{"id":109202,"date":"2024-04-30T20:04:04","date_gmt":"2024-04-30T20:04:04","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-corazon-del-nucleo-noticias-sobre-el-corazon-de-la-tierra\/"},"modified":"2024-04-30T20:04:04","modified_gmt":"2024-04-30T20:04:04","slug":"el-corazon-del-nucleo-noticias-sobre-el-corazon-de-la-tierra","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-corazon-del-nucleo-noticias-sobre-el-corazon-de-la-tierra\/","title":{"rendered":"EL CORAZ\u00d3N DEL N\u00daCLEO. NOTICIAS SOBRE EL CORAZ\u00d3N DE LA TIERRA"},"content":{"rendered":"<p><em>En el lenguaje de la sabidur\u00eda, a veces se dice al disc\u00edpulo: &#8216;Dirige tu consciencia al coraz\u00f3n de la Tierra&#8217;. Esta afirmaci\u00f3n relaciona la consciencia humana con el planeta en el que vivimos. <\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><em>En lo que sigue, podremos descubrir, primero, algo nuevo sobre la Tierra. M\u00e1s adelante, en el texto, este descubrimiento se conecta con la realidad y la misi\u00f3n de la consciencia humana.<\/em><\/p>\n<p>La Tierra est\u00e1 sacudiendo su corteza. Los cient\u00edficos aprovechan la crisis para examinar el coraz\u00f3n de la Tierra. Miden las distintas velocidades a las que las ondas s\u00edsmicas entran y penetran en el n\u00facleo interno de la Tierra. De este modo, los cient\u00edficos descubrieron, recientemente, que existe otro n\u00facleo interno, tambi\u00e9n una esfera s\u00f3lida, pero distinta de la que la envuelve. Y eso supuso una noticia de alcance mundial. Hay que ajustar el modelo de la Tierra. Si desea seguir leyendo, piense en la Tierra como un ser consciente, pero de un orden completamente distinto al de la consciencia humana.<\/p>\n<p>La Tierra es una esfera. El modelo cl\u00e1sico distingue cuatro esferas en torno a un mismo centro. De fuera hacia dentro, la corteza es cristalina. El manto es material semis\u00f3lido; es la zona donde se forman los diamantes. El n\u00facleo externo, m\u00e1s hacia el interior, es l\u00edquido. En el centro flota un n\u00facleo interno s\u00f3lido. Ese n\u00facleo interno se descubri\u00f3 en los a\u00f1os 30 utilizando un m\u00e9todo similar al de la investigaci\u00f3n de la propagaci\u00f3n de las ondas s\u00edsmicas.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-107194 aligncenter\" src=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth-298x300.png\" alt=\"\" width=\"405\" height=\"408\" srcset=\"https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth-298x300.png 298w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth-150x150.png 150w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth-768x773.png 768w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth-24x24.png 24w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth-36x36.png 36w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth-48x48.png 48w, https:\/\/logon.media\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/Heart-of-the-Earth.png 995w\" sizes=\"(max-width: 405px) 100vw, 405px\" \/><\/p>\n<p>En este art\u00edculo bastantes puntos de medici\u00f3n de la superficie terrestre. Se analizaron las ondas s\u00edsmicas de unos doscientos terremotos. Estas ondas viajan directamente por el centro de la Tierra hasta llegar al lugar situado en el extremo opuesto del globo, la ant\u00edpoda, y luego vuelven a su punto de partida. Ahora la t\u00e9cnica se ha perfeccionado, de modo que las ondas s\u00edsmicas se observan mientras rebotan arriba y abajo, hasta cinco veces, a lo largo del di\u00e1metro de la Tierra.<br \/>\nEl concepto de direcci\u00f3n es fundamental para la investigaci\u00f3n. Ciertas propiedades f\u00edsicas, como la velocidad a la que una onda se desplaza a trav\u00e9s de una sustancia, difieren con la direcci\u00f3n en la que se mueve la onda que la atraviesa. Una imagen sencilla para ilustrar la idea: cuando la gente se coloca en filas, se puede caminar r\u00e1pidamente entre las filas, pero resulta muy trabajoso intentar moverse de forma perpendicular a trav\u00e9s de ellas.<br \/>\nEl n\u00facleo interno de la Tierra est\u00e1 formado por compuestos de hierro y n\u00edquel. La investigaci\u00f3n de las ondas y la observaci\u00f3n de la influencia de la direcci\u00f3n en este n\u00facleo muestran que la Estructura Cristalina del N\u00facleo Interno, o IMIC, probablemente difiere de la estructura de la capa externa del n\u00facleo interno. En la capa exterior del n\u00facleo interno los cristales de hierro se orientan en la direcci\u00f3n norte-sur. En el IMIC, a lo largo del eje este-oeste.<br \/>\nA continuaci\u00f3n se construye una historia en torno a estas observaciones y conclusiones inmediatas. Los investigadores [2] del equipo de la Universidad Nacional de Australia sugieren que, en alg\u00fan momento de la evoluci\u00f3n de la Tierra, se produjo un importante acontecimiento global que provoc\u00f3 un cambio significativo en la estructura cristalina del n\u00facleo interno de la Tierra. El n\u00facleo interno se convierte as\u00ed en una especie de recipiente del tiempo de la historia de la Tierra, un dep\u00f3sito de f\u00f3siles que sirve de puerta de entrada a acontecimientos del remoto pasado del planeta.<\/p>\n<p>\u201cMe gusta considerar el n\u00facleo interno como un planeta dentro de otro planeta\u201d, afirma Tkalcic, uno de los investigadores. \u201cEs una bola s\u00f3lida del tama\u00f1o de Plut\u00f3n y un poco m\u00e1s peque\u00f1a que la Luna. Si de alg\u00fan modo pudi\u00e9ramos descomponer la Tierra retirando su manto y el n\u00facleo externo l\u00edquido, el n\u00facleo interno parecer\u00eda irradiar como una estrella. Su temperatura es similar a la de la superficie del Sol\u201d. Imaginemos esta imagen: \u00a1el coraz\u00f3n de la Tierra es un sol! Dentro de ese coraz\u00f3n hay algo m\u00e1s, el n\u00facleo interno m\u00e1s interno, que es estructuralmente diferente del n\u00facleo interno externo.<br \/>\n\u201cEl calor latente liberado por la lent\u00edsima solidificaci\u00f3n y, por tanto, del crecimiento del n\u00facleo interno de la Tierra, impulsa corrientes dependientes de la temperatura en el n\u00facleo externo l\u00edquido, lo que genera el campo magn\u00e9tico de la Tierra. Este campo magn\u00e9tico protege la vida en la Tierra de los da\u00f1inos rayos c\u00f3smicos\u201d. La Tierra hace as\u00ed posible la vida.<br \/>\nEl n\u00facleo, situado a m\u00e1s de cinco mil kil\u00f3metros por debajo de la corteza terrestre, comenz\u00f3 a solidificarse hace unos mil millones de a\u00f1os, y sigue creciendo, aproximadamente medio mil\u00edmetro al a\u00f1o. Si los cristales de hierro del n\u00facleo m\u00e1s interno est\u00e1n completamente \u00abinclinados\u00bb en comparaci\u00f3n con los del n\u00facleo interno externo, algo muy sustancial debe haber ocurrido para que la orientaci\u00f3n del n\u00facleo haya girado. En este caso, el cambio se asocia a una causa externa. No se considera posible un cambio consciente desde el interior.<\/p>\n<p>Otra conclusi\u00f3n del mismo estudio de las ondas s\u00edsmicas es que el n\u00facleo interno de la Tierra parece haber ralentizado su propia rotaci\u00f3n, de modo que ahora gira m\u00e1s despacio que el manto. Esto afecta, entre otras cosas, al campo magn\u00e9tico de la Tierra y a la duraci\u00f3n del d\u00eda (en milisegundos por a\u00f1o). Sorprendente: aqu\u00ed se describe un cambio desde dentro.<br \/>\nEl n\u00facleo interno s\u00f3lido de la Tierra flota en el n\u00facleo externo l\u00edquido y, por tanto, puede girar de forma distinta a la Tierra misma. Su rotaci\u00f3n est\u00e1 orientada por el campo magn\u00e9tico del n\u00facleo externo y equilibrada por los efectos gravitatorios del manto. Esto evoca la imagen de la aguja magn\u00e9tica de una br\u00fajula flotando en aceite, apuntando al norte sin obst\u00e1culos. Lo que indica la direcci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 vemos \u2013 y continuamos viendo\u2013 si describimos el modelo terrestre descrito un poco m\u00e1s remotamente? Se ha formado una corteza que forma la interfaz en interacci\u00f3n con el medio ambiente, con el espacio del sistema solar. Esta corteza gira hacia el interior en una especie de forma mixta en la que todav\u00eda hay algo de movimiento, corrientes lentas. Luego hay una zona llena de fusi\u00f3n, l\u00edquido con un movimiento bastante m\u00e1s fluido debido a las diferencias de temperatura. M\u00e1s hacia el centro, el n\u00facleo flota y se mueve en su interior. Dentro de la propia esfera del n\u00facleo parece haber una esfera a\u00fan m\u00e1s peque\u00f1a que muestra una estructura s\u00f3lida diferente. La diferencia radica principalmente en algo que tiene que ver con la direcci\u00f3n.<br \/>\nUno de los pasos de la investigaci\u00f3n previstos para descubrir este modelo de comportamiento en el interior de la Tierra es enviar una sonda espacial al asteroide llamado \u00ab16 Psyche\u00bb. Este trozo de polvo estelar parece estar compuesto principalmente de hierro y se considera el n\u00facleo potencial de una futura Tierra en formaci\u00f3n. \u00a1Y resulta sorprendente que se llame Psique!<\/p>\n<p>Se dice que el n\u00facleo de la Tierra irradia como la superficie del Sol, dada su alt\u00edsima temperatura (bajo una presi\u00f3n muy elevada).<br \/>\nComo humanos formamos parte de la Tierra. Y podemos leer la Tierra como una met\u00e1fora de nuestra propia realidad. Se dice que un aprendiz de humano tiene en su coraz\u00f3n una chispa divina con una estructura at\u00f3mica an\u00f3mala y un gran poder radiante. Si se desenterrara hallar\u00edamos \u00a1un sol!<br \/>\nA su alrededor se concentran las diferentes zonas de la psique del ser humano. Por ejemplo, en un modelo esot\u00e9rico mixto, se puede pensar en el cuerpo astral como el n\u00facleo exterior. El aura muestra un patr\u00f3n activo de corrientes siempre cambiantes, de remolinos de colores. M\u00e1s hacia el exterior se encuentran entonces el cuerpo et\u00e9reo y la corteza, el cuerpo f\u00edsico, pero tambi\u00e9n la armadura ps\u00edquica que desarrollamos en la interacci\u00f3n con los otros seres humanos, en un intento de mantener algunos n\u00facleos ilusorios de identidad: el del cuerpo f\u00edsico, el del cuerpo et\u00e9reo, el del cuerpo astral. Eso es, pues, autoconservaci\u00f3n en los diversos niveles del ser humano.<\/p>\n<p>Mirando de nuevo a la Tierra, tomando como modelo al ser humano, podemos sugerir que la consciencia de la Tierra se extiende desde el n\u00facleo por todo el planeta, m\u00e1s all\u00e1 de la corteza terrestre. Veamos en este contexto el campo magn\u00e9tico, el aura de la Tierra. En esta nube de consciencia se desarrolla la vida y, finalmente, la humanidad. Cuando el ser humano desarrolla la capacidad de pensar, se olvida de la madre Tierra. En s\u00ed mismo, el centro de consciencia se desplaza hacia la cabeza pensante; ya no est\u00e1 conectado al \u00e1tomo del coraz\u00f3n, ya no est\u00e1 en el centro. En la Tierra, una consciencia a-c\u00e9ntrica, separada del n\u00facleo, est\u00e1 ahora presente en las personas.<br \/>\nA trav\u00e9s de todos los tiempos, se ha hecho y se est\u00e1 haciendo todo lo posible para invitar a los humanos a realinearse con el coraz\u00f3n de la Tierra; y con su propia rosa del coraz\u00f3n. A reconectar con ese coraz\u00f3n. A dejar que la direcci\u00f3n de la evoluci\u00f3n de su consciencia, de su movimiento, est\u00e9 determinada por el n\u00facleo dentro del n\u00facleo. La inversi\u00f3n fundamental replanteada cambiar\u00eda de dirigirse hacia el exterior, existiendo sobre una corteza cada vez m\u00e1s s\u00f3lida, a dirigirse hacia el interior, hacia el coraz\u00f3n, hacia el n\u00facleo.<\/p>\n<p>Referencias<\/p>\n<p>[1] Diversas publicaciones y v\u00eddeos en internet (entre otros, VRT News; Vice; CNN).<\/p>\n<p>[2] Thanh-Son Ph\u1ea1m y Hrvoje Tkal\u010di\u0107, investigadores de la Universidad Nacional de Australia.<\/p>\n<p>[3] Terra (publicaci\u00f3n Nature Geoscience).<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":107223,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110089],"tags_english_":[],"class_list":["post-109202","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-science-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/109202","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/107223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=109202"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=109202"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=109202"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=109202"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}