{"id":119156,"date":"2025-06-15T08:20:53","date_gmt":"2025-06-15T08:20:53","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/?post_type=logon_article&#038;p=119156"},"modified":"2025-06-15T08:20:53","modified_gmt":"2025-06-15T08:20:53","slug":"transportados-por-las-suaves-alas-de-la-serenidad","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/transportados-por-las-suaves-alas-de-la-serenidad\/","title":{"rendered":"Transportados por las suaves alas de la serenidad"},"content":{"rendered":"<p><em>La verdadera serenidad no puede basarse en la supresi\u00f3n de sentimientos opuestos.<\/em><\/p>\n<p><em>Nos deseamos a nosotros mismos y a los dem\u00e1s toda la felicidad posible, pero \u00bfy si el sentimiento m\u00e1s elevado de felicidad, si la verdadera serenidad presupusiera un ser humano que tambi\u00e9n deba haber sufrido el dolor m\u00e1s profundo?<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>\u00bfEs solo posible la felicidad en un coraz\u00f3n que ha madurado a trav\u00e9s del placer y la aflicci\u00f3n?<\/p>\n<p><em>La verdadera alegr\u00eda es un asunto serio.<\/em><\/p>\n<p>S\u00e9neca<\/p>\n<p>No, esto no es una apolog\u00eda de la alegr\u00eda en tiempos catastr\u00f3ficos. Las razones para no estar alegres se pueden encontrar abundantemente en los peri\u00f3dicos, en los programas de entrevistas, en internet y en nuestra vida cotidiana.<\/p>\n<p>Hagamos la prueba. Un d\u00eda cualquiera \u2014no necesariamente el primer d\u00eda soleado y veraniego tras una larga serie de d\u00edas fr\u00edos, grises y nublados\u2014 caminemos por las calles de la ciudad. Pasemos junto a hombros ca\u00eddos, capuchas bajas, rostros que expresan un vac\u00edo sordo o una muda desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfHa perdido mucha gente la sonrisa? \u00bfEs ingenuo, incluso provocativo, atreverse a sonre\u00edr?<\/p>\n<p>En su aclamado libro <em>\u00dcber die Heiterkeit in schwierigen Zeiten<\/em> (<em>Sobre la serenidad en tiempos dif\u00edciles<\/em>), Axel Hacke escribe:<\/p>\n<blockquote><p><em>Sonre\u00edr tiene un efecto interior y exterior. Alegra a la persona que sonr\u00ede y a la persona a la que se sonr\u00ede. Sonre\u00edr puede provocar una reacci\u00f3n en cadena. Si sonr\u00edes a alguien, te devuelve la sonrisa, as\u00ed que la sonrisa entra en el mundo y viaja m\u00e1s lejos. Solo hay que empezar.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Hace poco, cuando limpiaba el desv\u00e1n, una actividad que tiene un efecto inmediato de alegr\u00eda y ligereza, encontr\u00e9 un art\u00edculo de 2015. Tras se\u00f1alar con cierta extensi\u00f3n las crisis actuales, el autor resume de la siguiente manera:<\/p>\n<blockquote><p><em>Es dif\u00edcil saber si lo negativo y amenazador, si el pesimismo y la misantrop\u00eda han ganado ya la partida. Sin embargo, una cosa parece cierta: la oscuridad ya ha avanzado tanto que ella misma se ha convertido en una fuerza dominante contra la que hay que dirigir el poder subversivo de la confianza. Tambi\u00e9n es cierto que la gente culpar\u00e1 a otros si no descubre el poder que hay en ellos mismos.<\/em> (Die Zeit , 27.8.2015)<\/p><\/blockquote>\n<p>La pregunta es: \u00bfde d\u00f3nde sacamos esta confianza, esta fuerza interior?<\/p>\n<p>Siempre he admirado profundamente a las personas que, en medio de los mayores desaf\u00edos internos y externos, no solo han conservado su libertad interior y su dignidad humana, sino que se han elevado maravillosamente por encima de s\u00ed mismas. Tal es el caso de Viktor Frankl, superviviente de un campo de concentraci\u00f3n, por citar solo un ejemplo.<\/p>\n<p>Parece casi incre\u00edble que personas en situaciones vitales inimaginablemente espantosas puedan seguir mostrando sentido del humor. Hace a\u00f1os le\u00ed un art\u00edculo de peri\u00f3dico que me ha quedado grabado en la memoria; trataba sobre unos prisioneros brit\u00e1nicos en un campo de prisioneros de guerra nazi. A trav\u00e9s de todo tipo de ingeniosas ideas expresaban una sutil burla de sus condiciones de vida, lo que hac\u00eda su cautiverio m\u00e1s soportable.<\/p>\n<p>La capacidad de utilizar el humor puede servir como arma contra las aflicciones inevitables de nuestra existencia. Ello atestigua, como dice Friedrich Schiller en su ensayo <em>Sobre lo sublime<\/em>, que el ser humano es portador de una libertad interior que lo eleva por encima de todo sufrimiento.<\/p>\n<p>La serenidad en circunstancias desafortunadas requiere distanciarse de las propias expectativas, es decir, una actitud de serenidad ante cualquier posible desenlace.<\/p>\n<p>La serenidad tiene que ver con dejar ir. Es similar al perd\u00f3n: se trata de no guardar rencor. Sentirse sereno no tiene nada que ver con aceptar una injusticia ni con negar el dolor. La serenidad es una actitud de gracia que va de la mano de la bondad y la sabidur\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfDeber\u00eda uno flotar siempre sobre la vida cotidiana sonriendo serenamente y gratificando a nuestros semejantes con una presencia radiante y estar siempre \u00abde buen humor\u00bb? \u00bfNo vivimos ya en una \u00absociedad en constante estado de embriaguez\u00bb, como lamenta el fil\u00f3sofo Wilhelm Schmid en su libro <em>La felicidad<\/em>?<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00bfUna sociedad caracterizada por la \u00abadicci\u00f3n a la felicidad\u00bb, incapaz de lamentarse y que, en cambio, intenta hacer la vida m\u00e1s o menos llevadera con la ayuda del alcohol, las drogas y los medicamentos psicotr\u00f3picos o d\u00e1ndose atracones de series de Netflix?<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>La verdadera serenidad no puede basarse en la supresi\u00f3n de sentimientos contrarios. El poeta alem\u00e1n Christian Morgenstern escribe:<\/p>\n<blockquote><p><em>Toda la felicidad posible, dicen. Pero, \u00bfy si el sentimiento m\u00e1s elevado de felicidad presupusiera un ser humano que tambi\u00e9n deba haber sufrido el dolor m\u00e1s profundo? \u00bfY si la felicidad solo fuera posible en un coraz\u00f3n que ha madurado a trav\u00e9s del placer y la aflicci\u00f3n? Quien exige el mayor n\u00famero posible de oportunidades para la felicidad debe exigir tambi\u00e9n el mayor n\u00famero posible de infelicidades, o niega sus condiciones b\u00e1sicas.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Y contin\u00faa:<\/p>\n<blockquote><p><em>\u00bfAcaso la posibilidad de una felicidad cada vez mayor no reside en un conocimiento y un amor cada vez mayores (en formas cada vez m\u00e1s elevadas)?<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>\u00bfSomos capaces de eso, de una serenidad alegre por decisi\u00f3n propia y por nuestra fuerza?<\/p>\n<p>El regalo de las experiencias dolorosas puede conducirnos a que hagamos un alto en el camino que hemos elegido y empecemos a reflexionar sobre nosotros mismos y sobre la vida en general. Probablemente necesitemos haber sufrido para liberar la compasi\u00f3n, la sabidur\u00eda y la serenidad de su prisi\u00f3n en nuestro interior.<\/p>\n<p>No todo el mundo necesita experimentar duros golpes del destino para ello. Sin embargo, hay una profunda verdad en las palabras del m\u00edstico medieval Meister Eckhart:<\/p>\n<p><em>El sufrimiento es el caballo m\u00e1s r\u00e1pido hacia la perfecci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo podemos alcanzar la ecuanimidad que nos permite estar alegres, tanto si estamos en lo alto como en lo bajo de la Rueda de la Fortuna? Aqu\u00ed, una puerta se abre y revela un nivel nuevo. \u00bfNuevo? \u00bfDe verdad? Los antiguos griegos ya sab\u00edan que una vida verdaderamente armoniosa, la <em>eudaimon\u00eda<\/em>, solo puede lograrse en armon\u00eda con un orden universal divino, cuando nos experimentamos como parte de la abundancia del infinito.<\/p>\n<p>Lo que constituye un grave problema para muchos contempor\u00e1neos, adem\u00e1s de la mir\u00edada de miedos, quejas y malestares que la existencia trae a la Tierra, es que no se encuentra sentido a lo que est\u00e1 sucediendo. Es dif\u00edcil reconocer \u2014citando el Fausto de Goethe\u2014<em>lo que mantiene unido al mundo en su esencia<\/em>.<\/p>\n<p>Por supuesto, puedo gritar a un universo aparentemente indiferente mi desprecio por la muerte con ingenio y humor. Sin embargo, eso no me libra del conocimiento ineludible de mi mortalidad, de la fugacidad de todo y de todos aquellos a quienes he amado. En retrospectiva \u2014no solo a la hora de la muerte\u2014, muchas cosas que antes consideraba que val\u00edan la pena, todos los dramas que manten\u00edan girando la rueda de mi vida, pierden su importancia.<\/p>\n<p>Eso puede deprimirme profundamente. \u00bfO se supone que eso deber\u00eda alegrarme?<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podr\u00eda sentir el impulso de una risa incre\u00edblemente curativa y liberadora, que resuena en armon\u00eda con un universo ben\u00e9volo que responde a su vez.<\/p>\n<p>Wilhelm Schmid habla de la \u00abfelicidad de la coherencia\u00bb, de una \u00ababundancia de experiencias de trascendencia en lo metaf\u00edsico\u00bb:<\/p>\n<blockquote><p><em>Es muy f\u00e1cil imaginar que esta es la contribuci\u00f3n esencial para realizar una vida plena: abrir la vida a una dimensi\u00f3n de trascendencia que va m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de la vida finita&#8230;<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Estas percepciones pueden ser de una ayuda profunda, pero es importante no limitarse a reconocerlas mentalmente. A menudo observamos con asombro que la gente sigue sufriendo, en lugar de desprenderse de sus patrones habituales de pensamiento y sentimientos. La investigaci\u00f3n moderna atribuye este hecho a las v\u00edas neuronales del cerebro, que se convierten en surcos profundamente grabados por nuestras representaciones repetidas constantemente, atrap\u00e1ndonos as\u00ed en nuestra dosis t\u00f3xica habitual de negatividad. Parece que, as\u00ed, realmente nos sentimos bien. En cualquier caso, los medios de comunicaci\u00f3n prosperan y viven del deseo generalizado de fatalidad y tristeza.<\/p>\n<p>La buena noticia es que podemos crear nuevas v\u00edas neuronales en el cerebro. Nuestro coraz\u00f3n es la clave, cuando por fin se abre con amor y alegr\u00eda. Su papel es entonces relevante en los procesos de renovaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando estamos dispuestos a abandonar el nivel que consideramos familiar de la realidad, las cosas finalmente se disuelven en un estado de serenidad. Si nos tomamos \u00aben serio\u00bb el proceso de experimentaci\u00f3n mental y espiritual, el sufrimiento se convierte en alegr\u00eda. Descubrimos, o m\u00e1s bien <em>des-cubrimos<\/em>, la alegr\u00eda como nuestro derecho de nacimiento, ya inherente a nuestro ser.<\/p>\n<p>\u00abHeiterkeit\u00bb, la palabra alemana que designa la alegr\u00eda y la serenidad, era originalmente un t\u00e9rmino meteorol\u00f3gico que describ\u00eda la luz del cielo. Como la alegr\u00eda profunda, sin causa, que es independiente de las circunstancias externas. La luz, el color, el sonido, son manifestaciones de nuestro ser celestial.<\/p>\n<p>En las suaves alas de esta vibraci\u00f3n celestial, podemos elevarnos en el aire y contemplar desde una perspectiva a\u00e9rea nuestras vidas y la actividad humana. Con toda compasi\u00f3n: \u00a1es muy divertido, tr\u00e1gico-c\u00f3mico y enormemente liberador!<\/p>\n<p>Entonces ya no se trata tanto de hacer frente a la gravedad de la vida, sino de transformarla junto con otros que tambi\u00e9n est\u00e1n aprendiendo a \u00abvolar\u00bb.<\/p>\n<p>La serenidad alegre no es una evasi\u00f3n espiritual. Ella ilumina la oscuridad y muestra el camino de salida. Conduce del dolor y la tristeza de la separaci\u00f3n a la alegr\u00eda de estar conectado con la fuente sanadora y sagrada de todos los seres.<\/p>\n","protected":false},"author":938,"featured_media":109380,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-119156","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/119156","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/938"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/109380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=119156"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=119156"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=119156"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=119156"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}