{"id":90574,"date":"2020-05-22T12:05:48","date_gmt":"2020-05-22T12:05:48","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/vivimos-dos-vidas\/"},"modified":"2020-05-22T12:05:48","modified_gmt":"2020-05-22T12:05:48","slug":"vivimos-dos-vidas","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/vivimos-dos-vidas\/","title":{"rendered":"Vivimos dos vidas"},"content":{"rendered":"<p>Me despierto por la ma\u00f1ana. \u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfEn qu\u00e9 vida existo? \u00bfD\u00f3nde he estado durante la noche? \u00bfPuedo elegir entre dos realidades?<\/p>\n<p>Vivo una doble vida. \u00a1No, no estoy teniendo una aventura! Tampoco tengo una casa de campo, un retiro de fin de semana y, por lo tanto, vivo en dos lugares diferentes. Yo existo en un cuerpo, en un lugar, en un momento. Y, sin embargo, soy consciente de tener dos vidas. Una vida viviendo en la realidad diaria, en la red de la existencia diaria y otra vida, dentro del mismo cuerpo, haciendo las mismas cosas, pero gloriosamente libre.<\/p>\n<p>Puedo despertar en cualquier estado. Parece que esta etapa depende de mi vida de sue\u00f1o, que a su vez depende de mi vida diaria, de las experiencias, de los pensamientos, de las impresiones que he tenido el d\u00eda anterior. Y, sin duda, hay muchos otros factores e influencias que desconozco. Puedo despertar con calma y tranquilidad, sin problemas, sin preocupaciones, sin pensamientos preocupantes. O, la otra posibilidad &#8211; la que menos disfruto &#8211; atrapado en una asfixiante red de pensamientos, ideas, preocupaciones, literalmente luchando por respirar.<\/p>\n<p>Esta alternancia de realidades ha estado sucediendo desde hace alg\u00fan tiempo. El comienzo ha sido tan sutil, tan por debajo y m\u00e1s all\u00e1 de mi consciencia, que no tengo ning\u00fan reconocimiento de cu\u00e1ndo comenz\u00f3 &#8211; solo de cuando me di cuenta y empec\u00e9, con suerte, a entender desde dentro lo que estaba sucediendo. Despertar en un estado evoca la paz, despertar en el otro una sensaci\u00f3n de p\u00e1nico profundamente arraigado. \u00bfD\u00f3nde estoy? \u00bfC\u00f3mo llegu\u00e9 aqu\u00ed? \u00bfPuedo elegir entre los dos? Aparentemente puedo. Y lo hago, progresivamente, pero no sin una gran lucha. A veces encontrar la paz ocurre naturalmente, sin esfuerzo, en estado de vigilia. A veces se me escapa y prevalece la otra realidad. Pero puedo elegir, lo descubr\u00ed hace poco. En alg\u00fan lugar, en el fondo, descubr\u00ed un disparador invisible, un \u00abbot\u00f3n de escape\u00bb, un medio de escapar de la temida red de la vida cotidiana hacia la calma interior, la paz interior, c\u00f3mo pasar de un mundo a otro, a una realidad superior, sin ir a ninguna parte.<\/p>\n<p>El punto desencadenante secreto yace en mi coraz\u00f3n, en mi ser interior. Siempre ha estado ah\u00ed, y est\u00e1 ah\u00ed en cada uno de nosotros. Todos tenemos uno. Pero es inoperable, latente, a menos que grandes cambios en nuestra vida, nuestras actitudes, nuestros pensamientos y sentimientos, nuestro estado de consciencia nos lleven al camino hacia el reconocimiento, al despertar. Cambios permanentes, no ef\u00edmeros.<\/p>\n<p>Despertar al reconocimiento de vivir dos vidas, vivir en dos realidades. Una realidad que se desvanece (pero siempre es capaz de reafirmarse) y otra, en un estado de emergencia, que cobra vida.<\/p>\n<p>El disparador secreto est\u00e1 entre los dos, permiti\u00e9ndome salir de la realidad de mi red diaria de existencia a un lugar muy lejano, mucho m\u00e1s elevado e interior. Un lugar de paz sublime y sin fin. El anhelo de esa transici\u00f3n, de esa sensaci\u00f3n de ir m\u00e1s all\u00e1, es lo que permite que el gatillo funcione. Pero solo el anhelo genuinamente sincero, desde lo m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n. No una apariencia de anhelo; no solo un pensamiento, no solo un deseo, sino a\u00f1orando y enfocando ese gatillo, ese \u00abalgo\u00bb interno; experiment\u00e1ndolo, aliment\u00e1ndolo, tray\u00e9ndolo a la vida.<\/p>\n<p>Entonces soy arrastrado, liberado. Y entonces puedo volver a casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":8859,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-90574","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90574","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8859"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90574"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90574"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90574"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90574"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}