{"id":90708,"date":"2020-07-01T19:10:09","date_gmt":"2020-07-01T19:10:09","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/arte-ciencia-religion\/"},"modified":"2020-07-01T19:10:09","modified_gmt":"2020-07-01T19:10:09","slug":"arte-ciencia-religion","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/arte-ciencia-religion\/","title":{"rendered":"Arte, Ciencia, Religi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p>En el periodo paleol\u00edtico, por ejemplo, observamos&nbsp; que no cabe&nbsp; concebir el rudimentario arte y la incipiente ciencia&nbsp; como ramas separadas de la religi\u00f3n. Ambas formaban una parte esencial del fen\u00f3meno m\u00e1gico-religioso en el que estaba inmerso&nbsp; la humanidad prehist\u00f3rica. Lo mismo ocurri\u00f3 en periodos muy posteriores, como&nbsp; en el antiguo Egipto, en donde&nbsp; sigui\u00f3 d\u00e1ndose una simbiosis entre las tres ramas del saber que nos ocupan.<\/p>\n<p>Con el paso de los siglos, no obstante, estas tres ramas del conocimiento tendieron a la separaci\u00f3n. La religi\u00f3n cerc\u00f3 el \u00e1mbito de sus competencias en la metaf\u00edsica, la devoci\u00f3n&nbsp; y lo trascendental; el arte propendi\u00f3 esencialmente por el saber intuitivo y la belleza; mientras que la ciencia se centr\u00f3 en lo tangible, el mundo de la&nbsp; materia y en el an\u00e1lisis racional.<\/p>\n<p>Tal disgregaci\u00f3n de los tres focos de conocimiento del ser humano, en sus aspectos racionales, emocionales e intuitivos, tiene una gran importancia para el desarrollo evolutivo de la especie, pues le permite acercarse, desde \u00e1ngulos muy diferentes, a lo que se constituye como la esencia definitiva del prop\u00f3sito de nuestra existencia: indagar&nbsp; en lo que somos nosotros y en lo que es el mundo.<\/p>\n<p>Desgraciadamente, la religi\u00f3n, lejos de permitirle a la humanidad adentrarse libremente en la realidad del propio ser y en la esencia de las leyes que rigen nuestro universo, trat\u00f3&nbsp; de dominar y poner bajo su tutela al arte y a la ciencia, llegando en su desvar\u00edo a perseguir a muerte todo concepto o actividad que no se&nbsp; ajustara a sus directrices; como ejemplo, b\u00e1stenos recordar los procesos inquisitoriales al c\u00e9lebre m\u00e9dico y humanista&nbsp; aragon\u00e9s&nbsp; Miguel Servet, o del no menos c\u00e9lebre f\u00edsico, matem\u00e1tico y astr\u00f3nomo&nbsp; italiano, Galileo Galilei, quien, en 1633, fue condenado a abjurar de \u201csus ideas err\u00f3neas\u201d.<\/p>\n<p>De este modo, durante muchos siglos la Iglesia Romana cercen\u00f3 el progreso de las ciencias, al tiempo que&nbsp; se sirvi\u00f3 del arte como medio para la difusi\u00f3n y consolidaci\u00f3n de sus dogmas.<\/p>\n<p>No obstante, es especialmente a partir del Renacimiento cuando el arte busca, por una parte, adentrarse en los denominados Misterios Paganos de la antigua Grecia (inspirados en el hermetismo egipcio), y por otra, propicia un acercamiento cada vez mayor a la ciencia. Algunos de los resultados m\u00e1s importantes de ello&nbsp; son la aplicaci\u00f3n, en las obras pict\u00f3ricas, de la&nbsp; proporci\u00f3n \u00e1urea y de la&nbsp; perspectiva lineal.<\/p>\n<p>La Contrarreforma cercen\u00f3 de nuevo los brotes de libertad nacidos con el Renacimiento, pr\u00e1cticamente hasta finales del siglo XIX, y ya no fue posible salirse de los f\u00e9rreos cauces impuestos por la religi\u00f3n dominante.<\/p>\n<p>Durante el siglo XIX, con el auge de diversas corrientes esot\u00e9ricas (Rosacruz, Teosof\u00eda, etc.), y el activo desarrollo de la ciencia, el arte se inclina ya sea hacia la aplicaci\u00f3n de las nuevas teor\u00edas cient\u00edficas, o hacia la inspiraci\u00f3n que les llega de las religiones orientales y de la heterodoxia. &nbsp;<\/p>\n<p>De lo dicho anteriormente encontramos ejemplos: en la aplicaci\u00f3n que hicieron Seurat, entre otros artistas \u201cpuntillistas\u201d, de la teor\u00eda de los colores de Chevreul, en la influencia que los descubrimientos, teor\u00edas e inventos cient\u00edficos tuvieron en las obras&nbsp; pl\u00e1sticas, como es el caso de la fotograf\u00eda y el cine,&nbsp; o&nbsp; de las teor\u00edas freudianas en el \u201csurrealismo\u201d. En pleno siglo XX, los ejemplos m\u00e1s significativos de las influencias esot\u00e9ricas los tenemos en&nbsp; el \u201csimbolismo\u201d o, en pintores como&nbsp; Wassily Kandinsky (fundador de la pintura abstracta), quien en su obra \u201cDe lo espiritual en el arte\u201d reconoce expl\u00edcitamente lo que le debe su obra a las teor\u00edas de la gran&nbsp; esoterista Helena P. Blavatsky;&nbsp; o en Piet Mondri\u00e1n,&nbsp; partidario activo de la&nbsp; teosof\u00eda.<\/p>\n<p>Fuera de&nbsp; los autores&nbsp; y movimientos citados, adem\u00e1s de algunos otros casos puntuales, se podr\u00eda decir que el arte del siglo XX&nbsp; se&nbsp; desvincula por completo de la religi\u00f3n, en una b\u00fasqueda a ultranza de \u201cla libertad absoluta\u201d. Entre los a\u00f1os 1945-60 observamos acercamientos en artistas como&nbsp; Mark Rothko, Hans Hartung o Antoni T\u00e1pies a primitivas corrientes orientales, tales como&nbsp; el Tao\u00edsmo o la filosof\u00eda&nbsp; Zen, pero se trata&nbsp; m\u00e1s de una b\u00fasqueda formal que de una incorporaci\u00f3n vital de la esencia de tales filosof\u00edas.<\/p>\n<p>Con la difusi\u00f3n de medios audiovisuales, como el v\u00eddeo, los ordenadores, Internet, o la realidad virtual, muchos artistas se inclinan por la interactividad&nbsp; entre el hombre y la m\u00e1quina. En especial, mediante la realidad virtual,&nbsp; el artista incorpora el&nbsp; ciberespacio (t\u00e9rmino que deriva de \u201ccyborg\u201d,&nbsp; palabra acu\u00f1ada a partir de los a\u00f1os 70 por los cient\u00edficos de la Nasa, para designar la fusi\u00f3n entre el cuerpo humano y la tecnolog\u00eda)&nbsp; como un medio de interpretaci\u00f3n m\u00faltiple, abierto e interactivo. Con ello, observamos c\u00f3mo la m\u00e1quina determina, cada vez&nbsp; en mayor medida, tanto la percepci\u00f3n&nbsp; como la propia producci\u00f3n art\u00edstica. A partir de tales experiencias en el arte, se interrelacionan&nbsp; estrechamente el factor intuici\u00f3n con el factor ciencia, llegando a presentarse ejemplos de implantes corporales y pr\u00f3tesis (sistemas electr\u00f3nicos acoplados al cuerpo, en un acuciante deseo de potenciar las facultades humanas), que si bien tienen antecedentes literarios en obras como \u201dFrankenstein\u201d o \u201cBlade Runner\u201d, nunca antes hab\u00edan pasado de la mera formulaci\u00f3n te\u00f3rica.<\/p>\n<p>Tratando de dar \u201cun paso m\u00e1s all\u00e1\u201d, algunos artistas inmersos en el denominado \u201carte biol\u00f3gico\u201d, experimentan con seres vivos (conejos fluorescentes, etc.), manipulaciones gen\u00e9ticas e&nbsp; interacciones con personajes virtuales. El espectador deja de ser un instrumento pasivo para&nbsp; asumir el papel de creador: lo hace mediante conversores interactivos en Internet que,&nbsp; a trav\u00e9s de un conjunto de c\u00e1maras de reconocimiento de im\u00e1genes&nbsp; y voz, interpretan la informaci\u00f3n aportada por el espectador\u2013usuario, para luego devolverla en forma de im\u00e1genes, gestos y movimientos, colores y sonidos.<\/p>\n<p>Hasta ese momento, en la cultura occidental, primaba lo natural sobre lo artificial, pero con las nuevas formas de experimentar la realidad, el arte se desacraliza por completo, inclin\u00e1ndose inequ\u00edvocamente hacia la ciencia.<\/p>\n<p>La ciencia, en sus investigaciones sobre lo inmensamente grande (el macrocosmos) y lo inmensamente peque\u00f1o (las part\u00edculas subat\u00f3micas), parad\u00f3jicamente se ve en la necesidad de ir asumiendo postulados&nbsp; trascendentales, como \u00fanica forma de encontrar sentido&nbsp; a no pocos resultados experimentales que, como en el campo de la f\u00edsica cu\u00e1ntica,&nbsp; ya no pueden ser ni explicados ni abarcados por la simple l\u00f3gica.<\/p>\n<p>En cualquier caso, apreciamos&nbsp; que, tanto el artista como el cient\u00edfico&nbsp; del siglo XXI, buscan soluciones&nbsp; a las preguntas m\u00e1s acuciantes del ser humano: \u201c\u00bfC\u00f3mo funciona la mente?, \u00bfD\u00f3nde se ubica la conciencia?, \u00bfQu\u00e9 es la realidad y c\u00f3mo entenderla?&#8230;\u201d Preguntas que, en definitiva,&nbsp; no son sino un intento de indagar, desde una \u00f3ptica actual, en&nbsp; los ya cl\u00e1sicos planteamientos de la antigua Escuela de Misterios de Delfos: \u00bfqui\u00e9nes somos, de d\u00f3nde venimos, a d\u00f3nde vamos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9341,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-90708","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90708","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9341"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90708"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90708"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90708"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90708"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}