{"id":107025,"date":"2024-01-25T18:21:07","date_gmt":"2024-01-25T18:21:07","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/el-arte-de-la-vida-real\/"},"modified":"2024-01-25T18:21:07","modified_gmt":"2024-01-25T18:21:07","slug":"el-arte-de-la-vida-real","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/el-arte-de-la-vida-real\/","title":{"rendered":"El Arte de la Vida Real"},"content":{"rendered":"<p>El ser humano siempre ha buscado en el arte una trascendencia que vaya mucho m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo o de la sociedad, y siempre se le ha ayudado a encontrarla. Seg\u00fan Jan van Rijckenborgh y Catharose de Petri [1], hist\u00f3ricamente, esta interacci\u00f3n entre lo abstracto y lo concreto pasa por tres etapas.<\/p>\n<p>En la primera etapa, la trascendencia act\u00faa a favor de la humanidad. Es cuando el ser humano emprende el proceso de transformaci\u00f3n de su consciencia, a partir de la informaci\u00f3n externa que percibe con su consciencia concreta.<\/p>\n<p>En la segunda etapa, la trascendencia trabaja con la humanidad. La persona pasa por una experiencia de intenso trabajo intuitivo y crea su propia identidad.<\/p>\n<p>En la tercera etapa, la eternidad en el tiempo se realiza a trav\u00e9s de la humanidad. Se adquiere una consciencia superior abstracta que permite al ser humano actuar en el mundo con trascendencia. Este es el camino de conexi\u00f3n con lo divino, la dimensi\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>La vida de cada uno de nosotros pasa por estas tres etapas en todo momento de forma no lineal, y deseamos firmemente alcanzar ese estado que nos transforma de seres del tiempo en seres de la eternidad. En otras palabras, buscamos el Arte Real o la Alquimia Espiritual, el proceso que transforma el plomo (la consciencia superficial de la realidad) en oro (la consciencia de una realidad superior). De este modo, es posible alcanzar la Piedra Filosofal, la culminaci\u00f3n de la Gran Obra: el matrimonio alqu\u00edmico del Alma y el Esp\u00edritu. Por eso, al igual que el arte se renueva en diversos movimientos, nosotros volvemos constantemente los ojos a las experiencias anteriores, respirando hondo para avanzar y descubrir nuevos caminos.<\/p>\n<p>Si establecemos un paralelismo entre la creaci\u00f3n art\u00edstica y nuestro estado personal de conciencia, podemos decir que somos nuestra propia creaci\u00f3n, nuestra propia obra de arte.<\/p>\n<p>En los primeros pasos de nuestro viaje espiritual, a menudo nos aferramos a todo lo concreto y nos dejamos llevar por gu\u00edas y factores externos, o por un autoconocimiento narcisista. Inseguros, repetimos lo que vemos, lo que creemos ver y lo que otros quieren que veamos. Es como si fu\u00e9ramos meros transcriptores, copiando lo que vemos fuera, siguiendo t\u00e9cnicas ya conocidas.<\/p>\n<p>En una segunda fase, empezamos a replantearnos nuestra creaci\u00f3n. Queremos mostrar nuestras impresiones y expresiones. Seguimos utilizando fuentes externas, pero ya las hemos transformado a trav\u00e9s de nuestra percepci\u00f3n interior. Es el comienzo de la b\u00fasqueda del Arte Real. Es como si inici\u00e1ramos una alquimia que sigue siendo terrenal, pero que va un poco m\u00e1s all\u00e1. Tras adquirir una mayor percepci\u00f3n, experimentamos con distintas posibilidades, en busca de un autoconocimiento m\u00e1s elevado. Es una fase turbulenta, cuando nos damos cuenta de que empezamos a repetirnos, a copiarnos. Hemos llegado a un estado de saturaci\u00f3n. Entonces queremos ir m\u00e1s all\u00e1 de nuestro propio trabajo: el propio ego ya no est\u00e1 contento consigo mismo. Nos damos cuenta de que necesitamos \u00absalir de nosotros mismos\u00bb, renovarnos, renacer.<\/p>\n<p>En nuestra experiencia vital, todas nuestras emociones nos hacen cuestionar la noci\u00f3n de lo ef\u00edmero. Como en un cuadro barroco, el miedo a la muerte nos hace ver el conflicto entre la oscuridad y la luz, y lo grotesco y desproporcionado que hay en nosotros. El paso del tiempo provoca en nuestra alma una gran urgencia espiritual. De repente, todas las perspectivas se mezclan. El surrealismo es tal que, incluso volvi\u00e9ndonos hacia el interior, permanecemos en un estado de semisue\u00f1o, experimentando sue\u00f1os fant\u00e1sticos y fantasiosos.<\/p>\n<p>Hasta que un d\u00eda, cansados de tanta agitaci\u00f3n, buscamos el silencio y, como un lienzo en blanco, este envuelve nuestras almas. En la quietud, pasamos a la tercera etapa. De repente, el descubrimiento de una nueva perspectiva nos muestra que existen innumerables puntos de vista y que cada uno de nosotros, con su propia identidad, es responsable de sus elecciones. Tras un intenso esfuerzo intuitivo, vemos surgir en nosotros un nuevo ser, deseoso de participar en la Gran Obra de la alquimia interior, al servicio del mundo y de la humanidad. De nuestros constantes renacimientos y nuevas y creativas intuiciones, hartos de nuestro drama barroco, finalmente nos rendimos.<\/p>\n<p>En medio de tantas transformaciones, provocadas por nuestro trabajo conscientemente activo, tiene lugar en nosotros la transfiguraci\u00f3n alqu\u00edmica, la transformaci\u00f3n del \u00abplomo en oro\u00bb &#8211; porque, como dicen los alquimistas, es necesario practicar &#8216;solve et coagula&#8217; (disolver y solidificar). &#8216;Solve&#8217;, para disolver todo lo que nos impide trascender; y &#8216;Coagula&#8217;, para manifestar concretamente una consciencia plena, abstracta y eterna.<\/p>\n<p>As\u00ed es como, a trav\u00e9s de estas etapas de trascendencia, nos convertimos en un canal del Arte de la Vida Real, recibiendo inspiraci\u00f3n para luego exhalar, radiantes, desde el interior hacia el exterior.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Jan van Rijckenborgh y Catharose de Petri:\u00a0 <em>El vestido de luz del hombre nuevo\u201d<\/em>. Colecci\u00f3n \u201cEl Apocalipsis de la nueva era\u201d, volumen I, cap\u00edtulo 3, <em>Pentagrama <\/em>Enero-SP, 1\u00aa edition ebook\u00a0 2017.<\/p>\n","protected":false},"author":609,"featured_media":104643,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-107025","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/107025","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/609"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/104643"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=107025"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=107025"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=107025"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=107025"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}