{"id":110268,"date":"2024-05-30T14:25:58","date_gmt":"2024-05-30T14:25:58","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/viaje-por-la-vida\/"},"modified":"2024-05-30T14:25:58","modified_gmt":"2024-05-30T14:25:58","slug":"viaje-por-la-vida","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/viaje-por-la-vida\/","title":{"rendered":"Viaje por la Vida"},"content":{"rendered":"<p><em>\u00bfEn qu\u00e9 momento de tu vida comienza esta historia? \u00bfAl nacer? \u00bfO a mitad de camino? Decide por ti mismo y que comience el viaje \u2026..<\/em><br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p>Siguiendo los art\u00edculos anteriores, una vez m\u00e1s viajando en tren, nos unimos a un grupo de pasajeros que se cre\u00edan satisfechos con la vida o, de otro modo, no estaban dispuestos a buscar otras alternativas.<\/p>\n<p>El viaje iba a ser largo. Muchos de nosotros nos hab\u00edamos quedado en el tren y, a pesar de que ya nos hab\u00edan advertido de que, por circunstancias de la vida o enfermedad, solo deb\u00edamos llevar lo estrictamente necesario, and\u00e1bamos revolviendo el equipaje. No obstante, nos aferr\u00e1bamos con fuerza a nuestro equipaje mientras nos acomod\u00e1bamos en nuestros asientos. Este iba a ser el siguiente de nuestros muchos viajes vitales, el que esper\u00e1bamos fuera el \u00faltimo y nos llevara a un destino final muy ansiado. A pesar de que viaj\u00e1bamos con menos pasajeros que al principio de nuestro anterior viaje, el n\u00famero de vagones se hab\u00eda reducido y nos encontramos con escaso espacio donde ubicar nuestras pertenencias.<\/p>\n<p>Mirando a nuestro alrededor, este espacio era obviamente inadecuado, pues hab\u00eda bolsas que sobresal\u00edan por debajo de los asientos o en el pasillo central. Muchos tuvieron que llevar sus pertenencias en su regazo. Sin embargo el tren, tirado por una m\u00e1quina de vapor deliciosamente lenta y constante, se puso lentamente en marcha con los pocos vagones que a\u00fan quedaban. Cada vag\u00f3n, a ambos lados, ten\u00eda enormes ventanas que ofrec\u00edan una vista muy agradable de la campi\u00f1a durante el d\u00eda y un reflejo del interior del vag\u00f3n por la noche. En ambos casos, las vistas interiores y exteriores pod\u00edan ser agradables o desagradables seg\u00fan la percepci\u00f3n y la experiencia de cada espectador. En algunos casos, provocaba un gran deseo de seguir experimentando la vista o el reflejo, o bien, de una u otra manera, negarse a reconocerlo.<br \/>\nA lo largo del trayecto las paradas en las estaciones eran frecuentes y, en algunas de ellas, era necesario repostar agua y carb\u00f3n para la caldera de nuestro tren. En cada parada se nos animaba a apearnos, explorar y, si lo consider\u00e1bamos necesario, visitar cualquier lugar de la campi\u00f1a que nos atrajera. Obviamente, este iba a ser un largo viaje, ya que muchos ten\u00edan deseos y visitas que cumplir. El tren esperaba pacientemente a que regresaran los que se apeaban. Otros, tranquilamente instalados, permanec\u00edan en el tren, sin que nada en particular los tentara a abandonar sus asientos. En algunas estaciones se ofrec\u00edan comidas y refrescos.<br \/>\nSe hizo evidente que, en alg\u00fan punto concreto, quienes llevaban equipaje, insatisfechos con la cantidad limitada de espacio disponible para sus pertenencias, retiraron discretamente varios objetos y, subrepticiamente, los dejaron en algunas de las estaciones, con lo que el espacio del vag\u00f3n se fue despejando cada vez m\u00e1s. A medida que lo hac\u00eda, se fue desarrollando un sentimiento de camarader\u00eda, de viajar juntos en amistad y confianza; y empezamos a reconocer y discutir nuestro prop\u00f3sito com\u00fan y reci\u00e9n percibido: embarcarnos en este largo viaje hacia un destino desconocido, dejando atr\u00e1s nuestros apegos terrenales, nuestras aspiraciones, deseos e inclinaciones.<\/p>\n<p>Los d\u00edas y las noches avanzaban, el tren se deten\u00eda, esperaba y volv\u00eda a arrancar; y la duraci\u00f3n del viaje depend\u00eda de los esfuerzos de los pasajeros por liberarse de sus ataduras terrenales. Al cabo de mucho tiempo, el tren lleg\u00f3 a su destino. Los pasajeros, ahora libres de ataduras y con una gozosa sensaci\u00f3n de vac\u00edo interior, de nada, experimentaron un glorioso reino de tranquilidad y paz. Un reino que no era de la tierra, pero que segu\u00eda siendo de la tierra la fuerza que les hab\u00eda empujado en su viaje. Un viaje que ahora terminaba, pero que nunca terminaba. Una nueva realidad. Una realidad de verdadera entrega, de quietud interior.<br \/>\nAhora les esperaba el siguiente tren.<\/p>\n","protected":false},"author":966,"featured_media":108957,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-110268","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/110268","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/966"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/108957"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=110268"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=110268"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=110268"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=110268"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}