{"id":107446,"date":"2024-02-08T17:11:38","date_gmt":"2024-02-08T17:11:38","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-sutra-del-corazon\/"},"modified":"2024-02-08T17:11:38","modified_gmt":"2024-02-08T17:11:38","slug":"el-sutra-del-corazon","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-sutra-del-corazon\/","title":{"rendered":"El Sutra del Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong> Muchos en nuestra moderna cultura occidental se esfuerzan por realizarse en la vida en diversos aspectos: para aumentar el conocimiento, el placer, el prestigio, el poder, las posesiones o el \u00e9xito. Como resultado, siempre hay algo que hacer. El resultado es un sinf\u00edn de actividades, adicciones y ansiedades.<\/strong><\/p>\n<p><!--more--><br \/>\nEn el lenguaje moderno existe el t\u00e9rmino FOMO, \u00abFear of Missing Out\u00bb (miedo a perderse algo). \u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d, un texto budista, parece contrastar notablemente con este fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>\u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d se considera una de las lecciones m\u00e1s profundas y concisas del canon budista; tambi\u00e9n se le conoce como el <em>Prajnaparamita Hridaya Sutra<\/em> en s\u00e1nscrito, que significa \u00abEl Coraz\u00f3n de la Perfecci\u00f3n de la Sabidur\u00eda\u00bb. El sutra est\u00e1 escrito como una ense\u00f1anza del Bodhisattva a una persona llamada <em>Shariputra<\/em>, y forma parte de los <em>Prajnaparamita Sutras<\/em>, una colecci\u00f3n de textos budistas que se centran en el concepto de \u00abvacuidad\u00bb.<\/p>\n<p>\u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d es un texto budista fundamental, expresado en forma de discurso doctrinal. En su brevedad, aporta una visi\u00f3n del mundo a la luz de la filosof\u00eda\u00a0 <em>shunyat\u00e2,<\/em> \u00abvacuidad\u00bb. Esta filosof\u00eda solo puede comprenderse eliminando el pensamiento y la conciencia que nos parecen esenciales, pero que, de hecho, no son independientes. Todo el ser esencial est\u00e1 contenido en el vac\u00edo, que es inconcebible para el ego.<\/p>\n<p>En el budismo, la vacuidad significa que todas las cosas, incluido el \u00abyo\u00bb humano, est\u00e1n vac\u00edas y carecen de existencia inmanente. Esta filosof\u00eda surgi\u00f3 gradualmente de la ense\u00f1anza original \u00abanatman\u00bb de Buda, que rechazaba cualquier \u00abyo\u00bb porque, en el pensamiento de su \u00e9poca, el ego y el <em>\u00e1tman<\/em> (el yo universal) se consideraban a menudo una misma cosa. As\u00ed pues, lo que consideramos el yo est\u00e1 vac\u00edo; todas las cosas carecen de existencia independiente. Pero la esencia de la filosof\u00eda de <em>shunyat\u00e2<\/em> es que el vac\u00edo se ve al mismo tiempo como un campo omnipresente en el que habita la iluminaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d afirma que \u00abla forma es vac\u00edo y el vac\u00edo es forma\u00bb, lo que significa, entre otras cosas, que todo lo que reconocemos como s\u00f3lido y sustancial es, en realidad, producto de nuestras propias percepciones e interpretaciones. El concepto de vacuidad tambi\u00e9n implica que todas las cosas son interdependientes y est\u00e1n interconectadas, y que no hay separaci\u00f3n entre el yo y el mundo que nos rodea. \u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d es un resumen conciso y poderoso de esta idea. Y \u00abcambia\u00bb nuestra visi\u00f3n del mundo de forma radical. Remueve el suelo bajo nuestros pies y nos encontramos a nosotros mismos como ante una monta\u00f1a cuya forma muere.<\/p>\n<p>Dejarse caer en el vac\u00edo, perderse a uno mismo, es en muchos casos una experiencia humana sobrecogedora. Como si las sombras interiores desaparecieran en el proceso y entrara una luz radiante, seguida de una sensaci\u00f3n de ligereza inimaginada.<\/p>\n<p>La doctrina del budismo ense\u00f1a que el apego es la causa de todo sufrimiento. Si podemos reconocer el principio de vacuidad de toda forma, entonces, hasta cierto punto, el apego a las cosas manifestadas, es decir, la identificaci\u00f3n con el aspecto de la forma, tambi\u00e9n desaparece, y nos liberamos hasta cierto punto de la ilusi\u00f3n de la separaci\u00f3n. El reconocimiento de la vacuidad y el apego a las cosas son como las dos caras de una misma moneda.<\/p>\n<p>\u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d tambi\u00e9n puede entenderse como una serie de <em>koans<\/em>. Los <em>koans<\/em> son acertijos, paradojas o historias de la tradici\u00f3n zen que sirven para entrenar el coraz\u00f3n y la intuici\u00f3n. A menudo son dif\u00edciles de interpretar y pueden llevar a la mente a un callej\u00f3n sin salida, lo que lleva a confiar en la intuici\u00f3n como fuerza transformadora central del coraz\u00f3n para encontrar una respuesta.<\/p>\n<p>El objetivo de los<em> koans<\/em> es vaciar la mente y crear espacio para la intuici\u00f3n. Al aquietar la mente consciente, el coraz\u00f3n puede hacer su trabajo y descubrir percepciones m\u00e1s profundas. Al superar los patrones de pensamiento y soltar los puntos de anclaje normales de la conciencia, podemos lograr la apertura y ver la verdad, es decir, la esencia de las cosas.<\/p>\n<p>Similar a \u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d, que enfatiza la importancia del vac\u00edo y el silencio interior, es el libro <em>La Voz del Silencio<\/em>, de Helena Petrovna Blavatsky (HPB). En esta obra contrasta la ense\u00f1anza del coraz\u00f3n con la ense\u00f1anza del ojo.<\/p>\n<p>En ella se afirma:<\/p>\n<blockquote><p><em>Busca los caminos. Pero, Oh Lanu,<\/em><\/p>\n<p><em>s\u00e9 puro de coraz\u00f3n antes de comenzar tu viaje.<\/em><\/p>\n<p><em>Antes de dar el primer paso, aprende a distinguir lo real<\/em><\/p>\n<p><em>de lo falso, lo siempre fugaz de lo eterno.<\/em><\/p>\n<p><em>Aprende, sobre todo, a separar el conocimiento de la cabeza de la sabidur\u00eda del alma,<\/em><\/p>\n<p><em>el \u00abojo\u00bb de la \u00abense\u00f1anza del coraz\u00f3n\u00bb[1].<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Este texto tambi\u00e9n hace hincapi\u00e9 en las limitaciones de la mente y la percepci\u00f3n humanas. La ense\u00f1anza del \u201cojo\u201d nos conduce a las experiencias limitadas del mundo, circunscritas \u00fanicamente al universo visible y material. La ense\u00f1anza del coraz\u00f3n, sin embargo, nos abre a la verdad superior y a la realidad espiritual que trasciende lo visible.<\/p>\n<p>La comprensi\u00f3n intuitiva nos permite escuchar lo m\u00e1s \u00edntimo del ser interior y reconocer en \u00e9l lo divino. Sin embargo, esto ocurre si podemos dejar a un lado los filtros perceptivos que nos hemos formado y, as\u00ed, \u00a0se pueda producir una apertura, un vac\u00edo.<\/p>\n<p>\u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d tambi\u00e9n contiene referencias a la estructura dual del cosmos: \u00abNi la edad ni la muerte, ni el fin de la edad y la muerte\u00bb. Estas l\u00edneas pueden interpretarse en el sentido de que el hombre terrenal, que vive en la esclavitud material y la separaci\u00f3n, no puede liberarse de ella. Para \u00e9l no existe un verdadero fin de la edad y la muerte. Solo el ser interior, el \u00abser-Buda\u00bb que hay en nosotros, vive en un mundo nirv\u00e1nico en el que no hay edad ni muerte. Este ser interior abre una perspectiva liberadora a trav\u00e9s de un camino transformador que inicia la verdadera libertad.<\/p>\n<p>Tanto \u201cEl Sutra del Coraz\u00f3n\u201d como \u201cLa Voz del silencio\u201d subrayan la necesidad de liberarse de conceptos e ideas fijas y alcanzar as\u00ed un nivel m\u00e1s profundo de sabidur\u00eda, que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de toda dualidad. Mediante la realizaci\u00f3n de la vacuidad de todos los fen\u00f3menos y la pr\u00e1ctica del no apego, podemos liberarnos de la ilusi\u00f3n de separaci\u00f3n y darnos cuenta de la unidad de toda vida. Al mismo tiempo, los dos textos nos invitan a potenciar la quietud en nuestro propio ser, convirti\u00e9ndola en una pr\u00e1ctica cotidiana. La conciencia trascendente m\u00e1s elevada puede revelarse si uno la acepta.<\/p>\n<p><strong>El Coraz\u00f3n de la Sabidur\u00eda Perfecta (Sutra del Coraz\u00f3n<\/strong>) [2]<\/p>\n<p><em>Avalokiteshvara, el Bodhisattva de la Compasi\u00f3n, meditando profundamente sobre el Entendimiento Perfecto, descubri\u00f3 que los cinco aspectos de la existencia humana estaban vac\u00edos, liber\u00e1ndose de este modo del sufrimiento. En respuesta al monje Sariputra, dijo lo siguiente: <\/em><\/p>\n<blockquote><p><em>El cuerpo es tan solo vac\u00edo, <\/em><\/p>\n<p><em>el vac\u00edo no es m\u00e1s que el cuerpo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0El cuerpo est\u00e1 vac\u00edo, y el vac\u00edo es el cuerpo. <\/em><\/p>\n<p><em>Los otros cuatro aspectos de la existencia humana: <\/em><\/p>\n<p><em>Sentidos, pensamientos, voluntad y conciencia, <\/em><\/p>\n<p><em>tambi\u00e9n est\u00e1n vac\u00edos, y el vac\u00edo los contiene.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Todas las cosas est\u00e1n vac\u00edas: <\/em><\/p>\n<p><em>Nada nace, nada muere, <\/em><\/p>\n<p><em>nada es puro o impuro, <\/em><\/p>\n<p><em>nada aumenta o disminuye. <\/em><\/p>\n<p><em>As\u00ed pues, en el vac\u00edo, no existe el cuerpo, <\/em><\/p>\n<p><em>ni las sensaciones, ni los pensamientos, <\/em><\/p>\n<p><em>ni la voluntad, ni la conciencia. <\/em><\/p>\n<p><em>No hay ojos, ni o\u00eddos,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0ni nariz, ni lengua, <\/em><\/p>\n<p><em>ni cuerpo, ni mente. <\/em><\/p>\n<p><em>No hay sentido de la vista, ni del o\u00eddo, <\/em><\/p>\n<p><em>ni del olfato, ni del gusto, <\/em><\/p>\n<p><em>ni del tacto, ni de la imaginaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Nada puede verse o escucharse,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0olerse o gustarse, <\/em><\/p>\n<p><em>tocarse o imaginarse. <\/em><\/p>\n<p><em>No existe la ignorancia, <\/em><\/p>\n<p><em>ni el fin de la ignorancia. <\/em><\/p>\n<p><em>No existen la vejez y la muerte, <\/em><\/p>\n<p><em>ni el fin de la vejez y la muerte. <\/em><\/p>\n<p><em>No existe el sufrimiento, ni la causa del sufrimiento, <\/em><\/p>\n<p><em>ni el fin del sufrimiento, ni un camino a seguir. <\/em><\/p>\n<p><em>No existe el logro de la sabidur\u00eda, <\/em><\/p>\n<p><em>ni ninguna sabidur\u00eda que lograr. <\/em><\/p>\n<p><em>Los Bodhisattvas conf\u00edan en el Entendimiento Perfecto, <\/em><\/p>\n<p><em>y, libres de todo enga\u00f1o,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0no sienten ning\u00fan miedo,<\/em><\/p>\n<p><em>disfrutando del Nirvana aqu\u00ed y ahora. <\/em><\/p>\n<p><em>Todos los Budas, pasados, presentes y futuros, <\/em><\/p>\n<p><em>conf\u00edan en el Entendimiento Perfecto, <\/em><\/p>\n<p><em>y viven en la iluminaci\u00f3n total. <\/em><\/p>\n<p><em>El Entendimiento Perfecto es el mejor mantra. <\/em><\/p>\n<p><em>El m\u00e1s l\u00facido, <\/em><\/p>\n<p><em>el m\u00e1s elevado, <\/em><\/p>\n<p><em>el mantra que elimina todo sufrimiento. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00c9sta es una verdad fuera de toda duda. <\/em><\/p>\n<p><em>Dilo as\u00ed:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Gat\u00e9, <\/em><\/p>\n<p><em>gat\u00e9, <\/em><\/p>\n<p><em>paragat\u00e9, <\/em><\/p>\n<p><em>parasamgat\u00e9.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a1Bodhi! <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Svaha! <\/em><\/p>\n<p><em>Que significa&#8230; <\/em><\/p>\n<p><em>Partir, <\/em><\/p>\n<p><em>partir, <\/em><\/p>\n<p><em>partir a lo alto,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0partir a lo m\u00e1s alto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a1Iluminados! <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a1Que as\u00ed sea!<\/em><\/p><\/blockquote>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Helena Petrovna Blavatsy: <em>La Voz del Silencio<\/em>, Theosophical University Press Pasadena, California, 1994, p. 41.<\/p>\n<p>[2] Gesche Kelsang Gyatso: <em>El coraz\u00f3n de la sabidur\u00eda<\/em>. Tharpa Publications London, 1986, p. XVII. (Traducci\u00f3n: Jos\u00e9 Silvestre Montesinos).<\/p>\n","protected":false},"author":925,"featured_media":101834,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-107446","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/107446","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101834"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=107446"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=107446"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=107446"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=107446"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}