{"id":106826,"date":"2024-01-03T21:22:38","date_gmt":"2024-01-03T21:22:38","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/una-manana-en-la-escuela-rishi\/"},"modified":"2024-01-03T21:22:38","modified_gmt":"2024-01-03T21:22:38","slug":"una-manana-en-la-escuela-rishi","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/una-manana-en-la-escuela-rishi\/","title":{"rendered":"Una ma\u00f1ana en la escuela Rishi"},"content":{"rendered":"<p>Hace mucho tiempo, en alg\u00fan lugar a orillas del r\u00edo Indo, cuando el sol se levanta para abrazar la tierra, los ni\u00f1os peque\u00f1os, alegres estudiantes, iban cantando. Por la ma\u00f1ana, muchos de ellos acud\u00edan a sentarse bajo el gran pimentero para escuchar la lecci\u00f3n de su maestro. En los tejados de las casas, los monos desayunaban ri\u00e9ndose unos de otros. Un gato atigrado tomaba el sol, despreocupado de sus ruidosos vecinos. En cada \u00e1rbol, los p\u00e1jaros se afanaban en alimentar a sus familias, alegrando el ambiente y coloreando el cielo. Podr\u00eda haber sido bajo las palmeras de Egipto, a orillas del Nilo, o a la sombra de los poderosos robles arraigados en las tierras celtas. El amanecer brilla, en todas partes, en todo momento, para quienes abren bien los ojos.<\/p>\n<p>Un ni\u00f1o pregunt\u00f3 al profesor:<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQui\u00e9n cre\u00f3 los p\u00e1jaros?<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfLos p\u00e1jaros? \u2013El profesor piensa un momento. Los p\u00e1jaros cantan, los monos r\u00eden y vosotros, los alumnos, tambi\u00e9n hab\u00e9is venido cantando y riendo. Todos los seres vivos cantan. Los dioses, esos seres que nuestros pintores representan torpemente en las paredes de los templos, tambi\u00e9n cantan. La tierra, el fuego, el agua, el bosque, el tigre, el trabajo de los hombres, el amor de las mujeres, la alegr\u00eda de los ni\u00f1os, todo lo que sucede es la gran canci\u00f3n, la historia que cuentan los dioses todopoderosos.<\/p>\n<p>&#8211; \u201cLos dioses lo crearon todo, luego&#8230;\u00bb, dijo el ni\u00f1o pensativo.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abLos dioses deben de haber puesto una nota falsa en tu cara\u00bb, dijo uno de sus compa\u00f1eros, burl\u00e1ndose de \u00e9l.<\/p>\n<p>Toda la clase se rio a carcajadas; incluso la \u00abv\u00edctima\u00bb sonre\u00eda y segu\u00eda pensando en la historia de la canci\u00f3n de los dioses.<\/p>\n<p>&#8211; Pero si todo lo que existe es la canci\u00f3n de los dioses, \u00bfpor qu\u00e9 cantan sobre la muerte y la tristeza? Si son los dioses los que cantan mi vida, \u00a1qu\u00e9 compositores m\u00e1s extra\u00f1os!<\/p>\n<p>&#8211; Es verdad\u00bb, exclam\u00f3 una ni\u00f1a, \u00aba menudo me he preguntado por qu\u00e9 los dioses crearon un mundo tan peligroso. Yo soy peque\u00f1a, pero mis hermanas lo son a\u00fan m\u00e1s. Una de ellas muri\u00f3 este invierno, solo ten\u00eda dos a\u00f1os. \u00bfCu\u00e1l es el significado de esta canci\u00f3n? \u00bfDe qu\u00e9 extra\u00f1o coraz\u00f3n podr\u00eda haber salido semejante melod\u00eda?<\/p>\n<p>La peque\u00f1a clase empezaba a zumbar con la cuesti\u00f3n candente de la rectitud de la canci\u00f3n de los dioses, cada ni\u00f1o con sus propias experiencias dolorosas.<\/p>\n<p>\u00abEs el karma\u00bb, era la respuesta habitual. El karma siempre tiene raz\u00f3n, es la consecuencia l\u00f3gica e ineludible de lo que uno hace.<\/p>\n<p>&#8211; Inesca&#8230; \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n<p>&#8211; \u201c\u00a1Ineludible, est\u00fapido! Que no podemos evitar. Si nos pasan cosas terribles es porque nos las merecemos, nada m\u00e1s&#8230; \u00a1es la ley!\u00bb.<\/p>\n<p>Mientras intercambiaba miradas c\u00f3mplices con los monos del tejado de enfrente, el profesor segu\u00eda el flujo de razones de un lado a otro, as\u00ed como el torrente de sentimientos que suscitaba el debate.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c\u00bfLa ley?\u00bb, dijo otro. Si los dioses componen todas las melod\u00edas, \u00bfqu\u00e9 se puede cambiar? \u00bfQu\u00e9 opci\u00f3n tenemos de hacer el bien o el mal? Si todo est\u00e1 escrito, no hay ley, solo un guion que nosotros, como actores, como actrices, interpretamos.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abNunca habr\u00eda aceptado en mi teatro a un actor como t\u00fa\u00bb, volvi\u00f3 a decir el gracioso.<\/p>\n<p>&#8211; No hay guion, dijo una ni\u00f1a. Mi padre me dijo que la vida humana es la <em>lila<\/em>, el juego de los dioses. En este juego, tenemos un papel que interpretamos, bien o mal.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY qui\u00e9n dice que has ganado? \u00bfCu\u00e1ndo termina el juego?<\/p>\n<p>&#8211; Cuando se acaba el karma.<\/p>\n<p>&#8211; Ah, no, no empieces otra vez con esta cosa ineludible: \u00a1el karma! Nunca saldremos de esta&#8230;<\/p>\n<p>El profesor, que no hab\u00eda perdido palabra del debate, miraba la urraca que se hab\u00eda posado en la rama superior, con su larga cola, el cuerpo blanco y las alas negras y azules. Un cuervo se le hab\u00eda unido en la rama de arriba. Estaban esperando a que ni\u00f1os y ni\u00f1as se marcharan para darse un fest\u00edn con las migajas de la merienda.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abLos dioses cantan el mundo\u00bb, dijo el maestro en voz alta, pero amable, para restablecer la calma. \u00abPero, \u00bfqui\u00e9n empez\u00f3 a cantar a los dioses?\u00bb<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os volvieron a escuchar, sumergi\u00e9ndose en el espacio desconocido abierto por el instructor. \u00bfCantan los dioses porque es su karma? \u00bfExiste una ley para los dioses?<\/p>\n<p>&#8211; Los dioses son eternos, no tienen principio ni fin. Nadie podr\u00eda haber empezado a cantarlos, respondi\u00f3 uno de los alumnos mayores.<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, los dioses son eternos, tienen un cuerpo que no muere, es decir, que ha sido y ser\u00e1 siempre, continu\u00f3 el maestro.<\/p>\n<p>&#8211; S\u00ed, \u2013la asamblea estuvo de acuerdo.<\/p>\n<p>&#8211; En sus cuerpos solo puede haber un coraz\u00f3n que late eternamente tambi\u00e9n, inagotable.<\/p>\n<p>&#8211; Sin duda alguna.<\/p>\n<p>&#8211; Para hacer m\u00fasica, ustedes, que cantan tan a menudo, deben llevar el mismo ritmo. Ese es el primer requisito. Se puede desafinar un poco, pero perder el comp\u00e1s, eso es imposible. Ahora bien, si los dioses son eternos, es porque sus corazones laten al ritmo del coraz\u00f3n mismo del universo, la Fuente misteriosa de la que todo procede y a la que todo vuelve.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfCu\u00e1l es esa Fuente, se\u00f1or?\u00bb, pregunt\u00f3 el primer ni\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211; No podemos decir nada de ella, salvo que late en todas las criaturas, en todos los seres que nos rodean, incluso en las cosas. Si los dioses son bienaventurados, es porque saben reconocer la presencia de la Fuente dondequiera que miren. As\u00ed est\u00e1n siempre en conexi\u00f3n, en sinton\u00eda, difundiendo el canto del Origen como la savia que sube por el \u00e1rbol o la sangre que irriga la parte m\u00e1s peque\u00f1a de nuestro cuerpo.<\/p>\n<p>&#8211; Pero nosotros no somos tan felices. Acabas de hablarnos de esta Fuente que da la felicidad, como si todo lo que hubi\u00e9ramos hecho antes no tuviera ning\u00fan valor comparado con la m\u00fasica en la que viven los dioses.<\/p>\n<p>&#8211; Somos seres humanos -dijo el profesor-, nacemos para vivir miles de experiencias de alegr\u00eda y sufrimiento, y luego morimos.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abPara vivir mejor despu\u00e9s\u00bb, dijo el primer chico.<\/p>\n<p>&#8211; La pr\u00f3xima vez elegir\u00e9 un pueblo distinto al tuyo -se rio el gracioso.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfQui\u00e9n de ustedes recuerda con certeza su vida anterior? Como los animales, tenemos un coraz\u00f3n que late, enviando el ritmo y el calor de la vida a nuestros cuerpos. Tambi\u00e9n tenemos una mente para crear y una voluntad para llevar a cabo nuestras estrategias de supervivencia en este mundo, en el que debemos comer, cobijarnos y vestirnos para defendernos de la muerte que nos acecha desde el momento en que nacemos.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abEs una batalla perdida\u00bb, dijo un chico que hab\u00eda permanecido en silencio hasta entonces.<\/p>\n<p>&#8211; \u201c\u00a1Por supuesto! Perdida de antemano\u00bb, dijo el profesor. Tanto si tenemos una vida como muchas, morimos. La cuesti\u00f3n es: \u00bfqu\u00e9 es un coraz\u00f3n que late eternamente, un coraz\u00f3n inmortal y bendito, como el que todos aspiramos a tener?<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Oh, s\u00ed\u2026!\u00bb, respondieron juntos estos ni\u00f1os y ni\u00f1as tan educados.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Ac\u00e9rquense, amiguitos, y miren!<\/p>\n<p>El maestro era un Rishi, un antiguo vidente. Se levant\u00f3 y sostuvo una piedra blanca y plana, como una bandeja, para que todos la vieran. Cerr\u00f3 los ojos y aparecieron im\u00e1genes en la superficie de la piedra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&#8211; En un futuro lejano, dijo, tus tataranietos vivir\u00e1n sin tener en cuenta a los dioses. Siempre en busca de la felicidad, querr\u00e1n la inmortalidad, o mejor dicho, ya no aceptar\u00e1n la muerte. Ser\u00e1n cada vez m\u00e1s numerosos y destruir\u00e1n las Mansiones de la Vida, los reinos de los \u00e1rboles y de los tigres. No pensar\u00e1n ni en los padres de ayer ni en los hijos de sus hijos, y construir\u00e1n obstinadamente casas de placer para s\u00ed mismos, desafiando a todas las criaturas cantadas por los dioses. Centrados en sus propios deseos, querr\u00e1n hacerlo todo muy deprisa, movi\u00e9ndose constantemente al ritmo del d\u00eda y de la noche, del sol y de las estaciones. Las m\u00e1quinas les ayudar\u00e1n en su fren\u00e9tica carrera: robots concebidos por los corrompidos magos de esta era venidera. Llegar\u00e1n incluso a crear puertas al mundo de los sue\u00f1os y de los muertos para distraer a los vivos, sumi\u00e9ndolos en el olvido de la muerte que, aunque aplazada, seguir\u00e1 siendo el horizonte m\u00e1s seguro para todos. Embriagados con las m\u00fasicas m\u00e1s variadas, permanecer\u00e1n sordos a los cantos celestiales que dan ritmo a la vida. Sus corazones ser\u00e1n fr\u00e1giles. El sue\u00f1o los dejar\u00e1 a menudo en brazos de la angustia por problemas in\u00fatiles. Insomnes, ser\u00e1n pocas personas quienes se har\u00e1n la pregunta: \u00bfqu\u00e9 es un coraz\u00f3n eterno?<\/p>\n<p>Ante el panorama de extra\u00f1as m\u00e1quinas talando los bosques sagrados, con aquellos hombres duros y apresurados, los ni\u00f1os y ni\u00f1as permanecieron mudos. Por un momento se hizo un extra\u00f1o silencio mientras el Rishi abr\u00eda los ojos y volv\u00eda a guardar la piedra m\u00e1gica en su bolsa de tela azul. La urraca y el cuervo segu\u00edan all\u00ed, pacientes, esperando el final de la lecci\u00f3n con el saber estar propio de su especie.<\/p>\n<p>&#8211; \u00abPero&#8230; \u00bfpero c\u00f3mo nos aseguramos de que nuestros tataranietos, quiz\u00e1 nosotros m\u00e1s tarde, no tengan que vivir esta pesadilla de las m\u00e1quinas y el fin del reino de los tigres?\u00bb, volvi\u00f3 a preguntar el primer ni\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211; Hmmm&#8230; dijo el profesor. Es necesario prestar atenci\u00f3n a todo lo que nos rodea. El \u00e1rbol, la urraca, el cuervo, el r\u00edo, el gato, tus amigos, los monos, tus padres, el viento, todo late, todo canta. Desarrolla los \u00fanicos poderes que importan: escuchar y observar. Escuchando y observando profundamente lo que tiene vida, desciframos la bella y compleja m\u00fasica en la que participamos. Siempre estamos aprendiendo, porque la m\u00fasica est\u00e1 viva y siempre cambiando. Para captarla, debemos hacer como ella, debemos morir para renacer una y otra vez. Este es el secreto, la esencia de la m\u00fasica: morir para renacer. Cuanta m\u00e1s atenci\u00f3n prestas, m\u00e1s desea tu coraz\u00f3n latir al ritmo del flujo inagotable de la vida. As\u00ed es como conectas tus ojos, tus o\u00eddos y toda tu cabeza al latido del coraz\u00f3n. Haz esto y nunca atacar\u00e1s el reino de los tigres. La inteligencia no te lo permitir\u00e1. T\u00fa tambi\u00e9n te convertir\u00e1s en una Morada de Vida, en una parcela luminosa del coraz\u00f3n del Universo, en un m\u00fasico en sinton\u00eda con la canci\u00f3n de los dioses. Ese es el reto de toda verdadera escuela.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY conoceremos la Fuente?\u00bb, pregunt\u00f3 el ni\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211; Ya lo ver\u00e9is&#8230; Ahora, cantemos el Salmo para la Luz de Mayo, por favor.<br \/>\nEl maestro mir\u00f3 el alegre tumulto de infantes mientras se alejaban. Al pie del \u00e1rbol, cuando ya no quedaba nadie, la urraca y el cuervo se dieron por fin un fest\u00edn de alegr\u00eda y saber estar propias de su especie.<\/p>\n","protected":false},"author":923,"featured_media":105506,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-106826","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/106826","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/923"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=106826"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=106826"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=106826"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=106826"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}