{"id":89346,"date":"2019-01-11T14:42:19","date_gmt":"2019-01-11T14:42:19","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-3\/"},"modified":"2019-01-11T14:42:19","modified_gmt":"2019-01-11T14:42:19","slug":"el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-3","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-3\/","title":{"rendered":"El arte y la conciencia como un viaje hacia nosotros mismos &#8211; Parte 3"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-2\">A la parte 2<\/a><\/p>\n<p><strong>Cubo<\/strong><\/p>\n<p>En la ciudad india de Mahabalipuram, entre los escultores, existe una tradici\u00f3n notable: las esculturas se tallan en un cubo de granito dividido en ocho campos. Suelen utilizar la proporci\u00f3n de 3:5, que es la media \u00e1urea. Seg\u00fan esta tradici\u00f3n, el universo es un cubo con una llama en su centro, en la que baila una diosa. De los cinco cuerpos plat\u00f3nicos, el cubo simboliza la Tierra.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, hay muchos museos de arte construidos en forma de cubo. \u00a1Esperemos que haya una verdadera diosa bailando en ellos! Sin embargo, la imagen del cubo, en la que arde un fuego, se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de alarma en la central nuclear de Fukushima, en la que la forma clara del cubo fue incapaz de domar la fuerza solar interior, que se desat\u00f3 sobre la Tierra, convirti\u00e9ndose en una energ\u00eda destructiva.<\/p>\n<p><strong>Doce nudos <\/strong><\/p>\n<p>En los complejos de templos de los egipcios, las pir\u00e1mides del Sol y de la Luna de M\u00e9xico, los antiguos c\u00edrculos de piedra de Stonehenge y los edificios sagrados de Asia y Europa, encontramos proporciones y composiciones arm\u00f3nicas. Los antiguos maestros no constru\u00edan seg\u00fan su instinto. M\u00e1s bien, ten\u00edan una cuerda con doce nudos atada alrededor del vientre, mediante la cual eran capaces de medirlo todo. A partir de esta longitud de doce partes, desarrollaron, entre otras cosas, las proporciones del tri\u00e1ngulo pitag\u00f3rico (que tiene las proporciones de 3 : 4 : 5), la secci\u00f3n \u00e1urea (5 : 8) y la flor de doble vida con sus tri\u00e1ngulos equil\u00e1teros que se interpenetran.<\/p>\n<p>Las fuerzas vivas y formadoras est\u00e1n activas en estas proporciones. Dondequiera que aparezcan, llevan a la naturaleza humana a una resonancia armoniosa y animadora consigo misma, que sanar\u00e1 y traer\u00e1 alegr\u00eda. La belleza consiste en un equilibrio din\u00e1mico de componentes.<\/p>\n<p>La belleza puede experimentarse como fuerza. El hecho de que haya sido y sea siempre mal utilizada, no cambia la realidad de que en su verdadera apariencia es la expresi\u00f3n de un equilibrio armonioso de fuerzas que se oponen.<\/p>\n<p>En su efecto, puede neutralizar las perturbaciones disonantes.<\/p>\n<p>Esta fuerza conformadora universal ha sido cuestionada cr\u00edticamente en el arte moderno, por lo que, a menudo, ha sido ignorada como una pauta limitante. Es necesario cuestionar las cualidades universales para poder apreciar su valor de forma m\u00e1s clara y exhaustiva. La verdad es que ninguna ley divina limitar\u00e1 al ser humano, sino que m\u00e1s bien lo llevar\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de sus limitaciones.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, muchos artistas se han convertido en representantes de la libertad individual en los vastos \u00abguetos\u00bb de la arbitrariedad, que se regulan por la oferta y la demanda. Para otros, esto no es satisfactorio. Es necesario y posible, a partir de nuestra libertad individual, atrevernos a dar los pasos necesarios hacia una conciencia que nos permita abrirnos a lo divino, sin volver a caer en viejos sistemas de creencias. Se trata de una actitud interior, una orientaci\u00f3n y una pureza en la motivaci\u00f3n, que puede sugerir la actitud de los icon\u00f3grafos.<\/p>\n<p><strong>Iconos<\/strong><\/p>\n<p>Los icon\u00f3grafos son monjes que viven y pintan con una orientaci\u00f3n espiritual. Pintan cuadros de santos en tablas de madera cuidadosamente elegidas y seg\u00fan un estricto canon. Antes de pintar, se preparan entrando en una actitud meditativa. Es una preparaci\u00f3n festiva para la \u00abentrada en lo sagrado\u00bb.<\/p>\n<p>En los iconos, el rostro no se representa como un retrato personal, sino que es una expresi\u00f3n del desarrollo humano, un desarrollo que permite a las personas acceder a \u00e9l a trav\u00e9s del arte. El cineasta y escritor Andrej Tarkowskij, que realiz\u00f3 una pel\u00edcula sobre el pintor-monje Andreij Rublinow, sugiere que esto no se produce en el sentido de un conjunto de reglas, sino m\u00e1s bien como una apropiaci\u00f3n de los valores del mundo, una representaci\u00f3n de las formas de percepci\u00f3n del modo en que el ser humano busca conocer la \u00abverdad absoluta\u00bb. Escribe en su libro <em>Die versiegelte Zeit (El tiempo sellado<\/em>): \u00abPara m\u00ed, es indudable que el objetivo de cualquier tipo de arte que no quiera ser simplemente &#8216;consumido&#8217; como una mercanc\u00eda, es explicar el sentido de la vida y de la existencia humana a s\u00ed mismo y al mundo que le rodea. Mostrar a la gente cu\u00e1l es la raz\u00f3n y el objetivo de su existencia en este planeta, no quiz\u00e1s para explic\u00e1rselo, sino para plantearles estas cuestiones\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Perspectiva central <\/strong><\/p>\n<p>La pintura de iconos, como el arte del Islam, maravillosamente descrito en el libro de Orham Pamuk:<\/p>\n<p><em>Rot sei mein Name \u2013 (El rojo es mi nombre<\/em>), tuvo su origen en el desarrollo del Renacimiento.<\/p>\n<p>El cient\u00edfico, sacerdote y fil\u00f3sofo ruso Pavel Florenskij, que muri\u00f3 en su exilio siberiano bajo Stalin, escribe que el ser humano perdi\u00f3 su acceso al mundo divino cuando se elev\u00f3 a s\u00ed mismo como gobernante cardinal de su vida. Poner al ser humano en el centro -lo que Florenskij ve expresado en esta perspectiva central- contiene el peligro de la autoglorificaci\u00f3n del yo ego\u00edsta.<\/p>\n<p>Los artistas del Renacimiento tambi\u00e9n debieron ser conscientes de este problema, ya que utilizaron por primera vez la perspectiva central en el sentido de una orientaci\u00f3n espiritual. La herencia pitag\u00f3rica, con los secretos de la proporci\u00f3n y la armon\u00eda, fluy\u00f3 en las composiciones de, por ejemplo, la \u00abEscuela de Atenas\u00bb de Rafael, y posibilit\u00f3 que los artistas desarrollaran una individualidad libre con su propio punto de vista respecto a lo divino. Alejarse de lo divino no era necesario.<\/p>\n<p>Lo divino, lo espiritual, o como se quiera llamar, no fue cuestionado al principio. En la famosa <em>Cena del Se\u00f1or <\/em>de Leonardo da Vinci, que atestigua una complejidad inimaginable de proporciones, composici\u00f3n art\u00edstica y contenido, el Cristo est\u00e1 casi exactamente en el centro de la perspectiva central. Pero solo casi &#8211; porque esta imagen se refiere a un principio, que est\u00e1 detr\u00e1s del Cristo visible y est\u00e1 activo a trav\u00e9s de \u00c9l: el misterio divino.<\/p>\n<p>El Renacimiento fue un campo de fuerza palpitante y creador de formas, en el que pudieron desarrollarse los esp\u00edritus elevados. Del genio universal surgi\u00f3 el arquetipo del \u00abhombre completo\u00bb: una persona como arquitecto, pintor, escultor, poeta, cient\u00edfico. Por ejemplo, Leonardo da Vinci, Miguel \u00c1ngel y Rafael prepararon la transici\u00f3n de la conciencia colectiva a la conciencia del yo individual, y la representaron en un alto grado. Sin embargo, tal y como lo describe Florenskij, la invenci\u00f3n de la perspectiva central a trav\u00e9s de Brunelleschi se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo visual para la entronizaci\u00f3n del yo, como una especie de deificaci\u00f3n del ser humano en su desarrollo posterior.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.logon.media\/es\/el-arte-y-la-conciencia-como-un-viaje-hacia-nosotros-mismos-parte-4\">Continua en la parte 4<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":3922,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-89346","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/89346","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3922"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=89346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=89346"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=89346"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=89346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}