{"id":90162,"date":"2020-01-18T15:02:34","date_gmt":"2020-01-18T15:02:34","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/donacion-de-organos-un-acto-de-caridad-parte-1\/"},"modified":"2020-01-18T15:02:34","modified_gmt":"2020-01-18T15:02:34","slug":"donacion-de-organos-un-acto-de-caridad-parte-1","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/donacion-de-organos-un-acto-de-caridad-parte-1\/","title":{"rendered":"Donaci\u00f3n de \u00f3rganos &#8211; \u00bfun acto de caridad? Parte 1"},"content":{"rendered":"<p>En la evoluci\u00f3n natural, la disposici\u00f3n a sacrificarse para conservar la especie es evidente y tiene mucho sentido. Incluso, en nuestro organismo, las c\u00e9lulas tambi\u00e9n se \u00absacrifican\u00bb continuamente para dejar paso a las j\u00f3venes, para mantener la renovaci\u00f3n continua de la vida.<\/p>\n<p>Por lo tanto, desde este punto de vista natural, es una decisi\u00f3n valiente y desinteresada el estar dispuesto a donar \u00f3rganos.<\/p>\n<p>Sin embargo, el ser humano no es solo un cuerpo f\u00edsico, sino que tambi\u00e9n es una entidad multidimensional. Es un ciudadano de dos mundos, por as\u00ed decirlo. En \u00e9l, el \u00abHijo Eterno del Cielo\u00bb se une el hijo ef\u00edmero de la Tierra.<\/p>\n<p>La conexi\u00f3n entre un principio espiritual inmaterial y una entidad biol\u00f3gica es la caracter\u00edstica distintiva del ser humano. Esto le da, al mismo tiempo, un sentido y una tarea especiales. Cada vez que un ser humano se convierte en una criatura, es en el vientre donde el ser espiritual se conecta con la forma corporal biol\u00f3gica y, en cada proceso de muerte, se separa de ella de nuevo, llevando consigo la cosecha de experiencias como un aumento de la consciencia para, despu\u00e9s de una fase de procesamiento intermedia en los mundos de materiales sutiles, reconectarse con una entidad terrenal.<\/p>\n<p>Durante la preparaci\u00f3n para una nueva inmersi\u00f3n en el mundo f\u00edsico, el ser humano espiritual supervisa y acepta las condiciones esenciales de la vida venidera, que en \u00faltima instancia sirve para despertar la consciencia espiritual en el mundo de la materia. Ese es el verdadero objetivo de nuestra existencia. Nuestro libre albedr\u00edo est\u00e1 unido a nuestra identidad espiritual. En otras palabras, en lo que se refiere a nuestra esencia espiritual, antes del nacimiento, dijimos \u00abs\u00ed\u00bb a nuestra pr\u00f3xima vida, con todos sus altibajos, porque quer\u00edamos aceptar sus lecciones y, por lo tanto, tambi\u00e9n estamos dispuestos a compensar, en la encarnaci\u00f3n actual, los viejos fracasos en nuestro camino del desarrollo.<\/p>\n<p>As\u00ed que, en \u00faltima instancia, es nuestra alma celestial la que determina el momento de la encarnaci\u00f3n. Y tambi\u00e9n es la que determina el momento justo en el que nuestro coraz\u00f3n deja de latir y la vida f\u00edsica termina. Sin embargo, los factores perturbadores pueden intervenir en este plan y terminar prematuramente o prolongar artificialmente una vida.<\/p>\n<p>En el proceso de la muerte, es esencial que nuestra verdadera identidad, nuestro ser espiritual, sea capaz de realizar una retrospectiva tranquila de los momentos esenciales de las experiencias de la vida reci\u00e9n pasada, para llevarlos consigo como una cosecha de consciencia. Esto se produce despu\u00e9s, cuando la conciencia terrenal se desvanece. Esta colecta de consciencia puede ser usada en el mundo del m\u00e1s all\u00e1 para un mayor crecimiento de la consciencia espiritual y, con este potencial, preparar una nueva encarnaci\u00f3n con condiciones m\u00e1s favorables.<\/p>\n<p>Este examen cr\u00edtico de la \u201cpel\u00edcula\u201d de la vida que acaba de terminar est\u00e1 descrita en todas las ense\u00f1anzas de sabidur\u00eda, por lo que en los c\u00edrculos culturales asi\u00e1ticos, as\u00ed como en Egipto, se han escrito libros (\u00ablibros de los muertos\u00bb), para leerlos al moribundo en las \u00faltimas horas de su vida y durante alg\u00fan tiempo despu\u00e9s de su muerte, para ayudarle a pasar del mundo f\u00edsico al m\u00e1s all\u00e1. Ya entonces se sab\u00eda muy bien &#8211; lo que ahora nos confirma la ciencia moderna &#8211; que el \u00f3rgano auditivo es el \u00faltimo en morir. Podemos aprender de ello la importancia de no acompa\u00f1ar a nuestros moribundos con palabras in\u00fatiles y destructivas en los \u00faltimos momentos. Por cierto, el \u00f3rgano auditivo es tambi\u00e9n el primero en despertar en el feto, que escucha la voz amorosa de la madre y percibe la m\u00fasica. Tambi\u00e9n en este caso se puede adoptar un comportamiento sensato y consciente para preparar con delicadeza y afecto la transici\u00f3n al mundo f\u00edsico de la nueva entidad.<\/p>\n<p><strong>Experiencias cercanas a la muerte<\/strong><\/p>\n<p>Podemos encontrar la confirmaci\u00f3n de estos procesos en las miles de experiencias previas a la muerte que, hasta la fecha, son conocidas y est\u00e1n registradas.<\/p>\n<p>Es interesante y \u00fatil para nosotros, saber que todas las personas que han vivido una experiencia cercana a la muerte han perdido todo miedo a la muerte.<\/p>\n<p>Han aprendido que lo invisible para nuestros \u00f3rganos sensoriales no es antinatural ni incomprensible. \u00abM\u00e1s all\u00e1\u00bb significa solo m\u00e1s all\u00e1 de nuestra experiencia sensorial. Por eso la muerte es escalofriante mientras no nos demos cuenta de que en realidad somos inmortales.<\/p>\n<p>Este tipo de experiencias del m\u00e1s all\u00e1, confieren a la consciencia una cualidad cognitiva &nbsp;completamente nueva, que permite captar las conexiones interiores en una visi\u00f3n hol\u00edstica de conjunto, y esto nos ayuda a comprender los l\u00edmites de nuestro conocimiento intelectual acumulado. La l\u00ednea entre el esp\u00edritu (inmortal) y la mente (mortal) se vuelve consciente.<\/p>\n<p>Lo que en teor\u00eda estamos aprendiendo en este lado, en beneficio de la mente, se almacena en el cerebro y se queda en la esfera terrenal. Solo lo que experimentamos y percibimos a un nivel m\u00e1s profundo, esencial, ser\u00e1 memorizado y nos acompa\u00f1ar\u00e1 al m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>Por regla general, no nos dejamos guiar por el Esp\u00edritu en nuestras vidas. De hecho, tomamos las riendas nosotros mismos, porque el ser divino-espiritual, que est\u00e1 detr\u00e1s de nosotros, no llega a nuestra conciencia. De este modo, a menudo interferimos en los acontecimientos naturales sin que podamos predecir las consecuencias; por lo general, el verdadero conocimiento de la estructura cibern\u00e9tica de la creaci\u00f3n suele faltar.<\/p>\n<p>Las experiencias cercanas a la muerte, en las que la consciencia supera el l\u00edmite de la mente material, proporcionan al ser humano intuiciones completamente nuevas y transforman de forma duradera la subsiguiente existencia de la materia, porque, de repente, el sentido de su existencia terrenal se vuelve claro.<\/p>\n<p>Algunos, sostienen que estas experiencias cercanas a la muerte se deben a la falta de ox\u00edgeno en el cerebro, de forma que se encuentra en un mundo alucinante. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo podr\u00eda eso dar lugar a ideas tan brillantes que cambian la vida?<\/p>\n<p>Eben Alexander, un neurocirujano estadounidense, entrenado y modelado por la ciencia materialista, trajo intensas impresiones de una experiencia cercana a la muerte que cambi\u00f3 completamente su vida. Escribe: \u00abSolo cuando dejemos atr\u00e1s las limitaciones de nuestro cuerpo f\u00edsico y de su cerebro, comprenderemos la inmensidad de la comunidad con todas sus formas y conoceremos el infinito amor del Creador\u00bb.<\/p>\n<p>Una experiencia cercana a la muerte se vive en la fase de transici\u00f3n, en la que la consciencia cerebral est\u00e1 apagada, pero el hilo vital entre lo espiritual, el alma y los cuerpos sutiles de un lado y el cuerpo material, de otro, no est\u00e1n a\u00fan definitivamente separados. Aqu\u00ed es donde comienza la gran visi\u00f3n, el gran examen de la vida vivida hasta ahora. Es interesante notar que, en el sentido de un ser reflexivo que juzgue, no existe ninguna autoridad externa, sino que es m\u00e1s bien la propia persona la que ve pasar el panorama de su vida, para llevar consigo, en su consciencia, la esencia de la biograf\u00eda de su viaje evolutivo, en el que finalmente dejar\u00e1 atr\u00e1s todo lo que no concuerde con el objetivo perseguido, que es la obtenci\u00f3n de una consciencia c\u00f3smica universal.<\/p>\n<p>En experiencias cercanas a la muerte, el ser humano vuelve a esta vida. Eso es posible porque la cuerda de plata que combina lo que va a la otra vida y el cuerpo material a\u00fan no se ha cortado y separado de forma permanente.<\/p>\n<p>El ser humano es un ser compuesto de un esp\u00edritu intangible, por un lado, y de la forma material sutil y densa, por otro. Y luego est\u00e1 el alma, que es tanto espiritual como material. El alma humana es mortal en una parte, e inmortal en la otra.<\/p>\n<p>Cuando morimos, se produce una separaci\u00f3n de esta composici\u00f3n. La muerte es una especie de renacimiento en el mundo del m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>En el sue\u00f1o, que es el hermano peque\u00f1o de la muerte, la entidad compuesta se relaja, pero no se separa. En sue\u00f1os, vemos sin el aparato \u00f3ptico de nuestros ojos.<\/p>\n<p>Al igual que en las experiencias cercanas a la muerte, en las que la distensi\u00f3n de la estructura es mucho m\u00e1s pronunciada, tambi\u00e9n vivimos en sue\u00f1os niveles de percepci\u00f3n m\u00e1s amplios, y el tiempo se percibe de forma acelerada.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu, alma y cuerpo se mantienen unidos por las radiaciones electromagn\u00e9ticas; el alma conecta lo mortal con lo inmortal. Al morir, la forma sutil se eleva desde el cuerpo denso, material, que la deja salir y ya no le queda energ\u00eda vital. Se aleja como un globo que ya no est\u00e1 sujeto, y el cuerpo f\u00edsico se queda sin alma.<\/p>\n<p>Para entender mejor estas relaciones, nos gustar\u00eda analizar m\u00e1s de cerca al ser humano en su multidimensionamiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/donacion-de-organos-un-acto-de-caridad-parte-2\">A la parte 2<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":7654,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110115],"tags_english_":[],"class_list":["post-90162","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-zeitgeist-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90162","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7654"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90162"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90162"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90162"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90162"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}