{"id":89772,"date":"2019-07-26T17:40:05","date_gmt":"2019-07-26T17:40:05","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-corazon-enfermo-parte-5\/"},"modified":"2019-07-26T17:40:05","modified_gmt":"2019-07-26T17:40:05","slug":"el-corazon-enfermo-parte-5","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-corazon-enfermo-parte-5\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n enfermo (Parte 5)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-corazon-enfermo-parte-4\">(viene de la parte 4)<\/a><\/p>\n<p>Intentemos dar un paso m\u00e1s en la profundidad de nuestro autoconocimiento para acercarnos a la comprensi\u00f3n del misterio del coraz\u00f3n y a la pregunta de por qu\u00e9 se ha enfermado. Para hacerlo, &nbsp;habr\u00eda que observar nuestra experiencia, que est\u00e1 almacenada en el campo de informaci\u00f3n universal de la <em>Sophia perennis<\/em>. Todos los testimonios de sabidur\u00eda de la humanidad y su mensaje invariable se extraen de esta c\u00e1mara del tesoro c\u00f3smico atemporal.<\/p>\n<p>All\u00ed aprenderemos que el ser humano tiene una doble naturaleza: es ciudadano de dos mundos. Es un hijo espiritual e inmortal del Reino de los Cielos, as\u00ed como un hijo material y mortal de esta Tierra. Vivimos en el \u00abtemplo\u00bb de un microcosmos espiritual como personalidades mortales.<\/p>\n<p>Este doble ser con las \u201cdos almas en el pecho\u201d, como lo describe Goethe, posee siete aspectos esenciales en su estructura. Aqu\u00ed tambi\u00e9n encontramos el n\u00famero especial siete, un n\u00famero que se repite en analog\u00edas c\u00f3smicas herm\u00e9ticas en numerosos niveles.<\/p>\n<p>La personalidad mortal posee cuatro portadores:<\/p>\n<ol>\n<li>la forma f\u00edsica visible;<\/li>\n<li>el cuerpo et\u00e9rico invisible, sutil, un cuerpo vital energ\u00e9tico que penetra y vivifica la forma material;<\/li>\n<li>el cuerpo astral energ\u00e9tico igualmente invisible, en el cual y a trav\u00e9s del cual experimentamos nuestras emociones;<\/li>\n<li>el cuerpo mental energ\u00e9tico, con cuya ayuda se desarrollan nuestros pensamientos y se pueden desplegar nuestras posibilidades creativas.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Esta personalidad biol\u00f3gica cu\u00e1druple ha surgido de la evoluci\u00f3n biol\u00f3gica.<\/p>\n<p>Con el desarrollo del cuerpo mental, de la capacidad de pensamiento autoconsciente, se ha desarrollado la conciencia del ego. El <em>\u201cCogito ergo sum\u201d<\/em>, &nbsp;formulado por primera vez por Descartes, ejemplifica este estado. &nbsp;Al mismo tiempo, existe en ese momento &nbsp;la peligrosa ilusi\u00f3n de que el ser humano se vea a s\u00ed mismo como la culminaci\u00f3n de la creaci\u00f3n y comience a dar forma al mundo seg\u00fan su voluntad propia, separada de la voluntad del esp\u00edritu divino.<\/p>\n<p>Solo un autoconocimiento desenmascarador puede liberarnos de la ilusi\u00f3n de que el estado actual de nuestro ser ahora es ya el prop\u00f3sito final del desarrollo. Somos, sobre todo, el medio con cuya ayuda nuestro n\u00facleo interior m\u00e1s profundo puede lograr la evoluci\u00f3n de su conciencia. Ken Wilber nos dijo a finales del siglo pasado que solo hemos llegado a la mitad de la evoluci\u00f3n. Friedrich Nietzsche tambi\u00e9n dijo en su <em>Zaratustra<\/em> que el \u201chomo sapiens\u201d de hoy tiene la tarea de ser un puente entre los animales y lo sobrehumano. El desarrollo de este ser humano perfecto que puede verse a s\u00ed mismo como la imagen de la concepci\u00f3n divina solo es posible si servimos al ser espiritual inmortal de nuestro microcosmos, el cual consta de tres aspectos:<\/p>\n<ol>\n<li>el esp\u00edritu puro, tambi\u00e9n llamado Atman,<\/li>\n<li>el alma inmortal, tambi\u00e9n llamada Buddhi,<\/li>\n<li>la raz\u00f3n creativa superior, tambi\u00e9n llamada Manas superior.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Estos principios espirituales son innatos como semillas en nosotros, las personalidades mortales. Sin embargo, la mayor\u00eda de la gente no es consciente de su identidad espiritual y de su alta nobleza.<\/p>\n<p>Nuestro coraz\u00f3n se encuentra en el centro de nuestro microcosmos. All\u00ed se esconde la semilla celestial del n\u00facleo de nuestra alma inmortal, que designamos simb\u00f3licamente la \u201cRosa del Coraz\u00f3n\u201d. En la sabidur\u00eda asi\u00e1tica tambi\u00e9n se la conoce como la \u00abJoya de la Flor de Loto\u00bb.<\/p>\n<p>En nuestra vida controlada m\u00e1s o menos conscientemente veremos si nuestro coraz\u00f3n es un templo del alma. Un alma que est\u00e1 en unidad con el alma del mundo y el esp\u00edritu sin nombre. O si el coraz\u00f3n es el lugar de trabajo de fuerzas inferiores y ego\u00edstas en el que dominan la dicotom\u00eda y la ambivalencia.<\/p>\n<p>El primero conduce a la curaci\u00f3n, el segundo a una mayor ruptura y desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La alta tarea creativa del ser humano consiste en no dejar que su personalidad inferior y egoc\u00e9ntrica gobierne desenfrenadamente en su sistema y en el mundo. Si voluntariamente se deja convertir en un sirviente de su alma espiritual intr\u00ednseca, esta lo guiar\u00e1 con sabidur\u00eda, de acuerdo con el orden creativo, y transformar\u00e1 al ser mortal, finalmente, en inmortal.<\/p>\n<p>Esto significa una inversi\u00f3n consciente y fundamental de una actividad enfocada en el centro de nuestro egocentrismo hacia una devoci\u00f3n centr\u00edfuga, &nbsp;la <em>Unio mystica<\/em> con el alma del mundo y su sabio orden.<\/p>\n<p>Si el ego rechaza, reprime o simplemente ignora el cumplimiento de esta tarea, porque tiene miedo de perderse, entonces el alma-esp\u00edritu intr\u00ednseca no tiene otra posibilidad que guiarlo hacia una comprensi\u00f3n m\u00e1s elevada de su sentido de la vida a trav\u00e9s de \u201capariciones\u201d.<\/p>\n<p><strong>El alma como obstetra para nuestro despertar espiritual<\/strong><\/p>\n<p>El alma ser\u00e1 entonces la \u201cayuda al desarrollo\u201d, que nace del amor puro que nos aporta nuestro ser microc\u00f3smico para permitir el avance de una nueva conciencia transpersonal m\u00e1s all\u00e1 del tiempo y el espacio.<\/p>\n<p>Si observamos estas correlaciones finamente tejidas y comenzamos a comprender que la \u00abprimera causa de estar enfermo radica en caer fuera del orden creativo\u00bb, como lo formul\u00f3 el gran maestro de la medicina europea, Paracelso, entonces tambi\u00e9n el enfoque terap\u00e9utico de una terapia card\u00edaca tendr\u00e1 una valoraci\u00f3n completamente diferente.<\/p>\n<p>Una terapia para las enfermedades card\u00edacas que debe curar realmente a una persona nunca puede limitarse a un tratamiento que solo suprima los s\u00edntomas a trav\u00e9s de medicamentos y medidas reparadoras quir\u00fargicas.<\/p>\n<p>En situaciones de crisis, estas medidas son siempre indispensables y, a menudo, salvan vidas, por lo que hoy en d\u00eda gozan de alta estima; ello debido a que la medicina moderna y la industria farmac\u00e9utica, as\u00ed como los sistemas de seguros, solo se preocupan por la persona una vez que ha enfermado gravemente. Muestran poco inter\u00e9s en las medidas de prevenci\u00f3n y mantenimiento de la salud.<\/p>\n<p>El Hijo del Cielo y el Ni\u00f1o de la Tierra se tocan en el coraz\u00f3n del ser humano. Por tanto, nuestra contemplaci\u00f3n en el centro del coraz\u00f3n es la clave del autoconocimiento. All\u00ed encontraremos nuestro verdadero yo y all\u00ed encontraremos la autorrealizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Si reprimimos o perdemos este camino hacia adentro, cegados por la ilusi\u00f3n de la importancia personal, entonces necesitaremos crisis, p\u00e9rdidas y ataques card\u00edacos, con los que nuestra alma nos exhorta a dar un paso hacia una nueva conciencia.<\/p>\n<p>Precisamente en la segunda mitad de la vida se produce una reversi\u00f3n de la extraversi\u00f3n a la introversi\u00f3n. Este es a menudo el momento en que el coraz\u00f3n se enferma para mostrarnos la necesidad de una inversi\u00f3n tan fundamental.<\/p>\n<p>Recordemos que, si estamos en un camino inici\u00e1tico, todo sufrimiento y toda enfermedad se convierten en trampolines para una nueva vida, que encuentra su sentido en la experiencia y testimonio de una realidad trascendente.<\/p>\n<p>La mitad de la vida como umbral del atardecer de la vida tiene un sentido propio y una tarea intr\u00ednseca. A partir de ese momento, el avance, el desarrollo, el aumento y la exuberancia de vida ya no tienen lugar, sino la interiorizaci\u00f3n, la voluntad de reducirse y la contemplaci\u00f3n en el centro del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay un dicho que llega al meollo de la cuesti\u00f3n: \u00abSi mueres antes de morir, no morir\u00e1s cuando mueras\u00bb.<\/p>\n<p><strong><em>El silencio del coraz\u00f3n como vientre de nacimiento de una nueva criatura<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Solo estamos conectados con nuestra alma si la mente controladora ha sido silenciada. La energ\u00eda pura del coraz\u00f3n es la principal fuerza vital. El centro del coraz\u00f3n precede al tiempo, la l\u00f3gica del coraz\u00f3n trabaja fuera de la l\u00f3gica de la mente.<\/p>\n<p>El camino hacia esta alta nobleza, que es el destino del ser humano en la evoluci\u00f3n, lo lleva al silencio del coraz\u00f3n. En \u00e9l se puede mantener una conexi\u00f3n constante con nuestro verdadero yo y el alma del mundo. En esta presencia espiritual, en este ahora, estamos conectados con la omnipresencia, fuera del tiempo lineal. Emergemos con una conciencia integral, que opera interconect\u00e1ndose horizontalmente, as\u00ed como integr\u00e1ndose verticalmente; &nbsp;as\u00ed, es llevada por una compasi\u00f3n que lo abarca todo.<\/p>\n<p>Escuchemos nuestro coraz\u00f3n y tom\u00e9moslo con ambas manos, para que en su gran poder podamos convertirnos en el cambio que nos gustar\u00eda ver realizado en este mundo. Acabamos con unas palabras de <em>El Principito<\/em> de St. Exup\u00e9ry:<\/p>\n<p><em>\u00abSolo se puede ver bien con el coraz\u00f3n, lo esencial es invisible para los ojos\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>Sri Aurobindo: <em>The life divine (La vida divina<\/em>). Sri Aurobindo Ashram Press, India.<\/p>\n<p>Dahlke R\u00fcdiger: <em>Herzensprobleme (Problemas card\u00edacos).<\/em> Droemersche Verlagsanstalt, M\u00fanich, 1990.<\/p>\n<p>Dispenza, Joe: <em>Becoming supernatural (Convertirse en sobrenatural).<\/em> Hay House, 2017.<\/p>\n<p>Jan van Rijckenborgh: <em>El misterio de la vida y la muerte<\/em>. Fundaci\u00f3n Rosacruz, Zaragoza.<\/p>\n<p>Schleske, Martin: <em>Herzt\u00f6ne, Lauschen auf den Klang des Lebens (Sonidos del<\/em> <em>coraz\u00f3n,<\/em> <em>escucha el sonido de la vida<\/em>). Adeo Verlag, Asslar, 2016.<\/p>\n<p>Wehr, Gerhard: <em>Lebensmitte<\/em> (<em>Mediana edad<\/em>). Claudius Verlag, M\u00fanich 1991.<\/p>\n<p>Wilber, Ken: <em>Sex, Ecology, Spirituality: The spirit of evolution (Sexo, ecolog\u00eda<\/em>, <em>espiritualidad: el esp\u00edritu de evoluci\u00f3n<\/em>), 2001.<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":6555,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110089],"tags_english_":[],"class_list":["post-89772","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-science-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/89772","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89772"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89772"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=89772"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=89772"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}