{"id":111248,"date":"2024-07-25T17:27:02","date_gmt":"2024-07-25T17:27:02","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/una-nota-en-el-canto-del-cielo\/"},"modified":"2024-07-25T17:27:02","modified_gmt":"2024-07-25T17:27:02","slug":"una-nota-en-el-canto-del-cielo","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/una-nota-en-el-canto-del-cielo\/","title":{"rendered":"Una nota en el canto del Cielo"},"content":{"rendered":"<p><em>Me doy cuenta, con asombro, de que todo el universo es un tapiz tejido de muchos colores con innumerables vibraciones; y cada criatura tiene su lugar en \u00e9l y, a trav\u00e9s de sus reacciones, afecta a todo el tapiz.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<blockquote><p>A uno le gustar\u00eda convertirse en un sonido<br \/>\ny unirse al canto del cielo.<br \/>\nFriedrich H\u00f6lderlin<\/p><\/blockquote>\n<p>Me parece que todo el camino y la meta de nuestra existencia humana est\u00e1n ya contenidos en ese grito de anhelo.<\/p>\n<p>Cuando escucho profundamente, oigo mi tono. Soy un sonido en la inconmensurable orquesta de esta tierra, un sonido m\u00edo propio, \u00fanico en su expresi\u00f3n. Un colorido ramillete de vibraciones que entran en resonancia o disonancia con otras personas, con la naturaleza, con las circunstancias en las que me encuentro.<\/p>\n<p><strong>Mundo Espacio interior<\/strong><\/p>\n<p>Entonces surgen acordes, a veces bellamente armoniosos, a veces dolorosamente discordantes. Me doy cuenta de que, como dice Rainer Maria Rilke en uno de sus poemas, estoy conectado con todos y con todo:<\/p>\n<blockquote><p><em>A trav\u00e9s de todos los seres discurre el \u00fanico espacio:<\/em><br \/>\n<em>El espacio interior del mundo. Los p\u00e1jaros vuelan silenciosamente<\/em><br \/>\n<em>a trav\u00e9s de nosotros. Oh, qui\u00e9n quiere crecer,<\/em><br \/>\n<em>mira hacia fuera y dentro de m\u00ed crece el \u00e1rbol.<\/em>[1]<\/p><\/blockquote>\n<p>En otras palabras: todo lo que parece estar en el exterior est\u00e1 tambi\u00e9n, al mismo tiempo, en un espacio interior com\u00fan que est\u00e1 formado por las fuerzas espirituales creadoras. S\u00ed, ah\u00ed est\u00e1 sobre todo, ah\u00ed est\u00e1 en su estado original, en su poder original.<\/p>\n<p>Pero la plenitud del mundo espiritual quiere mostrarse, quiere aparecer. Yo tambi\u00e9n soy una de sus manifestaciones. En m\u00ed tambi\u00e9n se revela todo un espectro de fuerzas. Este ha creado los \u00f3rganos de los sentidos. A trav\u00e9s de ellos veo las peculiaridades de las cosas y las fuerzas del exterior. Lo interior, lo intr\u00ednseco, lo original, se experimenta a s\u00ed mismo desde el exterior, e incluso permite que lo exterior en nosotros, los humanos, se vuelva aparentemente independiente.<\/p>\n<p>Experimento el Sol. Est\u00e1 fuera de m\u00ed. Mis ojos crean su imagen en mi cerebro. Siento su energ\u00eda actuando sobre m\u00ed a trav\u00e9s de mi piel, su luz iluminando mi psique. Siento c\u00f3mo penetra en mi cuerpo material. Los investigadores dicen que produce vitamina D y mucho m\u00e1s. Pero ahora, al mismo tiempo, me siento impulsado interiormente, como Rilke, a mirar conscientemente dos veces al sol, la luna y las estrellas. Entonces son como \u00e1reas de vibraci\u00f3n, como seres espirituales, alma en m\u00ed desde el principio. Yo estoy formado por ellos y por muchos otros seres, y lo mismo se aplica a ellos. Yo tambi\u00e9n estoy en ellos desde el principio. Ellos est\u00e1n formados por m\u00ed y por muchas otras cosas.<\/p>\n<p>Una abrumadora sensaci\u00f3n se apodera de m\u00ed. Todo lo que fluye en m\u00ed a trav\u00e9s de mis ojos, o\u00eddos, olfato, gusto y tacto forma parte de m\u00ed desde el principio. Y ahora, a trav\u00e9s de mis sentidos externos, se revela. A trav\u00e9s de m\u00ed se experimentan cualidades que se entrelazan en el espacio interior del mundo; a trav\u00e9s del ser humano se confrontan todas las cosas que, en realidad, son una en las esferas interiores.<\/p>\n<p>Me doy cuenta, con asombro, de que todo el universo es un tapiz tejido con muchos colores y de innumerables vibraciones; y cada criatura tiene su lugar en \u00e9l y, a trav\u00e9s de sus reacciones, afecta a todo el tapiz.<\/p>\n<p><strong>La mazmorra hecha por uno mismo<\/strong><\/p>\n<p>Y aqu\u00ed comienza mi tarea. La tarea de despertar a lo que es. \u00bfQu\u00e9 hago con todo lo que me llega? En la inmensa mayor\u00eda de los casos lo clasifico todo inmediatamente en mis numerosos cajones, que han sido creados por mi condicionamiento y mis creencias.<\/p>\n<p>En los cajones hay palabras como: \u00abBueno para m\u00ed\u00bb, \u00abMalo para m\u00ed\u00bb, \u00abVale la pena saberlo\u00bb, \u00abBasura\u00bb, \u00abAgradable\u00bb, \u00abDesagradable\u00bb, \u00abDoloroso\u00bb, \u00abImportante\u00bb, y en un caj\u00f3n pone: \u00ab\u00a1Olv\u00eddalo ya!\u00bb.<\/p>\n<p>El caj\u00f3n donde lo pongo viene determinado por la ley de la resonancia. Las vibraciones que son iguales acaban en el mismo caj\u00f3n, las vibraciones disonantes se clasifican o acaban en el caj\u00f3n correspondiente. De este modo, creo un campo electromagn\u00e9tico de vibraciones a mi alrededor que me obliga a percibir y actuar de una determinada manera.<\/p>\n<p>Solo lo que encaja en este campo atrae mi inter\u00e9s. Solo percibo aquello a lo que se dirige mi atenci\u00f3n. Todo lo dem\u00e1s se desvanece. As\u00ed construyo y mantengo mi propia prisi\u00f3n. Incluso el sonido m\u00e1s bello que pueda producir no cambia nada. Simplemente embellece mi mazmorra.<\/p>\n<p>Hay un v\u00eddeo en YouTube que me afect\u00f3 mucho, porque muestra muy claramente nuestra ceguera. Se le pide al espectador que cuente las jugadas de un equipo de baloncesto. Al final del v\u00eddeo, se pregunta al espectador si vio al oso que corri\u00f3 por la cancha. La gran mayor\u00eda de espectadores no ha visto al oso. Solo cuando se repite el v\u00eddeo y se dirige la atenci\u00f3n al oso, se le ve caminando tranquilamente por la cancha [2].<\/p>\n<p>Ello demuestra que solo percibimos aquello en lo que se centra nuestra atenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lao Tse tambi\u00e9n habla de esta prisi\u00f3n en el cap\u00edtulo 12 del <em>Tao te King<\/em>:<\/p>\n<blockquote><p><em>Los cinco colores ciegan el ojo.<\/em><br \/>\n<em>Los cinco tonos ensordecen el o\u00eddo.<\/em><br \/>\n<em>Los cinco sabores estropean el gusto.<\/em><br \/>\n<em>Cabalgar y cazar con frenes\u00ed confunde el coraz\u00f3n humano.<\/em><br \/>\n<em>Los bienes dif\u00edciles de conseguir llevan al ser humano a cometer actos corruptos.<\/em><br \/>\n<em>\u00a0Por eso el sabio trata con su interior<\/em><br \/>\n<em>y no con sus ojos. [&#8230;]<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Rechaza todo lo que viene de fuera y desea lo que est\u00e1 dentro, en el reino del coraz\u00f3n. De este modo se rompe la cadena de causas y efectos.<\/p>\n<p><strong>Anhelo del Universo<\/strong><\/p>\n<p>Un gran anhelo se apodera de m\u00ed. S\u00e9 que a\u00fan existen vibraciones mucho m\u00e1s poderosas, bellas, ligeras y sublimes por encima de todas las cosas materiales. Rayos de un orden espiritual, eterno. Puedo sentirlos cuando buceo en lo m\u00e1s profundo de m\u00ed misma. Proceden de ese reino del coraz\u00f3n del que habla Lao Tse.<\/p>\n<p>La poetisa alemana Gertrud von le Fort lo describe as\u00ed:<\/p>\n<blockquote><p>Tengo sue\u00f1os muy poderosos.<br \/>\nConozco bien lo que desean:<br \/>\npor la noche a trav\u00e9s de amplios espacios<br \/>\ncada fuente busca el mar[3].<\/p><\/blockquote>\n<p>Soy una gota que busca este mar. Cuando la gota sale del manantial a la luz del d\u00eda, tiene tras de s\u00ed un largo viaje a trav\u00e9s de la arena, la tierra y la piedra. Pero una vez que se ha rendido a la corriente, no hay quien la detenga. Siempre ha sido parte del mar, por lo que su resonancia la atrae inexorablemente a trav\u00e9s del r\u00edo y del arroyo hacia el mar, hacia la uni\u00f3n con su fuente.<\/p>\n<p>El viaje del agua a trav\u00e9s de la oscuridad de la tierra es como mis experiencias en el mundo material. Me purifican, eliminan toda la suciedad y todo lo que me impide ascender y abandonarme a la fuente que me conduce a la luz y me entrega a la corriente divina que me une con mi origen.<\/p>\n<p>En el segundo volumen del <em>Corpus Hermeticum<\/em>, Poimandres habla a Hermes sobre este proceso:<\/p>\n<ol start=\"78\">\n<li><em> Si no te haces semejante a Dios, no podr\u00e1s comprenderlo, pues solo lo mismo comprende a lo mismo.<\/em><\/li>\n<li><em> Crece hasta una grandeza inconmensurable, despr\u00e9ndete de todos los cuerpos, el\u00e9vate por encima de todo tiempo, \u00a1convi\u00e9rtete en eternidad! Entonces comprender\u00e1s a Dios.<\/em><\/li>\n<li><em> D\u00e9jate impregnar por el pensamiento de que nada te es imposible, consid\u00e9rate inmortal y capaz de comprenderlo todo, todo el arte, toda la ciencia, la naturaleza de todo lo que vive.<\/em><\/li>\n<li><em> Vu\u00e9lvete m\u00e1s alto que todas las alturas y m\u00e1s profundo que todas las profundidades.<\/em><\/li>\n<li><em> Re\u00fane en ti todas las sensaciones de todo lo creado: del fuego y del agua, de lo seco y de lo h\u00famedo, y piensa que est\u00e1s en todas partes al mismo tiempo; en la tierra, en el mar, en el aire, que a\u00fan eres completamente increado, que est\u00e1s en el vientre materno, que eres joven, viejo, que has muerto, que est\u00e1s en ese lado de la muerte. Si puedes captar todo esto al mismo tiempo en tu consciencia: tiempos, lugares, acontecimientos, cualidades y cantidades, entonces puedes comprender a Dios.<\/em><\/li>\n<li><em> Pero si mantienes tu alma prisionera, si siempre la empujas hacia abajo y siempre dices: \u00abNo comprendo nada, no puedo hacer nada, tengo miedo del mar; no soy capaz de subir al cielo; no s\u00e9 lo que una vez fui, ni lo que ser\u00e9\u00bb, \u00bfqu\u00e9 tienes que ver entonces con Dios? [4]<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<blockquote><p>Este es un mensaje incre\u00edble y poderoso que Poimandres dirige aqu\u00ed a Hermes. Pero, al mismo tiempo, tambi\u00e9n es muy desalentador. \u00ab\u00a1Toma distancia de todos los cuerpos, el\u00e9vate sobre todos los tiempos, convi\u00e9rtete en eternidad!\u00bb Y: \u00abSi puedes captar todo esto al mismo tiempo en tu consciencia: tiempos, lugares, acontecimientos, cualidades y cantidades, entonces podr\u00e1s comprender a Dios\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>El fabricante de violines Martin Schleske lo expresa de la siguiente manera:<\/p>\n<blockquote><p><em>Somos tocados por Dios y entregados a este mundo. Es como la m\u00fasica que se entrega a s\u00ed misma al instrumento, aunque es el instrumento el que la toca.<\/em><\/p>\n<p><em>El m\u00fasico no se convierte en el viol\u00edn y, sin embargo, se hace uno con \u00e9l. Al tocarlo, surge un sonido com\u00fan que no puede diseccionarse. A nadie se le ocurrir\u00eda decir: \u00abEsta mitad del sonido pertenece al instrumento, aquella mitad al m\u00fasico\u00bb. [&#8230;]<\/em><\/p>\n<p><em>El instrumento se entrega a la mano del m\u00fasico, y el m\u00fasico est\u00e1 completamente en el sonido del instrumento<\/em> [5].<\/p><\/blockquote>\n<p>Todo en la Tierra vive de la radiaci\u00f3n del Sol. Todo lo eterno-espiritual vive de la radiaci\u00f3n del Esp\u00edritu eterno. Este Esp\u00edritu fluye en nuestro ser espiritual y nos transforma. Crea de nosotros un instrumento, a trav\u00e9s del cual puede dejar fluir su m\u00fasica en este mundo, para hacerla audible a todos.<\/p>\n<p>Cuando esta transformaci\u00f3n es completa nos convertimos en un sonido que encaja en un canto celestial. Entonces, tambi\u00e9n, nos damos cuenta de que todo sonido \u2013incluso una disonancia\u2013 es necesario en la gran composici\u00f3n que las fuerzas celestes est\u00e1n creando de nuevo a cada momento. No hay nada m\u00e1s grandioso que ser absorbido por esta sinfon\u00eda divina.<\/p>\n<p>Hay una bonita historia sobre el fundador de la Orden Suf\u00ed Internacional, Hazrat Inayat Khan, que tambi\u00e9n era un reconocido m\u00fasico.<\/p>\n<p>Un d\u00eda Hazrat Inayat Khan guard\u00f3 su vina para siempre. Sobre este conmovedor sacrificio \u00e9l mismo relata:<\/p>\n<p><em>Abandon\u00e9 mi m\u00fasica porque hab\u00eda recibido de ella todo lo que deb\u00eda recibir. Si quieres servir a Dios, tienes que sacrificar lo que m\u00e1s amas. Y as\u00ed sacrifiqu\u00e9 mi m\u00fasica.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Hab\u00eda compuesto canciones, cantaba y tocaba la vina, e interpretando esta m\u00fasica llegu\u00e9 a tocar la m\u00fasica de las esferas.<\/em><\/p>\n<p><em>Entonces, cada alma se convirti\u00f3 para m\u00ed en una nota musical, y toda la vida se convirti\u00f3 en m\u00fasica. [&#8230;] Y cuando ahora hago algo, en lugar de instrumentos estoy afinando almas, armonizando personas en lugar de notas. Si algo hay en mi filosof\u00eda es la ley de la armon\u00eda, seg\u00fan la cual uno debe estar en armon\u00eda consigo mismo y con los dem\u00e1s. <\/em>[&#8230;]<\/p>\n<p><em>Toqu\u00e9 la vina hasta que mi propio coraz\u00f3n se convirti\u00f3 en ese instrumento. Entonces ofrec\u00ed este instrumento al M\u00fasico Divino, el \u00fanico m\u00fasico que existe. Desde entonces, me convert\u00ed en su flauta. Y si \u00e9l quiere, toca su m\u00fasica <\/em>[6].<\/p>\n<p>Mi anhelo m\u00e1s profundo se refleja en esta historia: convertirme en una m\u00fasica que el M\u00fasico Divino toca a trav\u00e9s de m\u00ed, para d\u00e1rsela al mundo, que nunca la ha necesitado m\u00e1s que ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Rainer Mar\u00eda Rilke: <em>House of being.<\/em><\/p>\n<p><strong>[<\/strong>2] TFL Viral &#8211; Awareness Test, <em>Test de conciencia<\/em>, (Moonwalking Bear) (youtube.com)<\/p>\n<p>[3] Gertrud von le Fort, escritora alemana, (1876-1971).<\/p>\n<p>[4] Jan van Rijckenborgh: La gnosis Egipcia original, Vol 1,<\/p>\n<p>Libro 2: De Poimandres a Hermes. Fundaci\u00f3n Rosacruz, Zaragoza, 2003.<\/p>\n<p>[5] Martin Schleske: <em>Der Klang<\/em> (<em>El sonido<\/em>), K\u00f6sel Verlag, 2013, p. 32.<\/p>\n<p>[6] Hazrat Inayat Khan, Musik und kosmische Harmonie (M\u00fasica y armon\u00eda c\u00f3smica). Verlag Heilbronn, 2004, p. 11.<\/p>\n","protected":false},"author":925,"featured_media":105798,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-111248","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/111248","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105798"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=111248"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=111248"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=111248"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=111248"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}