{"id":88437,"date":"2017-10-09T13:49:08","date_gmt":"2017-10-09T13:49:08","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/percepcion-lo-que-ven-nuestros-ojos\/"},"modified":"2017-10-09T13:49:08","modified_gmt":"2017-10-09T13:49:08","slug":"percepcion-lo-que-ven-nuestros-ojos","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/percepcion-lo-que-ven-nuestros-ojos\/","title":{"rendered":"Percepci\u00f3n \u2013 lo que ven nuestros ojos."},"content":{"rendered":"<p>Cualquiera que mire una fotograf\u00eda, la ve, por as\u00ed decirlo, a trav\u00e9s de cuatro ojos: los suyos y los del fot\u00f3grafo. El fot\u00f3grafo deja que otros vean lo que \u00e9l ha visto. As\u00ed, hasta cierto punto, \u00e9l dirige nuestro ojo. Sin embargo, el desaf\u00edo para el fot\u00f3grafo va m\u00e1s all\u00e1, como lo demuestra el trabajo de Hiroshi Sugimoto.<\/p>\n<p>Nuestro ojo filtra muchos de los detalles, mientras que la c\u00e1mara, el quinto ojo, registra todo correctamente, incluso los detalles que el fot\u00f3grafo no ha visto. Por lo tanto, no es tan extra\u00f1o que para el fot\u00f3grafo Hiroshi Sugimoto, aunque elija temas como paisajes marinos, cines, estatuas de cera, dioramas y descargas el\u00e9ctricas, su verdadero campo de investigaci\u00f3n sea la percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hace realmente la mirada? \u00bfY qu\u00e9 est\u00e1 viendo? En la mayor\u00eda de sus paisajes marinos solo vemos agua y cielo. El ojo debe buscar r\u00e1pidamente los detalles, algo sobre lo que se pueda montarse una historia o darle un significado. El horizonte solo ofrece a los ojos inquietos un enfoque provisional, ya que es propio de la naturaleza de un horizonte permanecer inalcanzable.<\/p>\n<p>Solo existe la plenitud del vac\u00edo, no hay barca, ni gaviota, ni litoral llamativo, ni nubes ni olas. En algunas im\u00e1genes, la imagen est\u00e1 desenfocada conscientemente.<\/p>\n<p>Solo hay lo que es. El ojo busca y al hacerlo hace que no veamos lo que es.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Una pel\u00edcula completa en una sola foto.<\/strong><\/p>\n<p>Influido por el budismo Zen, Sugimoto reflexion\u00f3: \u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si pudiera capturar una pel\u00edcula completa en una sola foto?<\/p>\n<p>En sus fotos en salas de cine, vemos la pantalla de proyecci\u00f3n rodeada por la sala. Debido a que para obtener una \u00fanica foto tiene que mantener el obturador de la c\u00e1mara abierto en una exposici\u00f3n larga durante toda la ejecuci\u00f3n, todo lo que se ha movido durante ese tiempo ya no es visible. As\u00ed, aunque la gente entr\u00f3, vio la pel\u00edcula y se fue, solo vemos una pantalla blanca y las sillas vac\u00edas de la sala. De la pel\u00edcula con sus im\u00e1genes en movimiento solo queda una superficie blanca iluminada.<\/p>\n<p>Como hay una pantalla, vemos la luz que hace posible la proyecci\u00f3n y, gracias a la luz, tambi\u00e9n vemos el espacio para los espectadores. Sin embargo, no vemos espectadores ni pel\u00edcula, solo luz y espacio.<\/p>\n<p>En sus dioramas vemos imitaciones de escenas naturales. En la \u00e9poca victoriana, estos eran arreglos populares de animales embalsamados ubicados en una decoraci\u00f3n que suger\u00eda su entorno natural.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, las im\u00e1genes en cera de figuras hist\u00f3ricas representan seres vivos, pero solo son copias exactas de lo real.<\/p>\n<p>Todo es artificial y solo experimentamos una visi\u00f3n de segunda mano. Porque miramos las interpretaciones y las im\u00e1genes de pensamiento de c\u00f3mo debi\u00f3 haber sido algo y no vemos la vida real de estos animales o personas.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n de la percepci\u00f3n se enfoca cuando Sugimoto en las fotos que toma, adem\u00e1s de lo inanimado que extra\u00f1amente parece real o polvoriento, tambi\u00e9n parece dejar de lado su historia de educaci\u00f3n y entretenimiento. Entonces, hay libertad para mirar realmente. Las im\u00e1genes y las escenas en sus fotos son, por lo tanto, de la misma calidad que las que un pintor podr\u00eda obtener si tuviera tales animales y personas vivas ante s\u00ed.<\/p>\n<p>En su serie \u00abLightning Fields\u00bb (Campos de Luz), Sugimoto parece haberse retirado completamente deldominio conductor del ojo. En un ba\u00f1o con productos qu\u00edmicos en el que se encuentra una placa fotogr\u00e1fica, provoca una descarga el\u00e9ctrica. Luego se fotograf\u00edan los efectos de la descarga. En las fotos, con sus estructuras et\u00e9ricas, parece que estamos viendo surgir la vida misma. Sin la intervenci\u00f3n del ojo del fot\u00f3grafo se hace posible que ella misma se manifieste. \u00c9l solo contribuye decisivamente en la publicaci\u00f3n. Estamos siendo devueltos a nuestra \u00fanica percepci\u00f3n, cara a cara con la naturaleza.<\/p>\n<p>Debido a que en las fotos de cine de toda la presentaci\u00f3n de la pel\u00edcula y su audiencia solo se capturan la pantalla blanca y el espacio vac\u00edo del teatro, la naturaleza transitoria de la vida se hace visible como realmente es. El movimiento y la percepci\u00f3n del ser humano tienen lugar en el tiempo y en el espacio, y esta verdad y nuestra percepci\u00f3n son puestas ahora bajo un signo de interrogaci\u00f3n. Si bien pensamos que nuestro ojo percibe neutralmente, solo vemos nuestras propias ideas proyectadas sobre lo que vemos. El espectador y lo que vio se afirman mutuamente en su existencia temporal y relativa.<\/p>\n<p>Pero primero, cuando damos a las im\u00e1genes y a la percepci\u00f3n un estado absoluto, se las ve como reales y solo m\u00e1s tarde vemos la vida inventada y reconocemos que nuestros ojos est\u00e1n ciegos al ver. Estamos atrapados en el intercambio incesante de los opuestos: del bien y el mal, el estr\u00e9s y la relajaci\u00f3n, el odio y el amor. Y debemos satisfacer el deseo de emoci\u00f3n al mirar m\u00e1s a fondo esa \u00abpel\u00edcula de la <em>apariencia de la realidad<\/em>\u00ab.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Debe haber luz<\/strong><\/p>\n<p>Las muchas im\u00e1genes cambiantes en la pantalla de la pel\u00edcula as\u00ed como nuestras percepciones solo son posibles cuando hay luz. Todo lo que se manifiesta solo es posible por la luz. Es por supuesto cierto, para la mayor\u00eda de las personas, que la luz de la consciencia ilumina la pista de la pel\u00edcula de su memoria. Proyecta historias e im\u00e1genes en nuestro cerebro, y nuestros deseos y temores deforman la percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por lo tanto, cuando no hay espectadores ni pel\u00edcula, solo hay luz y no hay pel\u00edcula sin un observador. P\u00fablico y pel\u00edcula, el observador y lo observado, el sujeto y el objeto son, en \u00faltima instancia, irreales. Solo la luz es permanente y real.<\/p>\n<p>En las fotograf\u00edas, la luz del proyector de pel\u00edcula parece estar separada del observador y de lo observado y tomar el lugar de la observaci\u00f3n en s\u00ed misma. Y la dictadura del ojo nublado condicionado parece ausente por un momento.<\/p>\n<p>El ojo ve por medio de la luz, pero nosotros no vemos la luz en s\u00ed misma porque la visi\u00f3n y la luz son en realidad una.<\/p>\n<p>La vista y la claridad de la luz que no proyecta una sombra hacen uso del ojo cuando es necesario para mostrar \u00ablo que es\u00bb. Es la luz liberada de la consciencia en el alma que sabe todo y da vida a todas las cosas. Sin conocer y sin conocido, solo un saber en s\u00ed mismo. Un libre surgimiento de todo.<\/p>\n<p>Es probable que Sugimoto pudiese haberlo vislumbrado durante su infancia y m\u00e1s tarde, como adulto, a trav\u00e9s de su orientaci\u00f3n Zen y sus experiencias extracorp\u00f3reas y posiblemente fue lo que inspir\u00f3 su investigaci\u00f3n sobre la percepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando piensas saber algo, lo has vuelto un concepto. La atribuci\u00f3n de palabras y conceptos como mar y aire es, por supuesto, algo pr\u00e1ctico en la existencia relativa, pero a\u00fan ah\u00ed aparece un horizonte que separa. M\u00e1s all\u00e1 y fuera de esta relatividad, ya no hay una fotograf\u00eda que muestre nuestra visi\u00f3n, solo luz, solo \u00abaquello que es\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2078,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110063],"tags_english_":[],"class_list":["post-88437","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-art-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/88437","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2078"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88437"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88437"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=88437"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=88437"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}