{"id":109495,"date":"2024-05-10T07:16:31","date_gmt":"2024-05-10T07:16:31","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/la-integracion-del-no\/"},"modified":"2024-05-10T07:16:31","modified_gmt":"2024-05-10T07:16:31","slug":"la-integracion-del-no","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/la-integracion-del-no\/","title":{"rendered":"La integraci\u00f3n del \u00abno\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><strong>El camino espiritual no significa el mero cultivo de nuestros ideales religiosos, sino que el camino atraviesa la oscuridad con la ayuda de la luz de nuestro coraz\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<blockquote><p><em>[&#8230;] hay que liberarse del \u00abno\u00bb. Uno se pregunta qu\u00e9 es lo que arde en el infierno. Todos los maestros responden: es la voluntad propia. Pero yo digo sinceramente que el \u00abno\u00bb arde en el infierno. Escucha una par\u00e1bola:<\/em><\/p>\n<p><em>Tomo un carb\u00f3n encendido y lo pongo en mi mano. Si ahora dijera que el carb\u00f3n me quema la mano, cometer\u00eda una gran injusticia. \u00bfDebo decir exactamente qu\u00e9 es lo que me quema? Es el \u00abno\u00bb, porque el carb\u00f3n tiene algo que mi mano no tiene. Ver\u00e1s, es precisamente este \u00abno\u00bb lo que me quema. Si mi mano tuviera todo lo que el carb\u00f3n es y puede hacer, entonces yo tendr\u00eda la naturaleza misma del fuego. Si alguien tomara todo el fuego que ha ardido y lo derramara sobre mi mano, no podr\u00eda hacerme da\u00f1o. Del mismo modo digo: porque Dios y todos los que contemplan a Dios tienen algo del estado bienaventurado en s\u00ed mismos que no tienen quienes est\u00e1n separados de Dios, por lo tanto este \u00abno\u00bb atormenta al alma en el infierno m\u00e1s que la voluntad propia o cualquier fuego (real). Digo sinceramente: cuanto del \u00abno\u00bb se aferra a ti, tanto m\u00e1s imperfecto eres. Por eso (digo): si quieres ser perfecto, entonces debes liberarte del &#8216;no&#8217;.\u00b9<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Estas palabras las escribi\u00f3 el Maestro Eckhart\u00b2 en un serm\u00f3n que compuso hacia el a\u00f1o 1311. Detr\u00e1s de ellas se adivina una profunda realizaci\u00f3n. Porque no solo somos imperfectos con respecto a lo divino, sino tambi\u00e9n imperfectos respecto a nosotros mismos. En la infancia y la juventud, a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n y de las influencias sociales y culturales se forman nuestras capacidades subjetivas y nuestro mundo de ideas que, con nuestras creencias, conforman nuestra autoconsciencia. Se trata, sin embargo, de un mundo subjetivo e imaginado que siempre excluye una parte de la realidad y de la vida que nos es desconocida, que no conocemos. Esto hace que, a menudo, tengamos que juzgar o rechazar lo desconocido, lo diferente, porque nos asusta. Incluso ante las cosas desagradables y dolorosas que nos hacen sufrir, solemos huir. Esto significa que el \u00abno\u00bb, todo lo que no somos, lo que desconocemos, se convierte en un obst\u00e1culo para nosotros. Porque cuanto m\u00e1s lo marginamos, m\u00e1s tensi\u00f3n genera dentro de \u00a0nuestro ser. Cuanto m\u00e1s huimos, m\u00e1s poder tiene lo desconocido sobre nosotros.<\/p>\n<p>Solo cuando nos abrimos a lo extra\u00f1o y amenazador, nos enfrentamos y aprendemos a comprenderlo, incluso a sentir una parte de ello dentro de nosotros, podemos aceptar estas fuerzas y permitir que fluyan a trav\u00e9s nuestro. Pero, \u00bfc\u00f3mo lograrlo? No lo lograremos por nosotros mismos. Sin embargo, en conexi\u00f3n con nuestro coraz\u00f3n y nuestra alma, podemos sentir un soporte y una ayuda que nos dan fuerzas. Esto puede convertir nuestro coraz\u00f3n en un gran cuenco, en el que tengan cabida todos los sentimientos, en el que se integren toda la alegr\u00eda, pero tambi\u00e9n todo el sufrimiento, lo bello y lo terrible. Sobre esta base puede surgir una quietud interior. Solo qued\u00e1ndonos quietos en la plenitud de todas las posibilidades puede entrar lo divino, llenarnos con su esplendor y transformarse en un espacio de consciencia dentro de nosotros.<\/p>\n<p>El \u00abno\u00bb, que antes ocupaba un gran lugar en nuestro ser, se llena ahora con la radiaci\u00f3n divina. Como resultado, ya no tenemos que huir del lado oscuro del mundo, sino que la luz terrenal y la oscuridad se funden en la luz divina. El elemento amenazador queda as\u00ed integrado y pierde su poder sobre nosotros. Por esta raz\u00f3n, el camino espiritual no significa el mero cultivo de nuestros ideales religiosos, sino que atraviesa la oscuridad con la ayuda de la luz de nuestro coraz\u00f3n. Precisamente observando de cerca y aceptando lo extra\u00f1o, lo desagradable y lo terrible, podemos acercarnos a Dios si conseguimos dejarnos llevar por la plenitud de las experiencias, aquietarnos y, de esta manera, abrirnos a lo espiritual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>1) de Mieth, Dietmar (ed.): Maestro Eckhart: <em>Vom Atmen der Seele, (Sobre la respiraci\u00f3n del alma),<\/em> Stuttgart 2014, p. 72.<\/p>\n<p>2) El Maestro Eckhart naci\u00f3 en Hochheim hacia 1260. A los 17 a\u00f1os ingres\u00f3 en la orden dominica. Estudi\u00f3 especialmente a Agust\u00edn, Tom\u00e1s de Aquino, Escoto Er\u00edgena y los neoplat\u00f3nicos. En 1314, fue nombrado profesor de teolog\u00eda en Estrasburgo, y m\u00e1s tarde en Colonia y Francfort. Por la naturaleza de sus numerosos escritos y sermones se le considera entre los m\u00edsticos alemanes. Hacia el final de su vida, fue acusado de herej\u00eda. Muri\u00f3 en 1328 en Avi\u00f1\u00f3n, antes de su condena.<\/p>\n","protected":false},"author":925,"featured_media":108370,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-109495","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/109495","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/108370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=109495"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=109495"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=109495"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=109495"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}