{"id":89367,"date":"2019-01-14T09:58:08","date_gmt":"2019-01-14T09:58:08","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-6\/"},"modified":"2019-01-14T09:58:08","modified_gmt":"2019-01-14T09:58:08","slug":"el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-6","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-6\/","title":{"rendered":"El arte y la conciencia como un viaje hacia nosotros mismos &#8211; Parte 6"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-5\">A la parte 5<\/a><\/p>\n<p><strong>El centro <\/strong><\/p>\n<p>Hay cuatro direcciones horizontales, y en su nexo est\u00e1 la quinta: el centro. Evocando inmediatamente el eje vertical, se\u00f1ala el quinto cuerpo plat\u00f3nico, que simboliza el cielo: el dodecaedro y el pentagrama, generados a partir de la secci\u00f3n \u00e1urea. Este centro no es la mezcla turbia y siempre cambiante de los opuestos, d\u00e9bil en la entrop\u00eda sin fin.&nbsp; Este centro es la sede real de la fuerza central, de la que los opuestos se desarrollan como alas. Este centro est\u00e1 dentro. Pero este \u00abinterior\u00bb no es el \u00abinterior\u00bb que se esconde bajo una superficie, y que puede ser investigado con microscopios y descubierto con bistur\u00edes. Este \u00abinterior\u00bb es m\u00e1s bien un espacio vac\u00edo, un cambio dimensional, el interior de un templo, cuyo prop\u00f3sito m\u00e1s elevado es ser un recipiente de una realidad de nivel superior. Un espacio euf\u00f3rico, atmosf\u00e9ricamente preparado, al que puede llegar la dimensi\u00f3n del alma-esp\u00edritu; al que puede descender, para operar desde all\u00ed. Se trata de un descenso hasta las c\u00e9lulas psicol\u00f3gicas y f\u00edsicas del cuerpo, con la fuerza del alma y del esp\u00edritu para iluminarlas y hacerlas f\u00e9rtiles para el crecimiento del hombre interior.<\/p>\n<p>El arte es un taller, una escuela de discernimiento, que lleva del conocimiento a la sabidur\u00eda, y de la emoci\u00f3n al amor, y siempre participando del todo. El arte no divide las cosas de la vida en buenas y malas. M\u00e1s bien, trabaja con todo como su sustancia. Forja el fuego m\u00e1s profundo del coraz\u00f3n. Se disuelve, se une y reconstruye.<\/p>\n<p>El arte puede transformar los gritos de la existencia en sinfon\u00edas, que se abren como flores para recibir lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del ser humano, y que son, al mismo tiempo, su fundamento m\u00e1s profundo. Esto solo puede ocurrir subjetivamente, y solo puede tener \u00e9xito si la orientaci\u00f3n se centra en el todo. Algunos artistas son precursores del todo, del Alma \u00danica.<\/p>\n<p>El arte se crea a trav\u00e9s de un yo, de una persona. Si se trata de un proceso espiritual y no de una presentaci\u00f3n del yo, entonces este yo sufrir\u00e1 necesariamente un proceso radical de transformaci\u00f3n. Esto puede resumirse as\u00ed: aunque yo no sea la meta, no puedo alcanzarla sin m\u00ed mismo.<\/p>\n<p><strong>El velo de Isis<\/strong><\/p>\n<p>Con tanto discernimiento y conocimiento de lo que hay detr\u00e1s y debajo de la apariencia de la naturaleza, y con todas las consecuencias que hemos conjurado como \u00abaprendices de brujo\u00bb, no quiero levantar m\u00e1s el \u00abvelo de Isis\u00bb. Los descubrimientos y el dominio de la naturaleza son peligrosos y, si el ser humano no aprende a conocerse y a controlarse simult\u00e1neamente, no pueden durar. Esta es la direcci\u00f3n en la que debemos movernos &#8211; es esencial que aprendamos de este lugar de trabajo interior. Los maestros que ense\u00f1an sobre ello son numerosos. Uno de los maestros m\u00e1s pacientes es la propia naturaleza manifiesta y universal. La naturaleza es la expresi\u00f3n de una inteligencia que no es antropoc\u00e9ntrica. Aparece y puede ser interpretada a trav\u00e9s de sus formas. Sus dimensiones de interpretaci\u00f3n tienden a ser infinitas.<\/p>\n<p>Ninguna interpretaci\u00f3n puede captar el todo y, sin embargo, el todo est\u00e1 tambi\u00e9n en lo particular, en lo separado, en el fragmento. Ah\u00ed brilla. Una gota de agua es diminuta y, sin embargo, el oc\u00e9ano sue\u00f1a en ella. Una brizna de hierba, que no puede ser vista por el cortac\u00e9sped como una forma \u00fanica, es una estructura asombrosa de elasticidad y estabilidad, y manifiesta una s\u00edntesis de fuerza directiva, ternura y elegancia. Nuestra percepci\u00f3n provoca interpretaciones, y las interpretaciones provocan juicios de valor. Y as\u00ed, en un proceso creativo mayoritariamente inconsciente, se genera un flujo constante de visiones del mundo. Esta generaci\u00f3n de im\u00e1genes refleja la realidad del int\u00e9rprete y, simult\u00e1neamente, la crea.<\/p>\n<p>En medio del ruido c\u00f3smico de la radiaci\u00f3n subat\u00f3mica de fondo de los quarks, las realidades surgen y retroceden, girando y bailando en un espacio inimaginablemente vasto y vac\u00edo. Si puedes entender esto, entonces puedes preguntarte con franqueza: \u00bfc\u00f3mo es que lo sensorial y visible aparece como una fina piel en la superficie de un \u00abcuerpo hecho de vac\u00edo\u00bb? Para los suf\u00edes, las formas del mundo son el lenguaje de los arc\u00e1ngeles en su glorificaci\u00f3n de Dios, en la liturgia c\u00f3smica.<\/p>\n<p>Con el trasfondo de toda la comprensi\u00f3n de lo que hay detr\u00e1s, la apariencia m\u00e1s externa se hace m\u00e1s claramente perceptible: es un secreto manifestado, el velo m\u00e1s externo que todav\u00eda pertenece a la diosa. Ella es todo lo que fue (quid <em>fuit<\/em>), lo que es (<em>quid est<\/em>) y lo que ser\u00e1 (<em>quid erit<\/em>). Y el buscador puede ciertamente descubrir todo lo que puede captar en su velo m\u00e1s externo, en su cubierta m\u00e1s externa. Tal vez estos velos no tengan que ser levantados o arrancados como las m\u00e1scaras que cubren el verdadero rostro, sino que se vuelven transparentes y se desvanecen por s\u00ed mismos, cuanto m\u00e1s gana el int\u00e9rprete, antes ciego, la verdadera vista. Tal vez entonces, su ser m\u00e1s \u00edntimo se revele a trav\u00e9s de la capa m\u00e1s externa de su personalidad que antes la oscurec\u00eda aparentemente, y brille la dichosa sonrisa del cielo: una sonrisa que ilumina todos los velos desde dentro.<\/p>\n<p><strong>Lo discreto <\/strong><\/p>\n<p>Por ello, quiero mirar de m\u00e1s cerca las formas discretas de la naturaleza, que tanto abundan. Llevo estos humildes objetos a mi taller, los pongo en el altar de la atenci\u00f3n plena, y los convierto en mis modelos que dibujo y pinto&#8230; para cuestionar y mirar lo que se considera tan obvio, como si lo viera por primera vez, o tal vez por \u00faltima&#8230; Siento como si la naturaleza buscara ojos que puedan verla de verdad.<\/p>\n<p><strong>Dibujo<\/strong><\/p>\n<p>Entonces, a veces, olvido la vieja y vehemente lucha, la enemistad artificial entre la imagen y la palabra.<\/p>\n<p>Olvido la discusi\u00f3n sobre la m\u00edmesis, sobre el dilema de la apariencia y el ser que me ha perseguido y estimulado al mismo tiempo.<\/p>\n<p>Olvid\u00e9 que se dice que \u00abtodo\u00bb es solo una ilusi\u00f3n, un enga\u00f1o y una persecuci\u00f3n del viento.<\/p>\n<p>Se me olvida que se dice que \u00abtodo\u00bb&nbsp; es solo una coincidencia sin sentido, y que se puede reducir a una docena de part\u00edculas, que componen el universo con un aglutinante de probabilidad; y que \u00abtodo lo dem\u00e1s\u00bb -Dios y significado- son simplemente nuestra interpretaci\u00f3n, porque no podemos soportar existir en un mundo arbitrario, imp\u00edo y sin sentido.<\/p>\n<p>Olvid\u00e9 que en el Islam se supone que hay una parte especial del infierno reservada a los pintores que se atreven a ser creativos. Evidentemente, los redactores de esta orden no pod\u00edan imaginar que esa \u00abimitaci\u00f3n\u00bb de la creaci\u00f3n podr\u00eda no ser una blasfemia, sino una forma de aprecio y agradecimiento.<\/p>\n<p>Olvid\u00e9 que el arte moderno hace tiempo que super\u00f3 con \u00e9xito el naturalismo.<\/p>\n<p>Olvido que la naturaleza es maltratada y utilizada, que es manipulada y utilizada para satisfacer el hambre insaciable de los programas de carencia sobrealimentados e impulsados por el instinto.<\/p>\n<p>Olvido que la naturaleza ha sido reducida a escenograf\u00eda frente a la cual un rid\u00edculo y absurdo teatro mundial rumia sus milenarios e irresueltos dramas, en un pretencioso exceso de confianza, como una oportunidad para conocer las causas ocultas, y sin integrar lo divino, solo porque los fan\u00e1ticos furibundos han hecho de Dios un arma para usarla unos contra otros&#8230; Olvido, olvido, olvido.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1n, a la luz del d\u00eda, las cosas que recog\u00ed. Veo&#8230;y pinto. Un silencio despierto, nutritivo y apacible llega y desciende como un soplo de otra atm\u00f3sfera. Como si hubiera alas de aliento tambi\u00e9n en la cabeza. Mi mano reacciona refrescada y celebra una fiesta. Baila sobre el lienzo, ahora su pista de baile en la que inscribe \u00abtodo\u00bb. \u00bfEs sorprendente que entonces \u00abtodo\u00bb se convierta en una oraci\u00f3n, una glorificaci\u00f3n, un agradecimiento y una alegr\u00eda? Hay una ca\u00edda, una huida, \u00a1hacia lo m\u00e1s profundo del ser!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":3985,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-89367","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/89367","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89367"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89367"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=89367"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=89367"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}