{"id":89873,"date":"2019-10-15T16:35:45","date_gmt":"2019-10-15T16:35:45","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/espiritualidad-realizada-los-diarios-de-dag-hammarskjold\/"},"modified":"2019-10-15T16:35:45","modified_gmt":"2019-10-15T16:35:45","slug":"espiritualidad-realizada-los-diarios-de-dag-hammarskjold","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/espiritualidad-realizada-los-diarios-de-dag-hammarskjold\/","title":{"rendered":"Espiritualidad Realizada &#8211; Los Diarios de Dag Hammarskj\u00f6ld"},"content":{"rendered":"<p>Dag Hammarskj\u00f6ld naci\u00f3 en 1905, en una familia aristocr\u00e1tica sueca. Como su familia ten\u00eda una larga tradici\u00f3n de servicio p\u00fablico, en \u00e9l se despert\u00f3 una clara vocaci\u00f3n pol\u00edtica que culmin\u00f3 en 1953 con la elecci\u00f3n de Hammarskj\u00f6ld como Segundo Secretario General de las Naciones Unidas. Como tal, pudo resolver muchos conflictos y se gan\u00f3 el respeto m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras de los bloques de poder de la Guerra Fr\u00eda. En 1961, su avi\u00f3n se estrell\u00f3 en el Congo cuando estaba en una misi\u00f3n de mediaci\u00f3n. La causa del accidente nunca se aclar\u00f3, aunque hay indicios de que el avi\u00f3n fue derribado.<\/p>\n<p>Desde 1925, Dag Hammarskj\u00f6ld llevaba un diario y, desde el principio, las notas tienen un estilo muy personal. El autor no escribi\u00f3 las experiencias a menos que comprendiera y aceptara sus ense\u00f1anzas. En su introspecci\u00f3n, fue sincero y autocr\u00edtico, y m\u00e1s a\u00fan cuanto m\u00e1s se elev\u00f3 en su carrera pol\u00edtica. La posici\u00f3n nunca te da derecho a dar \u00f3rdenes. Solo la responsabilidad de vivir, de tal manera, que otros puedan aceptar tu orden sin ser humillados. (1955)<\/p>\n<p>En 1953, escribi\u00f3 sobre su nombramiento como Secretario General de las Naciones Unidas:&nbsp; \u201c[&#8230;] As\u00ed lleg\u00f3 realmente &#8211; el d\u00eda en que la preocupaci\u00f3n era peque\u00f1a. Porque lo que me hab\u00eda sucedido y parec\u00eda tan dif\u00edcil de soportar, se volvi\u00f3 insignificante a la luz de la demanda que Dios me hizo. Pero qu\u00e9 dif\u00edcil fue sentir que este era el d\u00eda &#8211; y por esa misma raz\u00f3n \u2013 cu\u00e1n grande se hizo la alegr\u00eda\u201d. Y en 1954, \u00abPerm\u00edtanme terminar lo que se me ha permitido comenzar, perm\u00edtanme dar todo, incluso sin la certeza de crecer.\u00bb<\/p>\n<p>Hammarskj\u00f6ld, sigui\u00f3 su propio camino en una profunda sensaci\u00f3n de soledad, pero tambi\u00e9n escribi\u00f3: Ahora lo sabes, cuando las preocupaciones sobre su trabajo se aflojan, se produce entonces esta experiencia de luz, calor y fuerza. Desde el exterior hay un elemento de apoyo, como el aire para el planeador, el agua para el nadador. Una duda intelectual que exige pruebas y demostraciones l\u00f3gicas \u00abme impide creer\u00bb &#8211; incluso eso. Me impide expresar e interpretar esta realidad en t\u00e9rminos intelectuales. Sin embargo, a trav\u00e9s de m\u00ed resplandece esta visi\u00f3n de un campo magn\u00e9tico en el alma, creado en un presente eterno por multitudes desconocidas, que viven en santa obediencia, cuyas palabras y actos son una oraci\u00f3n eterna. \u201cLa Comunidad de los Santos y &#8211; en esta \u2013 una vida eterna.\u00bb (1952)<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, se han multiplicado los registros que muestran que Hammarskj\u00f6ld sent\u00eda la cercan\u00eda de su muerte. Como un samur\u00e1i, vivi\u00f3 el momento sin mirar atr\u00e1s. Su \u00faltima entrada en el diario (24 de agosto de 1961) se cierra con las palabras:<\/p>\n<p>\u00abLas estaciones cambian\u00bb<\/p>\n<p>y la luz<\/p>\n<p>y el tiempo<\/p>\n<p>y la hora.<\/p>\n<p>Pero es el mismo pa\u00eds.<\/p>\n<p>Y empiezo a conocer el mapa,<\/p>\n<p>los puntos cardinales.<\/p>\n<p>El diario aparece bajo el t\u00edtulo \u00abCaracteres en el camino<a href=\"#_edn1\" name=\"_ednref1\" title=\"\">[i]<\/a>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p><a href=\"#_ednref1\" name=\"_edn1\" title=\"\">[i]<\/a> Dag Hammarskj\u00f6ld: Diario Espiritual del Secretario General de las Naciones Unidas, M\u00fanich, 2005<\/p>\n<pre>\r\n\r\n&nbsp;<\/pre>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":6826,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-89873","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/89873","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6826"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89873"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89873"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=89873"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=89873"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}