{"id":116319,"date":"2025-03-02T09:30:23","date_gmt":"2025-03-02T09:30:23","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/?post_type=logon_article&#038;p=116319"},"modified":"2025-03-02T09:34:18","modified_gmt":"2025-03-02T09:34:18","slug":"por-que-la-diversificacion","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/por-que-la-diversificacion\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 la diversificaci\u00f3n?"},"content":{"rendered":"<p><em>El camino de la humanidad que tiene un alma y vive en conexi\u00f3n con el esp\u00edritu puede compararse al camino ascendente de los sonidos a lo largo de siete octavas. Pero hay un problema. Quienes dan un salto no recorren el mismo camino que quienes caminan despacio.<\/em><\/p>\n<p>Como humanidad, hemos crecido y tomado consciencia hasta tal punto que podemos dar un paso m\u00e1s en nuestro desarrollo. Parece que ahora nos enfrentamos a la tarea de convertirnos en almas que puedan vivir y trabajar conscientemente en armon\u00eda con el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Me pregunto: \u00bfcon qu\u00e9 rapidez o con qu\u00e9 lentitud debe tener lugar este proceso de desarrollo del alma hacia el esp\u00edritu?<\/p>\n<p>Por supuesto, se podr\u00eda decir que hay tantas respuestas a esta pregunta como personas. El ritmo de desarrollo del alma var\u00eda de una persona a otra.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfno exige la apremiante situaci\u00f3n actual de la humanidad que se produzca lo antes posible?<\/p>\n<p>\u00abIluminaci\u00f3n ya\u00bb, \u00bfno podr\u00eda ser el orden del d\u00eda?<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 podamos encontrar una respuesta en la m\u00fasica. El compositor italiano Ferruccio Busoni dijo en 1910: [1]<\/p>\n<blockquote><p><em>\u201cVen, s\u00edgueme al reino de la m\u00fasica.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed est\u00e1 la puerta que separa lo terrenal de lo eterno.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfTe has soltado las cadenas y te las has quitado de encima?<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora ven. <\/em><\/p>\n<p><em>No es como si entr\u00e1ramos en una tierra extranjera; all\u00ed pronto aprendimos todo y lo sabemos todo, y entonces ya nada nos sorprende.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed, sin embargo, nuestro asombro no tiene fin y, sin embargo, nos sentimos como en casa desde el principio.<\/em><\/p>\n<p><em>A\u00fan no se oye nada, porque todo suena.<\/em><\/p>\n<p><em>Luego empiezas a distinguir.<\/em><\/p>\n<p><em>Tu o\u00eddo interno se agudiza.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfOyes los graves y los agudos?<\/em><\/p>\n<p><em>Son inconmensurables como el espacio e infinitos como el n\u00famero.<\/em><\/p>\n<p><em>Como cintas, escalas inimaginables se extienden de un mundo a otro, fijas y eternamente en movimiento.<\/em><\/p>\n<p><em>Ahora sientes c\u00f3mo los planetas y los corazones son uno con el otro y en ninguna parte puede haber un final, en ninguna parte un obst\u00e1culo.<\/em><\/p>\n<p><em>Cada sonido es un centro de c\u00edrculos inconmensurables\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Escucha, cada estrella tiene su ritmo y cada mundo su latido. Y en cada estrella y en cada mundo, el coraz\u00f3n de cada ser vivo late de forma diferente y seg\u00fan su propio ritmo.<\/p>\n<p>Y todos los latidos armonizan y son uno y el mismo.<\/p><\/blockquote>\n<p>El lenguaje de la m\u00fasica y el lenguaje del alma est\u00e1n estrechamente relacionados. La m\u00fasica edificante puede crear en nosotros un recuerdo de los estados puros de un mundo esp\u00edritu-alma con su perfecta armon\u00eda. Nuestro coraz\u00f3n se expande y la mente se aquieta y se aclara como por s\u00ed misma.<\/p>\n<p>Existe ahora un fen\u00f3meno peculiar en la m\u00fasica que puede acercarnos a la respuesta a la pregunta planteada. Mi profesor de piano me cont\u00f3 una historia sobre esto hace muchos a\u00f1os:<\/p>\n<p>A dos m\u00fasicos se les encomienda la tarea de pasar de un contra C1 grave \u2013como el sonido de la sirena de niebla de la reina Isabel\u2013 a un C5 muy agudo \u2013como el canto de un grillo\u2013.<\/p>\n<p>El primero, el pragm\u00e1tico, dice: \u00abSalto 7 octavas y ya estoy ah\u00ed. \u00bfCu\u00e1l es el problema?\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo, el reflexivo, explica: \u00abEste salto de octava es demasiado alto para m\u00ed. Subir\u00e9 por las quintas\u00bb. Y llega a la nota \u00abSol\u00bb [2].<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de otra quinta, llega a un \u00abre\u00bb. Y as\u00ed va subiendo m\u00e1s y m\u00e1s de quinta en quinta hasta que finalmente llega al deseado Do5 despu\u00e9s de 12 saltos.<\/p>\n<p>\u00abVaya, por fin est\u00e1s aqu\u00ed\u00bb, le saluda el primero, \u201cllevaba mucho tiempo aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>Pero ahora se produce una rareza: el C5 del primer escalador, que ha ido rapid\u00edsimo, no es el mismo que el del segundo.<\/p>\n<p>El Do5 del segundo es casi 1\/4 de tono m\u00e1s agudo que el del primero. A esta diferencia claramente audible se le ha dado incluso un nombre: la \u00abcoma pitag\u00f3rica\u00bb.<\/p>\n<p>Y otra cosa: el segundo ha visitado todas las dem\u00e1s notas de la escala en su camino por la espiral de quintas, o, mejor dicho: las ha producido en su camino.<\/p>\n<p>Hasta aqu\u00ed la historia de mi profesor de piano.<\/p>\n<p>La coma pitag\u00f3rica se produce porque las notas de un instrumento afinado en quintas perfectas, tienen entre s\u00ed una distancia ligeramente diferente a las de un instrumento afinado en octavas perfectas.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo afront\u00f3 la m\u00fasica occidental esta situaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Puso al \u00abm\u00fasico de las octavas\u00bb en el trono, pero tambi\u00e9n tuvo en cuenta al \u00abm\u00fasico de las quintas\u00bb. Tiene que bajar en cada paso solo un poquito de su afinaci\u00f3n adicional para que vuelva a coincidir con las octavas y todas las teclas suenen armoniosas.<\/p>\n<p>Llevamos 300 a\u00f1os escuchando m\u00fasica maravillosa con esta \u00abafinaci\u00f3n bien temperada\u00bb, y no querr\u00edamos prescindir de ella. Esta afinaci\u00f3n bien temperada se ha impuesto en todo el mundo, de modo que Beethoven tambi\u00e9n es amado en la lejana China.<\/p>\n<p>La armon\u00eda inspiradora de un concierto la crean el trabajo armonioso de la orquesta y el p\u00fablico. La interacci\u00f3n armoniosa de ambos, como comunidad, puede hacer tangible la armon\u00eda sobrenatural.<\/p>\n<p>La armon\u00eda del alma en la m\u00fasica indica claramente que el desarrollo espiritual del alma conduce \u2013debe conducir\u2013 a la uni\u00f3n, a una resonancia armoniosa.<\/p>\n<p>El desarrollo individual del alma conduce a la disonancia. Beethoven llama con raz\u00f3n a quienes se mantienen aislados: \u00abOh amigos, estos sonidos no\u00bb. Cuando se restablece la unidad, la alegr\u00eda puede hundirse como la \u00abchispa de los dioses\u00bb.<\/p>\n<p>Pero la \u00abcoma pitag\u00f3rica\u00bb, esta brecha en el orden racional, da que pensar. Percibo esta \u00abcoma\u00bb en el orden de los tonos como una grieta que me impulsa a mirar a trav\u00e9s de ella.<\/p>\n<blockquote><p>Es como una puerta estrecha, como un paso cero.<\/p>\n<p>\u00bfNo nos invita esta puerta a atravesarla?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos espera al otro lado?<\/p>\n<p>\u00bfHay algo que nos espere al otro lado?<\/p>\n<p>No hay palabra para ello, ni imagen, ni ley&#8230;<\/p>\n<p>Los antiguos hablaban de una \u00abpresencia inmediata\u00bb.<\/p>\n<p>Hay silencio all\u00ed..,<\/p>\n<p>El silencio contin\u00faa.<\/p>\n<p>Lo contiene todo, todos los tonos, todos los sonidos que o\u00edmos,<\/p>\n<p>\u00bfSe supone que es una respuesta?<\/p>\n<p>\u00bfPodr\u00eda serlo?<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Citado en: Jochen Kirchhoff, <em>Klang und Verwandlung (Sonido y transformaci\u00f3n),<\/em> K\u00f6sel-Verlag, Munich, 1989<\/p>\n<p>[2] Una quinta significa acortar la cuerda de la nota fundamental en 1\/3.<\/p>\n","protected":false},"author":938,"featured_media":112352,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110089],"tags_english_":[],"class_list":["post-116319","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-science-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/116319","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/938"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/112352"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=116319"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=116319"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=116319"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=116319"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}