{"id":105914,"date":"2023-11-21T21:54:24","date_gmt":"2023-11-21T21:54:24","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/karma\/"},"modified":"2023-11-21T21:54:24","modified_gmt":"2023-11-21T21:54:24","slug":"karma","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/karma\/","title":{"rendered":"Karma"},"content":{"rendered":"<p>Para quienes deseamos introducir un elemento espiritual m\u00e1s profundo en nuestras vidas, en alg\u00fan momento nos encontraremos con la idea del \u00abkarma\u00bb y, por supuesto, no se nos escapar\u00e1 su relativa importancia y desearemos comprender mejor este concepto. Al fin y al cabo, si nos tomamos en serio seguir un camino espiritual,\u00a0 queremos comprender ese camino y todos sus matices.<\/p>\n<p>Si queremos comprender mejor el concepto de karma y buscamos su definici\u00f3n en Google, entre muchas acepciones y sentidos, encontraremos los siguientes:<\/p>\n<p><em>Karma (\/\u02c8k\u0251\u02d0rm\u0259\/, del s\u00e1nscrito: <\/em><em>\u0915\u0930\u094d\u092e<\/em><em>, IPA; pali: kamma) es un concepto que indica acci\u00f3n, obra o hecho, y su efecto o consecuencias. En las religiones indias, el t\u00e9rmino se refiere m\u00e1s espec\u00edficamente a un principio de causa y efecto, a menudo llamado principio del karma, en el que la intenci\u00f3n y las acciones de un individuo, (causa) influyen en el futuro de ese individuo, (efecto). La buena intenci\u00f3n y las buenas acciones contribuyen a un buen karma y a renacimientos m\u00e1s felices, mientras que la mala intenci\u00f3n y las malas acciones contribuyen a un mal karma y a renacimientos malos. Seg\u00fan algunas escrituras, no existe ning\u00fan v\u00ednculo entre los renacimientos y el karma.<\/p>\n<p><\/em><em>La dificultad para llegar a una definici\u00f3n de karma se debe a la diversidad de opiniones entre las escuelas del hinduismo; algunas, por ejemplo, consideran que el karma y el renacimiento est\u00e1n vinculados y son simult\u00e1neamente esenciales; otras consideran que el karma es esencial pero no el renacimiento, y unas pocas discuten y concluyen que el karma y el renacimiento son una ficci\u00f3n err\u00f3nea. El budismo y el jainismo tienen sus propios preceptos sobre el karma. As\u00ed pues, el karma no tiene una, sino m\u00faltiples definiciones y diferentes significados. Es un concepto cuyo significado, importancia y alcance, var\u00eda entre las diversas tradiciones que se originaron en la India y diversas escuelas en cada una de estas tradiciones. Wendy O&#8217;Flaherty afirma que, adem\u00e1s, existe un debate permanente sobre si el karma es una teor\u00eda, un modelo, un paradigma, una met\u00e1fora o una postura metaf\u00edsica.<\/em><\/p>\n<p>A partir de las concepciones expuestas, empezamos a ver la dificultad de llegar a comprender exactamente lo que abarca el t\u00e9rmino <em>karma<\/em>. En muchas culturas modernas, el t\u00e9rmino <em>karma<\/em> se ha convertido en una especie de chiste festivo: \u00ab&#8230; eso te traer\u00e1 mal karma, o&#8230; debe de haber buen karma en su camino&#8230; etc.\u00bb. La discusi\u00f3n suele acabar con risas de todos. Hay otras culturas en las que los conceptos de karma y renacimiento est\u00e1n tan profundamente arraigados en la psique que influyen en los comportamientos del momento hasta el punto de que su influencia parece tan obvia que esta se descarta en la vida presente casi con indiferencia: \u00ab&#8230; no tengo que preocuparme por eso, ya lo solucionar\u00e9 en la pr\u00f3xima vida&#8230;\u00bb. Sin embargo, hay quienes ven el karma como el \u00abcarcelero\u00bb, el \u00abse\u00f1or supremo\u00bb, que castiga o recompensa seg\u00fan nuestras acciones, y que debe ser superado; su poder sobre nosotros debe ser anulado, de lo contrario no podremos ser verdaderamente libres.<\/p>\n<p>En todo esto, generalmente, el karma se ve como algo que est\u00e1 activo y fuera de nuestro control; y la p\u00e9rdida de control es una realidad que nos confronta. Es un coste que en la mayor\u00eda de los casos nos resistimos a pagar, ya que no parece que tengamos ning\u00fan poder de negociaci\u00f3n sobre el precio. Porque, \u00bfqui\u00e9n de nosotros est\u00e1 dispuesto a aceptar conscientemente la plena responsabilidad de sus actos, sobre todo si est\u00e1n ligados a la idea de que las causas se cometieron en una vida anterior, causas que para la mayor\u00eda de nosotros no recordamos haber cometido? De ah\u00ed que nuestras reacciones, en la mayor\u00eda de los casos, se limiten a re\u00edrnos de ello, infravalorarlo, ignorarlo totalmente o intentar escapar a su inevitabilidad.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando analizamos las definiciones anteriores, observamos una sorprendente similitud: se habla del karma sobre todo desde la perspectiva de su manifestaci\u00f3n externa, los efectos que experimentamos y c\u00f3mo debemos reaccionar ante ellos. Rara vez encontramos a alguien que hable de lo que es realmente el karma, no solo de lo que hace. La cuesti\u00f3n de su finalidad superior, su significado, su origen, rara vez parece entrar en el debate general. Sin embargo, este conocimiento podr\u00eda cambiar totalmente nuestra comprensi\u00f3n del karma y la forma en que percibimos nuestra relaci\u00f3n con \u00e9l.<\/p>\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto podemos llegar a comprender realmente el karma, si solo lo enfocamos desde la perspectiva: c\u00f3mo se manifiesta en nuestras vidas? Incluso entonces, \u00bfpodemos atribuir nuestras interpretaciones de lo que experimentamos como bueno o malo, como definitivas del prop\u00f3sito e intenci\u00f3n m\u00e1s profundos del karma? Sin duda, debemos aceptar que gran parte de nuestra comprensi\u00f3n es especulativa, ciertamente deficiente, incluso incorrecta, si no conocemos las causas o consideramos el prop\u00f3sito que lo sustenta.<\/p>\n<p>Por supuesto, hay quienes abordan esta cuesti\u00f3n desde la perspectiva de \u00abconocer\u00bb nuestro pasado personal, lo que hicimos y dejamos de hacer en nuestras vidas anteriores, creyendo que esto nos llevar\u00e1 no solo al punto de comprender, sino tambi\u00e9n de \u00abcontrolar\u00bb cualquier carga k\u00e1rmica futura. El conocimiento de la ciencia se basa en un m\u00e9todo similar, donde la creencia general es que profundizando cada vez m\u00e1s en los detalles, uno se acercar\u00e1 a la esencia de una cosa y, por lo tanto, llegar\u00e1 a una comprensi\u00f3n completa de la misma. Pero, \u00bfha sido esta la experiencia de la ciencia?, este m\u00e9todo \u00bfla ha acercado a la sabidur\u00eda?. Por lo tanto, \u00bfpodemos afirmar con seguridad que si nos estudiamos a nosotros mismos, todas nuestras vidas anteriores hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle, esto nos aportar\u00e1 la sabidur\u00eda de comprender el prop\u00f3sito y el significado de nuestras vidas? \u00bfTenemos que buscar un enfoque diferente?<\/p>\n<p>La respuesta a este enigma puede encontrarse mejor si empezamos por abordar esta cuesti\u00f3n desde la perspectiva de lo metaf\u00edsico, lo espiritual, y buscamos un punto de partida en las ense\u00f1anzas universales que han acompa\u00f1ado a la humanidad a lo largo de los tiempos. Porque sin esta base, limitamos nuestro conocimiento solo a las acciones externas del karma; y, como con todas las cosas, para obtener esa perspectiva completa, debemos considerar tanto los aspectos internos como los externos.<\/p>\n<p>Independientemente del sistema religioso, espiritual o de creencias al que nos adhiramos, hay algunos hilos comunes que los unen a todos. Todos ellos sit\u00faan a un ser superior, una divinidad, un Creador incognoscible como fuente y principio de toda la vida. Aunque por lo general tenemos opiniones divergentes sobre c\u00f3mo se manifiesta esta divinidad, el hilo com\u00fan de la perfecci\u00f3n, la omnisciencia y lo absoluto permanecen. El Amor, con may\u00fascula, es el t\u00e9rmino m\u00e1s utilizado para referirse a la expresi\u00f3n de esta perfecci\u00f3n que palpita en toda la creaci\u00f3n. As\u00ed pues, si intentamos penetrar en la comprensi\u00f3n de la esencia vibratoria de la Divinidad, tal vez podamos aproximarnos tambi\u00e9n a c\u00f3mo se manifiesta.<\/p>\n<p>Est\u00e1 ampliamente aceptado que el Creador de toda Vida irradia Su presencia a trav\u00e9s de Su creaci\u00f3n, y que esta radiaci\u00f3n, este Esp\u00edritu, este Amor, no solo refleja la esencia del Creador en la manera en que la vida se manifiesta en su forma, sino que, tambi\u00e9n, contiene el prop\u00f3sito que da significado a la forma. En otras palabras, su Presencia es completa. Trae la posibilidad de la vida, y gu\u00eda esa vida con prop\u00f3sito e intenci\u00f3n. Por lo tanto, el Amor es la expresi\u00f3n directa de lo que el Creador desea para lo creado, y se convierte para nosotros en la ley universal, el motor principal, que da a nuestra vida prop\u00f3sito y, por lo tanto, sentido.<\/p>\n<p>Pero debemos \u00abextraer\u00bb este significado desde dentro de esta \u00abley\u00bb, si queremos comprender su impacto personal en nuestras vidas a trav\u00e9s de la acci\u00f3n del karma. Al igual que el Creador mismo, Ella ha dado a la vida la \u00ablibertad de elecci\u00f3n\u00bb, y ah\u00ed radica la esencia de c\u00f3mo y por qu\u00e9 experimentamos el funcionamiento del karma como lo hacemos. Por un lado, el Amor de la Creadora irradia a trav\u00e9s de Su creaci\u00f3n, dando a la vida el alimento y la posibilidad de elevarse hasta la Divinidad. En otras palabras, el Amor, el prop\u00f3sito y el significado de la Voluntad de Dios, contiene en s\u00ed mismo la totalidad y la plenitud para que toda la vida se eleve a un nivel superior, cada vez m\u00e1s espiritual. En la Biblia se habla de pasar \u00abde poder en poder y de gloria en gloria\u00bb.<\/p>\n<p>Pero&#8230; como a la vida tambi\u00e9n se le ha dado la libertad de elecci\u00f3n, la libertad de sintonizarse conscientemente y vivir en armon\u00eda con este prop\u00f3sito, si su elecci\u00f3n es contraria a este, si nuestro comportamiento se desv\u00eda de la esencia del \u00abamor\u00bb y se mueve hacia el ego\u00edsmo, entonces el Amor responder\u00e1 para \u00abcorregirnos\u00bb suavemente, para reequilibrarnos, para \u00abguiarnos\u00bb a trav\u00e9s de la experiencia personal. Y esta acci\u00f3n correctiva, esta expresi\u00f3n de causa y efecto, la conocemos y experimentamos como karma. Por tanto, el karma no consiste en castigar lo malo o recompensar lo bueno, sino en guiarnos hacia una comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de nuestro prop\u00f3sito, a trav\u00e9s de las experiencias vitales de consecuencia y responsabilidad.<\/p>\n<p>Como seres humanos, generalmente no pensamos en nuestras vidas en t\u00e9rminos de tener un prop\u00f3sito superior; no tomamos nuestras decisiones diarias bas\u00e1ndonos en este hecho. En lugar de ello, tendemos a vagar por la vida sin rumbo, reaccionando en lugar de instigar nuestras acciones bas\u00e1ndonos en el cumplimiento de un prop\u00f3sito espiritual m\u00e1s elevado. Las necesidades, deseos y anhelos del \u00abyo\u00bb predominan en todas nuestras decisiones, y cualquier prop\u00f3sito que nos asignemos a nosotros mismos suele estar centrado en la consecuci\u00f3n de estos objetivos personales. Pero nuestra ignorancia de un prop\u00f3sito superior es, exactamente, la raz\u00f3n por la que experimentamos el karma como lo hacemos.<\/p>\n<p>Para acercarnos a la comprensi\u00f3n de cu\u00e1l es realmente el prop\u00f3sito superior de nuestras vidas, debemos reconocer en primer lugar un nivel de dificultad. No porque la respuesta sea demasiado abstracta o metaf\u00edsica y, por tanto, est\u00e9 m\u00e1s all\u00e1 de nuestra comprensi\u00f3n, sino porque su comprensi\u00f3n est\u00e1 ligada a las experiencias vitales del individuo, del \u00abyo\u00bb. Si se nos dice que el prop\u00f3sito subyacente de nuestras vidas es \u00abvolver a Dios\u00bb, entonces la mente puede aceptarlo de forma superficial, pero la consciencia, la voz del alma, requiere una madurez de experiencia vital para responder positivamente a este conocimiento.<\/p>\n<p>Porque, una cosa es que la mente acepte: \u00abs\u00ed, mi objetivo \u00faltimo es volver a Dios\u00bb, y otra muy distinta es que se deje llevar por el estado interior de su alma, de modo que se convierta en la fuerza motriz de sus acciones cotidianas. Y aqu\u00ed nos encontramos cara a cara con la ley del karma. Si nuestras acciones diarias no est\u00e1n dirigidas a cumplir nuestro prop\u00f3sito m\u00e1s elevado, entonces cualquier acci\u00f3n consecuente provocar\u00e1 la acci\u00f3n \u00abcorrectiva\u00bb o equilibradora del karma para guiarnos hacia la comprensi\u00f3n y el cumplimiento de ese prop\u00f3sito. Esta es la fuerza motriz del karma: cumplir el prop\u00f3sito que Dios nos ha asignado. Y lo hace poni\u00e9ndonos cara a cara con las experiencias de las consecuencias y la responsabilidad y, por tanto, con la madurez del discernimiento, la madurez de la autoconsciencia.<\/p>\n<p>Pero, claro, ahora nos enfrentamos a otro dilema: \u00bfpor qu\u00e9 esta expresi\u00f3n del Amor, si es perfecta, parece juzgar y \u00abpremiar\u00bb el buen comportamiento y \u00abcastigar\u00bb el malo? \u00bfY c\u00f3mo entender c\u00f3mo el Amor, c\u00f3mo el karma, interpreta el bien y el mal: cu\u00e1les son los par\u00e1metros para que podamos evitar cruzar la l\u00ednea del bien al mal, y as\u00ed evitar dificultades penosas y, en su lugar, construir dificultades positivas?<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es donde ahora tenemos que incluir no solo lo te\u00f3rico, sino tambi\u00e9n lo pr\u00e1ctico, para llegar a una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa. Sabemos que nuestra realidad es que nacemos de esta naturaleza y, por lo tanto, estamos sujetos a las leyes de esta naturaleza; y as\u00ed atrapados dentro de la rueda de los opuestos. Estamos constantemente oscilando entre estos dos polos -vida y muerte, bien y mal, blanco y negro, positivo y negativo- y, por lo tanto, el karma tambi\u00e9n debe funcionar dentro de las leyes de nuestro ser natural; de ah\u00ed que lo experimentemos en t\u00e9rminos de \u00abbueno\u00bb y \u00abmalo\u00bb. Estas son las \u00fanicas expresiones, dentro de nosotros, que pueden comprenderse conscientemente: son nuestra \u00abvara de medir\u00bb, nuestro bar\u00f3metro, nuestra cinta m\u00e9trica.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, sabemos que el amor que experimentamos no es m\u00e1s que una sombra del verdadero Amor de Dios. Sin embargo, para nosotros es el primer y vacilante paso en el camino correcto hacia el cumplimiento de nuestro verdadero prop\u00f3sito; de modo que, cuando impregnamos nuestras acciones de lo que entendemos por amor, experimentamos las consecuencias como solidarias, nutritivas y armoniosas. Las acciones contrarias a este prop\u00f3sito, las acciones ego\u00edstas, da\u00f1inas, perjudiciales, etc., especialmente para los dem\u00e1s; las acciones que carecen de cualquier elemento de amor, provocar\u00e1n una consecuencia sobre nosotros mismos igual a la que hemos dado. Lo que sembremos, eso cosecharemos.<\/p>\n<p>Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 no \u00abamar\u00bb para experimentar solo el buen karma y anular as\u00ed el mal karma? Porque las \u00ablecciones\u00bb del karma, es decir, la ley de las consecuencias, incluyen la \u00ablibertad de elecci\u00f3n\u00bb y, por tanto, la lecci\u00f3n de la responsabilidad. El karma no fuerza, manipula o domina, sino que nos sit\u00faa ante nuestro propio estado de ser, ante las consecuencias de nuestras buenas o malas acciones y, al mismo tiempo, tambi\u00e9n nos enfrenta al movimiento circular, al p\u00e9ndulo que sigue oscilando entre estos dos polos. El karma no trata de ense\u00f1arnos la necesidad de forzar el p\u00e9ndulo hacia un extremo, es decir, de permanecer en el lado de la bondad, por ejemplo, sino que este p\u00e9ndulo debe seguir oscilando y lo har\u00e1. En nuestro estado natural, no puede mantenerse en un solo lado, por muy buenas personas que lleguemos a ser. \u00abNo hay nadie bueno, ni uno solo\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed que tenemos que entender la confusi\u00f3n potencial que puede surgir de esto. Por un lado, vemos que el karma \u00abrecompensa\u00bb nuestras acciones de amor, anim\u00e1ndonos as\u00ed a movernos en una determinada \u00abdirecci\u00f3n\u00bb, una direcci\u00f3n que est\u00e1 m\u00e1s en armon\u00eda con el cumplimiento de nuestro verdadero prop\u00f3sito, mientras que, por otro lado, vemos que tambi\u00e9n nos est\u00e1 ense\u00f1ando las limitaciones de lo que experimentamos como amor, y abriendo as\u00ed nuestra comprensi\u00f3n a la posibilidad de una expresi\u00f3n m\u00e1s elevada de Amor. As\u00ed que debemos llegar a ver que el camino hacia el \u00abAmor\u00bb requiere que amemos, pero tambi\u00e9n que comprendamos las limitaciones de la emoci\u00f3n que llamamos amor. Si nos quedamos varados en una isla, debemos utilizar cualquier \u201cmadera\u201d a la deriva que tengamos a mano para construir una balsa para escapar; pero esta madera a la deriva nunca se convertir\u00e1 en el barco que nos lleve a puerto seguro. La madera a la deriva puede mantenernos a flote, pero siempre estar\u00e1 a merced de las corrientes.<\/p>\n<p>Las acciones del karma nos llevan gradualmente al punto de comprender nuestra imperfecci\u00f3n, nuestra transitoriedad, nuestra mortalidad; intenta hacernos conscientes de la rueda cerrada en la que existimos. \u00bfPor qu\u00e9? Para que comencemos a anhelar escapar de esta limitaci\u00f3n y busquemos lo perfecto, lo absoluto, la uni\u00f3n con Dios; para que comencemos a anhelar cumplir nuestro verdadero prop\u00f3sito. A trav\u00e9s de los golpes de martillo de la dura experiencia, el karma est\u00e1 abriendo nuestros corazones y haci\u00e9ndonos comprender que esta rueda del bien y del mal es, en esencia, nuestra prisi\u00f3n, y que los esfuerzos por detenerla son in\u00fatiles. Pero, en la libertad que se nos ha dado, debemos responder a este anhelo y elegir conscientemente este camino. No solo debemos utilizar la madera a la deriva, nuestro amor natural, para construirnos una balsa con la que iniciar nuestro viaje, sino que debemos tomar la decisi\u00f3n consciente de escapar de nuestra isla desierta.<\/p>\n<p>As\u00ed, debemos comprender que, debido a su naturaleza, no podemos escapar del karma, pero podemos empezar a fluir con \u00e9l hacia su objetivo final. Y aqu\u00ed reside la Misericordia, el Amor, que nuestra ignorancia fundamental nos ha ocultado en su mayor parte. Si cambiamos nuestra direcci\u00f3n en la vida, si aceptamos conscientemente el objetivo espiritual m\u00e1s elevado al que estamos llamados, y nuestras acciones diarias se sintonizan para alcanzar esta vida espiritual, entonces el karma no desaparece, sino que se convierte en la Bendici\u00f3n, la Gracia, la manifestaci\u00f3n del Amor dentro de nosotros, que entonces nos apoya y nos gu\u00eda hacia el cumplimiento de este verdadero prop\u00f3sito m\u00e1s elevado. Si nuestra vida est\u00e1 en sinton\u00eda con lo que Dios ha querido, entonces el karma ya no necesita corregir ni equilibrar, sino que se convierte en la ola, en la corriente que nos lleva hacia el puerto de nuestro destino.<\/p>\n<p>La ley del karma, que generalmente hemos llegado a ver como la de la justicia ciega \u2013como el juez y verdugo imparcial, pero personal\u2013, ahora podemos empezar a verla con su verdadero prop\u00f3sito interno. Imaginemos que la raza humana se quedara sola, sin que sus acciones y comportamientos estuvieran sujetos a esta acci\u00f3n \u00abcorrectora\u00bb, a esta influencia equilibradora. \u00bfQui\u00e9n nos ense\u00f1ar\u00eda las consecuencias de nuestras elecciones en la vida, las consecuencias de las acciones buenas y malas? \u00bfPodr\u00edamos confiar en los insaciables deseos del \u00abyo\u00bb, en la ignorancia y el enga\u00f1o de la mente, o en las acciones especulativas y enga\u00f1osas que de ello se derivan, para dirigir nuestras vidas hacia un prop\u00f3sito m\u00e1s elevado?<\/p>\n<p>En su mayor parte, tropezamos ciegamente con las consecuencias de nuestros actos, nos golpeamos los dedos de los pies y nos ara\u00f1amos las espinillas, centrados \u00fanicamente en el dolor que esto nos produce, pero sin abrir nunca los ojos para ver hacia d\u00f3nde nos dirigimos en realidad. As\u00ed, mientras algunos nos re\u00edmos de las tontas lesiones de los dem\u00e1s, hay quienes creen que la precauci\u00f3n, que se ve como algo bueno, es la soluci\u00f3n para evitar futuras lesiones. Otros creen que si tomamos nota de todas las piedras y baches de nuestra carretera, si estudiamos con detalle nuestro viaje pasado, podremos atravesar y navegar por esta autopista sin sufrir da\u00f1os en el futuro. Y discutimos entre nosotros sobre c\u00f3mo es este camino, y qu\u00e9 direcci\u00f3n es la mejor para seguir con el menor n\u00famero de obst\u00e1culos, y creamos normas y leyes para intentar minimizar nuestros golpes y magulladuras.<\/p>\n<p>Todo el tiempo, el karma es la mano invisible, el guardi\u00e1n y cuidador invisible, que nos gu\u00eda hacia nuestro destino final. Lamentablemente, como ni\u00f1os, la mayor\u00eda de las veces no comprendemos las verdaderas lecciones que el karma intenta ense\u00f1arnos, e ignoramos, nos resistimos o no mostramos inter\u00e9s en aprender. Pero a medida que nuestras experiencias vitales elevan nuestras almas hacia una madurez m\u00e1s profunda, a medida que los ojos del coraz\u00f3n comienzan a abrirse, vemos por primera vez el panorama, el paisaje en el que nos encontramos. Y as\u00ed, armados con este nuevo conocimiento, con esta visi\u00f3n de nuestro propio estado actual de ser, somos capaces de decidir en qu\u00e9 direcci\u00f3n debemos ir, qu\u00e9 camino debemos empezar a seguir. Nuestro verdadero prop\u00f3sito brilla como un brillante nuevo amanecer en el horizonte de nuestro anhelo. As\u00ed, el karma no es solo el maestro benevolente, sino la Voz del Amor, que nos gu\u00eda pacientemente hacia la comprensi\u00f3n y el entendimiento.<\/p>\n<p>As\u00ed, el funcionamiento del karma que experimentamos en sus efectos correctores y equilibradores, puede adquirir un significado mucho m\u00e1s profundo para nosotros, y podemos dejar de intentar evitarlo o controlarlo, y empezar a permitir que nos gu\u00ede hacia esa comprensi\u00f3n m\u00e1s profunda. El karma no es nuestro enemigo, sino nuestro amigo; y cuando empezamos a comprender esas voces espirituales que hablan de tratar a tus enemigos como tratar\u00edas a tus amigos, entramos tambi\u00e9n en una necesidad espiritual fundamental que nos llevar\u00e1 a una unidad m\u00e1s \u00edntima con lo que buscamos: no solo comprender, sino vivir en armon\u00eda y darle voz al verdadero prop\u00f3sito de nuestras vidas.<\/p>\n","protected":false},"author":966,"featured_media":105380,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-105914","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/105914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/966"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/105380"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=105914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=105914"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=105914"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=105914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}