{"id":88486,"date":"2017-10-22T12:17:35","date_gmt":"2017-10-22T12:17:35","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/busqueda\/"},"modified":"2017-10-22T12:17:35","modified_gmt":"2017-10-22T12:17:35","slug":"busqueda","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/busqueda\/","title":{"rendered":"B\u00daSQUEDA"},"content":{"rendered":"<p>Un ser humano est\u00e1 constantemente buscando y esperando algo. Y cuando \u00e9l o ella lo encuentran, se da cuenta de que no era exactamente lo que estaba buscando. Sobre la base de esta experiencia, surge la convicci\u00f3n de que la vida es buscar, no encontrar. Y, sin embargo, est\u00e1 en clara contradicci\u00f3n con la seguridad del Evangelio: \u00abBuscad, y encontrar\u00e9is. Llamad y la puerta se os abrir\u00e1.\u00bb Lo mismo ocurre con el amor. Nos enamoramos, pero con el tiempo el objeto de nuestro amor despliega un rostro desconocido para nosotros anteriormente, y nuestro amor se disipa en alguna parte. \u00bfSe puede hablar sobre esto? \u00bfY debe quedarse as\u00ed?<\/p>\n<p>Seg\u00fan los rosacruces, este gran impulso de b\u00fasqueda, o la expectativa constante, que resulta del sentimiento doloroso de que falta algo esencial, proviene del recuerdo de la perfecci\u00f3n perdida que habla en nuestro coraz\u00f3n. Esta memoria puede explicarse por la presencia de una reliquia de inmortalidad en el coraz\u00f3n humano. As\u00ed que en un hombre mortal hay un elemento inmortal que se siente inc\u00f3modo en este mundo de lo perecedero y exige un retorno a lo imperecedero. Y, por lo tanto, ning\u00fan logro adquirido en el mundo transitorio puede satisfacerlo. \u00c9l espera s\u00f3lo una cosa: recuperar el estado perdido hace mucho tiempo.<\/p>\n<p>Lo mismo sucede con el amor. Ning\u00fan mortal puede hacer frente al ideal que queremos. Porque nuestro coraz\u00f3n exige un ideal, como si supiera que existe y est\u00e1 en alg\u00fan lugar para ser encontrado. Pero no aqu\u00ed, donde todo debe perecer tarde o temprano. As\u00ed que debe haber un mundo perfecto en alguna parte, y eso es lo que estamos buscando, eso es lo que anhelamos. \u00bfEncontraremos lo que buscamos? \u00bfSer\u00e1 satisfecho nuestro anhelo?<\/p>\n<p>En este contexto, vale la pena citar un breve extracto de Jan Amos Comenius \u00abUnum necessarium\u00bb <a name=\"_ftn1\"><\/a><a name=\"_ftn1\"><\/a><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"http:\/\/moravianarchives.org\/images\/pdfs\/Unum%20Necessarium.pdf\">[1]<\/a>(La \u00fanico necesario) :<\/p>\n<p><em>\u00ab\u00bfY por qu\u00e9 perder la esperanza de que estos deseos innatos de cosas mejores y las incesantes tentativas humanas por alcanzarlas, han de tener alguna vez, por fin, el \u00e9xito deseado? Efectivamente, si Dios y la naturaleza no hacen nada en vano (cosa que los fil\u00f3sofos han observado y admiten como un axioma infalible), \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda decidido Dios introducir en el coraz\u00f3n humano unos deseos tan arraigados si no hubiera querido que se satisficieran nunca, en ning\u00fan momento? Pensamiento absurdo, pues ser\u00eda forzoso que o bien Dios no comprendiera los fines de nuestros deseos, o que no pudiera hacernos avanzar hacia nuestro interior, o no supiera o quisiera. Nada de lo cual puede pensarse,<br \/>\na no ser que queramos privar a Dios de la gloria de la omnipotencia,<br \/>\no de la omnisciencia,<br \/>\no de la bondad absoluta&#8230;\u00bb<\/em><\/p>\n<p>Esta seguridad ferviente, que satisface el coraz\u00f3n anhelante, es muy reconfortante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"footnote\"><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"http:\/\/moravianarchives.org\/images\/pdfs\/Unum%20Necessarium.pdf\">[1]<\/a> Comenio y Lo \u00fanico necesario, Cap\u00edtulo 1, v. 21, Fundaci\u00f3n Rosacruz, Zaragoza, Espa\u00f1a<\/p>\n","protected":false},"author":917,"featured_media":2143,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-88486","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/88486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2143"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88486"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=88486"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=88486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}