{"id":90996,"date":"2020-10-03T19:41:07","date_gmt":"2020-10-03T19:41:07","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/unidad-dualidad\/"},"modified":"2020-10-03T19:41:07","modified_gmt":"2020-10-03T19:41:07","slug":"unidad-dualidad","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/unidad-dualidad\/","title":{"rendered":"Unidad &#8211; Dualidad"},"content":{"rendered":"<p>La autorrevelaci\u00f3n del \u201cDios inmanifestado\u201d dar\u00eda lugar a los siete planos de la manifestaci\u00f3n universal (todo lo visible y lo no visible), con sus mir\u00edadas de criaturas. Se habla as\u00ed de la Unidad que da lugar a la dualidad.<\/p>\n<p>La ciencia, por su parte, con postulados como la \u201cteor\u00eda del Big Bang\u201d, nos dice que el Universo surge de la \u201cexplosi\u00f3n\u201d de un \u201cpunto inicial\u201d en el que la materia y la energ\u00eda son infinitas, algo as\u00ed como una min\u00fascula part\u00edcula concentrada que, al explotar y expandirse, da lugar a la creaci\u00f3n conjunta de la materia, el espacio y el tiempo.<\/p>\n<p>Dejando de lado, moment\u00e1neamente, tales modelos cosmol\u00f3gicos, lo cierto es que nuestra percepci\u00f3n nos ense\u00f1a que todo lo que somos capaces de observar, tiene su opuesto (luz-oscuridad, bien-mal, fr\u00edo-caliente, masculino-femenino\u2026). Y habiendo dualidad, surge, inevitablemente, la oposici\u00f3n o complementariedad.<\/p>\n<p>La dualidad expresa la idea de oposici\u00f3n, contraste, desencuentro, carencia\u2026, mientras que la Unidad ser\u00eda la expresi\u00f3n de la plenitud y la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los planteamientos dualistas, seguramente, por ser los m\u00e1s perceptibles, est\u00e1n presentes en muchos de los grandes fil\u00f3sofos modernos y de la antig\u00fcedad. En su m\u00e1xima expresi\u00f3n, han dado lugar a la afirmaci\u00f3n de que existen dos principios supremos, increados y antag\u00f3nicos. En su aspecto m\u00e1s moderado, plantean el antagonismo entre Dios y el mundo, o entre el Esp\u00edritu y la materia.<\/p>\n<p>Analicemos, si bien de manera somera, las concepciones dualistas plat\u00f3nicas que, de alguna manera, engloban una gran mayor\u00eda de las concepciones dualistas, al plantear el postulado de la existencia de dos mundos: el intangible y eterno de las Ideas y el mundo temporal y sensible de la materia, de la que deriva la idea del cuerpo como c\u00e1rcel del alma.<\/p>\n<p><strong><em>La concepci\u00f3n dualista de Plat\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Al igual que S\u00f3crates, Plat\u00f3n cre\u00eda en la existencia de la verdad universal, pero, a diferencia de su maestro, consideraba que tales verdades universales exist\u00edan al margen del mundo sensible. As\u00ed, para Plat\u00f3n, el mundo material no era sino un reflejo de un mundo perfecto e ideal: el mundo de las ideas. Con tales planteamientos, Plat\u00f3n impregna todo su pensamiento de un evidente dualismo. Por un lado, deja constancia de que existe un mundo perfecto, inmutable, creado con anterioridad al mundo sensible (el mundo real) y, por otro, del mundo de lo no real, el mundo de las apariencias y lo fenom\u00e9nico.<\/p>\n<p>Por supuesto, para Plat\u00f3n, \u201clas ideas\u201d no son meros conceptos mentales formados a partir de la observaci\u00f3n de los objetos sensibles. \u201cLas ideas\u201d, son inmutables y abarcables tan solo por el entendimiento. Por ejemplo, las ideas de Belleza, Bien, Verdad, Justicia\u2026, existir\u00edan por s\u00ed mismas, independientes de los conceptos con que queramos revestirlas. \u201cLas ideas\u201d, ser\u00edan, por tanto, las \u201ccausas reales\u201d, mientras que lo que vemos en nuestra realidad tridimensional no ser\u00eda otra cosa que su imitaci\u00f3n o reflejo distorsionado.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Plat\u00f3n, el mundo de las ideas, presenta una gradaci\u00f3n jer\u00e1rquica, por planos, en cuya c\u00faspide se hallar\u00eda el Bien (el Bien supremo). Sin embargo, para Plat\u00f3n y los fil\u00f3sofos de su \u00e9poca, la idea suprema del Bien, va m\u00e1s all\u00e1 de las concepciones morales que solemos tener sobre este tema. La idea de Bien ser\u00eda no solo la causa de todas las acciones \u201cbuenas\u201d, sino el principio supremo de lo real.<\/p>\n<p>En <em>La Rep\u00fablica<\/em>, Plat\u00f3n, trata de expresar el sentido supremo del Bien, en el mito de la caverna. En el mundo sensible, no percibimos lo real, sino sombras que nos parecen reales, mientras que \u201clo real\u201d, est\u00e1 al margen de la percepci\u00f3n de nuestros sentidos.<\/p>\n<p>En el <em>Timeo<\/em>, el fil\u00f3sofo deja entrever que el cosmos (visible y tangible y, por tanto, sujeto al nacimiento y devenir) tiene su origen en una causa activa e inteligente: el Demiurgo, el \u201cdios\u201d bueno y sabio. Ahora bien, el Demiurgo no crea el mundo a partir de s\u00ed mismo (no es, por tanto, omnipotente), sino que lo crea a partir de tres elementos preexistentes:<\/p>\n<p>\u2022 Las ideas (perfectas y eternas).<\/p>\n<p>\u2022 La materia ca\u00f3tica, esto es, indiferenciada (la materia original interc\u00f3smica, no asimilable a la \u201cmateria\u201d que conocemos).<\/p>\n<p>\u2022 El espacio preexistente:<\/p>\n<p><em>\u00abFinalmente existe siempre un tercer g\u00e9nero, el del lugar: no puede morir y brinda un sitio a todos los objetos que nacen\u00bb. <\/em>(<em>Timeo<\/em>, 51, c)<\/p>\n<p>As\u00ed, el cosmos creado por el Demiurgo es concebido como un ser vivo, dotado de un alma inteligente (el \u201cAlma del Mundo\u201d), proveniente de su creador. No obstante, son las \u201cideas\u201d las que imponen al cosmos una serie de estructuras geom\u00e9tricas que la materia no posee en s\u00ed misma. Tales estructuras b\u00e1sicas, tomadas del pitagorismo ser\u00edan: el tetraedro (fuego), el cubo (tierra), el octaedro (aire), el icosaedro (agua), y el dodecaedro (modelo del universo).<\/p>\n<p>Para Plat\u00f3n, el Demiurgo ha creado el mundo sensible imitando las Ideas preexistentes (lo que podr\u00edamos llamar \u201cpensamientos\u201d de Dios), y los objetos sensibles (las formas), participar\u00edan de las Ideas, de modo similar a como un objeto tridimensional participa de su reflejo en un espejo.<\/p>\n<p><strong><em>Dios mismo se encuentra presente en cada una de las partes<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Los planteamientos, tanto de Plat\u00f3n como de los dualistas (maniqueos, c\u00e1taros, gn\u00f3sticos\u2026), plantean la eterna lucha entre dos principios opuestos e irreductibles, considerando que, si bien el esp\u00edritu del hombre pertenece a Dios, su cuerpo pertenece a los poderes del mal. Sin duda, tales planteamientos est\u00e1n muy acordes con nuestras experiencias cotidianas, pues no podemos dejar de constatar, en nosotros mismos, tendencias contrapuestas. Parte de nuestro ser anhela lo mas noble, y otra parece centrarse, inevitablemente, hacia lo m\u00e1s bajo. Plat\u00f3n, influido por los \u00f3rficos y pitag\u00f3ricos, plante\u00f3 el dualismo radical entre el alma (de origen divina) y el cuerpo. Arist\u00f3teles (disc\u00edpulo de Plat\u00f3n), trat\u00f3 de superar el dualismo plat\u00f3nico, al postular que el ser humano es una \u00fanica realidad, una \u00fanica naturaleza en la que \u201c<em>El alma es aquello por lo cual vivimos, sentimos y entendemos<\/em>\u201d (\u201c<em>De anima<\/em>\u201d, 11, cap. 111,13). En otras palabras, el ser humano no consta de cuerpo y alma, sino que es un cuerpo material con un principio determinante, en unidad: el alma. En su aspecto contrario, nos encontramos, en los siglos XIX y XX, con el <em>materialismo dial\u00e9ctico <\/em>de Marx y Engels, donde todo, en \u00faltima instancia, es materia y solo materia, siendo contemplada la esencia del ser humano como un conjunto de relaciones econ\u00f3micas y sociales.<\/p>\n<p>A nuestro entender, ambas concepciones surgen del punto de vista desde el que se analiza el problema. Si el an\u00e1lisis se hace desde la corporeidad, la dualidad es inevitable. Ahora bien, si fu\u00e9semos capaces de analizarlo desde el alma-esp\u00edritu, resulta evidente que no puede haber nada que no sea Dios mismo, por lo que la dualidad quedar\u00eda absorbida por la Unidad que preside todo el Universo. Concebir\u00edamos cuanto somos capaces de percibir, como un Ser \u00fanico, cuyas diferencias, a nuestros ojos irreductibles, ser\u00edan achacables a la limitaci\u00f3n de nuestro conocimiento y \u00f3rganos de percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora bien, la No-dualidad, al menos desde nuestra perspectiva como seres humanos, no significa que Dios, el Todo, sea la suma de cuanto configura el Universo, sino que Dios mismo se encuentra presente en cada una de las partes. Es el fuego, el principio espiritual, el n\u00facleo, que arde y anima todo lo creado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10449,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110115],"tags_english_":[],"class_list":["post-90996","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-zeitgeist-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90996","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10449"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90996"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90996"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90996"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90996"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}