{"id":125335,"date":"2026-02-03T16:56:35","date_gmt":"2026-02-03T16:56:35","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/?post_type=logon_article&#038;p=125335"},"modified":"2026-02-03T16:56:35","modified_gmt":"2026-02-03T16:56:35","slug":"fe-conocimiento-vacio","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/fe-conocimiento-vacio\/","title":{"rendered":"Fe, Conocimiento, Vac\u00edo"},"content":{"rendered":"<p><em>El desarrollo espiritual al que se enfrenta la humanidad conduce desde la fe a un conocimiento superior.<!--more--><\/em>El desarrollo espiritual implica una transformaci\u00f3n de la consciencia que es m\u00e1s que una expansi\u00f3n de la consciencia con la que se comenz\u00f3 el camino. Sin embargo, la transformaci\u00f3n conduce dentro y a trav\u00e9s del vac\u00edo, a trav\u00e9s del no saber.<\/p>\n<p>En todo momento, las ense\u00f1anzas espirituales nos han proporcionado el conocimiento de los desarrollos y los estados superiores del ser que son inherentes a nosotros. Quien es sensible no solo absorbe conocimientos \u00abde segunda mano\u00bb, sino que a veces experimenta un contacto que abre un conocimiento interior concreto que se asemeja al reconocimiento. Por eso los rosacruces hablan de abrir el conocimiento primordial. Este conocimiento interior tambi\u00e9n puede describirse como gnosis. Pero la gnosis no es solo conocimiento, es tambi\u00e9n amor y poder: es el veh\u00edculo de un proceso vivo de renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Nuestra consciencia del ego fracasa siempre a la hora de valorar justamente esta energ\u00eda cuando se presta a acumular conocimiento, incluso si sigue la idea l\u00f3gica de que el conocimiento as\u00ed adquirido puede y debe seguir expandi\u00e9ndose, profundiz\u00e1ndose y diferenci\u00e1ndose dentro de nuestra propia conciencia, hasta que, literalmente, se convierta en un conocimiento de todo. Pero aferrarse a \u00e9l, tarde o temprano, \u00a0cierra la fuente de la sabidur\u00eda viva. Lo que est\u00e1 vivo y se reconoce como verdad se vuelve fr\u00e1gil, sin vida, incluso aburrido. Uno puede empezar a dudar de ello. (O condensarlo en un dogma y mantener vivo el conocimiento, por as\u00ed decirlo, con el fuego de la voluntad propia, en la medida en que a\u00fan est\u00e9 vivo entonces&#8230;).<\/p>\n<p>Cuando se abre en nosotros la fuente de la que antes hablamos y que hace fruct\u00edfera la Gnosis como posibilidad universal, entonces fluye hacia nosotros el poder destinado a devolver la vida al ser humano interior. El ego, que trata el poder y el conocimiento \u2014sin intenci\u00f3n\u2014 como su propia posesi\u00f3n, interviene y\u00a0 cierra repetidamente la fuente de la que \u00fanicamente fluye el conocimiento vivo. Y, sin embargo, el conocimieno deber\u00eda fluir hacia todo nuestro ser y nuestra vida. Si el coraz\u00f3n se cierra, entonces la conexi\u00f3n experimentada con la fuente, que en realidad es luz (y por lo tanto conocimiento), llega a su fin.<\/p>\n<p>Cuando el arroyo se seca, aprendemos que no podemos volver a ponerlo en marcha por voluntad propia. Queremos volver a ser tocados, pero no podemos atraer la Gnosis. No podemos hacer nada m\u00e1s que quedarnos quietos y abiertos. Tenemos que admitir ante nosotros mismos que no disponemos de poder ni de conocimiento. Permanecer all\u00ed, sin saber y con las manos vac\u00edas, nos hace volver a ser receptivos, porque por un momento \u2014quiz\u00e1s a\u00fan inconscientemente\u2014 hemos renunciado al control.<\/p>\n<p>El yo interior que a\u00fan permanece oculto no puede actuar concretamente en nosotros al principio, pero la Gnosis, como principio de poder que lo abarca todo, puede tocarnos, elevarnos, nutrirnos y hacernos comprender cada vez m\u00e1s que solo a trav\u00e9s de la devoci\u00f3n podemos recorrer el camino, despejar el camino para el verdadero ser que hay en nosotros. El coraz\u00f3n que persevera en silencio, y se abre, demuestra fe; puede recibir en la ignorancia, en la simplicidad.<\/p>\n<p>As\u00ed, llega una nueva corriente renovadora de poder, que transmite un conocimiento mayor y m\u00e1s profundo&#8230; y entonces, en alg\u00fan momento, el ego vuelve a buscar esta belleza, esta inmensidad, este conocimiento, con el fin de construir un ego mejor, solo para descubrir de nuevo que la corriente viva se ha secado.<\/p>\n<p>Este ciclo de fe, conocimiento y traves\u00eda por el vac\u00edo implica un proceso de construcci\u00f3n rec\u00edproca de lo nuevo y de deconstrucci\u00f3n de lo viejo. Todo nuestro ser se purifica, aprende a soltar; incluso, finalmente, el yo anterior. La percepci\u00f3n asociada a estas experiencias parece m\u00e1s o menos in\u00fatil, pero es esencial para el camino. Lao Tse describe algo de este proceso en el cap\u00edtulo 20 del <em>Tao Te King<\/em>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Deja de esforzarte por aprender y pon fin a tus problemas. [\u2026]<br \/>\nOtros tienen m\u00e1s de lo que necesitan, pero solo yo no tengo nada.<br \/>\nSoy un tonto. \u00a1Oh, s\u00ed! Estoy confundido.<br \/>\nLos dem\u00e1s son claros y brillantes,<br \/>\npero solo yo soy torpe y d\u00e9bil.<br \/>\nLos dem\u00e1s son agudos e inteligentes,<br \/>\npero solo yo soy torpe y est\u00fapido.<br \/>\nOh, voy a la deriva como las olas del mar.<br \/>\nSin rumbo, como el viento inquieto.<br \/>\nTodos los dem\u00e1s est\u00e1n ocupados,<br \/>\npero solo yo estoy sin rumbo y abatido.<br \/>\nSoy diferente.<br \/>\nMe nutre la gran madre.<\/em>[1]<\/p><\/blockquote>\n<p>En el camino, el conocimiento externo, la agudeza y los objetivos externos pierden su poder y significado. En el curso terrenal de las cosas, una persona as\u00ed parece perdida, pues se rinde al curso del destino y a la intuici\u00f3n que recibe de su madre, la Gnosis. \u00c9l mismo no hace planes; deja espacio para aquello que quiere fluir y revelarse. Vive en una conexi\u00f3n silenciosa sin expectativas. A veces puede sentirse in\u00fatil, pero su valor reside en su rendici\u00f3n a este proceso impredecible. Por eso puede decir: \u00abSoy diferente\u00bb.<\/p>\n<p>En el vac\u00edo, nuestros conceptos, nuestros deseos y las herramientas que hemos estado utilizando hasta entonces para navegar por la vida se desvanecen. \u00bfC\u00f3mo podemos llegar a estar vac\u00edos? En realidad, de ninguna manera: el vac\u00edo es lo contrario de nuestra existencia; solo se produce cuando todos nuestros esfuerzos y acciones&#8230; llegan a su fin y no nos queda nada por hacer, desear, pensar, anhelar o temer en ese momento. Experimentamos un final que es un nuevo comienzo. La primavera vuelve a abrirse.<\/p>\n<p>Darnos cuenta de que lo universal dentro de nosotros puede revelarse a trav\u00e9s del no saber e incluso del no ser del ego nos adentra cada vez m\u00e1s en el camino. Se convierte en un estado consciente del ser. El hecho de que el camino hacia el conocimiento interior verdaderamente profundo pase por el vac\u00edo es significativo: la nueva conciencia que surge como resultado es una expresi\u00f3n de la conexi\u00f3n y la unidad universales, y no es en modo alguno un dep\u00f3sito de conocimiento, por sublime que sea. En el transcurso de este desarrollo, el foco de la conciencia se desplaza del ego al yo interior, nuestro yo universal.<\/p>\n<p>As\u00ed, el proceso de fe, conexi\u00f3n, conocimiento y traves\u00eda por el no saber y, en \u00faltima instancia, el no ser, se transforma en un nuevo ser. En el yo universal, el ciclo se convierte en una trinidad viva y equilibrada. El vac\u00edo se revela como el yo m\u00e1s profundo y la fuente de todo, la fe se despliega en la conexi\u00f3n absoluta y el amor absoluto. La sabidur\u00eda profunda, que conoce y abraza todo, fluye de la conexi\u00f3n con todo, que es la verdadera unidad.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Lao Tse: <em>Tao te Ching<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"author":938,"featured_media":113829,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-125335","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/125335","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/938"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=125335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=125335"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=125335"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=125335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}