{"id":89741,"date":"2019-07-21T18:04:44","date_gmt":"2019-07-21T18:04:44","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-corazon-enfermo-parte-2\/"},"modified":"2019-07-21T18:04:44","modified_gmt":"2019-07-21T18:04:44","slug":"el-corazon-enfermo-parte-2","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-corazon-enfermo-parte-2\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n enfermo (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<p>(viene de la <a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-corazon-enfermo-parte-1\">parte 1<\/a>)<\/p>\n<p><strong><em>La sincronicidad c\u00f3smica de nuestro coraz\u00f3n<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Hace 100 a\u00f1os Rudolf Steiner llam\u00f3 al coraz\u00f3n un \u201c\u00f3rgano de los sentidos espirituales internos\u201d. Vio el ritmo fisiol\u00f3gico del coraz\u00f3n y la respiraci\u00f3n en conexi\u00f3n con la periodicidad c\u00f3smica y encontr\u00f3 algunas similitudes directas. El \u201ca\u00f1o plat\u00f3nico\u201d dura 25.920 a\u00f1os. Un ser humano sano respira en reposo aproximadamente 18 veces por minuto. En 24 horas respiramos aproximadamente 25.920 veces. Si el ser humano llega a la edad \u00abb\u00edblica\u00bb de 71 a\u00f1os, ha vivido un total de 25.915 d\u00edas. Vemos que el micro-ritmo y el macro-ritmo est\u00e1n estrechamente conectados entre s\u00ed. Esta es una clara ventaja econ\u00f3mica de la evoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Steiner puso la fisiolog\u00eda del coraz\u00f3n y del sistema vascular en correlaci\u00f3n integral con su experiencia inspirada e intuitiva. En 1920 explic\u00f3 a los estudiantes de medicina que la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea mueve el coraz\u00f3n y activa la pulsaci\u00f3n. Dijo que no es el llamado efecto de bombeo del m\u00fasculo card\u00edaco lo que induce la circulaci\u00f3n sangu\u00ednea, como lo hab\u00eda estado describiendo la investigaci\u00f3n materialista durante 400 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Steiner abri\u00f3 las puertas a una visi\u00f3n hol\u00edstica de este \u00f3rgano especial al decir: \u00abTodo el proceso del mundo, la lucha entre la luz y la gravedad de la Tierra se refleja en el coraz\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Paracelso tambi\u00e9n vio esta sincronicidad entre arriba y abajo cuando dijo: \u00abLa forma en la que el Sol afecta a la Tierra, es la misma en la que el coraz\u00f3n afecta al cuerpo\u00bb.<\/p>\n<p>El oro, el metal solar, tiene una analog\u00eda directa con el coraz\u00f3n, llevando en s\u00ed mismo la misma ambivalencia de luz y peso. Es comprensible que el oro represente una maravillosa y refinada medicina para el coraz\u00f3n enfermo en la medicina hol\u00edstica de Paracelso y en todos los m\u00e9todos de curaci\u00f3n posteriores.<\/p>\n<p>Steiner explic\u00f3 a sus estudiantes que hay tres polos en el organismo humano. En la parte superior est\u00e1 el polo de los sentidos y los nervios que gobierna; en la parte inferior encontramos el polo del metabolismo y las extremidades que controlan la fisiolog\u00eda; y, en medio, est\u00e1 el sistema r\u00edtmico del coraz\u00f3n y la respiraci\u00f3n. El centro iguala, media, para que se mantenga el equilibrio.<\/p>\n<p>Por eso el coraz\u00f3n tiene una importancia vital como medio armonizador entre arriba y abajo.<\/p>\n<p>Concretamente trastornos metab\u00f3licos de la parte media del cuerpo, por ejemplo de asimilaci\u00f3n de nuestra comida o de algo m\u00e1s que \u00abno podamos digerir\u00bb, \u00abtransmitir\u00e1n\u00bb esta informaci\u00f3n al centro y, de esta manera, se producir\u00e1n alteraciones del ritmo vital, por lo que el coraz\u00f3n, nuestro centro, trata de equilibrar esta falta de armon\u00eda.<\/p>\n<p>Todos conocemos los s\u00edntomas que producen una intolerancia alimentaria; nuestro ritmo card\u00edaco se acelera poco despu\u00e9s de comer o experimentamos latidos card\u00edacos ect\u00f3picos cuando hay gases en el intestino delgado.<\/p>\n<p>Conocemos la conexi\u00f3n entre el coraz\u00f3n y el intestino delgado por el arte curativo tao\u00edsta de la acupuntura cl\u00e1sica. El intestino delgado es un artista magistral y muy diferenciado de la digesti\u00f3n. Es el yang equivalente al coraz\u00f3n, que es un \u00f3rgano yin. Esta relaci\u00f3n \u201cmadre-hijo\u201d lleva a que la \u201cmadre\u201d intente armonizar las dificultades del \u201chijo\u201d. Es como \u00aben la vida real\u00bb.<\/p>\n<p>Cuando esta debilidad del \u201chijo\u201d es muy pronunciada, habr\u00e1 m\u00e1s formaciones de gas y una elevaci\u00f3n del diafragma, lo que no solo conducir\u00e1 a trastornos del ritmo card\u00edaco, sino a ansiedad card\u00edaca (\u201cefecto R\u00f6mheld\u201d).<\/p>\n<p>La visi\u00f3n hol\u00edstica de Steiner fue compartida por algunos investigadores en el siglo pasado, cuyos estudios dejan claro que el coraz\u00f3n no solo funciona como un motor, sino como un regulador muy fino. En esta l\u00ednea est\u00e1n, por ejemplo, el profesor Mendelssohn de Berl\u00edn, el Dr. Nieper de Hannover, el ingeniero Wilfried Hacheney de Detmold, etc.<\/p>\n<p><strong><em>El coraz\u00f3n como centro de comunicaci\u00f3n de nuestro organismo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En 1996 se publicaron los resultados de la investigaci\u00f3n del estadounidense Paul Pearsell. Este descubri\u00f3 con experimentos que nuestro coraz\u00f3n tiene una posici\u00f3n clave como centro de comunicaci\u00f3n de todo el organismo. Estos estudios informativos fueron publicados bajo el t\u00e9rmino de <em>cardioenerg\u00e9tica<\/em>. Confirman la visi\u00f3n hol\u00edstica de Steiner, pero realmente no han encontrado ning\u00fan eco en la cardiolog\u00eda ortodoxa materialista. En el curso de esta investigaci\u00f3n de Pearsell qued\u00f3 claro que el coraz\u00f3n es el mayor productor de energ\u00eda electromagn\u00e9tica en el cuerpo humano. El coraz\u00f3n reacciona de forma inmediata y completamente aut\u00f3noma a los impulsos electromagn\u00e9ticos de su entorno, no solo por orden del cerebro, sino incluso sin su \u00abconocimiento\u00bb.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda demostrar la existencia de una energ\u00eda sutil, que solo es irradiada, reenviada y recibida por el coraz\u00f3n. Dado que el coraz\u00f3n es el conductor de energ\u00eda de las c\u00e9lulas de nuestro cuerpo, se pueden producir cambios significativos en las c\u00e9lulas del cuerpo, que se describieron como la <em>memoria celular infoenerg\u00e9tica<\/em>.<\/p>\n<p>Cada c\u00e9lula del cuerpo -y hay aproximadamente 75 billones de c\u00e9lulas-, se \u00abba\u00f1a\u00bb en la energ\u00eda del coraz\u00f3n. Cada c\u00e9lula card\u00edaca palpitante, y hay millones, posee su propio ritmo b\u00e1sico. El tono b\u00e1sico de vibraci\u00f3n de cada c\u00e9lula del coraz\u00f3n es espec\u00edfico y \u00fanico. Y cada c\u00e9lula del coraz\u00f3n est\u00e1 en di\u00e1logo con las otras c\u00e9lulas del coraz\u00f3n, que late en una constante y sutil sinton\u00eda. De esta uni\u00f3n palpitante surge el <em>\u00fanico<\/em> tono, el <em>\u00fanico <\/em>latido palpable y particular del coraz\u00f3n. Es como una orquesta con millones de m\u00fasicos que tocan una sinfon\u00eda en una unidad r\u00edtmica inimaginable, a trav\u00e9s de la cual el misterio de la vida individual se vuelve audible y palpable.<\/p>\n<p>Por tanto, cada latido del coraz\u00f3n es mucho m\u00e1s que un movimiento pulsante. Es un misterio de energ\u00eda en el plano f\u00edsico, un patr\u00f3n de energ\u00eda sutil a nivel del alma y un misterio de energ\u00eda dif\u00edcil de comprender, que entrelaza los milagros de la luz espiritual en nosotros.<\/p>\n<p>Nuestro coraz\u00f3n es un milagro \u00fanico y palpitante de energ\u00eda y luz.<\/p>\n<p>Su resplandor electromagn\u00e9tico es 5000 veces m\u00e1s fuerte que el del cerebro.<\/p>\n<p><strong><em>El coraz\u00f3n, un \u00f3rgano de luz<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En su aspecto m\u00e1s sutil, nuestro coraz\u00f3n es un \u00f3rgano de luz y, por lo tanto, puede reaccionar a los impulsos de luz del campo espiritual eterno.<\/p>\n<p>Con cada latido del coraz\u00f3n esta luz universal \u00abllama\u00bb a la puerta de nuestro ser interior m\u00e1s profundo, para ser llevado all\u00ed y desarrollado. Nuestro coraz\u00f3n late aproximadamente 100.000 veces al d\u00eda y 40 millones de veces al a\u00f1o. En 70 a\u00f1os, hay aproximadamente 3 billones de latidos del coraz\u00f3n. \u00bfEs posible que un ser humano haya endurecido su coraz\u00f3n de tal manera que no pueda percibir los silenciosos golpes del esp\u00edritu en la puerta de su coraz\u00f3n?<\/p>\n<p>Entre el momento de absorber la sangre del cuerpo en el coraz\u00f3n y el momento de la expulsi\u00f3n de la sangre del coraz\u00f3n al cuerpo, hay un breve tiempo de espera cumplida y expectante, una extra\u00f1a especie de silencio. Estos son los momentos m\u00e1s misericordiosos. En ellos se hace posible el toque de los impulsos de luz c\u00f3smica, cuando abrimos nuestro coraz\u00f3n para este encuentro sagrado en un silencio presente.<\/p>\n<p>Si no aprovechamos esta gracia que se nos da, si reprimimos esta tarea de manifestar la luz eterna en nuestra personalidad temporal, entonces el coraz\u00f3n org\u00e1nico reaccionar\u00e1 orquestando diferentes trastornos de salud en el cuerpo f\u00edsico. Ello ocurre para que podamos reconocer nuestro actual sentido de la vida y adaptar nuestros pensamientos, sentimientos e impulsos de la voluntad a un estado m\u00e1s armonioso.&nbsp; Sobre esta base, podr\u00e1 &nbsp;producirse un tipo diferente de actuaci\u00f3n y una recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este maravilloso y r\u00edtmico suceso en nuestro coraz\u00f3n le da a nuestra individualidad su expresi\u00f3n \u00fanica de vida.<\/p>\n<p>Por todas estas razones, entenderemos que un trasplante de este \u00f3rgano especial a otro ser humano, cuya conciencia vibre de manera diferente, ocasionar\u00e1 problemas de compatibilidad. Por lo tanto, las personas a las que se les implanta el coraz\u00f3n de otra persona a menudo experimentar\u00e1n una \u00abalienaci\u00f3n\u00bb. Desarrollan diferentes patrones de vida, diferentes comportamientos, tienen inclinaciones e intereses desconocidos; y muchos no se sienten id\u00e9nticos a su antiguo yo, por lo que caen en fuertes depresiones. Entonces, entenderemos que nuestra individualidad \u00fanica y su interpretaci\u00f3n est\u00e1 particularmente impresa en el \u00f3rgano de nuestro coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-corazon-enfermo-parte-3\">(Contin\u00faa en la Parte 3)<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":6467,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110089],"tags_english_":[],"class_list":["post-89741","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-science-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/89741","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6467"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89741"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89741"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=89741"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=89741"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}