{"id":121339,"date":"2025-10-02T08:46:22","date_gmt":"2025-10-02T08:46:22","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/?post_type=logon_article&#038;p=121339"},"modified":"2025-10-02T08:53:35","modified_gmt":"2025-10-02T08:53:35","slug":"criaturas-de-habitos-o-narices-magicas","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/criaturas-de-habitos-o-narices-magicas\/","title":{"rendered":"\u00bfCriaturas de h\u00e1bitos o \u201cnarices m\u00e1gicas\u201d?"},"content":{"rendered":"<p><em>Nuestras palabras son, en su mayor\u00eda, pasado, futuro o ilusi\u00f3n, porque hablan desde nuestro pensamiento encorsetado, desde las tradiciones que abruman nuestro intelecto.<\/em><!--more--><\/p>\n<p>Como la princesa del cuento del Rey Rana, jug\u00e1bamos con nuestra bola dorada del esp\u00edritu en el jard\u00edn real hasta que cay\u00f3 en un pozo oscuro. El poder del alma se pierde en las profundidades del universo. Cuando perdimos nuestra conexi\u00f3n con el Esp\u00edritu, apareci\u00f3 una rana. Nos devolvi\u00f3 la bola, pero solo porque le prometimos dejarla sentarse a nuestra mesa y comer de nuestro plato dorado.<\/p>\n<p>Empecemos por el milagro, porque al principio fue el milagro, luego vino la ciencia; al principio fue el \u00e1rbol milagroso de la vida, luego vino el \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal.<\/p>\n<p>El beb\u00e9 en los brazos amorosos de su madre se maravilla del mundo, crece en ese calor y refleja la sonrisa amorosa de su madre. De esta manera, el mundo se nutre y Mar\u00eda es llamada la Madre de Dios. Al principio est\u00e1 el amor maternal y el reflejo de su sonrisa en el rostro del ni\u00f1o. Si buscamos un s\u00edmbolo, podemos mirarlo en las flores, las cuales han conservado la sonrisa.<\/p>\n<p>Al igual que la princesa del cuento del Rey Rana, jug\u00e1bamos con nuestra bola dorada del esp\u00edritu en el jard\u00edn real hasta que cay\u00f3 en un pozo oscuro. El poder del alma se pierde en las profundidades del universo. Cuando perdimos nuestra conexi\u00f3n con el Esp\u00edritu, apareci\u00f3 una rana. Nos devolvi\u00f3 la bola, pero solo porque le prometimos dejarla sentarse a nuestra mesa y comer de nuestro plato dorado. Quiz\u00e1s no recuerdes haber vivido esto y, sin embargo, a veces te encuentras peleando con una rana, en situaciones \u00abranosas\u00bb que parecen extra\u00f1as, desagradables, repugnantes, intrusivas, perturbadoras.\u00a0 La princesa se neg\u00f3 a cumplir su promesa, pero su padre le record\u00f3 su deber. Dio la casualidad de que la rana acab\u00f3 en la cama de la princesa, tras lo cual ella la arroj\u00f3 contra la pared, con el resultado de que se convirti\u00f3 en un pr\u00edncipe.<\/p>\n<h3><strong>No sabemos lo que hacemos<\/strong><\/h3>\n<p>Daniel Kahneman ha recopilado unas 500 p\u00e1ginas de experimentos cient\u00edficos en su revelador libro \u00ab<em>Pensar r\u00e1pido, pensar despacio<\/em>\u00ab, que ilustran c\u00f3mo el \u00abpensamiento autom\u00e1tico\u00bb toma la mayor\u00eda de nuestras decisiones de forma inconsciente, y c\u00f3mo lo que percibimos como pensamiento racional opera principalmente dentro del marco de este pensamiento autom\u00e1tico e instintivo. Kahneman utiliza los t\u00e9rminos \u00absistema 1\u00bb para referirse al \u00abpensamiento autom\u00e1tico\u00bb; y \u00absistema 2\u00bb para referirse al \u00absistema voluntario\u00bb. La competencia del sistema 1 se basa en experiencias subjetivas, h\u00e1bitos, percepci\u00f3n selectiva, condicionamiento, as\u00ed como en huellas gen\u00e9ticas y sociales.<\/p>\n<p>El sistema 1 produce intuiciones y juicios a la velocidad del rayo con la ayuda del bulbo raqu\u00eddeo y el sistema l\u00edmbico, sin que tenga que intervenir el neoc\u00f3rtex, lo que suele ser conveniente para el neoc\u00f3rtex debido a la pereza o al exceso de esfuerzo. Los gatos pueden cazar ratones sin que nadie se lo explique. Del mismo modo, somos m\u00e1s propensos a confiar en mensajes sencillos, bien redactados o en negrita que en mensajes con una letra borrosa.<\/p>\n<p>Este sistema cree en lo que se repite a menudo. Prefiere confiar en el orador optimista, dominante y elocuente que en el investigador concienzudo que presenta los hechos en toda su complejidad y posiblemente se cuestiona a s\u00ed mismo. Los narcisistas parecen m\u00e1s confiados y dignos de confianza que los esc\u00e9pticos concienzudos. Cuando nuestro instinto, disfrazado de intuici\u00f3n, nos dice que todo va bien, nuestra mente racional disfruta del placer de pensar sin esfuerzo y nos dejamos influir por la imaginaci\u00f3n, las im\u00e1genes y los mensajes subliminales, indirectos y manipuladores. El sistema 1 necesita menos energ\u00eda para tomar decisiones porque se mueve por caminos muy transitados. Se siente seguro cuando est\u00e1 en un grupo del lado de la mayor\u00eda. Si cuatro de cada cinco personas opinan lo mismo, instintivamente se reconoce como probado y verdadero. Galileo Galilei tuvo que experimentar esta situaci\u00f3n de primera mano, al igual que muchos otros genios y herejes. Probablemente muchos de nosotros hemos experimentado c\u00f3mo un hecho probado fue barrido de la mesa por una mayor\u00eda de votos.<\/p>\n<p>Ahora pasemos a nuestro sistema cognitivo 2: todo juicio es un prejuicio, porque nunca conocemos el contexto completo de un acontecimiento. El contexto de nuestro universo multidimensional nos es desconocido en un 99,999 %.<\/p>\n<p>El sistema 2 interpreta y saca conclusiones, construye historias y cadenas de causalidad, teor\u00edas y filosof\u00edas para hacer frente al exceso de lo desconocido. Mientras que algunas personas alcanzan la fama y la gloria haciendo esto, otras pueden ahorrarse el esfuerzo, lo que parece sensato, porque el cerebro quema muchas calor\u00edas.<\/p>\n<blockquote><p><em>Lo desconocido es agotador e inc\u00f3modo.<\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed que estamos atrapados en nuestra subjetividad.<\/em><\/p>\n<p><em>Por eso hay guerras entre las personas, o de vez en cuando aparece una rana en nuestras vidas.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Somos criaturas de h\u00e1bitos y \u201cnarices m\u00e1gicas\u201d, y necesitamos ambas estrategias de vida. La sed de aventura y el esp\u00edritu pionero nos permiten traspasar fronteras, conect\u00e1ndonos con una totalidad cada vez mayor. Estamos ansiosos por aprender, imaginativos y emp\u00e1ticos, pero al mismo tiempo somos fiables y hemos construido algo en nuestras carreras y familias, en la artesan\u00eda y el arte. Los h\u00e1bitos y la aventura forman parte de nuestras vidas, pero, como podemos ver en Kahneman, los h\u00e1bitos pueden f\u00e1cilmente tomar el control.<\/p>\n<p>Si, como el beb\u00e9, todo me es desconocido y cada momento me parece nuevo, puedo estar abierto al milagro. Al asombro. La palabra \u00abextra\u00f1o\u00bb no existe.<\/p>\n<h3><strong>Conexi\u00f3n<\/strong><\/h3>\n<p>El cuento de hadas nos ense\u00f1a algo muy importante: no olvides que tu alma es una princesa, la hija de un padre real. Tu alma vive en un castillo. Puedes recordarlo. Y si no lo recuerdas, la voz del padre real resonar\u00e1 en tu conciencia. Y si no oyes Su voz, las flores que conservan la sonrisa, las piedras, los \u00e1ngeles y las ranas te lo mostrar\u00e1n una y otra vez: no est\u00e1s solo, eres parte del universo viviente. Al\u00e9grate del lugar que ocupas en \u00e9l.<\/p>\n<h3><strong>Integraci\u00f3n de lo desconocido<\/strong><\/h3>\n<p>A partir de las investigaciones de Kahneman, reconocemos c\u00f3mo lo desconocido y lo extra\u00f1o nos parecen poco atractivos. As\u00ed es como aparecen las ranas en nuestras vidas. Sin embargo, la conciencia de lo m\u00e1s profundo de nuestro coraz\u00f3n, la chispa del poder creativo primigenio, nos dice que este maravilloso universo es bueno. As\u00ed que podemos rendirnos. Podemos permitir que lo desagradable entre en el castillo de nuestra alma. Integramos la proyecci\u00f3n, que es el karma hecho visible, amamos a nuestros enemigos, poco a poco, en las acciones cotidianas. Entendemos que nosotros mismos somos ranas. La consciencia del ego se desarrolla desde las profundidades del pozo, del inconsciente, hasta las habitaciones del castillo. Lucha por salir del barro terrenal hasta las alturas regias de una conciencia creativa y aterriza en la cama de la princesa, la fuerza primordial del alma. Y es arrojada contra la pared. La proyecci\u00f3n, que se llama a s\u00ed misma \u00abyo\u00bb, se rompe contra la pared del espacio y el tiempo y, de repente, la vida aparece como una unidad de fuerzas del alma y del esp\u00edritu. El pr\u00edncipe y la princesa se encuentran.<\/p>\n<h3><strong>Disoluci\u00f3n en la pared del tiempo y el espacio<\/strong><\/h3>\n<p>Es relativamente f\u00e1cil rechazar lo desagradable, la injusticia, la brutalidad, la falsedad: en la pol\u00edtica, en la sociedad, en otras personas. Pero luego hemos de dejar ir nuestras propias ilusiones, fantas\u00edas, comodidades, h\u00e1bitos, conceptos, ideas, pensamientos, \u00e9xitos, pasado y futuro, seguridad e inseguridad: es un camino que podemos seguir y que la vida nos muestra. Nos llevar\u00e1 a conectarnos con todo lo que hay en el presente vivo, radiante y fluido, oscuro y luminoso, sonoro e infinitamente silencioso.<\/p>\n<p>Nada, nadie, ning\u00fan lugar y \u00abquiz\u00e1s\u00bb significan: todo est\u00e1 abierto.<\/p>\n<h3><strong>Aprende o sufre<\/strong><\/h3>\n<p>Dejaremos atr\u00e1s la perfecci\u00f3n y el desarrollo planificado, el control y el conocimiento, los planes y las intenciones, porque nos llevan a las comparaciones, los juicios, la competencia y la violencia, que nos atan al tiempo. Estas cosas causan la ilusi\u00f3n del sufrimiento. Podemos dejarlas atr\u00e1s cuando vivimos una vida de aprendizaje, sin la ilusi\u00f3n de ser o llegar a ser mejores, porque somos ranas y princesas. El conocimiento adquirido excluye el aprendizaje. Este conocimiento nos lleva al pasado subjetivo, compara y nos impulsa a querer m\u00e1s. El aprendizaje es puro ser, presente, abierto a todo, a lo desconocido, sin prejuicios.<\/p>\n<h3><strong>Milagro<\/strong><\/h3>\n<blockquote><p><em>As\u00ed que est\u00e1s invitado a dar un paso adelante hacia la Luz del Sol Universal con el luminoso aparato del coraz\u00f3n. [\u2026] Debes comprender que no puedes simplemente decidir encender la Llama del Fuego Sanador en el santuario de tu coraz\u00f3n. Por supuesto, puedes decidir hacerlo, pero no podr\u00e1s mantenerlo; no habr\u00e1 evidencia de estar en terreno firme. Lo que aparece es una caricatura, un sustituto, el polvor\u00edn de los poderes naturales reprimidos.\u00a0 La Antorcha de Fuego debe ser conquistada; el grado necesario de pureza del santuario del coraz\u00f3n solo es posible despu\u00e9s de una derrota completa de la naturaleza. Debemos desmoronarnos en lo que respecta a nuestro yo que se aferra.\u00a0 Nadie puede salir victorioso aqu\u00ed si no ha estado primero bajo el yugo de la ilusi\u00f3n del sufrimiento.\u00a0 Cuando la \u00faltima llama del deseo del ego terrenal se ha desvanecido y solo miramos hacia las colinas de la santificaci\u00f3n, el sacrificio puede ser aceptado desde esta purificaci\u00f3n de nuestros corazones.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuando la \u00faltima llama del deseo ego\u00edsta terrenal se haya extinguido y solo miremos hacia las colinas de la santificaci\u00f3n, el sacrificio podr\u00e1 ser aceptado desde esta purificaci\u00f3n de nuestros corazones.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>(J. van Rijckenborgh) [1]<\/p>\n<p>La rana que es lanzada contra la pared se transforma. No hay muerte. Recuerda que tu alma es una princesa, que tu padre es un rey bondadoso. Que vives en un castillo, aunque a veces las situaciones con las ranas sean dif\u00edciles de soportar. Aprende a amar a las ranas. Puede que no seas capaz de aceptarlo en toda tu vida, pero no pasa nada. Experimentas conexi\u00f3n, integraci\u00f3n, resoluci\u00f3n, el milagro del amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><strong>Referencias<\/strong><\/h4>\n<p>J. van Rijckenborgh: <em>The Coming New Man,<\/em> chapter IV (<em>El hombre nuevo.<\/em> Fundaci\u00f3n Rosacruz)<\/p>\n","protected":false},"author":938,"featured_media":112041,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-121339","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/121339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/938"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/112041"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=121339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=121339"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=121339"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=121339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}