{"id":107938,"date":"2024-02-21T17:15:07","date_gmt":"2024-02-21T17:15:07","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-regalo-que-espera\/"},"modified":"2024-02-21T17:15:07","modified_gmt":"2024-02-21T17:15:07","slug":"el-regalo-que-espera","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-regalo-que-espera\/","title":{"rendered":"El regalo que espera"},"content":{"rendered":"<p><em>Un regalo para celebrar. Un d\u00eda todos nosotros lo reconoceremos.<\/em><br \/>\n<!--more--><br \/>\nTenemos la costumbre de a pensar que todo lo que hay ennosotros, todo lo que nos rodea, nos pertenece. Todo es \u00abnuestro\u00bb, nos pertenece, somos responsables de ello. Pero hay otra parte que no responde a ese sentimiento de pertenencia, de ser \u00abnuestro\u00bb: una parte que estaba ah\u00ed, incluso antes de que naci\u00e9ramos y que permanece con nosotros durante toda la vida. Es invisible, desconocida, pero est\u00e1 ah\u00ed. Presente. No proviene de nosotros ni de la tierra. Se nos ha dado como un don, un regalo muy especial situado en lo m\u00e1s profundo de nuestro ser, dentro de nuestro coraz\u00f3n. Un tesoro interior, de un reino que no es de nuestra tierra.<br \/>\nA menos que fu\u00e9ramos muy sensibles de ni\u00f1os, o muy afortunados de tener padres con inclinaciones espirituales, nadie nos habl\u00f3 nunca de este regalo, o no de una forma que fuera reconocible para nuestra conciencia. Es muy probable que nunca se nos haya revelado su presencia. Pero se revela, tan silenciosa y sutilmente, porque siempre est\u00e1 presente. En la mayor\u00eda de los casos, ni siquiera nos damos cuenta.<br \/>\nComo no tenemos la sensaci\u00f3n de \u00abposeerlo\u00bb, porque nos lo han regalado, no podemos dirigirlo ni controlarlo. No es nuestra competencia hacerlo. Pero puede llegar un d\u00eda&#8230;.., un d\u00eda en que empiece a revelar su presencia y, quiz\u00e1 por primera vez, nos demos cuenta de ello. Y si eso ocurre, \u00bfLo reconocemos? \u00bfReconocemos su presencia? La mayor\u00eda de las veces no. Estamos muy ocupados con la vida. Con nuestra infancia, con la educaci\u00f3n, con nuestro crecimiento en la edad adulta, nuestra familia, nuestra carrera. Todas las necesidades de la vida que no podemos ignorar. Ocupados con todas las consiguientes alegr\u00edas, dramas, consideraciones y tensiones. Pero llega un d\u00eda en el que, de la forma que sea, decimos \u00abbasta\u00bb, en el que, lenta o r\u00e1pidamente, dependiendo de nuestras circunstancias vitales, empezamos a desilusionarnos de la vida, a apartarnos, a buscar otra cosa, algo diferente, algo mejor. Y empezamos a buscar. Buscamos y buscamos, en todo y en todas partes. Lleva mucho tiempo, mucho esfuerzo, mucha energ\u00eda.<br \/>\nDecepciones, distracciones, revelaciones fallidas. En ninguna parte encontramos el objeto a\u00fan no revelado de nuestra b\u00fasqueda. Sin embargo, algo nos impulsa a continuar. Llegados al punto de rendirnos, de reconocer que el esquivo objetivo no se encuentra en ning\u00fan lugar de esta tierra -de rendirnos-, buscamos en el \u00fanico lugar que a\u00fan no hemos explorado, donde posiblemente podr\u00eda encontrarse ese \u201calgo\u201d mejor. Empezamos a mirar hacia dentro. Nos damos la vuelta, alej\u00e1ndonos del mundo exterior. Empezamos a descubrir algo m\u00e1s, que aguarda silenciosamente en nuestro interior.<br \/>\nUn punto crucial, un reconocimiento. El don que reside en nosotros celebra esta experiencia, cobra vida tras su paciente y, a menudo, largo periodo de espera, de aparente letargo, y comienza a habitar alegremente el espacio que hemos abierto en nuestro interior. Comienza a revelar su presencia, quiz\u00e1 por primera vez. Y nosotros, a nuestra vez, empezamos a reconocer el verdadero objeto de nuestra b\u00fasqueda, empezamos a nutrirlo, a dejar que crezca. Al hacerlo, descubrimos un camino, un sendero personal a trav\u00e9s de la vida y, sin embargo, al reflexionar, de alguna manera, el mismo para todos. Un camino que nos aleja de las viejas formas de vida y nos lleva a un nuevo y maravilloso estado de la realidad. Una realidad sobrenatural, pero experimentada interiormente. Una realidad m\u00e1s all\u00e1 de las palabras.<br \/>\n\u00bfNo es un verdadero regalo para celebrar?<\/p>\n","protected":false},"author":966,"featured_media":106747,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110115],"tags_english_":[],"class_list":["post-107938","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-zeitgeist-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/107938","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/966"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/106747"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=107938"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=107938"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=107938"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=107938"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}