{"id":89360,"date":"2019-01-14T09:50:26","date_gmt":"2019-01-14T09:50:26","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-5\/"},"modified":"2019-01-14T09:50:26","modified_gmt":"2019-01-14T09:50:26","slug":"el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-5","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-5\/","title":{"rendered":"El arte y la conciencia como un viaje hacia nosotros mismos &#8211; Parte 5"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-4\">A la parte 4<\/a><\/p>\n<p><strong>El final del viaje <\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de m\u00e1s de 500 a\u00f1os, el viaje ha llegado a su fin. La Tierra no es un disco plano, sino que es redonda. Sin embargo, podemos verla desde el exterior a trav\u00e9s de los sat\u00e9lites, en el disco plano de una pantalla. Las fotos y las pel\u00edculas nos permiten registrar el tiempo \u00abobjetivamente\u00bb. Las pel\u00edculas muestran documentos de \u00e9pocas pasadas y, mediante una c\u00e1mara de v\u00eddeo, todo el mundo puede percibirse desde el exterior y desde todos los lados, lo que antes era posible de forma limitada y solo en salas de espejos.<\/p>\n<p>El espacio de la perspectiva entre el punto de vista y el punto de fuga ha sido atravesado por una red de carreteras y canales de comunicaci\u00f3n. Se anula en un solo lugar, como la salida y la meta en una pista de carreras. As\u00ed, la dimensi\u00f3n espacial, la perspectiva, ha llegado al <em>tiempo<\/em>. El punto de vista y el punto de fuga se han vuelto id\u00e9nticos. El ser humano ya no puede salir. Ha ido hacia delante y ahora est\u00e1 detr\u00e1s de s\u00ed mismo como fuerza motriz. Se interfiere a s\u00ed mismo desde atr\u00e1s y trata de remodelarse de acuerdo con su propia y estrecha imagen del ego. Los medios para hacerlo existen. En lugar de \u00abdesarrollarse a trav\u00e9s del ser\u00bb se ocupa en estilizar y dise\u00f1ar. En lugar del desarrollo del n\u00facleo y del alma realiza un pulido de la superficie. En lugar de trabajar en el interior, hay un efecto externo bien dirigido. Sin embargo, no tiene por qu\u00e9 ser as\u00ed. Quiz\u00e1s una mirada a la caverna de Plat\u00f3n nos muestre algunas alternativas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha sido de la caverna de Plat\u00f3n? \u00bfEn qu\u00e9 forma se discierne hoy?<\/p>\n<p><strong>La caverna de Plat\u00f3n, hoy <\/strong><\/p>\n<p>Cuando Plat\u00f3n escribi\u00f3 su par\u00e1bola de la caverna, todo era como siempre hab\u00eda sido. Esto fue hace 2400 a\u00f1os. El discernimiento era el discernimiento, una cosa era una cosa, un oficio era un oficio y el arte de la pintura era artificial. Era imitaci\u00f3n y malabarismo, y lo suficientemente bueno como para demostrar que la vida sensorial no era m\u00e1s que un reflejo de la realidad verdadera, pero invisible.<\/p>\n<p>Hoy las cavernas de Plat\u00f3n son, en su mayor\u00eda, muy confortables. Podemos ver un enorme progreso. Y los grilletes, con los que se apretaba a los habitantes, consisten ahora en infusiones de diferentes narc\u00f3ticos, no en toscas cadenas de hierro.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las cavernas tienen ahora su propio interruptor de luz. En ellas brilla un peque\u00f1o sol privado, a veces regulable. Las paredes de las cavernas est\u00e1n equipadas con grandes pantallas, en las que se puede ver, guardar, recuperar y consumir en cualquier momento todo lo que ocurre en el exterior, en otro momento o al mismo tiempo en otras cavernas. La noche se ha convertido en el d\u00eda. \u00a1Es un gran logro! La esperada iluminaci\u00f3n de la humanidad se ha convertido en una iluminaci\u00f3n. Al menos eso.<\/p>\n<p>La luz m\u00e1s excitante proviene ahora directamente de la propia pared de la caverna. Esto tambi\u00e9n ocurre con el conocimiento sobre el Sol, que ya no es un s\u00edmbolo del discernimiento y de la iluminaci\u00f3n, sino un reactor nuclear c\u00f3smico, que vive de su sustancia. Las sombras de Plat\u00f3n han mutado. Ahora aparecen como figuras de luz, como h\u00e9roes, estrellas e \u00eddolos. En esta caverna se ha producido un gigantesco e ingenioso desarrollo, sin que sus habitantes tengan que dar la vuelta para recorrer el fastidioso camino del discernimiento. En cambio, parece que la ingeniosa humanidad tom\u00f3 la par\u00e1bola de la caverna de Plat\u00f3n como manual para instalar en la propia caverna todos los milagros que se pueden descubrir en el exterior. El fuego detr\u00e1s de los objetos, la luz, el conocimiento del que fueron testigos y hablaron los que una vez estuvieron fuera de la caverna, fueron recreados inteligentemente.<\/p>\n<p>Se ha conseguido lo m\u00e1s improbable, es decir, convertir estas ideas y conocimientos, incluso la propia luz, en sombras y ponerlas al servicio del mundo de las sombras.<\/p>\n<p>As\u00ed, la imagen de la caverna se ha invertido. Ya no hay sombras que recorran la pared de la caverna, sino que ella misma se ha vuelto luminosa. A trav\u00e9s de las luces frontales y las linternas.<\/p>\n<p>Ahora, a medida que la pared de la cueva irradia y parpadea, las sombras est\u00e1n detr\u00e1s de nosotros y ya no delante, como en la antigua par\u00e1bola de la caverna. Si hoy nos damos la vuelta, lo primero que vemos ya no es el fuego que arde detr\u00e1s de los objetos, que son llevados de un lado a otro, sino nuestras propias sombras extendidas y temblorosas. Hoy en d\u00eda, el camino hacia el discernimiento parece salir de las cavernas sobreexpuestas con sus dimensiones virtuales solo a trav\u00e9s de nuestra propia sombra.<\/p>\n<p><strong>La ilusi\u00f3n se ha convertido en algo serio<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfY d\u00f3nde llegaremos una vez que hayamos dejado las sombras parpadeantes m\u00e1s o menos atr\u00e1s? Pues al aire libre, fresco, a la naturaleza, por supuesto. En la vieja par\u00e1bola de la caverna esto tambi\u00e9n es una ilusi\u00f3n, \u00bfno? \u00bfPero qu\u00e9 ocurre? La \u00abilusi\u00f3n de la naturaleza\u00bb crea algunos problemas. Los niveles de ozono son demasiado altos, cuando el Sol brilla, la biodiversidad disminuye. El entorno salvaje y amenazante de anta\u00f1o est\u00e1 dominado por el ser humano y la asombrosa diversidad de animales salvajes ya no se da en la naturaleza, sino en los zool\u00f3gicos y en los men\u00fas. As\u00ed que queda claro: esta ilusi\u00f3n es algo serio.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde podemos encontrar la salida de la caverna hoy en d\u00eda, cuando los asuntos del mundo se convierten en un gran espect\u00e1culo medi\u00e1tico, un gueto parpadeante, en el que todas las cat\u00e1strofes tienen un doble car\u00e1cter de consternaci\u00f3n, por un lado, y de entretenimiento, por otro? As\u00ed pues, surge la pregunta: \u00bfd\u00f3nde y c\u00f3mo podemos encontrar la salida de la renovada caverna de Plat\u00f3n si el punto de vista y el punto de fuga son id\u00e9nticos y la iluminaci\u00f3n a trav\u00e9s del discernimiento se sustituye por la iluminaci\u00f3n a trav\u00e9s del conocimiento?<\/p>\n<p>Todav\u00eda hay una salida. O m\u00e1s bien una \u00abv\u00eda de entrada\u00bb: la del interior. No la que est\u00e1 \u00abdetr\u00e1s\u00bb, sino la que est\u00e1 \u00abdentro\u00bb, hacia el centro, hacia el coraz\u00f3n m\u00e1s \u00edntimo. Pero no se ha desarrollado. Y no hay un sistema de navegaci\u00f3n. Cada uno solo tiene su propio acceso, que no puede aplicarse a nadie m\u00e1s, su propia y distintiva llave, que no encaja en ning\u00fan otro lugar. Se trata de encontrarla, o mejor dicho: de fabricarla y utilizarla. Adem\u00e1s de la inteligencia racional-cient\u00edfica y la emocional-religiosa, existe tambi\u00e9n la inteligencia art\u00edstica, que es la capacidad del ser humano de enfocar los aspectos y las fuerzas con el objetivo de abrirse a lo divino espiritual. Parece una paradoja: para superar el yo, no hay m\u00e1s que -como expresa el nombre de Percival- pasar por el medio del yo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-6\">Continua en la parte 6<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":3964,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-89360","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/89360","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3964"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89360"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89360"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=89360"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=89360"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}