{"id":88910,"date":"2018-03-13T09:04:59","date_gmt":"2018-03-13T09:04:59","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/herencia-transmision-vida\/"},"modified":"2018-03-13T09:04:59","modified_gmt":"2018-03-13T09:04:59","slug":"herencia-transmision-vida","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/herencia-transmision-vida\/","title":{"rendered":"Herencia, transmisi\u00f3n, vida"},"content":{"rendered":"<p>Los elevados valores que inspiran nuestro trabajo interior en el camino son mucho m\u00e1s que ideas filos\u00f3ficas o esot\u00e9ricas. Son concretas y transmisibles, porque emanan de corazones y cabezas que han actuado en el curso de los tiempos. Podemos estar agradecidos a todas las almas inspiradas que han trabajado incansablemente para conducir a la consciencia humana a despertarse. Generaciones de pioneros espirituales han trazado generosamente los caminos que emprendemos hoy. Ellos han abierto los corazones y los esp\u00edritus a la universalidad de la Gnosis. \u00bfC\u00f3mo asumir ese tesoro, esa herencia magn\u00edfica?<\/p>\n<p>No tenemos ning\u00fan criterio, y mucho menos, para medir nuestra propia influencia en este mundo.<\/p>\n<p>Pero podemos ser conscientes de lo que hemos recibido; y ser capaces de transmitir, a nuestra vez. este tesoro inmaterial.<\/p>\n<p>Cuando alg\u00fan autor abandona su envoltura terrestre, nos deja como herencia una parte de sus cualidades, de su ideal o la <em>esencia<\/em>de su uni\u00f3n con el Esp\u00edritu, al nivel al que ha llegado. S\u00ed, el alma-sangre que se libera se transmite exactamente como una herencia, alrededor de la persona desaparecida, para beneficio de quienes viven todav\u00eda en la materia y que tienen necesidad de ello.<\/p>\n<p>Esto toma la forma de una afluencia de fuerza o de palabras de verdad. Todav\u00eda no somos conscientes de ello, y tardamos en apropiarnos esta materia sutil o en hacerla fructificar. Es, sin embargo, nuestro patrimonio espiritual. \u00a1Y si ello es una realidad a escala individual, imaginemos como debe serlo a escala colectiva!<\/p>\n<p>\u00bfO cu\u00e1l es el lugar de tal transmisi\u00f3n?<\/p>\n<p>Por tanto, \u00bfd\u00f3nde se celebra la ceremonia secreta en la que somos ennoblecidos con los m\u00e1s altos valores que la fraternidad de la luz ha cosechado y guardado celosamente para nosotros? \u00bfD\u00f3nde pues, si no es en el coraz\u00f3n del templo? \u00bfD\u00f3nde pues, si no es en el silencio de las almas reunidas?<\/p>\n<p>Pues esta fuerza es para TODOS y no est\u00e1 reservado para algunos.<\/p>\n<p>Por consiguientes, nosotros debemos a nuestra vez transmitirla y ofrecerla a todos. Es una vocaci\u00f3n que no nos pertenece aceptar o rechazar. Es nuestro tributo por el que hemos recibido un tesoro de luz. Vivir en esp\u00edritu, es aceptar que tenemos como tarea, y como responsabilidad, transmitirlo a nuestra vez.<\/p>\n<p>Pensemos en las sociedades tradicionales en las que el anciano (a veces, el <em>c\u00edrculo de los ancianos<\/em>), detenta el saber y la magia. \u00c9l es el guardi\u00e1n, hasta el momento en el que un ser de una nueva generaci\u00f3n es capaz de asumir la herencia y transmitirla con inteligencia. En \u00c1frica, se dice que un anciano que muere es una biblioteca que desaparece. Pero nosotros somos los transmisores de las fuerzas puras que env\u00eda la Fraternidad sobre el mundo, para las almas que nos han confiado. Nosotros debemos conducirlas hasta la evidencia de la transmutaci\u00f3n para que as\u00ed nada desaparezca.<\/p>\n<p>Por la consciencia de la herencia recibida, gracias a la fuerza transmitida por la Fraternidad en todos los tiempos y en todos los lugares, cumplimos nuestra tarea con nuestros hermanos en esp\u00edritu. Y tambi\u00e9n es la joya que recibimos a cambio. Pues \u00abDad y os ser\u00e1 dado\u2026\u00bb es una ley indiscutible, pero tambi\u00e9n la expresi\u00f3n de un ciclo: un don engendra otro, en una espiral nutricia de alegr\u00eda. A la vez, somos espiritualmente herederos y donantes. Esto nos coloca en el coraz\u00f3n de la vida impersonal y fraternal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":922,"featured_media":2754,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-88910","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/88910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/922"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2754"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88910"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=88910"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=88910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}