{"id":88450,"date":"2017-10-09T14:23:36","date_gmt":"2017-10-09T14:23:36","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/nachiketa-y-el-arte-de-morir\/"},"modified":"2017-10-09T14:23:36","modified_gmt":"2017-10-09T14:23:36","slug":"nachiketa-y-el-arte-de-morir","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/nachiketa-y-el-arte-de-morir\/","title":{"rendered":"Nachiketa y el arte de morir"},"content":{"rendered":"<p>Cuando somos confrontados por el misterio de la muerte, nuestra existencia nos parece, de repente, irreal. \u00bfPues se puede llamar real algo que cambia continuamente? Es verdad que experimentamos nuestra propia vida como una realidad, pero esta experiencia la hacemos en una existencia relativa en la que el miedo a la muerte est\u00e1 a menudo justificada, el miedo de que perezca todo lo conocido de esta existencia relativa. Visto desde una perspectiva m\u00e1s profunda \u2013la de nuestro ser esencial no relativo\u2013 nuestra existencia relativa es una ilusi\u00f3n; pero entonces, \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n existe entre las dos? \u00bfSer\u00e1 la muerte la l\u00ednea de demarcaci\u00f3n?<br \/>\nHermes enuncia: \u00abNada de lo que ha sido en el mundo perece jam\u00e1s, nada de lo que es o ser\u00e1 en el mundo puede ser aniquilado. El Padre ha querido que el Mundo est\u00e9 viviente tanto tiempo como exista: Por ello el Mundo es Dios, necesariamente.\u00bb<br \/>\nConsiderado a partir de este punto de vista herm\u00e9tico, \u00bfqu\u00e9 quiere entonces decir \u00abmorir\u00bb? El espiritualista holand\u00e9s Jan van Rijckenborgh escribi\u00f3: \u00abTodo es vida, un oc\u00e9ano vivo de \u00e1tomos. Por consiguiente, todo cuerpo es vida. Y cada vida, por este hecho, posee una consciencia. Y cada consciencia posee, con certeza, una fuerza divina inmensa. Pues el \u00e1tomo es vida. Y la vida solo se explica por la fuerza Primordial. Dado que nuestro estado corporal, el estado de nuestra personalidad es un conjunto de \u00e1tomos, la esencia fundamental de nuestro ser es por consiguiente Dios, Dios manifestado en la carne\u00bb.<br \/>\nLa definici\u00f3n de muerte cl\u00ednica fue formulada en 1864 por Bouchot como sigue: \u00abSe est\u00e1 muerto cuando el coraz\u00f3n ya no late\u00bb. En la actualidad se considera que para que se pueda hablar de muerte, la circulaci\u00f3n de la sangre tambi\u00e9n debe estar parada aproximadamente cinco minutos. Si bien, a causa de todas las nuevas t\u00e9cnicas, los m\u00e9dicos ya no saben verdaderamente con precisi\u00f3n en qu\u00e9 momento la muerte es definitiva. Algunos piensan que ya se ha muerto cuando se pierde nuestra personalidad y cuando ya no existen pensamientos conscientes. Cuando se ha perdido el conocimiento, por ejemplo, todav\u00eda se puede medir nuestra actividad cerebral. \u00bfPero qu\u00e9 debemos pensar cuando el coraz\u00f3n contin\u00faa latiendo de forma aut\u00f3noma, sin que exista respiraci\u00f3n y se haya constatado una muerte cl\u00ednica total \u2013por consiguiente, tambi\u00e9n la del tronco cerebral? La persona se encuentra en un estado de coma obsoleto y, sin embargo, puede ocurrir que su sistema viva m\u00e1s de una semana o mucho m\u00e1s. Esto es a\u00fan m\u00e1s cierto en lo que respecta a nuestros genes, muchos de los cuales siguen viviendo por alg\u00fan tiempo o bien son de nuevo vivificados. Por tanto, desde un punto de vista biol\u00f3gico, no se puede afirmar que haya un solo momento de \u00abmuerte\u00bb; se hablar\u00eda m\u00e1s bien de una cantidad de breves momentos de muerte.<br \/>\nDicho de otra manera, se muere poco a poco. Y la determinaci\u00f3n de un momento preciso del fallecimiento depende, pues, de una convicci\u00f3n religiosa o filos\u00f3fica. No se trata de un acontecimiento instant\u00e1neo sino de un proceso. Es por lo que actualmente se plantea una de las mayores preguntas en relaci\u00f3n con el justo momento para la extracci\u00f3n de un \u00f3rgano para un trasplante. \u00bfNo deber\u00edamos darle al muerto un analg\u00e9sico o anestesiarlo para estas operaciones?<br \/>\nDe todos modos, la idea de que se producen varios momentos de muerte no puede parecer ins\u00f3lita a una persona orientada al aspecto esot\u00e9rico o espiritual de la existencia porque no ignora que nuestros cuerpos -material, et\u00e9rico, astral y mental- se forman en diferentes momentos. Sin embargo, la perspectiva seg\u00fan la cual J. van Rijckenborgh contempla estas cosas es a\u00fan m\u00e1s amplia. En su obra La Gnosis Egipcia Original, dice: \u00abEl ser humano del que hablan la ense\u00f1anza&nbsp; universal y la Biblia, es de un g\u00e9nero totalmente diferente al de la forma corporal, que abusivamente es tomado por el ser humano, en general. Somos seres dobles. En nosotros, el hombre verdadero, prisionero en y por su forma natural, aspira a la liberaci\u00f3n. \u00a1Si puedes recordarlo todos los d\u00edas, te har\u00e1s un gran favor! El hombre verdadero, prisionero de la forma natural, es Vida y Luz. Es Dios\u00bb. Y los Upanishad tambi\u00e9n dan testimonio de una perspectiva particular cuando dicen: \u00abLos sentidos son orientados hacia el exterior. Por ello, el ser humano mira hacia el exterior y no hacia el Yo interior. Solo algunos sabios giran la cabeza hacia el Yo Interior, con la mirada orientada hacia el interior. Deseando la inmortalidad, se desv\u00edan de la percepci\u00f3n sensorial\u00bb.<br \/>\nEn la ense\u00f1anza de la liberaci\u00f3n se nos sugiere que es posible morir a la existencia relativa ilusoria durante nuestra vida, por consiguiente, sin esperar para ello que el cuerpo este muerto. Por esta raz\u00f3n, tambi\u00e9n se nos ense\u00f1a la idea de dirigir nuestra atenci\u00f3n hacia el ser esencial, as\u00ed como la necesidad de tomar conciencia de que en nuestra existencia relativa no somos nosotros los que estamos en el origen del movimiento de las cosas y de los acontecimientos. La Fuerza que nos impulsa a orientarnos sobre nuestro ser esencial proviene justamente de este ser esencial mismo.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\n<strong>Nachiketa<\/strong><\/p>\n<p>En los Upanishad figura tambi\u00e9n la historia de Nachiketa, que fue asido por el misterio de la muerte, a una muy temprana edad: \u00ab\u00bfQui\u00e9n soy yo? \u00bfA d\u00f3nde va a conducirme esta vida? \u00bfTodo es perecedero o hay en m\u00ed algo que continuar\u00e1 viviendo?\u00bb<br \/>\nLa historia nos dice que el padre de Nachiketa hac\u00eda ofrendas a los dioses porque \u00abaspiraba a una recompensa celeste\u00bb. Pero \u00e9l ofrec\u00eda sobre todo vacas viejas que ya no pod\u00edan ni comer, ni beber, ni parir una ternera o dar leche. Y Nachiketa estaba muy triste a causa de la mezquindad de estos dones. As\u00ed que un d\u00eda le pregunto a su padre : \u00ab\u00bfcu\u00e1l es la utilidad de esto ?\u00bb Su padre se irrit\u00f3 a causa de esta pregunta cr\u00edtica de su hijo y grit\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo te atreves a preguntar tal cosa?\u00bb<br \/>\nEntonces Nachiketa le plante\u00f3 la siguiente pregunta: \u00abPadre, \u00bfa qui\u00e9n querr\u00edas ofrecerme?\u00bb Y repiti\u00f3 a\u00fan dos veces m\u00e1s esta misma pregunta. Tras haber sido interrogado tres veces, su padre le respondi\u00f3 col\u00e9rico: \u00abA ti, te doy a Yama, el Dios de la muerte\u00bb. As\u00ed Nachiketa parti\u00f3 hacia la morada de Yama, el se\u00f1or de la muerte.<br \/>\nSi partimos de la idea que toda esta historia se produce en nosotros mismos, entonces podemos ver al padre como el ser humano tradicional en s\u00ed mismo que tiene en cuenta las formas exteriores, pero que ha perdido el contacto con la fuente de la inspiraci\u00f3n espiritual. Este ser humano exterior solo tiene \u00abviejas vacas\u00bb que ofrecer, de las que la Vida ha desaparecido. En su estado sensorial condicionado oscurecido por la cantidad y la calidad de las cosas del espacio-tiempo, no puede percibir el interior.<br \/>\nEl nombre Nachiketa significa: \u00abno percibido\u00bb. Es el s\u00edmbolo del interior, del ser humano espiritual. Cuando el ser humano oye la pregunta del interior no percibido, es decir cuando reacciona al impulso triple, entonces esto es como el nacimiento de un hijo interior por el que el conocimiento de la vida y de la muerte se vuelve visible.<br \/>\nLa historia describe como el hijo acaba por llegar a la entrada de la morada de Yama, el Dios de la Muerte; \u00c9ste estaba ausente en ese momento y por ello debi\u00f3 esperar, como invitado, durante tres d\u00edas, sin comer ni beber. Cuando Yama finalmente regres\u00f3 a su casa, le llam\u00f3 entonces, conociendo su falta.<br \/>\n\u00abOh Brahm\u00e1n, porque has morado, en calidad de invitado de honor, en mi morada durante tres noches, sin haber comido, tienes el derecho de expresar tres deseos\u00bb.<br \/>\nPues Nachiketa se hab\u00eda abstenido durante tres noches de sus antiguos condicionamientos, como Jes\u00fas en la tentaci\u00f3n del desierto.<br \/>\nGracias a la receptividad de Nachiketa, los tres impulsos se vuelven: ideaci\u00f3n, meditaci\u00f3n y realizaci\u00f3n. Vemos como Yama no tiene ning\u00fan inconveniente en satisfacer el primer deseo de Nachiketa. Su primer deseo fue que su padre, por fin calmado, le salude alegremente cuando regrese: el viejo ser humano entonces es tocado desde el exterior de la consciencia del ego y se abre al impulso interior, reconoc\u00eda el interior. Por eso, el segundo deseo es que muestre a Nachiketa el camino hacia el cielo y la manera de encender el fuego sagrado, esto Yama pod\u00eda concederlo sin vacilar: era un camino de devoci\u00f3n y de entrega, por el cual la vejez y la muerte pod\u00edan ser vencidas.<br \/>\nEs la uni\u00f3n consciente con la luz fundamental del ser. \u00abEs lo que soy verdaderamente\u00bb comprend\u00eda en cada momento de su vida. Esta toma de consciencia iluminadora no siempre es suficiente para pasar definitivamente la frontera. Por ello, Nachiketa plante\u00f3 su tercera pregunta: \u00abCuando un ser humano visible muere, una gran incertidumbre planea a este respecto en la mentalidad de las gentes: algunos dicen que \u00e9l a\u00fan vive; otros, que ha dejado de vivir. Dime: \u00bfQu\u00e9 hay tras la muerte? Me gustar\u00eda saberlo. \u00a1Es mi tercer deseo!\u00bb<br \/>\nDe hecho, Nachiketa plantea aqu\u00ed la pregunta imposible: \u00a1plantea ahora si, tras la muerte del ser humano, subsiste algo eterno o si del ser humano al ser una aparici\u00f3n provisional, nada de \u00e9l sobrevive! Su pregunta concierne a su ser real que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de la vida y de la muerte, del tiempo y del espacio y, en consecuencia, fuera de las posibilidades de Yama. Por ello, como respuesta a su tercera pregunta, Yama le suplica diciendo: \u00abIncluso los dioses de anta\u00f1o ten\u00edan dudas sobre esto, porque no es f\u00e1cil de entender, sino m\u00e1s bien muy oscuro. \u00a1Escoge otra pregunta, Nachiketa, otra diferente! \u00a1Y no insistas! \u00a1Ah\u00f3rrame esta!\u00bb<br \/>\nLa precaria situaci\u00f3n est\u00e1 bajo la amenaza de ser abandonada definitivamente; los papeles de la vida y de la muerte son ahora perfectamente visibles. Y ahora Yama le ofrece todas las dichas y todos los goces terrestres, todas las riquezas y tantos a\u00f1os en la tierra como desee, siempre y cuando no tenga que responder a esta pregunta:<br \/>\n\u00abElegidos para ser centenarios, tener hijos y nietos, un mont\u00f3n de ganado y elefantes, oro y caballos. Elige explotaciones agr\u00edcolas y para ti, tantos oto\u00f1os como puedas desear. Elige la abundancia y una larga vida. S\u00e9 grande en la Tierra, Nachiketa. Yo te har\u00e9 disfrutar de todos tus deseos. Lo que es dif\u00edcil de obtener en este mundo, p\u00eddemelo con total tranquilidad. Ve aqu\u00ed sobre carros con la\u00fades, bellas ninfas como ning\u00fan mortal podr\u00eda desear. \u00c9stas, dadas como regalo por m\u00ed, d\u00e9jalas que te sirvan. Pero Nachiketa, no me preguntes nada sobre la muerte\u00bb.<br \/>\nNada, pero entonces nada pod\u00eda disuadir a Nachiketa de hacer su pregunta profunda, porque ella superaba todas las cosas aparentes; \u00e9l respondi\u00f3: \u00ab\u00a1reveladme el misterio de la inmortalidad! Porque todo lo que propon\u00e9is, oh Yama, son goces que ma\u00f1ana ya no existir\u00e1n. Privan a los \u00f3rganos de los sentidos de su inteligencia. Toda nuestra vida es muy corta. Puede guardar sus carros, sus bailes y sus canciones\u00bb.<br \/>\nSolo poseer no es suficiente para un ser humano. Desde el momento en que se os ha visto, ya no se posee nada. Vivimos tanto tiempo como usted permite. El deseo que quisiera ver realizado sigue siendo el mismo. Es deseo,&nbsp; \u00abese profundo deseo oculto\u00bb y ning\u00fan otro, sigue siendo el deseo de Nachiketa.<br \/>\nCuando Nachiketa hubo expresado su deseo por tercera vez, el se\u00f1or de la muerte debi\u00f3 renunciar. Admiraba la dedicaci\u00f3n a la verdad de este chico singular. Sin embargo, en primer lugar quiso asegurarse de que era realmente de buena fe y que no proced\u00eda de una lecci\u00f3n aprendida o de una demostraci\u00f3n temeraria. Ahora sab\u00eda con certeza que Nachiketa estaba lo suficientemente preparado para recibir ese conocimiento y le dijo: \u00abT\u00fa, Nachiketa, tras haber sopesado cuidadosamente todos los objetos bien amados y atractivos del deseo que estaban a su alcance, has renunciado a ellos. No te has aventurado en el camino de la est\u00fapida inclinaci\u00f3n por la riqueza por la que tanta gente se ahoga. Ojal\u00e1 encontremos siempre buscadores como t\u00fa\u00bb. Al respecto, el ense\u00f1\u00f3 finalmente a Nachiketa con estas palabras: \u00abQuien, por su propia meditaci\u00f3n Le conoce como Dios -El que apenas visible gobierna en el secreto, El que vive en el silencio, Quien habita en las profundidades- este sabio abandona el sufrimiento y la alegr\u00eda detr\u00e1s de \u00e9l. M\u00e1s peque\u00f1a que peque\u00f1a, m\u00e1s grande que grande es la esencia divina que habita en el coraz\u00f3n de la criatura. Quien est\u00e1 libre del deseo, libre del sufrimiento, contempla su bienaventuranza por la gracia del Creador\u00bb.<br \/>\nNo puede ser de otra manera, Yama se vio obligado a revelar el m\u00e1s alto Conocimiento a Nachiketa:<br \/>\n\u00abEste yo inmortal no se encuentra por el estudio, ni por el mero pensamiento, ni por el hecho de hablar de \u00e9l, de escuchar o de entender. A quien no conoce nada m\u00e1s que el deseo del ser, a \u00e9ste el ser divino se muestra en su naturaleza sublime. Encontrar este ser requiere del buscador de la verdad dedicaci\u00f3n absoluta y una orientaci\u00f3n \u00fanica hacia este objetivo. Quien se entrega completamente a este punto \u00fanico sabe con absoluta certeza que el ser inmortal vive profundamente en \u00e9l. Quien encuentra el ser divino en su propio coraz\u00f3n, encuentra en s\u00ed mismo el reposo y la paz que busca, ve al ser m\u00e1s elevado en todo lo que vive y se mueve; sirviendo ese ser, se eleva en el Todo divino\u00bb.<br \/>\nEl objetivo es uno mismo, el ser interior incognoscible para el yo. Cuando el coraz\u00f3n del hombre llega al descanso, el ser mismo se encuentra directamente a trav\u00e9s de su forma aparente relativa. No puede ser de otra manera porque la flecha y el objetivo no est\u00e1n separados. As\u00ed el se\u00f1or de la muerte aparece como el gran sabio interior, una piedra de toque, pero al mismo tiempo un amigo en el Camino. Es el creador y el destructor. \u00abCreando y destruyendo\u00bb, esto significa que en el mundo del que habla Hermes en la cita de introducci\u00f3n, todo es siempre nuevo. No es as\u00ed en la existencia que nos es conocida. Somos, por decirlo as\u00ed, incidentes cristalizados en el camino eterno. Por esta raz\u00f3n la fuerza en el microcosmos, por su doble aspecto destructor y revelador ofrece al sr espiritual en nosotros, en cada ocasi\u00f3n, una nueva oportunidad, con el fin de que el gran proceso de la transfiguraci\u00f3n pueda producirse realmente. \u00abLa Muerte\u00bb, como dijo Hermes, \u00abatrae la atenci\u00f3n sobre el declive y la desaparici\u00f3n; sin embargo, \u00a1nada de lo que est\u00e1 en el universo es destruido!\u00bb Solo lo que es compuesto se transforma de nuevo descomponi\u00e9ndose. Nuestro ser verdadero no es el resultado de un ensamblaje, vive m\u00e1s all\u00e1 de la muerte y siempre se renueva.<br \/>\nSi ahora volvemos hacia nuestra muerte corporal, entonces la cuesti\u00f3n que podr\u00eda surgir es la siguiente : \u00bfpero esto significa que ya no tenemos tristeza cuando un ser querido nos deja? \u00a1Claro que hay tristeza! \u00abAmar\u00bb y \u00abestar triste por\u00bb son estados que existen ni m\u00e1s ni menos. Los lazos energ\u00e9ticos entre el fallecido y nosotros est\u00e1n rotos; todos ellos tambi\u00e9n tienen su propio momento de disoluci\u00f3n. Estos lazos rotos son como una herida y necesitan tiempo para retirarse y sanar.<br \/>\n\u00abAmar a alguien o a algo\u00bb y la \u00abtristeza de perder a alguien o algo\u00bb son verdaderos procesos que tienen su lugar en lo relativo. Sin embargo, nuestro ser est\u00e1 fuera de lo relativo y de lo compuesto y ve en el amor todo lo que aparece y desaparece. El alma sabe que la gran carencia no puede ser colmada por otro, sino s\u00f3lo por el Otro, el ser esencial no relativo\u00bb.<br \/>\nEste descubrimiento es totalmente terap\u00e9utico y vivificante. As\u00ed se termina la historia de Yama y de Nachiketa en la Katha Upanishad. Est\u00e1 escrito: \u00abEse Otro en nosotros, ese ser es como el fuego sin humo. El habita profundamente oculto en cada ser humano, en la cavidad del coraz\u00f3n. Es se\u00f1or del tiempo, del presente, del futuro y del pasado. Es invariable, siempre igual; y todo lo que es, es Esto\u00bb.<br \/>\nEn el \u00abno saber\u00bb, esta \u00abdisposici\u00f3n a morir\u00bb Nachiketa encontr\u00f3 en \u00e9l mismo a Brahma, el \u00danico, y fue liberado de las pasiones y de la muerte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":936,"featured_media":2091,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-88450","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/88450","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/936"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2091"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88450"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88450"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=88450"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=88450"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}