{"id":109203,"date":"2024-04-30T20:15:58","date_gmt":"2024-04-30T20:15:58","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-corazon-ardiente\/"},"modified":"2024-04-30T20:15:58","modified_gmt":"2024-04-30T20:15:58","slug":"el-corazon-ardiente","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-corazon-ardiente\/","title":{"rendered":"El Coraz\u00f3n ardiente"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><em>El que se ha vuelto atento, entrega las sombras del inconsciente a la luz del Athanor, el horno de los alquimistas, el coraz\u00f3n ardiente.<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Alquimia. Puerta al infinito<br \/>\nNo se puede captar con la mente,<br \/>\ndebemos quemarlo con el coraz\u00f3n,<br \/>\ny nace una nueva raz\u00f3n.<\/p><\/blockquote>\n<p>El coraz\u00f3n, cantado por innumerables pensadores, poetas, fil\u00f3sofos; honrado, alabado como \u00f3rgano de la mente, de la alegr\u00eda, del amor, de la amistad y de la bondad; s\u00ed, tambi\u00e9n percibido como templo del Alt\u00edsimo.<\/p>\n<p>Existe un antiguo cuadro conocido en los c\u00edrculos espirituales \u2013el \u00abTablero de ense\u00f1anza de la princesa Antonia\u00bb- en una iglesia de Bad Teinach, Alemania, que muestra a una mujer \u2013de pie frente a un santuario de luz\u2013 con un coraz\u00f3n ardiente en la mano derecha.<\/p>\n<p>1<\/p>\n<p>Dolor de coraz\u00f3n. Todos nosotros conocemos el dolor en el coraz\u00f3n, a menudo una sensaci\u00f3n de ardor en el pecho, normalmente en relaci\u00f3n con alg\u00fan acontecimiento emotivo importante: p\u00e9rdida, duelo, separaciones. Tambi\u00e9n los miedos, el trasfondo de todas las situaciones estresantes, pueden provocar un dolor g\u00e9lido y ardiente en nuestro coraz\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 hacemos entonces? Por regla general, la gente reacciona con actitudes de defensa, con resistencia, con ira, con fuego. Si carecemos de <em>insight<\/em>, de autorreflexi\u00f3n, no podemos comprender lo que percibimos en nosotros mismos, lo que nos pasa y el inconsciente profundo, que es el m\u00e1s importante en el ser humano, se asusta e intenta luchar contra el dolor, contra los s\u00edntomas, calmarse con todo tipo de pastillas, polvos y tratamientos. Y as\u00ed el mensaje del coraz\u00f3n permanece sin ser escuchado, incomprendido.<\/p>\n<p>2<\/p>\n<p>Sombras. \u00bfQui\u00e9n de nosotros puede afirmar que est\u00e1 libre de ira, miedo, dolor, ambici\u00f3n, prisa, todos esos patrones comunes de la humanidad que se reflejan en nuestro ser? Estas emociones presionan a nuestra mente, al alma y al cuerpo, especialmente a nuestro coraz\u00f3n.\u00a0 A menudo hace falta que intervenga uno u otro acontecimiento en nuestra vida para que empecemos a cuestionar los procesos vitales habituales y acostumbrados. Lo que hemos vivido en los \u00faltimos a\u00f1os como crisis global del coronavirus es una grave enfermedad colectiva. Las enfermedades, las crisis, individuales o colectivas, no son m\u00e1s que oportunidades para plantearse preguntas y encontrar respuestas de desenmascaramiento, de desilusi\u00f3n&#8230; y seguir adelante. Como resultado, un salto intensivo en la consciencia fue y sigue siendo posible en todo el mundo. Los dogmas sociales est\u00e1n siendo cuestionados en la actualidad en todos los \u00e1mbitos; y tambi\u00e9n est\u00e1n siendo disueltos por muchos, como un salto cu\u00e1ntico que est\u00e1 teniendo lugar en estos a\u00f1os y d\u00e9cadas, un salto cu\u00e1ntico hacia una nueva evoluci\u00f3n espiritual. Hay personas que se conocen por casualidad, se miran a los ojos y se comprenden m\u00e1s o menos enseguida, siguiendo leyes secretas, c\u00f3smicas. Las viejas relaciones, las amistades, se deshacen, se forman otras nuevas, surgen grupos, la gente dice m\u00e1s a menudo que nunca: tienes que escuchar a tu coraz\u00f3n; escucha en tu interior, qu\u00e9 sientes, qu\u00e9 te parece bien o mal, etc. etc., piensa en esto o aquello por ti mismo antes de decidir&#8230; Hace a\u00f1os el autor de estas l\u00edneas hizo un regalo de padrino, un libro titulado \u00abSigue a tu coraz\u00f3n, mientras vivas\u00bb.\u00a0 Cuando tomamos consciencia de ello, se produce en cada uno de nosotros ese posible salto cu\u00e1ntico, y empezamos a comprender, a entender desde el coraz\u00f3n, y a vivir.<\/p>\n<p>3<\/p>\n<blockquote><p><em>El lenguaje del coraz\u00f3n: la intuici\u00f3n.<br \/>\nLa intuici\u00f3n es un don divino,<br \/>\nla mente pensante un fiel servidor;<br \/>\n\u00bfno es parad\u00f3jico que hayamos empezado<br \/>\na adorar al siervo<br \/>\ny a infravalorar el presente divino?<br \/>\n(Albert Einstein)<\/p><\/blockquote>\n<p>En ingl\u00e9s, la palabra <em>present <\/em>tiene un doble significado. Qu\u00e9 mejor regalo que la atenci\u00f3n, que la presencia, es decir, \u00a1la presencia del coraz\u00f3n!<\/p>\n<p>4<\/p>\n<p>Si seguimos un discernimiento interior \u2013tal vez a haya quien considere que esto son \u00a0\u201ccreencias\u00bb\u2013, empezamos a interesarnos por los procesos entre el coraz\u00f3n y la mente; al principio puede surgir en nosotros un gran horror, un dolor ardiente en el pecho.\u00a0 Lo que hemos cre\u00eddo y seguido hasta ahora resulta ser un error, una ilusi\u00f3n y un enga\u00f1o de fuerzas que no pueden hacer otra cosa en mitad de la necesidad existencial. Estas viven simplemente de la inconsciencia de las masas. Pero al mismo tiempo existe tambi\u00e9n la alegr\u00eda, la alegr\u00eda de la hermosa chispa divina, que siempre puede obrar su poder si la comprendemos, si la seguimos.\u00a0 Entonces dejamos que las sombras, que ahora reconocemos como tales, mueran cada vez con m\u00e1s frecuencia en el fuego del coraz\u00f3n. Los esquemas que pueblan nuestro propio y personal\u00edsimo entorno, nuestro campo de respiraci\u00f3n, los sentimos, tal vez incluso los vemos.\u00a0 Si comprendemos su origen en los oscuros d\u00edas pasados del drama, la guerra y la lucha, podemos aceptarlos; aceptamos y no luchamos contra ellos. Toda resistencia es in\u00fatil: cu\u00e1ntas veces hemos tenido que reconocerlo.\u00a0 Nunca m\u00e1s, quien presta atenci\u00f3n entrega las sombras a la luz del Athanor, este horno de los alquimistas. Y as\u00ed permitimos que el fuego arda. Es \u00abcarb\u00f3n oscuro\u00bb lo que se quema, excavado en las profundidades de nuestro ser: nuestros h\u00e1bitos, pensamientos y emociones.<\/p>\n<p>5<\/p>\n<p>Canci\u00f3n del coraz\u00f3n. Todas las viejas certezas se desvanecen, y el coraz\u00f3n ardiente habla al alma que a\u00fan puede dudar: \u00abSigue adelante, no pienses en la supervivencia, no pienses en la falsa seguridad del ma\u00f1ana, no apagues la chispa resplandeciente, dirige tus pensamientos hacia la luz y recon\u00f3cela. \u00bfHas o\u00eddo hablar del nido del f\u00e9nix, el \u00e1guila de fuego de los misterios? \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 esto sino uno mismo, el propio coraz\u00f3n que quiere arder? El propio poder, la propia llama se eleva, ilumina el laberinto de la mente como un faro que revela acantilados y baj\u00edos en la oscuridad. De este modo se abre ante el ser humano consciente la puerta hasta entonces herm\u00e9ticamente cerrada al infinito, la puerta del Bien, del Bien y del Bien una vez m\u00e1s. Es el nacimiento del ave f\u00e9nix que, surgiendo del fuego del coraz\u00f3n, se eleva a las alturas azules sobre tierras, mares y tiempos&#8230;<\/p>\n<p>Y en verdad, si pensamos un poco m\u00e1s en estas cosas, en cada situaci\u00f3n, en cada momento, encontramos la oportunidad de iluminar el mundo con luz y alegr\u00eda. Y ah\u00ed vivimos la experiencia de que no hay nada m\u00e1s contagioso para la gente que la alegr\u00eda de la palabra verdaderamente ganada, verdaderamente vivida \u2013la comprensi\u00f3n de las conexiones de arriba y de abajo, del coraz\u00f3n y de la mente.<\/p>\n<p>________<\/p>\n<blockquote><p><em>En el santuario del coraz\u00f3n del hombre, incluso en el del m\u00e1s hundido, se esconde un poder poderoso, un poder que todo lo realiza, a saber, el poder y la fuerza del amor, el poder que se dice que es Dios mismo; el poder del que el cap\u00edtulo 13 de la \u201cPrimera Carta a los Corintios\u201d de Pablo, estallando en un himno de alabanza, da glorioso testimonio. Es la fuerza que en verdad debe llamarse la fuerza central del estado Dios-humano. La Ense\u00f1anza Universal llama a esta fuerza central el centro espiritual del hombre microc\u00f3smico, la chispa de Dios inmersa en la naturaleza.<\/em> <em>Los Rosacruces hablan de la rosa del coraz\u00f3n; en las \u00abBodas Alqu\u00edmicas\u00bb es Venus&#8230;<\/em> (Jan van Rickenborgh: <em>Las Bodas Alqu\u00edmicas de Christian Rosacruz<\/em>, Vol. 2, Cap. 19)<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<blockquote><p><em>Entonces, a medida que el estudiante persevera en su anhelo y esfuerzo, a trav\u00e9s de todos los obst\u00e1culos inevitables, esta fuerza de luz concentrada en el centro tocar\u00e1 su santuario del coraz\u00f3n, penetrar\u00e1 en \u00e9l y se mezclar\u00e1 con la sangre. La sangre cargada de este modo fluye a trav\u00e9s del organismo cerebral e influye en diversos centros, incluidos los latentes, en el santuario de la cabeza. Ahora depende de si el sistema cerebral puede reaccionar a esta intervenci\u00f3n, a las influencias gn\u00f3sticas que fluyen. Si este es el caso, entonces surge un nuevo pensamiento intelectual en la cabeza. Este desarrollo del pensamiento renovado afecta a su vez al cuerpo astral. De este modo se purifica el cuerpo astral\u00bb. <\/em>(Jan van Rijckenborgh: <em>La Gnosis<\/em> <em>Egipcia Original<\/em>, volumen 3, cap\u00edtulo 16)<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un nuevo sentimiento llega a ser posible, una nueva percepci\u00f3n, una nueva vida, una vida creada por los poderes espirituales del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"author":925,"featured_media":102358,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110115],"tags_english_":[],"class_list":["post-109203","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-zeitgeist-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/109203","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/102358"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=109203"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=109203"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=109203"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=109203"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}