{"id":90603,"date":"2020-06-03T09:44:02","date_gmt":"2020-06-03T09:44:02","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/espiritu-de-la-epoca-orden-mundial-silencio-un-recorrido-por-el-monasterio-de-le-corbusier-la-tourette-en-eveux-1957-1960\/"},"modified":"2020-06-03T09:44:02","modified_gmt":"2020-06-03T09:44:02","slug":"espiritu-de-la-epoca-orden-mundial-silencio-un-recorrido-por-el-monasterio-de-le-corbusier-la-tourette-en-eveux-1957-1960","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/espiritu-de-la-epoca-orden-mundial-silencio-un-recorrido-por-el-monasterio-de-le-corbusier-la-tourette-en-eveux-1957-1960\/","title":{"rendered":"Esp\u00edritu de la \u00e9poca, Orden Mundial, Silencio. Un recorrido por el monasterio de Le Corbusier La Tourette en Eveux (1957-1960)"},"content":{"rendered":"<p>Quien construye un monasterio tiene que lidiar con una forma de vida que tiene cientos de a\u00f1os de antig\u00fcedad; tambi\u00e9n tiene que enfrentarse a una tradici\u00f3n de construcci\u00f3n que no puede ignorar. Cuando Le Corbusier recibi\u00f3 el mandato de construir un monasterio en Eveux, cerca de Lyon, para la Orden de los Dominicos, ya estaba familiarizado con ejemplos sobresalientes. Sin embargo, opt\u00f3 por un enfoque nuevo y contempor\u00e1neo, no solo en el material utilizado &#8211; hormig\u00f3n y vidrio dominando la apariencia &#8211; sino tambi\u00e9n en el dise\u00f1o de todos los elementos del edificio. A primera vista, nada te lleva a pensar en un edificio sagrado. Los visitantes que vienen del norte se enfrentan primero a la fachada err\u00e1tica de hormig\u00f3n de la iglesia. Las otras vistas no son m\u00e1s agradables: las celdas, el ala de trabajo y el refectorio est\u00e1n montados en enormes losas de hormig\u00f3n armado y, por lo tanto, se encuentran sobre una ladera inclinada. Es por eso que al claustro le falta la arcada que tradicionalmente rodea un patio interior y conecta todas las partes del edificio. Visto desde el valle, en lugar de un monasterio, uno parece enfrentarse a una plataforma de perforaci\u00f3n petrolera.<\/p>\n<p>Si entras entre la iglesia y el ala de las celdas, el patio interior se presenta como un choque, aparentemente no regulado, de las formas m\u00e1s diversas. Porque cada uso, cada habitaci\u00f3n tiene su propio car\u00e1cter, su propia fachada, su propia forma. Nada parece someterse a un todo m\u00e1s grande o referirse a tal totalidad. El arquitecto de la \u00abM\u00e1quina vivienda\u00bb <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"#_ftn1\"><strong>[1]<\/strong><\/a> ha dise\u00f1ado una \u00abm\u00e1quina de vida\u00bb para la orden dominicana, cuyas partes individuales no parecen, al principio, formar un todo, una integridad. A\u00fan as\u00ed, sorprendentemente, se sabe que desde el principio los monjes estuvieron de acuerdo con la forma en que se construy\u00f3 el edificio; no ten\u00edan ninguna sugerencia de alteraciones o mejoras. Lo aceptaron como un escenario adecuado para su trabajo espiritual.<\/p>\n<p><strong>Apertura y reclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Mientras se va conociendo poco a poco el edificio, la primera impresi\u00f3n se amplifica a\u00fan m\u00e1s. Se hace obvio que el arquitecto dise\u00f1\u00f3 cada detalle con mucho cuidado.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que el visitante haya pasado a trav\u00e9s de una puerta simb\u00f3lica que mide 226 x 226 cm, <a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a> \u00e9l o ella son recibidos en medio del hormig\u00f3n desnudo de la celda y el ala de ense\u00f1anza, por celdas de visitantes hechas de forma artesanal, redondas, enyesadas con bancos acolchados alrededor del interior. Al principio, un visitante no llegaba muy lejos, porque el colegio religioso no estaba abierto a los laicos.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda todo el mundo, tanto hombres como mujeres, pueden entrar en el edificio, e incluso pueden pasar la noche all\u00ed. La mayor\u00eda de las \u00e1reas de la vida cotidiana tienen fachadas abiertas &#8211; el ala de las celdas, las aulas, el refectorio, los pasillos, el \u00abclaustro\u00bb, que no rodea el patio interior como suele ser costumbre, sino que lo cruza. Solo la iglesia y la cripta niegan la perspectiva y la vista. Y todav\u00eda est\u00e1n las flores de <em>hormig\u00f3n <\/em>en algunos de los extremos de los pasillos: losas de hormig\u00f3n ligeramente inclinadas fuera de las ventanas, bloquean la vista y solo dejan entrar la luz tenue. La vista de los monjes que caminan sobre los techos planos est\u00e1 igualmente restringida, porque todos los techos est\u00e1n rodeados por una pared de hormig\u00f3n a la altura del hombre, que solo permite una vista del cielo y las nubes. Esta visi\u00f3n restringida est\u00e1 destinada a recordar al hombre que nunca olvide en qu\u00e9 edificio se encuentra, porque la concepci\u00f3n del arquitecto siempre es visible y evidente; en este caso parece ser una pista: \u00a1est\u00e1s aqu\u00ed para reflexionar!<\/p>\n<p>Incluso cuando el edificio celebra la apertura, la vista siempre est\u00e1 acompa\u00f1ada por las fachadas cuando se mira hacia el paisaje o, a trav\u00e9s del patio, al resto del edificio. Las fachadas de hormig\u00f3n, creadas en un formato r\u00edtmico, llamadas <em>ondulatorias <\/em>(es decir, ondas), mezclan una armon\u00eda fina hecha por el hombre para la vista. Cada vez que miras a trav\u00e9s de los estrechos y verticales campos de vidrio, entre delicadas <a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"#_ftn3\"><strong>[3] <\/strong><\/a>barras de hormig\u00f3n, tienes que relacionar al hombre y a la naturaleza entre s\u00ed. Dado que fue Le Corbusier quien invent\u00f3 el paseo arquitect\u00f3nico, el \u00abpromenade architecturale\u00bb, algo les sucede a las personas que se mueven dentro del edificio. Se le pide a uno que perciba su ser espacial-temporal una y otra vez y que se localice a s\u00ed mismo, tal vez incluso con respecto a la eternidad.<\/p>\n<p><strong>Medida humana y otras medidas<\/strong><\/p>\n<p>Cuando uno entra en la iglesia a trav\u00e9s de un pasillo confinado por los <em>ondulatorios, <\/em>uno entra en una habitaci\u00f3n rectangular que difiere de todas las dem\u00e1s. La entrada es, generalmente, a trav\u00e9s de una especie de escotilla en una gran puerta cuadrada de acero que se abre solo en ocasiones especiales. La sala tiene aproximadamente 16 metros de altura, oscura, hecha de hormig\u00f3n en bruto, lo que niega casi por completo la medici\u00f3n humana. En el centro de la sala hay un \u00e1rea elevada del altar, que es accesible a trav\u00e9s de seis escalones y se asemeja a un escenario en el que se supone que ocurre un misterio. En el lado este, desde el que los laicos entran en la iglesia, hay una amplia rendija vertical de luz; y en el oeste, en la zona de los monjes, una estrecha y horizontal rendija de luz directamente bajo el techo plano. Juntos forman una cruz, combinan nacimiento y muerte.<\/p>\n<p>Todo el espacio de la iglesia no ofrece a los sentidos ninguna comodidad. Sin embargo, el arquitecto ha hecho un peque\u00f1o gesto de cuidado cortando rendijas de ventanas planas en la pared exterior, detr\u00e1s de los bancos de los monjes, cuyos sofitos est\u00e1n pintados en colores primarios y con cuya luz los monjes pueden leer sus himnarios.<\/p>\n<p>La experiencia con la que el espacio de la iglesia se confronta a las personas, sin embargo, a\u00fan no ha llegado a su fin. En esta repulsiva sala oscura, laicos y monjes se vuelven hacia el altar central desde lados opuestos. All\u00ed la sala se abre a un eje transversal sobre el que se encuentran la sacrist\u00eda y la cripta. \u00a1Otra cruz! La sacrist\u00eda se muestra como una pared roja ligeramente inclinada; en el lado de la cripta, la luz y el color se vierten en la habitaci\u00f3n, y uno mira a una habitaci\u00f3n iluminada por grandes claraboyas redondas, los llamados ca\u00f1ones de luz. Una vez m\u00e1s, son los colores primarios, amarillo, rojo, azul e incluso negro, los que forman un paisaje de luz pura y abstracta. Donde originalmente solo se permit\u00eda la entrada a los sacerdotes, hay luz, en una zona que parece alejada de todo lo humano. Todo el edificio de la iglesia es una confrontaci\u00f3n \u00fanica, que, seg\u00fan las declaraciones del arquitecto, puede ser edificante:<\/p>\n<p><em>\u00abLa verdadera arquitectura toca nuestros instintos primarios m\u00e1s fuertes a trav\u00e9s de su objetividad y al mismo tiempo aborda nuestras habilidades m\u00e1s altas a trav\u00e9s de su abstracci\u00f3n. (&#8230;) La abstracci\u00f3n arquitect\u00f3nica tiene lo peculiar y magn\u00edfico de que, enraizada en la cruda realidad, la espiritualiza. La cruda realidad no es m\u00e1s que convertirse en materia, como s\u00edmbolo de la idea potencial. La cruda realidad se vuelve permeable a la idea solo a trav\u00e9s del orden que se introduce en ella\u00bb. <a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"#_ftn4\"><strong>[4]<\/strong><\/a><\/em><\/p>\n<p>En realidad hay una especie de armon\u00eda que no rinde homenaje a las personas, sino desaf\u00edos. La cruda realidad desaf\u00eda nuestra espiritualidad, que quiere trascender la cruda y ciega materia. Tenemos que percibir lo \u00abcrudo\u00bb y aceptar que somos iguales. Entonces, la trascendencia se hace posible, siendo penetrado por algo m\u00e1s, algo espiritual, en las propias personas y en lo material que es el punto de partida de este proceso. Esta armon\u00eda tiene que lograrse. En palabras del arquitecto, es el momento de la conformidad con las leyes del universo, el retorno al orden mundial. <a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>En La Tourette, Le Corbusier tambi\u00e9n cre\u00f3 lugares que encarnan una armon\u00eda dirigida hacia las personas. Las celdas de los monjes hacen esto literalmente, midiendo 183 x 226 cm en secci\u00f3n transversal, lo que significa el brazo de seis pies, el \u00ab<em>Modulor<\/em>\u00bb y el alcance ascendente de su mano. Sin embargo, las celdas no parecen estrechas, sino m\u00e1s bien hechas a medida, un contrapeso a la inmensidad del resto del edificio y la incomprensibilidad que uno encuentra en la iglesia. Cada celda tiene un corredor que se abre al paisaje monta\u00f1oso. Aqu\u00ed se requiere el di\u00e1logo con el mundo material, entre la seguridad en lo peque\u00f1o y la inmensidad a la que uno se enfrenta.<\/p>\n<p>Si un monje quiere retirarse para la oraci\u00f3n y la meditaci\u00f3n fuera de los horarios programados, tiene a su disposici\u00f3n el <em>oratorio, <\/em>un peque\u00f1o cubo que se coloca sobre un soporte de hormig\u00f3n en forma de cruz en el patio y que tiene un techo piramidal inclinado. Solo tiene dos fuentes de luz: una ventana con una persiana roja y otra en el techo de hormig\u00f3n.<\/p>\n<p>Un peque\u00f1o crucifijo decora la pared blanca enlucida. Aqu\u00ed se ha creado un lugar de cercan\u00eda y silencio que se inclina hacia las personas.<\/p>\n<p>Esta arquitectura no representa un orden mundial, sino que lleva a uno a ocuparse de \u00e9l &#8211; con el esp\u00edritu de la \u00e9poca y con lo universal detr\u00e1s de \u00e9l. Es un tipo especial de gafas a trav\u00e9s de las cuales se puede ver el mundo. De esta manera, se condensa la experiencia de vida y la experiencia del mundo. Coloca a las personas en una relaci\u00f3n m\u00e1s consciente con el mundo, en una comunicaci\u00f3n continua con \u00e9l, como si fuese llevado, como una pregunta, como una confrontaci\u00f3n y una imposici\u00f3n. En este sentido es una concentraci\u00f3n de lo que las personas experimentan a trav\u00e9s de estar en el mundo y, al mismo tiempo, es una mano de ayuda espiritual.<\/p>\n<p>Cada persona experimenta momentos en su vida cotidiana cuando se enfrenta al mundo y a su vida como la par\u00e1bola del Eterno <a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a> &#8211; significativo, hermoso y sublime. En diferentes momentos, todos experimentan el mundo y la vida como un sin sentido, cuestionable y cruel. Tenemos que dar sentido a esta ambivalencia y encontrar nuestro camino a trav\u00e9s de ella. Nada funciona sin aceptaci\u00f3n, de cada momento, de cada situaci\u00f3n. Solo as\u00ed se abre a nosotros el presente, en el que lo terrenal encaja en armon\u00eda con lo divino. El monasterio de Le Corbusier encarna esta ambivalencia al colocar al hombre en una relaci\u00f3n con el mundo que incluye la seguridad, el misterio y la imposici\u00f3n en igual medida. En el proceso, se nota que todo esto proviene de una sola fuente, aqu\u00ed de la del arquitecto, que ha creado una imagen moderna del conjunto. Y la creaci\u00f3n del arquitecto se convierte en una concentraci\u00f3n simb\u00f3lica de todas las tareas que la vida tiene reservadas para el hombre.<\/p>\n<p><strong>Las intenciones del arquitecto<\/strong><\/p>\n<p>Le Corbusier confes\u00f3 que quer\u00eda que el esp\u00edritu de la \u00e9poca y el orden mundial se volvieran reconocibles y reconciliados. Construy\u00f3 para personas que en todo momento, tanto interior como exteriormente, quieren lidiar con el esp\u00edritu de la \u00e9poca, reconocerlo, trabajar en \u00e9l. La arquitectura apela inicialmente a los sentidos, pero esto permite una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda del mundo: mediante el uso de <em>las formas, el arquitecto realiza un orden que es una creaci\u00f3n pura de su mente: por medio de las formas, toca intensamente nuestros sentidos y despierta nuestros sentimientos por el dise\u00f1o. Las conexiones que \u00e9l crea evocan una profunda resonancia en nosotros. \u00c9l nos muestra el est\u00e1ndar para un orden que se siente que est\u00e1 en armon\u00eda con el orden mundial. <a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"#_ftn7\"><strong>[7] <\/strong><\/a><\/em>Y adem\u00e1s: <em>En este contexto, la armon\u00eda es el momento de la conformidad con el eje, que descansa en el ser humano, es decir, de acuerdo con las leyes del universo, el retorno al orden mundial. <a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"#_ftn8\"><strong>[8] <\/strong><\/a><\/em>Ser consciente en el momento presente en el mundo y, al mismo tiempo, estar conectado con sus principios originales &#8211; ese fue el proyecto de Le Corbusier.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref1\">[1]<\/a> <em>\u00abUna casa es una m\u00e1quina para vivir\u00bb <\/em>fue escrito por primera vez en 1921 en el n\u00famero 8 de la todav\u00eda joven revista <em>\u00abL&#8217;Esprit Nouveau\u00bb. <\/em>Tienes que <em>\u00abrevisar completamente todas las costumbres honradas por los arquitectos hoy en d\u00eda, tienes que examinar todo el pasado y todos los recuerdos del pasado a trav\u00e9s de una consideraci\u00f3n razonable, tienes <\/em><em>que plantear el problema de la misma manera que los ingenieros plantearon el problema del tr\u00e1fico a\u00e9reo, y tienes que construir m\u00e1quinas para vivir\u00bb. <\/em>Esto es lo que escribi\u00f3 el arquitecto en <em>\u00abLe Corbusier: Coming Architecture\u00bb, <\/em>Stuttgart 1926, p. 102. En resumen: El arquitecto intenta liberar la construcci\u00f3n y la vida del lastre de las tradiciones.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref2\">[2]<\/a> El \u00ab<em>Modulor<\/em>\u00ab, una persona de seis pies de altura, mide 226 cm con su brazo extendido hacia arriba.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref3\">[3]<\/a> Que son solamente cerca de 5 cent\u00edmetros de ancho. La reconstrucci\u00f3n de estos perfiles estrechos present\u00f3 a los conservacionistas enormes desaf\u00edos durante la renovaci\u00f3n (desde 2006)<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref4\">[4]<\/a> Norbert Huse: <em>Le Corbusier<\/em>, Reinbek 1976, p. 160<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref5\">[5]<\/a> Punto, p. 152.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref6\">[6]<\/a> V\u00e9ase \u00abTodo lo ef\u00edmero\u00bb de Goethe no es m\u00e1s que una par\u00e1bola\u00bb.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref7\">[7]<\/a> Le Corbusier: <em>\u00abView at an architecture\u00bb<\/em>, Berl\u00edn \/ Frankfurt am Main \/ Viena 1963, citado de: Norbert Huse: <em>Le Corbusier<\/em>, Reinbek 1976, p. 21<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/en\/zeitgeist-world-order-silence-tour-le-corbusiers-monastery-la-tourette-eveux-1957-1960#_ftnref8\">[8]<\/a> Punto, p. 21.<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":8942,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-90603","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90603","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8942"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90603"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90603"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}