{"id":90198,"date":"2020-01-23T15:16:48","date_gmt":"2020-01-23T15:16:48","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-camino-espiritual-como-aventura-interior\/"},"modified":"2020-01-23T15:16:48","modified_gmt":"2020-01-23T15:16:48","slug":"el-camino-espiritual-como-aventura-interior","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-camino-espiritual-como-aventura-interior\/","title":{"rendered":"El Camino Espiritual como Aventura Interior"},"content":{"rendered":"<p>El camino del aventurero espiritual no se acaba tras triunfos insignificantes, sino que lucha de forma valiente contra la oscuridad dentro de s\u00ed mismo. Deja que la luz lo invada.<\/p>\n<p>Vivimos en una \u00e9poca carente de aventuras naturales. El progreso de la civilizaci\u00f3n ha eliminado muchos de los peligros que amenazaban la vida diaria en tiempos pasados. Los peligros colectivos que hemos creado no suelen ponernos ante una aventura personal. La necesidad de seguridad ha aumentado, pero el ser humano, especialmente cuando es joven, quiere aventuras y tambi\u00e9n los ancianos todav\u00eda necesitan cambios y emoci\u00f3n. Podemos ver, por la curiosidad insaciable de los ni\u00f1os, que este fen\u00f3meno es algo innato. Los peque\u00f1os exploran y prueban todo lo que se les presenta y no se preguntan si puede ser peligroso. A esto se le llama juego, aunque sea algo muy serio, pues sin este fundamento la personalidad no puede alcanzar la madurez necesaria para tomar m\u00e1s adelante las riendas de su vida.<\/p>\n<p>Los medios de comunicaci\u00f3n dise\u00f1an aventuras para todas las edades, de modo que el aburrimiento y las tensiones producidas por el miedo puedan ser neutralizados, aunque sea por poco tiempo, y as\u00ed los consumidores puedan seguir el impulso de algo nuevo sin correr riesgo. La comercializaci\u00f3n del deseo de aventura sirve a los procesos de producci\u00f3n. Por lo general, la necesidad usualmente inconsciente de algo realmente nuevo, el anhelo fundamental de la verdad absoluta, se canaliza hacia los canales que tan bien conocemos y no llevan a ninguna parte. La creatividad sufre y se bloquea la salida al anhelo.<\/p>\n<p>Como el ser humano quiere ser diferente de lo que es, necesita objetos con los que identificarse. Por lo general, con diferentes personalidades, pero tambi\u00e9n puede querer identificarse con un pa\u00eds extranjero de aspecto misterioso. Entonces, reserva paquetes tur\u00edsticos basados en su instinto de aventura. Para aquellos a quienes les gusta identificarse con un h\u00e9roe, Harry Potter est\u00e1 disponible. Pero los objetos de identificaci\u00f3n neutralizan una parte considerable del riesgo real. Con cada uno de ellos el riesgo de verdad se deja manipular a su manera. La aventura se convierte as\u00ed en una imitaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfSignifica esto que las personas deber\u00edan emprender aventuras peligrosas? \u00bfNo ser\u00e1 que detr\u00e1s del aventurero \u201creal\u201d, adem\u00e1s de la curiosidad y el triunfo sobre sus propias tensiones provocadas por el miedo, hay un deseo exagerado de \u201crendimiento imaginario\u201d? A diferencia de lo que ocurre con el trabajo como necesidad o deber c\u00edvico, un gran logro representa algo que uno realmente no necesita realizar, es decir, algo superfluo. Incluso puede convertirse en un acto compulsivo, pues el sentimiento de triunfo es temporal y siempre se quiere m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>\u00bfPor qu\u00e9 la b\u00fasqueda en mil direcciones nunca termina?<\/strong><\/p>\n<p>Damos vueltas en c\u00edrculos siempre que anhelamos algo nuevo y mejor. \u00bfPor qu\u00e9 la b\u00fasqueda en mil direcciones nunca termina? \u00bfPodr\u00edamos aspirar a un tipo completamente diferente de \u00ablogro\u00bb, uno que no sea superfluo? \u00bfPodr\u00eda ser uno que vaya m\u00e1s all\u00e1 del imperfecto mundo ordinario hasta un mundo completamente diferente? Pues bien, ese otro mundo existe. Hay una peque\u00f1a chispa de ese mundo divino olvidado en el coraz\u00f3n de cada uno, esperando a que nosotros, como seres de este mundo, lo reconozcamos y le ayudemos a brillar de nuevo.<\/p>\n<p>El proceso que conduce hacia la luz es una aventura interior. Requiere que estemos abiertos a dejarnos sorprender por lo inesperado. Requiere coraje. El buscador de la luz aprende a conocerse a s\u00ed mismo y al mundo com\u00fan tal como son, sin maquillaje, con todas sus imperfecciones y contradicciones. \u00c9l enfrenta con valent\u00eda lo que ve. Es la lucha del h\u00e9roe contra la oscuridad en s\u00ed mismo. Por un lado, se da cuenta de que participa de ese miedo del mundo ordinario, que teme su desaparici\u00f3n. Por otro lado, siente el surgimiento del mundo divino en su interior como una nueva fuerza y se dirige hacia ella. Deja que la luz venga hacia \u00e9l.<\/p>\n<p>En lat\u00edn, advenire significa \u00abacercarse\u00bb o \u00abllegar\u00bb, etimolog\u00eda de la palabra \u00abaventura\u00bb. Esto tambi\u00e9n nos remite al t\u00e9rmino adviento (en lat\u00edn, adventus: llegada). Juan es el precursor, quien espera la llegada de la luz y quien la acerca. \u00c9l es el habitante de la tierra que va m\u00e1s all\u00e1 de sus propias posibilidades y le dice s\u00ed a la aventura del proceso de autoconocimiento; el que, con la necesaria perseverancia, conduce el conocimiento de Dios a su propio coraz\u00f3n. Cuando el Esp\u00edritu desciende y le toca en la vida ordinaria, se convierte en luz en el coraz\u00f3n. Y todas las imitaciones de la luz se desvanecen.<\/p>\n<p>No&nbsp; solo los medios de comunicaci\u00f3n nos brindan imitaciones sobre la aventura, sino que el ser humano se las suministra a s\u00ed mismo cuando no quiere conocer su naturaleza espiritual. Y, sin embargo, las imitaciones pueden incluso ayudarnos si estamos atentos y si no dejamos de intuir algo de la verdad que est\u00e1 detr\u00e1s de las cosas. Como dec\u00eda Goethe: \u201cTodo lo ef\u00edmero no es m\u00e1s que una par\u00e1bola\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":7749,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-90198","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90198","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7749"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90198"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90198"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90198"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90198"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}