{"id":106849,"date":"2024-01-10T16:25:45","date_gmt":"2024-01-10T16:25:45","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/la-diosa-hestia-guardiana-del-fuego\/"},"modified":"2024-01-10T16:25:45","modified_gmt":"2024-01-10T16:25:45","slug":"la-diosa-hestia-guardiana-del-fuego","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/la-diosa-hestia-guardiana-del-fuego\/","title":{"rendered":"La diosa Hestia, guardiana del fuego"},"content":{"rendered":"<p>Me encantan los pisos y las casas. Cuando entro en las estancias que habita otra persona, intuyo qu\u00e9 tipo de persona es. Los pisos y las casas son espejos del alma. Como dentro, tambi\u00e9n fuera.<\/p>\n<p>Hace poco me mud\u00e9 a una nueva casa. Es un privilegio y estoy muy agradecida. Cada ma\u00f1ana voy de habitaci\u00f3n en habitaci\u00f3n, saludo cada estancia, abro cortinas y contraventanas y dejo que entre la luz. Mi casa es mi castillo, o m\u00e1s exactamente: mi casa es mi templo.<\/p>\n<p>Desde mi juventud, me ha acompa\u00f1ado el libro <em>Goddesses in Everywoman<\/em>, de Jean Shinoda Bolen, psicoanalista junguiana y maestra de sabidur\u00eda. Gracias a este libro, s\u00e9 que debo mi amor por las viviendas y las casas a un arquetipo que act\u00faa en m\u00ed: la diosa griega Hestia, poco conocida en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>En la antigua Grecia, Hestia era venerada como la diosa del hogar o del fuego que ard\u00eda en la casa, en la chimenea o en el santuario del templo. Se cre\u00eda que la diosa estaba presente en la viva llama del centro de la casa, el templo o la ciudad. Ni la casa ni el templo se consideraban sagrados hasta que Hestia hubiera entrado en ella. [1]<\/p>\n<p>Para m\u00ed, que vivo en el siglo XXI, Hestia es la fuerza arquet\u00edpica que enciende, sostiene y reaviva el fuego dentro de m\u00ed, en mi coraz\u00f3n, cada vez que amenaza con apagarse. Para m\u00ed representa la espiritualidad femenina, el amor divino impersonal que habita en el silencio. Si estoy conectada a ella, ELLA me conecta, a trav\u00e9s de la luz, el poder y el calor de su fuego sagrado, con el cosmos, con la creaci\u00f3n, con todo lo que es.<\/p>\n<p>Como contrapunto a nuestra ruidosa cultura occidental, materialista y utilitarista, caracterizada por una racionalidad masculina unilateral y una creciente alienaci\u00f3n interior, Hestia, en la actualidad, parece estar despertando en cada vez m\u00e1s mujeres y hombres. Su silenciosa presencia conduce a un giro hacia el interior, hacia el centro del propio ser\u2026, a un proceso m\u00e1s profundo de autorreflexi\u00f3n, combinado con la b\u00fasqueda de nuevas expresiones de comunidad y conexi\u00f3n, de una vida sencilla cerca de la naturaleza. El final de este viaje, individual y colectivo, est\u00e1 abierto. \u00abSiento un fuego dentro de m\u00ed que no debo dejar que se apague, que por el contrario debo avivar, aunque no s\u00e9 a d\u00f3nde me llevar\u00e1.\u00bb (Vincent van Gogh)[2].<\/p>\n<p>De nuevo recorro las habitaciones de mi nueva casa. A\u00fan quedan muchas cosas por amueblar, reorganizar, comprar&#8230; Y las habitaciones siempre necesitan cuidados, limpieza, un dise\u00f1o creativo. Me pregunto: \u00bfConseguir\u00e9 hacer de mi casa un hogar, un hogar para m\u00ed y para los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>De esto estoy convencida: sin Hestia, ser\u00e1 un proceso dif\u00edcil.<\/p>\n<p>Como fuera, tambi\u00e9n dentro. Ni siquiera mi casa interior puede convertirse en un templo en el que pueda habitar el alma divina sin la conexi\u00f3n y la devoci\u00f3n al fuego sagrado de mi coraz\u00f3n: la llama del Esp\u00edritu. La purificaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de mi ser necesarias para ello solo pueden lograrse mediante la luz, el calor y el poder del amor divino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Jean Shinoda Bolen: <em>Goddesses in Everywoman<\/em>. Sphinx Verlag, Basilea, 1986.<\/p>\n<p>(<em>Las diosas de cada mujer. Una nueva psicolog\u00eda femenina)<\/em>, Kair\u00f3s, 2015.<\/p>\n<p>[2] Vincent van Gogh: <em>El fuego del alma. Reflexiones sobre la vida, el amor y el arte. <\/em>Insel Taschenbuch, Frankfurt a. M., 1990.<\/p>\n","protected":false},"author":925,"featured_media":99718,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110076],"tags_english_":[],"class_list":["post-106849","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-livingpast-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/106849","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/925"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/99718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106849"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106849"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=106849"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=106849"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}