{"id":90028,"date":"2020-01-01T18:32:44","date_gmt":"2020-01-01T18:32:44","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/puede-terminar-el-karma\/"},"modified":"2020-01-01T18:32:44","modified_gmt":"2020-01-01T18:32:44","slug":"puede-terminar-el-karma","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/puede-terminar-el-karma\/","title":{"rendered":"\u00bfPuede terminar el Karma?"},"content":{"rendered":"<p>En pocas palabras, se puede entender la ley del karma como la ley de la causa y del efecto, seg\u00fan la cual, cada acci\u00f3n produce un efecto coherente con la verdadera calidad de la intenci\u00f3n subyacente. Las ense\u00f1anzas del karma, en el budismo, est\u00e1n asociadas a la creencia en la reencarnaci\u00f3n y a la rueda de la vida y de la muerte. En este art\u00edculo nos interesa observar, sin prejuicios, la actualidad de la ley de causa y efecto en nuestras vidas cotidianas. Al hacerlo, se nos plantea la siguiente pregunta: \u00bfpuede el ser humano trascender esta ley y entrar en un orden totalmente diferente?<\/p>\n<p>Aparte de en la vida del ser humano, la ley de causa y efecto es visible en la naturaleza en todos sus fen\u00f3menos. Cualquier fuerza en la naturaleza tiene un efecto inevitable de acuerdo con las leyes de la naturaleza. En la observaci\u00f3n sobria de los mecanismos de la ley de causa y efecto en la naturaleza, no podemos distinguir en ella una parte buena y una parte mala. Lo \u00fanico que vemos es el patr\u00f3n de causa y efecto en la interacci\u00f3n de las dos fuerzas fundamentales de la construcci\u00f3n y la destrucci\u00f3n. Estas fuerzas act\u00faan desde el reino planetario del macrocosmos hasta el plano celular, por ejemplo, del cuerpo humano. Adem\u00e1s, para el observador atento, aparte de estas dos fuerzas se puede observar una tercera fuerza en la naturaleza, fuerza que podr\u00eda llamarse armon\u00eda sagrada u orden divino. Este orden divino omnipresente es el que, entre otras cosas, permite a la vida, tal y como la conocemos, expresarse en sus formas cada vez m\u00e1s complejas y sutiles.<\/p>\n<p><strong>La ley de causa y efecto est\u00e1 anclada en la l\u00f3gica de nuestro pensamiento<\/strong><\/p>\n<p>Adem\u00e1s de su expresi\u00f3n en la naturaleza, la ley de causa y efecto est\u00e1 anclada tambi\u00e9n en la l\u00f3gica del pensamiento humano. Se podr\u00eda decir que el orden exterior aparente, llamado causa y efecto, ha moldeado profundamente nuestro pensamiento.<\/p>\n<p>Cada uno podr\u00e1 confirmar por s\u00ed mismo que el pensamiento humano com\u00fan se mueve en las trayectorias lineales de este principio. As\u00ed que, podemos decir que este principio de causa y efecto est\u00e1 &nbsp;inconsciente y profundamente plantado en la actividad de nuestra mente, como la concepci\u00f3n del pasado que se mueve a trav\u00e9s del presente hacia el futuro.<\/p>\n<p>Exteriormente, en su vida actual, el ser humano se encuentra constantemente ante nuevas situaciones a las que debe responder. Y est\u00e1 respondiendo a estos desaf\u00edos externos de acuerdo con su experiencia y conocimientos, que tambi\u00e9n podr\u00eda llamarse su pasado acumulado. Esta reacci\u00f3n, que emana de su propio pasado, informa la acci\u00f3n en el presente y, en consecuencia, moldea el futuro. Y ese futuro est\u00e1 en consonancia con ese mismo pasado, con la calidad de sus propias experiencias acumuladas y su estado de ser. Esta forma de abordar los retos externos, que son leg\u00edtimos y necesarios en la vida pr\u00e1ctica y exterior, tambi\u00e9n se aplica a la vida interna, la vida psicol\u00f3gica y la vida espiritual. Aplicamos un principio espacio-temporal a su naturaleza interior, a&nbsp; un ser potencialmente atemporal.<\/p>\n<p>Es decir, nos enfrentamos a los desaf\u00edos y fuerzas que surgen en nuestro interior &#8211; como emociones, deseos, miedos, etc.- con nuestro propio conocimiento y nuestras experiencias acumuladas, en nuestro propio peque\u00f1o pasado. Partiendo de esta base, tratamos de influir sobre ellos, evitarlos o guiarlos internamente, viviendo de la ley de causa y efecto, y seguimos tejiendo los hilos del karma.<\/p>\n<p>En este proceso observable, actuamos sobre nuestro mundo interior por medio del pasado acumulado. Lo que podr\u00eda no ser tan obvio es que la base de actuaci\u00f3n en este proceso no experimenta ning\u00fan cambio significativo. El conocimiento acumulado se expande, la supuesta abundancia de experiencias en forma de memoria se expande ligeramente y, sin embargo, la naturaleza real de nuestra acci\u00f3n sigue siendo la misma. Sigue siendo el mismo movimiento de acumulaci\u00f3n, de fragmentaci\u00f3n, de confusi\u00f3n, de intenciones conscientes e inconscientes que se proyecta hacia el futuro e intenta influir en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Lo que aqu\u00ed se llama pasado es b\u00e1sicamente lo que somos y de lo que vivimos, que es lo que se llama \u201cyo\u201d y \u201cm\u00ed\u201d. Eso incluye mis recuerdos, mis experiencias, mis creencias, mis ideas, mi camino, mis deseos, mis problemas, mi placer, mi sufrimiento, mis logros, mis posesiones. Es este movimiento del yo &#8211; del pasado &#8211; el que est\u00e1 sujeto a la ley de la causa y el efecto: la ley del karma.<\/p>\n<p><strong>\u00bfEs posible afrontar el presente sin prejuicios por el pasado?<\/strong><\/p>\n<p>Cuando vemos este hecho &#8211; simplemente observando &#8211; nos damos cuenta de que el fin del karma est\u00e1 en el fin del yo, del ego. El fin del karma humano reside en una relaci\u00f3n con el presente, que no surge del pasado, sino que es libre del pasado. Esto plantea directamente una profunda pregunta: \u00bfes posible afrontar el presente, libre sin prejuicios por el pasado? \u00bfLibre de suposiciones, ideas, conclusiones, juicios y comparaciones? \u00bfEs posible ser consciente del presente sin querer darle una cierta direcci\u00f3n? Porque cualquier direcci\u00f3n auto-proyectada es parte del pasado, parte del condicionamiento del yo. Esta exploraci\u00f3n y observaci\u00f3n interna es el proceso de autoconocimiento.<\/p>\n<p>En el proceso de autoconocimiento, todas las intenciones, todos los miedos, todos los deseos deben ser revelados en la consciencia humana como \u201clo que \u201c, por medio de la percepci\u00f3n pura. Esta revelaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana, en el sentido m\u00e1s puro de la palabra, es la confesi\u00f3n sin palabras de \u201clo que es\u201d ante Dios. Aunque, en realidad, la condici\u00f3n humana no est\u00e1 oculta, el ser humano debe ver la simple verdad de \u201clo que es\u201d junto a Dios, para que la separaci\u00f3n fundamental entre el ser humano y Dios &#8211; que sin duda existe \u2013 y dicha separaci\u00f3n, pueda terminar en el proceso. Jakob B\u00f6hme (1575-1624), lo describi\u00f3 con las palabras: \u201cCuando est\u00e1s en silencio, eres lo que Dios era antes de que \u00c9l fuera naturaleza y criatura, de donde \u00c9l cre\u00f3 tu naturaleza y criatura: as\u00ed oir\u00e1 y ver\u00e1 lo que &nbsp;Dios escuch\u00f3 y vio antes de que tu o\u00edr, ver y querer &nbsp;comenzar\u00e1n\u201d<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">[1]<\/a>. En este proceso de autoconocimiento, tambi\u00e9n experimentamos el apoyo de personas o grupos que, por su estado interior, son capaces de ayudarnos.<\/p>\n<p><strong>La investigaci\u00f3n sin prejuicios<\/strong><\/p>\n<p>Este esp\u00edritu de exploraci\u00f3n imparcial siempre \u201cse abre a lo que es\u201d, est\u00e1 libre del pasado, no se refiere a lo que fue. Pero es atento y hace preguntas y, por lo tanto, es susceptible a la intuici\u00f3n en el presente. Solo en este proceso de constante muerte del pasado &#8211; con amor y comprensi\u00f3n &#8211; puede nacer algo completamente nuevo en el coraz\u00f3n y en la cabeza humana, de donde brota una nueva vida de actos.<\/p>\n<p>El ser humano es, en esencia, un campo divino de creaci\u00f3n. Pero normalmente vivimos en un estado donde el ego act\u00faa como creador en este campo de creaci\u00f3n. De esta manera recreamos continuamente nuestro ser limitado, nuestra propia naturaleza limitada. Es la voluntad del ego la que produce esta forma de creaci\u00f3n, su propia creaci\u00f3n. Este proceso en la consciencia humana es la causa del v\u00ednculo fundamental del ser humano a la Ley de Causa y Efecto, la Ley del Karma.<\/p>\n<p>La intuici\u00f3n de la consciencia crea un espacio de quietud, de silencio, un espacio de receptividad para el orden omnipresente de la creaci\u00f3n sagrada. Este santo orden, esta santa voluntad, irradia en la cabeza del ser humano y, desde all\u00ed, penetra en todo su sistema y en su esfera de vida en un continuo proceso de cambio.<\/p>\n<p>El proceso descrito es comparable al florecimiento de una rosa en un lugar silencioso, de \u00abno ser\u00bb. La creaci\u00f3n se despliega, libre del espacio y del tiempo, en nuestro orden de naturaleza, y emerge una nueva conciencia, libre del bien y del mal, libre del ego terrestre. El orden divino toca luego aspectos a\u00fan m\u00e1s profundos del ser humano; aspectos que antes estaban ocultos. Gracias al cambio fundamental descrito, el ser humano entra en el orden sagrado y participa en el desarrollo de la creaci\u00f3n sagrada.<\/p>\n<p>Los lazos del Karma se disuelven en este constante proceso de transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\">[1]<\/a> Jakob B\u00f6hme, De la vida ps\u00edquica.<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":7279,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102,110115],"tags_english_":[],"class_list":["post-90028","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es","category_-zeitgeist-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/90028","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7279"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=90028"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=90028"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=90028"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=90028"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}