{"id":90486,"date":"2020-04-29T05:43:33","date_gmt":"2020-04-29T05:43:33","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/los-ultimos-anos-de-ludwig-van-beethoven-sobre-el-deber-de-ser-yo-parte-1\/"},"modified":"2020-04-29T05:43:33","modified_gmt":"2020-04-29T05:43:33","slug":"los-ultimos-anos-de-ludwig-van-beethoven-sobre-el-deber-de-ser-yo-parte-1","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/los-ultimos-anos-de-ludwig-van-beethoven-sobre-el-deber-de-ser-yo-parte-1\/","title":{"rendered":"Los \u00faltimos a\u00f1os de Ludwig van Beethoven. Sobre el deber de ser \u00abYo\u00bb. Parte 1"},"content":{"rendered":"<p>Alrededor de 30.000 personas asistieron al funeral de Beethoven, que tuvo lugar en la Iglesia de los Agustinos, en Viena. Se toc\u00f3 el R\u00e9quiem de Wolfgang Amadeus Mozart. Ocho conocidos sosten\u00edan los extremos de su sudario. Treinta y seis portadores de antorchas acompa\u00f1aron el ata\u00fad. Una corona de capullos de rosa entrelazados rodeaba la cabeza de Beethoven, y un lirio yac\u00eda en su mano.<\/p>\n<p>\u201cBeethoven ya no existe; muri\u00f3 el 26 de marzo de 1827 entre las 5 y las 6 de la tarde, v\u00edctima de la peor de las dolencias y de terribles sufrimientos\u201d. Esto es lo que Anton Schindler, amigo de Beethoven, escribi\u00f3 sobre la muerte del maestro.<\/p>\n<p>Unos d\u00edas antes, Beethoven, desahuciado, yac\u00eda en su lecho de enfermo, pensando: \u00abOs quiero, seres humanos. Es dif\u00edcil, por supuesto, dejaros tan pronto. Siento como si estuviera al principio. A\u00fan queda mucho por hacer. \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 mi sucesor? \u00a1Me temo que no tengo!\u201d<\/p>\n<p>Seg\u00fan la leyenda, Anton Schindler lo despert\u00f3 con un folleto de notas musicales en la mano: \u201cMi gran maestro, \u00bfte estoy interrumpiendo? Hoy te traigo algo hermoso: \u00a1m\u00fasica de Franz Schubert! \u00bfTienes ganas de deslizarte por ella? \u00a1Veamos!\u00bb Ley\u00f3 la primera canci\u00f3n. \u201c\u00a1Schindler, si tiene algo que hacer, puede dejarme solo! Me siento muy bien\u00bb. Y as\u00ed, ahora solo, Beethoven ley\u00f3 de nuevo la m\u00fasica: \u201c\u00a1Schubert! \u00bfQui\u00e9n eres? \u00a1Me perteneces! \u00a1Eres mi hermano! \u00a1Y no lo sab\u00eda! \u00a1Pero ahora te conozco, ahora que es demasiado tarde!\u00bb, solloz\u00f3 desconsoladamente. \u201cSchubert, rico y gran artista, est\u00e1s rebosante de m\u00fasica. Cu\u00e1n verdadero y real es todo dentro de ti. C\u00f3mo fluye todo desde tu coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abMi gran maestro\u00bb, escribi\u00f3 Schindler en Los cuadernos de conversaciones, \u00ab\u00bfTe gust\u00f3 la m\u00fasica?\u00bb Beethoven: \u201c\u00a1Hay una chispa divina en Schubert! Tr\u00e1elo aqu\u00ed, es urgente. \u00a1Quiero conocer a mi sucesor!<\/p>\n<p>Schubert lo visit\u00f3 con las rodillas temblorosas: su despedida fue desgarradora. Un a\u00f1o despu\u00e9s, Franz Schubert tambi\u00e9n muri\u00f3. Su \u00faltimo deseo fue escuchar el cuarteto de cuerdas de Beethoven op. 131 una vez m\u00e1s&#8230;<\/p>\n<h4>Misa Solemne op. 123<\/h4>\n<p>En la primera p\u00e1gina de este manuscrito, Ludwig van Beethoven escribi\u00f3 la siguiente nota: \u00abQue vuele de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Una carta documentada, cuyo principal objetivo era despertar sentimientos religiosos tanto en los cantantes como en los oyentes. Beethoven escribi\u00f3 al archiduque Rodolfo: \u00abDios conoce mi ser m\u00e1s \u00edntimo, y \u00c9l sabe que yo,<br \/>\ncomo ser humano, cumplo con todos los deberes que la humanidad, Dios y la naturaleza me piden, de la manera m\u00e1s sagrada\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo fue creada la Misa Solemne, esta obra tan inaudita? Para hacerlo, Beethoven debi\u00f3 haber conocido todas las composiciones importantes del texto cat\u00f3lico original. Le llev\u00f3 a\u00f1os dar a cada palabra, a cada aseveraci\u00f3n, un nuevo valor, un nuevo sonido. El texto y las notas se forjaron en un yunque una y otra vez, se trabajaron con martillo hasta que finalmente qued\u00f3 una sustancia minimalista.<\/p>\n<p>Al escuchar el \u201cAgnus Dei\u201d, podemos experimentar un escalofr\u00edo que baja por la columna vertebral hasta los pies: \u00abCordero de Dios, t\u00fa que quitas los pecados del mundo, \u00a1danos paz!\u00bb Y probablemente no haya nadie que no pueda percibir los suaves tambores al final de la misa, despu\u00e9s de una subida del contrabajo sobre todos los instrumentos de la orquesta hasta las regiones m\u00e1s altas que el o\u00eddo humano pueda escuchar.<\/p>\n<p>Para Johann Sebastian Bach, el ser humano todav\u00eda estaba protegido en un orden objetivo conectado a Dios. En la \u00e9poca de Wolfgang Amadeus Mozart, ya pod\u00edan sentirse los impulsos individuales de paz y libertad en una armon\u00eda inocente y perfecta.<\/p>\n<p>Ludwig van Beethoven, sin embargo, estaba interiormente encantado. Buscaba la paz, la libertad, la grandeza y el amor de manera directa, aunque se vio sumido en una incre\u00edble soledad debido a su sordera. Extrajo altos valores humanos y \u00e9ticos de esta terrible miseria y fue capaz de volver a forjar lo que estaba sintiendo como un ardor, en formas musicales indescriptiblemente euf\u00f3ricas en el yunque de su maravillosa creatividad. La guerra, la lucha, el consuelo, la vida, el \u00e9xtasis y la gratitud golpean directamente al oyente y hay esperanza en abundancia en el contexto de su novena sinfon\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u00ab\u00dcberm Sternenzelt muss ein lieber Vater wohnen!\u00bb<\/em> (\u00ab\u00a1Sobre la b\u00f3veda estrellada debe vivir un Padre querido!\u00bb).<\/p>\n<p>Sin embargo, el ser humano debe asumir activamente su propia existencia. Entonces obtendr\u00e1 una dignidad intangible. El deseo de paz est\u00e1 tan frustrado hoy en d\u00eda como lo estaba entonces. La \u00abMissa Solemnis\u00bb de Beethoven se convirti\u00f3 en una \u00abMissa Spiritualis\u00bb, por su profunda penetraci\u00f3n en el alma humana.<\/p>\n<p><em>Recomendaci\u00f3n: Karajan, Berliner Philharmoniker, Wiener Singverein, Janowitz, Ludwig, Wunderlich, Berry (Deutsche Grammophon)<\/em><\/p>\n<p><em>Nikolaus Harnoncourt, Orquesta de C\u00e1mara de Europa, Arnold Schoenberg Chor (Teldec)<\/em><\/p>\n<h4>Fidelio<\/h4>\n<p>Lo que las Sagradas Escrituras son para una persona religiosa, la m\u00fasica de Beethoven puede ser para una persona \u00e9tica y humanista.<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfAcaso Ludwig van Beethoven escribi\u00f3 Fidelio, su \u00fanica \u00f3pera, el a\u00f1o pasado?\u00bb, podr\u00edamos preguntar. Ah\u00ed est\u00e1n los gritos de libertad de los presos en sus mazmorras oscuras, quienes sufren tortura, hambre, o se hallan en campos de concentraci\u00f3n&#8230; Y luego est\u00e1 el amor, est\u00e1n los amantes y los seres queridos que luchan contra la represi\u00f3n y la tiran\u00eda con coraje y disposici\u00f3n al sacrificio.<\/p>\n<p><em>\u00abO welche Lust, in freier Luft, den Atem leicht zu heben, nur hier ist Leben, o welche Lust!\u00bb&nbsp; (\u00a1Oh, qu\u00e9 placer, una vez m\u00e1s, respirar libremente el aire fresco, solo aqu\u00ed hay vida, oh placer!).<\/em><\/p>\n<p>Florestan (preso):<\/p>\n<p><em>\u201cGott, welch ein Dunkel hier: O grauenvolle Stille! \u00d6d ist es um mich her. Nichts lebet au\u00dfer mir. In des Lebens Fr\u00fchlingstagen ist das Gl\u00fcck von mir geflohn! Wahrheit wagt ich k\u00fchn zu sagen, und die Ketten sind mein Lohn.\u201c<\/em><\/p>\n<p>(\u00a1Dios, qu\u00e9 densa oscuridad! \u00a1Qu\u00e9 horrible quietud! \u00a1Aqu\u00ed en esta tumba oscura no veo nada m\u00e1s que mi profunda angustia! \u00a1Oh, qu\u00e9 tortura m\u00e1s cruel! En la brillante ma\u00f1ana de la vida, mi libertad, \u00a1ay!, se perdi\u00f3. Estas cadenas son la recompensa de una conversaci\u00f3n abierta y sincera.)<\/p>\n<p>Leonore a Florestan:<\/p>\n<p><em>\u201cDu sollst gerettet sein!<\/em><\/p>\n<p><em>Die Liebe wird im Bunde mit Mute dich befrein.<\/em><\/p>\n<p><em>O namenlose Freude!<\/em><\/p>\n<p><em>O Gott, welch ein Augenblick!<\/em><\/p>\n<p><em>O unaussprechlich s\u00fc\u00dfes Gl\u00fcck!\u201d<\/em><\/p>\n<p>(\u00a1Ser\u00e1s salvo! El amor y el coraje te liberar\u00e1n. \u00a1Oh, alegr\u00eda incre\u00edble! \u00a1Oh Dios, qu\u00e9 momento! \u00a1Oh inexpresable y dulce felicidad!)<\/p>\n<p>Quienes escuchen esta m\u00fasica ser\u00e1n tocados inevitablemente. Percibir\u00e1n el valor indescriptible de la libertad: ser por un instante libres de nuestras cadenas mentales y f\u00edsicas, de Auschwitz, Gulags, de prisiones de cualquier tipo. \u00a1Y cu\u00e1n r\u00e1pidamente se pisotea esta libertad! Beethoven sondea con su m\u00fasica las profundidades abismales, el lado oscuro de la humanidad. Con amor y responsabilidad, con voluntad de sacrificio, busca y encuentra formas de liberaci\u00f3n, de expresi\u00f3n de un alma grande.<\/p>\n<p>La belleza de la m\u00fasica tambi\u00e9n puede percibirse e interpretarse en una dimensi\u00f3n espiritual: a trav\u00e9s de la voluntad de experimentar el bien y el mal, a trav\u00e9s del coraje y la b\u00fasqueda de la verdad, el ser humano experimenta las cadenas m\u00e1s profundas de la materia, donde la muerte lo amenaza. Al final est\u00e1, sin embargo, el ascenso a la dicha y a las esferas del amor m\u00e1s elevadas. El ego\u00edsmo, la voluntad de sobrevivir y la determinaci\u00f3n son parte de este camino. La \u00f3pera de Beethoven es una manifestaci\u00f3n del futuro, un amanecer nuevo y resplandeciente. El esplendor del nuevo d\u00eda se mantiene en alto ante la humanidad. El viejo mundo de la personalidad se transforma en el mundo de \u00abnosotros\u00bb, en medio de una gran alegr\u00eda y una animaci\u00f3n elevada.<\/p>\n<p><em>Recomendaci\u00f3n: Ferenc Fricsay, Bayerisches Staatsorchester, Leonie Rysanek, Dietrich Fischer-Dieskau u. A. (DG)<\/em><\/p>\n<p><em>(Continuar\u00e1 <a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/los-ultimos-anos-de-ludwig-van-beethoven-sobre-el-deber-de-ser-yo-parte-2\">Parte 2)<\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":8574,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-90486","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8574"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90486"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90486"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}