{"id":116318,"date":"2025-03-02T09:09:05","date_gmt":"2025-03-02T09:09:05","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/?post_type=logon_article&#038;p=116318"},"modified":"2025-03-02T15:10:39","modified_gmt":"2025-03-02T15:10:39","slug":"huellas-gnosticas-en-psicoterapia-de-la-division-a-la-sintesis","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/huellas-gnosticas-en-psicoterapia-de-la-division-a-la-sintesis\/","title":{"rendered":"Huellas gn\u00f3sticas en psicoterapia &#8211; De la divisi\u00f3n a la s\u00edntesis"},"content":{"rendered":"<p><em>Una persona no encuentra una soluci\u00f3n definitiva a sus conflictos a menos que supere su personalidad, y reconozca y se d\u00e9 cuenta de su conexi\u00f3n con el mundo<\/em>.<\/p>\n<p>El ser humano est\u00e1 bien equipado para ello, ya que lleva la Gnosis en su interior; y con esta gu\u00eda interior puede encontrar su camino en el mundo exterior (seg\u00fan el psicoterapeuta Arie Sborowitz).<\/p>\n<p>Los pensamientos espirituales acerca de los caminos del alma y el sentido de la vida se est\u00e1n abriendo camino cada vez m\u00e1s en el tratamiento psicoterap\u00e9utico de nuestra \u00e9poca. Un pionero de este tipo de pensamiento fue C.G. Jung (1875-1961), que escribi\u00f3 en su \u00abPsicolog\u00eda anal\u00edtica\u00bb:<\/p>\n<blockquote><p><em>Uno de los ejemplos m\u00e1s brillantes de la vida y el significado de una personalidad, que la historia ha preservado para nosotros, es la vida de Cristo.<\/em>\u00a0 [1]<\/p><\/blockquote>\n<p>La atenci\u00f3n se dirige tambi\u00e9n a las afirmaciones filos\u00f3ficas sobre el alma del hombre. Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716) formul\u00f3:<\/p>\n<blockquote><p><em>Pero el conocimiento de las verdades absolutamente necesarias y eternas es lo que nos distingue de los meros animales y hace que tengamos raz\u00f3n y ciencias, en cuanto nos conduce y eleva al conocimiento de Dios y de nosotros mismos. Y esto es precisamente lo que en nosotros se llama alma racional o esp\u00edritu.\u00a0 <\/em>[2]<\/p><\/blockquote>\n<p>Tras muchos a\u00f1os de investigaci\u00f3n en los campos de la percepci\u00f3n, la emoci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, los estudiosos de las humanidades han llegado a la conclusi\u00f3n de que el \u00e9xito en el tratamiento terap\u00e9utico hay que buscarlo y deb\u00e9rselo al Otro, a lo interpersonal, al \u00abtercer factor\u00bb. Se habla del \u00abQuinto Paradigma\u00bb, que abri\u00f3 una nueva perspectiva para la psicoterapia psicoanal\u00edtica a principios del siglo XXI. Pero, \u00bfcu\u00e1nto camino queda por recorrer y qu\u00e9 transformaciones quedan por hacer para hacer justicia al \u00abalma o esp\u00edritu racional\u00bb, como lo llamaba Leibniz?<\/p>\n<p>El trabajo psicoterap\u00e9utico se ha convertido en una forma establecida de tratamiento m\u00e9dico en la sociedad moderna. Se han realizado numerosos estudios cient\u00edficos sobre la eficacia del tratamiento psicoterap\u00e9utico, y sus resultados se han incorporado a la pr\u00e1ctica. Los conceptos de tratamiento de los diferentes m\u00e9todos terap\u00e9uticos ofrecen diversas formas de tratar las aflicciones de la psique, y a menudo logran buenos resultados. En general, se han superado los prejuicios sociales del siglo pasado acerca del tratamiento de los enfermos mentales. Miles y miles de personas se dedican al trabajo psicoterap\u00e9utico. Hay \u00e9xitos curativos reconocibles con la ansiedad, la depresi\u00f3n, las psicosis y otras enfermedades psicol\u00f3gicas, pero los resultados no suelen durar mucho. \u00bfCu\u00e1l es el secreto de una psicoterapia que conduzca a una curaci\u00f3n satisfactoria?<\/p>\n<p>Desde hace algunos a\u00f1os, cada vez se hacen m\u00e1s esfuerzos de investigaci\u00f3n para determinar la influencia de la personalidad del psicoterapeuta en el proceso y el resultado del tratamiento psicoterap\u00e9utico. Seg\u00fan los estudios realizados y los meta-an\u00e1lisis que se han realizado, una parte importante del \u00e9xito de un tratamiento depende de la personalidad del psicoterapeuta. No hay duda de que las habilidades interpersonales de un psicoterapeuta son influyentes, y tienen un efecto potenciador de la \u00abalianza del trabajo\u00bb. Si un psicoterapeuta demuestra ser emp\u00e1tico, aut\u00e9ntico, amable y respetuoso, tanto verbal como no verbalmente, esto es recibido positivamente por el paciente. Sin embargo, tambi\u00e9n se ha visto que las diferencias en las habilidades interpersonales no son suficientes para explicar los \u00e9xitos de la terapia; por lo tanto, sigue sin ser concluyente qu\u00e9 es lo que contribuye a un efecto decisivo al final. [3]<\/p>\n<p><strong>Metaskills: la psicoterapia orientada al proceso<\/strong><\/p>\n<p>La personalidad y la actitud de un psicoterapeuta, as\u00ed como su visi\u00f3n del mundo y su sistema de valores, tienen un impacto en el proceso y el resultado del tratamiento psicoterap\u00e9utico. Pero, \u00bfqu\u00e9 debe incluir la visi\u00f3n del ser humano de un psicoterapeuta para reconocer y tratar al paciente como un ser completo, como portador de un alma o esp\u00edritu racional?<\/p>\n<p>Sin duda, la capacidad de captar esta dimensi\u00f3n alma-esp\u00edritu en una persona y, por tanto, de ver en ella algo m\u00e1s que una personalidad dotada de pensamiento, sentimientos y fuerza de voluntad independientes, beneficiar\u00eda los procesos terap\u00e9uticos.<\/p>\n<p>Los f\u00edsicos y analistas del aprendizaje estadounidenses Amy y Arnold Mindell son los fundadores de la Psicoterapia Orientada a Procesos; la conciben como una especie de pr\u00e1ctica mental y hablan de meta-habilidades. [4]<\/p>\n<p>Se trata de un nuevo t\u00e9rmino en psicoterapia, que hace referencia a las sutiles capacidades receptivas del terapeuta. Los autores ven en la psicoterapia la tarea de ayudar a las personas a seguir su camino en la vida y a darse cuenta de aquello para lo que est\u00e1n interiormente preparadas. Para ello, los psicoterapeutas necesitan las meta-habilidades mentales, los atributos esenciales de la psicoterapia orientada al proceso.<\/p>\n<p>Las cualidades espirituales de un terapeuta, que yacen ocultas en lo m\u00e1s profundo, se revelan durante el tratamiento y tienden un puente hacia el alma del paciente. Esto se manifiesta durante la aplicaci\u00f3n de una de las t\u00e9cnicas y m\u00e9todos conocidos. As\u00ed, los sentimientos profundos se elevan a meta-capacidades y la psicoterapia entra en los dominios de una pr\u00e1ctica espiritual.<\/p>\n<p>La psicoterapia orientada al proceso sigue el proceso natural y se centra en los procesos intencionados y no intencionados, en lo que se est\u00e1 expresando y lo que est\u00e1 intentando expresarse. No se trata de qui\u00e9n o qu\u00e9 debe expresarse o estar presente o qu\u00e9 papeles deben adoptarse. Como el trabajo se basa en un enfoque fenomenol\u00f3gico, son cruciales los conceptos como experiencia, consciencia y observaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Dos personalidades. Dos perspectivas<\/strong><\/p>\n<blockquote><p><em>Nuestros hijos salieron de Dios. Pero solo uno regres\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>Cuatro salvadores se fundieron en dos, y estos dos se convirtieron en el Uno.<\/em> [5]<\/p><\/blockquote>\n<p>Una perspectiva espiritual sobre la naturaleza estructural del ser humano conduce al reconocimiento y la exploraci\u00f3n de las leyes de la organizaci\u00f3n humana, incluidas sus estructuras sutiles (energ\u00e9ticas). Desde hace mucho tiempo se conoce la cu\u00e1druple naturaleza de la personalidad, formada por el cuerpo f\u00edsico, el cuerpo et\u00e9rico, el cuerpo astral y la estructura mental.<\/p>\n<p>El cuerpo et\u00e9rico, tambi\u00e9n llamado cuerpo vital, que penetra en el cuerpo f\u00edsico y lo sobrepasa en algunos cent\u00edmetros, mantiene las funciones del cuerpo f\u00edsico y le suministra energ\u00eda vital.<\/p>\n<p>El cuerpo astral, que vibra aun m\u00e1s alto, es el portador de los estados emocionales y, por tanto, la fuerza motriz y el impulso de las acciones humanas correspondientes. A menudo son los trastornos del cuerpo astral los que llevan a acudir a un psicoterapeuta. Entonces, los trastornos emocionales son el centro de un tratamiento psicoterap\u00e9utico.<\/p>\n<p>Otra estructura sutil es el \u00abcuerpo mental\u00bb, portador de la capacidad de pensar y de la actividad cerebral. Ser\u00eda m\u00e1s correcto llamar cuerpo mental a la facultad mental, ya que en la mayor\u00eda de las personas solo est\u00e1 en proceso de desarrollo. La totalidad de los cuatro cuerpos forman la llamada personalidad \u00abinferior\u00bb.<\/p>\n<p>La otra, la personalidad \u00absuperior\u00bb, surge, seg\u00fan la tradici\u00f3n gn\u00f3stica, de una m\u00f3nada y se desarrolla seg\u00fan leyes divinas radicalmente diferentes. Tambi\u00e9n posee \u00abcuerpos\u00bb que son alimentados y promovidos por \u00e9teres y fuerzas superiores, as\u00ed como por siete rayos espirituales. Este \u00absegundo\u00bb, este \u00abotro\u00bb en el sistema humano total, se desarrolla en un serio camino espiritual-alma y se une con la personalidad \u00abinferior\u00bb que crece hacia \u00e9l.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed juegan un papel siete centros de poder, los llamados chakras por la sabidur\u00eda oriental. Estos permiten el paso de las fuerzas vitales y tambi\u00e9n de las fuerzas atmosf\u00e9ricas y c\u00f3smicas al cuerpo humano. Dos de ellos est\u00e1n situados en la cabeza y los otros cinco en el resto del cuerpo.<\/p>\n<p>Alice A. Bailey, en su libro <em>El Alma y su Mecanismo<\/em>, describe la conexi\u00f3n entre estos siete centros con el sistema glandular del cuerpo. [6]<\/p>\n<p><strong>La curaci\u00f3n a trav\u00e9s del encuentro del alma con el mundo<\/strong><\/p>\n<blockquote><p><em>El no del ser humano es soberano en s\u00ed mismo como individuo \u00fanico y permanece en su dignidad personal inicialmente solo ante Dios, su creador. Est\u00e1 dise\u00f1ado para responder a Su direcci\u00f3n y obedecerle, e incluso en esto es libre de ignorar esta direcci\u00f3n y rechazar la obediencia&#8230;<\/em> [7].<\/p><\/blockquote>\n<p>La visi\u00f3n dualista-gn\u00f3stica del mundo de C.G. Jung permiti\u00f3 a sus sucesores en el arte de la curaci\u00f3n del alma dirigirse al mundo interior del alma de una forma nueva.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el psicoterapeuta Hans Tr\u00fcb vio en ella la fuente de inspiraci\u00f3n que le llev\u00f3 a fundar su Psicolog\u00eda Dial\u00f3gica. Su punto de partida parece contradecir el de C.G. Jung. El tema de investigaci\u00f3n de Tr\u00fcb es la influencia del mundo exterior y especialmente de las relaciones con otras personas en el desarrollo y la aparici\u00f3n de las cualidades personal-psicol\u00f3gicas. En \u00faltima instancia, sin embargo, redonde\u00f3 as\u00ed la introspecci\u00f3n de la psicolog\u00eda junguiana. [8]<\/p>\n<p>Seg\u00fan la cosmovisi\u00f3n dualista de Tr\u00fcb, que lleva al buscador espiritual hasta sus l\u00edmites psicol\u00f3gicos, existen dos sistemas sustancialmente diferentes en el individuo humano: uno dirigido hacia dentro (hacia el alma) y otro dirigido hacia la periferia (hacia el mundo). En opini\u00f3n de Tr\u00fcb, el significado psicol\u00f3gico del papel y la funci\u00f3n del yo \u2013\u00abel hijo pr\u00f3digo\u00bb\u2013 tambi\u00e9n debe comprenderse desde una perspectiva ontol\u00f3gica (la doctrina del ser). El yo solo puede aparecer de forma independiente y \u00fanica cuando se convierte en el portador de la responsabilidad del alma y esta se enfrenta a la llamada de la creaci\u00f3n (el mundo) con el correspondiente coraje.<\/p>\n<p>Aunque los dos sistemas (alma y mundo) no pueden armonizarse completamente entre s\u00ed, tampoco pueden separarse el uno del otro. A causa de esta dualidad, que es una unidad en potencia, el ser humano sufre subjetivamente, lo que se manifiesta en s\u00edntomas objetivos. Este es el conflicto interno-ps\u00edquico espec\u00edficamente humano, que puede conducir a la escisi\u00f3n neur\u00f3tica funcional de la personalidad. La dif\u00edcil tarea del psicoterapeuta, seg\u00fan Tr\u00fcb, consiste en \u00abrestaurar en el paciente la unidad subjetiva que se ha perdido \u2013sin culpa\u2013, en verdad culpablemente perdida\u00bb.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n dualista del mundo de Tr\u00fcb introdujo la m\u00e1xima de Hermes Trismegistos en la psicolog\u00eda: \u201cComo es arriba es abajo, como es dentro es fuera\u201d. El ser humano, llamado por el alma, tiene la tarea de descubrir en ella \u00absu realizaci\u00f3n espiritual del mundo\u00bb, y \u00absolo entonces puede \u00abencontrar el acceso a \u00e9l\u00bb. De ah\u00ed \u00absaca la fuerza para la decisi\u00f3n y el valor para la conversi\u00f3n\u00bb. [9]<\/p>\n<p><strong>Volver al origen: de la divisi\u00f3n a la s\u00edntesis<\/strong><\/p>\n<p>Pues en el alma \u00edntegra y sana, la consciencia y la inconsciencia, aun conservando sus caracteres propios, no est\u00e1n realmente separadas la una de la otra, sino m\u00e1s bien vueltas la una hacia la otra \u2013la totalidad del alma se manifiesta precisamente en esta interrelaci\u00f3n, est\u00e1 intacta de este modo y solo de este modo. Pero cuando la s\u00edntesis del alma se rompe, se revela la ruptura. [11]<\/p>\n<p>Seg\u00fan el psicoterapeuta Arie Sborowitz, la concepci\u00f3n que Jung denomin\u00f3 funci\u00f3n trascendente fue para Jes\u00fas \u00abel s\u00edmbolo por cuyo contenido interior su alma se redimi\u00f3 en una nueva unidad. Lo sac\u00f3 de su crisis y lo condujo a su tarea\u00bb.<\/p>\n<p>\u00abLo religioso se orienta\u00bb -seg\u00fan Sborowitz- \u201ca la segunda s\u00edntesis [una s\u00edntesis del alma humana con su situaci\u00f3n en el mundo en su doble forma [&#8230;], de cuya exclusi\u00f3n sufre, con cuyo hallazgo se realiza\u201d. La segunda s\u00edntesis \u00abconduce al mismo tiempo a la <em>religio<\/em>, a la vinculaci\u00f3n hacia dentro y hacia fuera: la integraci\u00f3n del alma en s\u00ed misma y la integraci\u00f3n de la relaci\u00f3n entre alma y mundo se realizan en la consumaci\u00f3n vinculante interrelacionada\u00bb. Aqu\u00ed es donde Sbrowitz ve el momento religioso en su totalidad [12].<\/p>\n<p>En su opini\u00f3n, una persona no encuentra una soluci\u00f3n definitiva a sus conflictos a menos que \u00absupere\u00bb su personalidad y reconozca y realice su conexi\u00f3n con el mundo. El ser humano est\u00e1 bien equipado para ello, pues lleva la gnosis en su interior y con esta gu\u00eda interior puede encontrar su camino en el mundo exterior.<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del desarrollo de la psicolog\u00eda y la psicoterapia, enfoques de investigaci\u00f3n como los aqu\u00ed indicados introducen una perspectiva transpersonal. Psic\u00f3logos, psicoterapeutas y psicoanalistas de las m\u00e1s diversas procedencias y formaciones experimentan sus propias transformaciones en la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica de sus planteamientos, y acaban buscando el \u00abdenominador com\u00fan\u00bb. A pesar de todas las divisiones en la ciencia, esto puede conducir a una cooperaci\u00f3n fruct\u00edfera, con reconocimiento mutuo y apreciaci\u00f3n de los logros alcanzados. Esto tambi\u00e9n se aplica a las diferencias en la concepci\u00f3n de qu\u00e9 es el ser humano. Las personas que solicitan ayuda psicoterap\u00e9utica est\u00e1n enredadas de las formas m\u00e1s diversas en sus mundos interior y exterior y a menudo se pierden en ellos. Ayudarles requiere un cierto conocimiento de estos mundos, as\u00ed como conocimientos de filosof\u00eda, f\u00edsica cu\u00e1ntica y una ciencia verdaderamente espiritual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] C.G. Jung: <em>Vom Werden der Pers\u00f6nlichkeit (Sobre el desarrollo de la personalidad)<\/em>; en:\u00a0 <em>Wirklichkeit der Seele<\/em> (<em>La realidad del alma<\/em>); Zurich, 1934.<\/p>\n<p>[2] Gottfried Leibniz: <em>Monadolog\u00eda<\/em>. Ed. Folio, 2002.<\/p>\n<p>[3] Sonnenmoser, Marion: <em>Einfluss des Psychotherapeuten auf den Therapieerfolg (La influencia del psicoterapeuta en el \u00e9xito de una terapia)<\/em>; en <em>Deutsches \u00c4rzteblatt<\/em> (Revista M\u00e9dica Alemana), PP 7\/2014.<\/p>\n<p>[4] Mindel, Amy, Metaskills: <em>El arte espiritual de la terapia<\/em>. New Falcon Publications, EE.UU, 1995.<\/p>\n<p>[5] Bailey, Alice A.: <em>Psicolog\u00eda Esot\u00e9rica.<\/em> Volumen II; en: <em>Tratado de los Siete Rayos<\/em>; Ginebra 1990, p. 229<\/p>\n<p>[6] Bailey, Alice A.: <em>El Alma y su Mecanismo: El Problema de la Psicolog\u00eda<\/em>; Ginebra 1976. En espa\u00f1ol ed. Kier, 1977.<\/p>\n<p>[7] Tr\u00fcb, Hans: <em>Heilung durch Begegnung (Curaci\u00f3n a trav\u00e9s del encuentro)<\/em>, Bergisch Gladbach, 2015.<\/p>\n<p>[8] Tr\u00fcb, Hans: <em>Vom Selbst zur Welt: Der zweifache Auftrag des Psychotherapeuten, (Del yo al mundo: la doble misi\u00f3n del psicoterapeuta)<\/em>, en <em>\u00abPsyche\u00bb,<\/em> diciembre de 1947, a\u00f1o 1\/ n\u00famero 1; pp. 41-67<\/p>\n<p>[9] ibid, p.63<\/p>\n<p>[10] Sborowitz, Arie: <em>Das religi\u00f6se Moment in der Tiefenpsychologie (El momento religioso en la psicolog\u00eda profunda)<\/em>, en: \u00ab<em>Psyche\u00bb,<\/em> 1951, a\u00f1o 5\/n\u00famero 5; pp. 278-289.<\/p>\n<p>[11] ibid.<\/p>\n<p>[9] op. cit. p. 63<\/p>\n<p>[10] Sborowitz, Arie: <em>El momento religioso en la psicolog\u00eda profunda. <\/em>En <em>Psyche<\/em>, 1951, 5\u00ba a\u00f1o, n\u00famero 5, pp. 278-289.<\/p>\n<p>[11] Sborowitz, Arie, op. cit.<\/p>\n<p>[12] Sborowitz, Arie, op. cit.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":938,"featured_media":97719,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110089],"tags_english_":[],"class_list":["post-116318","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-science-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/116318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/938"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/97719"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=116318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=116318"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=116318"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=116318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}