{"id":103275,"date":"2023-06-20T15:12:33","date_gmt":"2023-06-20T15:12:33","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/convertir-la-sombra-en-luz\/"},"modified":"2023-06-20T15:12:33","modified_gmt":"2023-06-20T15:12:33","slug":"convertir-la-sombra-en-luz","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/convertir-la-sombra-en-luz\/","title":{"rendered":"Convertir la sombra en luz"},"content":{"rendered":"<blockquote>\n<p style=\"text-align: left;\"><em>Cuando la gente ve algunas cosas como bellas,<br \/>\n<\/em><em>otras se vuelven feas.<br \/>\n<\/em><em>Cuando la gente ve algunas cosas como buenas,<br \/>\n<\/em><em>otras se vuelven malas.<\/p>\n<p><\/em><em>El ser y el no ser se crean mutuamente.<br \/>\n<\/em><em>Lo dif\u00edcil y lo f\u00e1cil se apoyan mutuamente.<br \/>\n<\/em><em>Lo largo y lo corto se definen mutuamente.<br \/>\n<\/em><em>Lo alto y lo bajo dependen el uno del otro.<br \/>\n<\/em><em>Antes y despu\u00e9s se suceden lo uno a lo otro.<\/p>\n<p><\/em><em>Por eso el Maestro<br \/>\n<\/em><em>act\u00faa sin hacer nada<br \/>\n<\/em><em>y ense\u00f1a sin palabras.<br \/>\n<\/em><em>Las cosas surgen y \u00e9l las deja venir;<br \/>\n<\/em><em>las cosas desaparecen y \u00e9l las deja ir.<br \/>\n<\/em><em>Tiene pero no posee,<br \/>\n<\/em><em>act\u00faa pero no espera.<br \/>\n<\/em><em>Cuando termina su trabajo, lo olvida.<br \/>\n<\/em><em>Por eso permanece para siempre.<\/p>\n<p><\/em><strong>&#8211; Lao Tzu<\/strong>: <em>Tao Te Ching<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>Quien vive en la luz no tiene sombra, quien vive en la luz sabe c\u00f3mo reconocer lo que no est\u00e1 en la luz porque ve en la oscuridad. Quien vive en la luz ve lo que la luz muestra en su totalidad, sin matices, en su plena realidad. Posee todas las cosas en s\u00ed, est\u00e1 en unidad con todo y con todos y, como no exige ni rechaza, no sufre ninguna p\u00e9rdida.<\/p>\n<p>Cuando decimos \u00abbello\u00bb, lo separamos de \u201cfeo\u201d. \u00a0Si decimos \u00abno es bueno\u00bb \u2013y as\u00ed lo pensamos,\u00a0 incluso lo sentimos\u2013 lo delimitamos. Y, si decimos \u00abalto\u00bb, creamos \u201cbajo\u00bb. Lo que se separa crea una sombra. No desaparece porque lo excluyamos, porque nada puede desaparecer. \u00bfA d\u00f3nde podr\u00eda desaparecer? \u00bfNo es todo una unidad? Pero lo excluido se expresa entonces de otra manera: como excluido, sometido. Es una dualidad manifiesta, en la que la polaridad, los opuestos, no son vistos y aceptados como los dos polos de una realidad de una misma vida.<\/p>\n<p>Quien se separa por falta de aceptaci\u00f3n pierde contacto con lo que no acepta: sin embargo, lo no aceptado sigue existiendo, lo lleva consigo como una sombra. Esta persona identifica su personalidad con lo que acepta. Y se identifica con una \u00abimagen\u00bb de s\u00ed mismo que no se corresponde con la realidad.<\/p>\n<p>Lo que se \u00a0considera justo, excluye la posibilidad de ser injusto. La propia rectitud entonces se juzga muy elevada, y surge un juicio de valor, calculando y sopesando todo a favor y en contra. As\u00ed, se coloca en este lado y no en el otro, porque una cosa le parece buena y la otra no. La tendencia a apartarse de un polo se convierte en un h\u00e1bito que pronto conduce a la esclavitud, se ancla en una parte de la consciencia y distorsiona la realidad.<\/p>\n<p>Lo que no queremos aceptar en nuestra identidad se convierte para nosotros en una sombra, no en la luz, no en la vida, no en la realidad, no en verdad, \u00a0solo en \u00ablo dejado de lado\u00bb. Esta sombra surge directamente de im\u00e1genes mentales creadas por nosotros, im\u00e1genes que nuestro \u00abyo\u00bb imagina, pero de las que no somos conscientes.<\/p>\n<p>Llamamos sombras a todas las posibilidades rechazadas de la realidad que el ser humano no ve o no quiere ver. La sombra es su mayor peligro, porque la posee sin saberlo. Todo lo que el ser humano oculta inconscientemente y m\u00e1s teme encontrar en s\u00ed mismo, lo proyecta como un mal an\u00f3nimo sobre el mundo exterior. As\u00ed, lo que una persona m\u00e1s temer\u00eda ver en s\u00ed misma, le mantiene la mayor parte del tiempo en constante movimiento y le hace estar siempre temerosa y a la defensiva. Al mismo tiempo, no sabe ni es consciente de que el miedo surge del rechazo de su propia realidad.<\/p>\n<p>El ser humano est\u00e1 envuelto en esta ceguera, en este no querer ver. Hasta la muerte estar\u00e1 atado a sus identificaciones y proyecciones, y esclavizado por ellas. Estas proyecciones e identificaciones ponen de manifiesto la exclusi\u00f3n y muestran la sombra; lo que significa que lo que no queremos aceptar en nosotros mismos, lo trasladamos fuera para verlo y combatirlo all\u00ed, en el exterior. Entonces ya no tenemos nada que ver con ella, porque nos hemos \u00abliberado\u00bb de ella. Sin embargo, esto es una ilusi\u00f3n, porque el yo, que se forma \u00fanicamente a partir de aquello con lo que se identifica, es responsable de nuestra separaci\u00f3n de toda la existencia.<\/p>\n<p>Nuestro yo lleva esta exclusi\u00f3n como una sombra a nuestro alrededor. La sombra es oscura, irritante, induce al miedo y, como una cadena, ata al prisionero. Sin embargo, la sombra nunca existe por s\u00ed sola, est\u00e1 conectada a la luz de la realidad y, para desaparecer, debe volver a la luz. Debe convertirse en luz. Por lo tanto, el buscador de la luz siempre se encontrar\u00e1 con su propia sombra, y primero tendr\u00e1 que transferir su propia sombra a la luz. Tal persona tendr\u00e1 que aceptar lo vil, asumir lo excluido, liberar lo sujeto, haciendo que vivan ambos polos dentro de s\u00ed, no solo en esp\u00edritu, sino con toda su alma y todo su cuerpo. Porque cuando en nosotros permanezca la m\u00e1s m\u00ednima noci\u00f3n del bien o del mal, nos marchitaremos a causa de nuestra sombra. La sombra nos conduce a la muerte, que es la sombra de la vida. La sombra nos sujeta con fuerza, no nos deja marchar, nos impide vivir la vida en plenitud. Adem\u00e1s, ni siquiera con la m\u00e1s m\u00ednima idea de sombra nos encontraremos en la plenitud de la luz, ni en la plenitud de la vida, ni en la unidad. As\u00ed pues, la muerte, la sombra y el mal tambi\u00e9n est\u00e1n estrechamente relacionados; y son el lado oscuro del bien, por lo que en nada se diferencian del bien.<\/p>\n<p>Hemos cargado la imagen de la sombra con todo lo que no consideramos bueno y a lo que llamamos malo. Lo que no consideramos bueno no queremos verlo, lo reprimimos, lo suprimimos, y lo que reprimimos, lo expulsamos de nuestra consciencia. Empujamos al inconsciente todo lo que no queremos y no nos gusta; entonces no queremos tener nada que ver con ello. No lo sabemos. Pero est\u00e1 ah\u00ed. Como una realidad oscura que se recuerda a s\u00ed misma constantemente, como una tensi\u00f3n en las zonas del inconsciente. Esta tensi\u00f3n extiende sus tent\u00e1culos hacia el exterior, y all\u00ed donde percibimos lo malo y lo no deseado, lucharemos contra ello. Tal acci\u00f3n es una necesidad para nosotros. Parece no solo justificado, sino incluso \u00e9tica y moralmente necesario, luchar y exterminar esta sombra, este mal, dondequiera y comoquiera que se manifieste. Y el ser humano que lo experimenta no ve que en los dem\u00e1s est\u00e1 luchando contra su propio subconsciente, su propia sombra, lo oculto de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>No es el mundo el que es malo, sino la perspectiva de quien se identifica con el bien y lucha contra el mal. Los ojos de quien se siente en soledad solo pueden percibir separaci\u00f3n y divisi\u00f3n. El ser humano est\u00e1 bajo el hechizo de una lucha tan necesaria \u2013as\u00ed le parece\u2013 contra el mal y no se da cuenta de que todos sus esfuerzos son in\u00fatiles y deben fracasar constantemente, porque el bien y el mal son dos aspectos de la unidad y, por tanto, dependen el uno del otro para seguir existiendo. El bien vive del mal, y el mal vive del bien. Quien conscientemente apoya el bien, inconscientemente alimenta el mal. Luchar contra el mal nos permite sobrevalorar el bien. Con esta sobrevaloraci\u00f3n adornamos a menudo la hipocres\u00eda, la bondad aparente, con la que tanto nos empe\u00f1amos en enmascarar nuestra nada y nuestra inconsistencia. Pues no se trata de un bien que solo puede ser bueno \u2013pues solo sirve a la unidad\u2013, sino de un bien que excluye y, por tanto, no puede ser bueno, porque provoca tensiones y conflictos.<\/p>\n<p>El dif\u00edcil autoexamen al que cada persona debe someterse no significa incurrir en grandes p\u00e9rdidas, sacrificios, sino que es siempre una confrontaci\u00f3n con la propia sombra. Implica la deprimente sensaci\u00f3n de tener que mirar a la cara a todo lo que una vez rechazaste. La cara y las manos son las \u00fanicas partes descubiertas del cuerpo. Mirar a alguien o a algo a la cara significa verlo al descubierto, verlo tal y como es. Significa percibir y comprender realmente. Aceptar con las manos desnudas significa no rechazar m\u00e1s, unir lo separado, armonizar lo irreconciliable. Entonces se encender\u00e1 el amor, pues sin amor no hay vida.<\/p>\n<p>Aceptar el mal como la propia polaridad y dualidad requiere valor. El coraje es fuerza. Sin embargo, se trata de un coraje sin lucha, en la calma que adquiere la clase de coraje que permite perseverar en un equilibrio sin consideraciones. S\u00ed, en este camino ser\u00e1s sacudido, perturbado y asustado. Tu paz y tu apoyo te ser\u00e1n arrebatados, y a trav\u00e9s de la p\u00e9rdida de este apoyo te encontrar\u00e1s con tu ego, que ha creado esta base de paz como un suced\u00e1neo, como una defensa contra lo que no aceptamos. Somos esclavos de la sangre de estos suced\u00e1neos; nos impiden ver la verdad. Durante un tiempo, estos sustitutos nos dan satisfacci\u00f3n. Nos ofrecen una liberaci\u00f3n en el tiempo y en la dualidad; y como entonces estamos temporalmente liberados, no buscamos m\u00e1s. Saciamos nuestra hambre, nos apaciguamos, pero no hay verdadera realizaci\u00f3n, no hay verdadera libertad. La tensi\u00f3n vibra bajo la piel, en cada fibra, como una presi\u00f3n interna que intensifica las reacciones de evasi\u00f3n y represi\u00f3n; entonces este proceso ya no puede descargarse m\u00e1s que mediante la violencia, la ansiedad, la inquietud y los vicios. La tensi\u00f3n tambi\u00e9n se manifiesta desde otro lado, en sentido contrario: cuando se trata por ejemplo de la lucha por los ideales, el humanismo, la virtud, etc., porque la tensi\u00f3n es energ\u00eda, y la energ\u00eda conduce al movimiento. La energ\u00eda debe fluir, y con la ayuda de la energ\u00eda podemos realizar nuestras ideas, darles forma y expresarlas.<\/p>\n<p>El buscador de la luz busca la vida, solo busca la luz. La luz est\u00e1 en todas partes, dentro y fuera. El buscador de la luz solo busca una conexi\u00f3n, una conexi\u00f3n con la luz. No le detiene ning\u00fan otro v\u00ednculo: dinero, poder, influencia, amistades, ostentaci\u00f3n, comida, satisfacciones, ascetismo, im\u00e1genes mentales religiosas, im\u00e1genes mentales comunes, etc. Cada acontecimiento lo ve como una oportunidad, una invitaci\u00f3n a la verdad. A trav\u00e9s de cada acontecimiento, a trav\u00e9s de cada persona, podemos conocernos a nosotros mismos, podemos observar nuestras reacciones como en un espejo.<\/p>\n<p>Esto es el amor: convertir la propia sombra en luz. Enfrentarse al propio yo con su inercia\u00a0 hacia la exclusi\u00f3n, para que finalmente desaparezca toda identificaci\u00f3n y proyecci\u00f3n. Esto es al mismo tiempo el fin del yo, el fin de la sombra. La realidad, el verdadero yo, llena entonces la forma, el cuerpo. La forma se conecta entonces con la fuente del amor y ve en todas las dem\u00e1s formas la misma posibilidad de amor. Por eso Lao-Tzu dice que la llamada colma la vida, porque contiene todas las cosas.<\/p>\n<p>Este es el mensaje de nuestra \u00e9poca. Este mensaje vibra en los \u00e9teres de nuestro planeta; es el impulso de la vida. Que muera toda dualidad que no reconozca la unidad. Al morir no queda nada de lo viejo, \u00a1nada! \u00a0y como no queda nada, solo hay vida, luz; no hay sombra, no hay muerte. Ya no se habla de ego-personalidad; el ser humano se ha elevado a la unidad. El alma reci\u00e9n nacida y la luz son una, ya no hay sombra.<\/p>\n<p>* Este art\u00edculo se basa en uno publicado en <em>Pentagrama<\/em> n\u00famero 3\/1986.<strong><em><\/p>\n<p><\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"author":917,"featured_media":101998,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110102],"tags_english_":[],"class_list":["post-103275","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-spiritsoul-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/103275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/917"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101998"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=103275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=103275"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=103275"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=103275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}