{"id":108373,"date":"2024-03-23T16:29:52","date_gmt":"2024-03-23T16:29:52","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/tres-llaves\/"},"modified":"2024-03-23T16:29:52","modified_gmt":"2024-03-23T16:29:52","slug":"tres-llaves","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/tres-llaves\/","title":{"rendered":"Tres Llaves"},"content":{"rendered":"<p>Jan van Rijckenborgh escribe sobre la voluntad humana:<\/p>\n<blockquote><p><em>La voluntad es el atributo m\u00e1gico del alma por excelencia. La voluntad es el gran motor, casi impetuoso, del alma y, por tanto, de toda nuestra vida. (&#8230;) El hombre es capaz de concretar y utilizar un poder magn\u00e9tico, que es abstracto, con la ayuda de la voluntad. [1]<\/em><\/p>\n<p><em>Originalmente, la voluntad era el poder de la Epig\u00e9nesis, la capacidad de decidir voluntariamente la actividad autocreadora consciente del esp\u00edritu humano. Es un poder muy peligroso, un poder real (Aries), y un poder secreto, que puede llegar a ser fatal (Escorpio), pero que tambi\u00e9n puede conducir hacia horizontes gloriosos. La voluntad es el principio o el fin de todo; es ese poder eterno que rige la vida y la muerte <\/em>[2].<\/p><\/blockquote>\n<p>En estas breves explicaciones se esconde una gran riqueza de sabidur\u00eda y de verdad. \u00bfOculta? S\u00ed, porque no es f\u00e1cil desentra\u00f1ar el misterio de la voluntad.<\/p>\n<p>Podemos vigilar m\u00e1s o menos nuestros pensamientos, aunque no podemos controlarlos. Podemos identificar qu\u00e9 pensamientos son perjudiciales y cu\u00e1les son beneficiosos. Lo mismo ocurre con nuestros sentimientos. No hace falta ser un iniciado para comprender que sentimientos como el odio y los celos nos conducen al abismo. Pero, \u00bfy nuestra voluntad?<\/p>\n<p>La voluntad es abstracta e intangible. Esto se debe a que la voluntad se relaciona con la vida misma, con la fuerza vital que nos impulsa. La fuerza magn\u00e9tica se concreta y se impulsa a trav\u00e9s de nuestro sistema nervioso como una fuerza et\u00e9rica. A trav\u00e9s de este impulso de poder, pasamos a la acci\u00f3n real.<\/p>\n<p><strong>Un arma de doble filo<\/strong><\/p>\n<p>\u00abLa voluntad es un poder muy peligroso, un poder real y secreto, que puede llegar a ser fatal\u00bb. \u00bfPor qu\u00e9 es la voluntad una fuerza tan peligrosa? Porque la voluntad insufla luz y vida a una idea. Entonces, revestida de esta ardiente fuerza et\u00e9rica, esta idea comienza a revelarse en nuestras vidas.<\/p>\n<p>Supongamos que perseguimos una determinada idea espiritual, pero esta idea no es pura: est\u00e1 mezclada con motivos egoc\u00e9ntricos. Al perseguir la idea, utilizamos nuestra voluntad para alcanzar nuestro objetivo. De este modo, nuestra concepci\u00f3n cobra vida; se reviste de un ardiente poder et\u00e9rico. Ahora que nuestra idea se ha vuelto luminosa, se agravan enormemente los peligros. Estamos cegados por nuestra propia luz y creemos recibir un impulso del mundo espiritual.<\/p>\n<p>Quienes hayan le\u00eddo <em>Los misterios gn\u00f3sticos de la Pistis Sophia<\/em> pueden suponer lo que suceder\u00e1 a continuaci\u00f3n. La Pistis Sophia tambi\u00e9n mir\u00f3 hacia abajo desde una posici\u00f3n espiritual impura y vio una fuente de luz. Pens\u00f3 que era la luz de la Gnosis y descendi\u00f3. No comprendi\u00f3 que esas luces eran proyecciones de sus propias ideas, revestidas de la fuerza luminosa emanada por su voluntad.<\/p>\n<p>Nosotros hacemos lo mismo y seguimos el camino de la Pistis Sophia. Sin embargo, cuando llegamos al caos de los reinos astrales inferiores, nos aguarda una amarga decepci\u00f3n. Nos rodean fuerzas hostiles que nos roban la luz y la fuerza vital. Nos quedamos desilusionados y exhaustos: estamos al borde de la destrucci\u00f3n total.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo es posible que nos hayamos convertido tan f\u00e1cilmente en v\u00edctimas de nosotros mismos? Principalmente porque no comprendimos qu\u00e9 es la voluntad y c\u00f3mo funciona. Nos falt\u00f3 autoconocimiento.<\/p>\n<p>La voluntad tiene que ver con la aplicaci\u00f3n del poder creador. Es una actividad m\u00e1gica relacionada con la formaci\u00f3n, con la creaci\u00f3n de mundos.<\/p>\n<p>Tal como es nuestro peque\u00f1o mundo personal, as\u00ed experimentamos el universo. Cuando aplicamos la fuerza creadora en nuestro interior, haciendo luminosas ciertas ideas y aplic\u00e1ndolas a la vida, entonces experimentamos el mundo que nos rodea en consecuencia. Atraemos otras fuerzas y nuestra percepci\u00f3n experimenta un cambio.<\/p>\n<p><strong>El criterio<\/strong><\/p>\n<p>El criterio, la cuesti\u00f3n principal, es si nuestra idea personal, nuestra creaci\u00f3n, se relaciona armoniosamente con las ideas, fuerzas y leyes eternas que rigen el universo. Si es as\u00ed, entonces nuestra evoluci\u00f3n se desarrolla armoniosamente. El problema es que una conciencia ego-c\u00e9ntrica no puede alcanzar una contemplaci\u00f3n espiritual pura. En el mejor de los casos, es una mezcla de im\u00e1genes espirituales y materialistas. Pero de la misma manera que un buscador de la verdad, la libertad y la justicia se esfuerza por alcanzar valores que no son de este mundo, la voluntad, que forma parte de la triple conciencia egoc\u00e9ntrica, comienza a insuflar fuego a estas concepciones mezcladas. Entonces, como la Pistis Sophia, vemos una imitaci\u00f3n. Sin embargo, todav\u00eda no lo comprendemos.<\/p>\n<p>Miramos hacia abajo y descendemos. As\u00ed que la ca\u00edda continuada est\u00e1 muy directamente relacionada con la voluntad humana. Al llegar abajo, nos vemos atrapados por todo tipo de fuerzas que tienen similitud con nosotros debido a las falsas luces que hemos encendido en nuestro interior. A trav\u00e9s de estas l\u00edneas de fuerza nos roban la energ\u00eda, nos dejan exhaustos y con las manos vac\u00edas.<\/p>\n<p>Jan van Rijckenborgh, con su excelente discernimiento en el camino de la liberaci\u00f3n, dice sobre esta situaci\u00f3n de la Pistis Sophia:<\/p>\n<blockquote><p><em>Sin embargo, ella posee una certeza: Pistis ha muerto, pero tambi\u00e9n la ilusi\u00f3n. Por primera vez ha llegado a conocer bien su propia Authades [la voluntad egoc\u00e9ntrica]. Se ha convertido en nada. Est\u00e1 sentada sobre las ruinas como Job. No le queda nada, pero por primera vez algo brilla: la visi\u00f3n como de una puerta abierta.<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>G\u00f3lgota<\/strong><\/p>\n<p>Por dram\u00e1tico que pueda ser, hay un profundo misterio oculto en la aparente destrucci\u00f3n de la Pistis Sophia. Ciertas similitudes con el G\u00f3lgota se vislumbran ante nosotros.<\/p>\n<p>Como primera clave de este misterio, podemos utilizar la siguiente: el camino del mal es la destrucci\u00f3n; tarde o temprano, el mal perece por su propia mano. Cuando la Pistis Sophia es rodeada, robada y destruida, significa que el mal dentro de ella es destruido por el mal fuera de ella. \u00bfQu\u00e9 es el mal sino el esfuerzo centrado en el yo que siempre busca el mejor lugar para s\u00ed mismo?<\/p>\n<p>El Se\u00f1or obra de maneras misteriosas; especialmente para la conciencia centrada en el yo. \u00bfQui\u00e9n esperar\u00eda que el mal le echara una mano sin saberlo?<\/p>\n<p>Por los evangelios sabemos que se levantaron tres cruces en el G\u00f3lgota. Dos asesinos fueron crucificados simult\u00e1neamente con Jes\u00fas el Se\u00f1or. Simb\u00f3licamente, la voluntad centrada en el yo se manifiesta en los aspectos representados por los asesinos. El ego\u00edsmo es el mal y el mal conduce a la destrucci\u00f3n. La voluntad egoc\u00e9ntrica es el destructor concreto: el verdugo o el soldado. Detr\u00e1s de este soldado, sin embargo, est\u00e1n nuestra vida emocional y nuestro pensamiento, donde la capacidad mental es el estratega, el general.<\/p>\n<p>Y este general es a su vez influido y manipulado por el consejero de la corte, que busca obtener los beneficios deseados mediante diversas intrigas. El rey-yo est\u00e1 formado por estos tres juntos: el consejero de la corte, el general y el soldado. Es la triple conciencia del yo: coraz\u00f3n, cabeza y manos.<\/p>\n<p><strong>Tres llaves<\/strong><\/p>\n<p>Y, sin embargo, un ser humano es mucho m\u00e1s que un rey-yo. Bajo la enga\u00f1osa superficie se esconden todav\u00eda dos llaves maravillosas. La segunda llave es la consciencia objetiva, que es la conciencia purificada por el autoconocimiento. A trav\u00e9s del sufrimiento y la experiencia causados por el mal interior \u2013la primera llave\u2013, la consciencia objetiva aumenta enormemente en fuerza. Esta conciencia observa, acepta y se resigna; es muy realista. No lucha, no se resiste al mal. Si esta consciencia comenzara a luchar, inmediatamente se volver\u00eda subjetiva y personal de nuevo y as\u00ed se convertir\u00eda en el mal. La consciencia objetiva ama mucho la Verdad, simbolizada por la tercera cruz, la de Jes\u00fas el Se\u00f1or. Ahora que el mal subjetivo ha muerto, esta consciencia otorga la perspectiva de una puerta abierta. Todas las ilusiones han sido destruidas. A trav\u00e9s de esta puerta vemos la luz en la distancia: esta vez la verdadera Luz.<\/p>\n<p><strong>Misterio<\/strong><\/p>\n<p>Sabemos que Jes\u00fas muri\u00f3 en el G\u00f3lgota. Este drama nos conduce al verdadero misterio. Jes\u00fas representa la nueva consciencia: es una consciencia que surge del n\u00facleo espiritual del ser humano. Esta chispa espiritual central es la idea primordial divina del ser humano original, nuestro verdadero Ser. Esta nueva consciencia, este nuevo ser humano, tuvo la oportunidad de desarrollarse porque la consciencia objetiva del yo proporcion\u00f3 espacio vital a este principio del alma. La consciencia objetiva aporta silencio, espacio interior y no conflicto: neutralidad con respecto a las polaridades.<\/p>\n<p>La consciencia objetiva tiene conocimiento del Hombre Nuevo que est\u00e1 surgiendo en el mismo sistema. Por eso, el asesino objetivo dice a Jes\u00fas: \u00abSe\u00f1or, s\u00e9 que ha llegado tu reino, el reino que el mundo jam\u00e1s podr\u00e1 comprender\u00bb[3]. Aqu\u00ed el \u00abmundo\u00bb puede entenderse como la consciencia subjetiva, cuyo motivo es la supervivencia a toda costa. Para el \u00abmundo\u00bb que vive de esta consciencia, el camino de la liberaci\u00f3n sigue siendo totalmente oscuro y antinatural. Para ese mundo, que es la realidad del asesino subjetivo, el G\u00f3lgota es solo la colina de las calaveras y los huesos.<\/p>\n<p>El estado interior del asesino objetivo difiere mucho de el del \u00abmundo\u00bb. Jes\u00fas responde a la consciencia objetiva: \u00abEn verdad te digo que hoy estar\u00e1s conmigo en el para\u00edso\u00bb[4]. Suena bastante m\u00edstico, pero podemos entenderlo de la siguiente manera: cuando la consciencia objetiva se centra absolutamente en el Hombre Nuevo, le sirve y le sigue por completo; entonces el amor, la sabidur\u00eda y el poder que proceden del Hombre Nuevo tambi\u00e9n irradian dentro de la consciencia objetiva del yo y a trav\u00e9s de ella. Aunque esa persona objetiva sigue caminando por la tierra, experimenta un estado paradis\u00edaco en el presente, es decir, aqu\u00ed y ahora.<\/p>\n<p>Gracias a esta realizaci\u00f3n pac\u00edfica, que se denomina \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb, ahora puede ayudar verdaderamente a sus semejantes; entonces el \u00abasesino\u00bb ha muerto.<\/p>\n<p>Que los dos asesinos encuentren la muerte en el Calvario sigue siendo comprensible: el subjetivo paga la factura k\u00e1rmica; el objetivo se disuelve en la fuerza divina del amor. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 la nueva conciencia del alma, el aspecto Jes\u00fas, muere en el Calvario? \u00bfPor qu\u00e9 perece tambi\u00e9n en el G\u00f3lgota el Hombre Nuevo, en el que Pilatos no vio ning\u00fan mal?<\/p>\n<p><strong>Transformaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>La transformaci\u00f3n debe tener lugar. Para ello, la sangre de Jes\u00fas el Cristo tiene que fluir sobre la tierra.<\/p>\n<p>Cuando como seres humanos tenemos una parte vieja y otra nueva, se produce una divisi\u00f3n interior. La disoluci\u00f3n de esta divisi\u00f3n solo puede producirse mediante la transformaci\u00f3n. Esta unificaci\u00f3n, esta transformaci\u00f3n, se hace posible mediante el sacrificio tanto de lo viejo como de lo nuevo. Lo viejo consiente porque comprende que no hay otra forma de liberarse de su propio egocentrismo. Lo nuevo consiente porque sin el poder transformador de la Luz no puede lograrse la unidad. As\u00ed, el sacrificio del Cristo es un proceso de transformaci\u00f3n espiritual en el que se disuelven todas las divisiones internas. Simb\u00f3licamente, la transformaci\u00f3n se inicia cuando la sangre de Jes\u00fas el Cristo fluye sobre la tierra.<\/p>\n<p>La fuerza de luz, la fuerza del Cristo, se derrama voluntariamente en la tierra y procede a realizar la transformaci\u00f3n desde el interior. La fuerza de luz elevar\u00e1 entonces el nivel de vibraci\u00f3n de nuestros \u00e1tomos y c\u00e9lulas para que nuestro cuerpo terrenal se transfigure en un cuerpo espiritual. El plomo se transforma en oro. El Hombre Nuevo, que aparentemente estaba muerto, resucita en un cuerpo transfigurado. El ave f\u00e9nix resurge de sus propias cenizas, dejando tras de s\u00ed una tumba vac\u00eda.<\/p>\n<p>\u00abJes\u00fas abri\u00f3 los ojos y dijo: \u00a1Salve el sol naciente, venga el d\u00eda de la justicia!\u00bb[5].<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1]\u00a0<a href=\"https:\/\/www.goldenrosycross.org\/books\/the-gnosis-in-present-day-manifestation-\">https:\/\/www.goldenrosycross.org\/books\/the-gnosis-in-present-day-manifestation-<\/a>, part IV, chapter IV. <em>La gnosis en su manifestaci\u00f3n actual. <\/em>Parte 4, cap\u00edtulo 4.<\/p>\n<p>[2]\u00a0<a href=\"https:\/\/www.goldenrosycross.org\/books\/dei-gloria-intacta\">https:\/\/www.goldenrosycross.org\/books\/dei-gloria-intacta<\/a>, The Mars Initiation of the First Sevencircle.\u00a0 <em>Dei gloria intacta<\/em>. La iniciaci\u00f3n de Marte en el primer C\u00edrculo.<\/p>\n<p>[3]\u00a0The Aquarian Gospel of Jesus the Christ, chapter 170:28. <em>El Evangelio de Acuario de Jes\u00fas el Cristo.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"https:\/\/logon.media\/logon_article\/three-keys\/#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0Luke 23:43. Lucas, 23, 43.<\/p>\n<p>[5]\u00a0 The Aquarian Gospel of Jesus the Christ, chapter 172:35. <em>El Evangelio de Acuario de Jes\u00fas el Cristo.<\/em><\/p>\n","protected":false},"author":917,"featured_media":106937,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-108373","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/108373","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/106937"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=108373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=108373"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=108373"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=108373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}