistas si uno es capaz de darse cuenta y prestarles atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>El otro personaje es un comerciante que vende p\u00edldoras que pueden saciar la sed. Con una p\u00edldora se puede \u00abahorrar\u00bb una hora que de otra manera se habr\u00eda gastado en beber. El vendedor de este producto aparentemente \u00fatil se parece al hombre de negocios y al cient\u00edfico de los asteroides.<\/p>\n<p>As\u00ed, los tres \u00faltimos caracteres aparentemente \u00fatiles de los asteroides son evocados en estos dos individuos terrestres. La tercera persona con la que el Principito se encuentra en la Tierra es el piloto, que est\u00e1 tratando de arreglar el motor de su avi\u00f3n en el desierto, lejos de todos los dem\u00e1s. Es alguien que merece el tiempo y la amistad del protagonista. Prueba de ello es que cuando el Principito pide al piloto que le dibuje un cordero, el hombre lo intenta, pero solo cumple el deseo del protagonista en el cuarto intento, cuando utiliza una t\u00e9cnica poco convencional: dibuja una caja diciendo que el cordero est\u00e1 dentro. Esta fue una lecci\u00f3n para el hombre: como un t\u00edpico adulto solo buscaba eludir la tarea, pero gracias al Principito tuvo que enfrentar la brecha entre su yo infantil puro y su yo adulto, centr\u00e1ndose en los aspectos pr\u00e1cticos.<\/p>\n<p>La amistad entre el protagonista y el piloto se profundiza; aprenden cada vez m\u00e1s el uno del otro. Tienen dos mundos separados, pero sus ra\u00edces son las mismas. Este fundamento compartido sale cada vez m\u00e1s a la luz y, aparte de algunos casos de imprudencia, desacuerdo e ira, conduce a la comprensi\u00f3n mutua y la solidaridad.<\/p>\n<p>El comportamiento del Principito cuando el piloto se queda sin agua es el mejor ejemplo del hecho de que vienen de mundos diferentes. Por temor a morir, el piloto da una respuesta cruzada al Principito, a quien las necesidades f\u00edsicas de comer y beber obviamente no afectan (pero s\u00ed el dormir). El protagonista comprende la gravedad (y el valor did\u00e1ctico) de la situaci\u00f3n, por lo que afirma tener sed tambi\u00e9n y sugiere encontrar un pozo. La idea le parece absurda al piloto, pero como no tiene un plan mejor se ponen en marcha. Despu\u00e9s de horas de vagar, cae la noche. Los personajes se sientan a descansar bajo el cielo estrellado. Cuando el piloto se pregunta si el Principito est\u00e1 realmente sediento, el hombrecito dice: \u00abEl agua tambi\u00e9n puede ser buena para el coraz\u00f3n&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>El piloto no lo entiende, pero se revela que hay dos tipos de sed: una del cuerpo y otra del alma. Los dos personajes tienen sed de diferentes maneras: necesitan un pozo que pueda abastecer a ambos. Est\u00e1n fatigados. Antes de que el Principito se duerma, proclama dos pensamientos importantes:<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00abLas estrellas son hermosas, por una flor que no se puede ver\u00bb.<br \/>\n&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00abLo que hace hermoso al desierto es que en alg\u00fan lugar se esconde un pozo\u00bb.<\/p>\n<p>Dos nociones an\u00e1logas. El segundo pensamiento toca al piloto y este expresa su acuerdo. Mientras observa con ternura el rostro del pr\u00edncipe dormido &#8211; el espejo de su alma &#8211; entiende que \u00abLo m\u00e1s importante es invisible&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Se da cuenta y comprende que lo que es diferente, lo que existe en un nivel superior &#8211; lo que no viene de este mundo &#8211; es invisible, pero brilla a trav\u00e9s de lo visible y lo hace m\u00e1s hermoso. Mientras camina con el Principito dormido en sus brazos, encuentra el pozo al amanecer, cuando nace la luz. Aqu\u00ed comienza la fase de la Fe para el piloto y de la Esperanza para el Principito.<\/p>\n<p>(Contin\u00faa en la <a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-principito-la-historia-del-regreso-parte-4\">cuarta parte<\/a>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":917,"featured_media":10864,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-91097","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/91097","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10864"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91097"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=91097"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=91097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}