{"id":102966,"date":"2023-06-05T14:47:49","date_gmt":"2023-06-05T14:47:49","guid":{"rendered":"https:\/\/logon.media\/logon_article\/decision-para-la-libertad\/"},"modified":"2023-06-05T14:47:49","modified_gmt":"2023-06-05T14:47:49","slug":"decision-para-la-libertad","status":"publish","type":"logon_article","link":"https:\/\/logon.media\/es\/logon_article\/decision-para-la-libertad\/","title":{"rendered":"Decisi\u00f3n para la Libertad"},"content":{"rendered":"<p><em>\u2026 y uno dif\u00edcilmente se habr\u00eda atrevido a creerlo, a saber, que en Auschwitz todos pod\u00edan decidir por s\u00ed mismos si quer\u00edan ser buenos o malos. Y esta decisi\u00f3n no depend\u00eda en absoluto de si uno era jud\u00edo, polaco o alem\u00e1n; y ni siquiera depend\u00eda de si uno pertenec\u00eda a las SS. [1]<\/em><\/p>\n<p>Esta declaraci\u00f3n de Hannah Arendt me conmovi\u00f3 profundamente. \u00bfNo es habitual clasificar autom\u00e1ticamente entre los malos al oficial de las SS en el campo de concentraci\u00f3n?<\/p>\n<p>Y un jud\u00edo que muere inocentemente en la c\u00e1mara de gas, \u00bfno es necesariamente uno de los buenos?<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo se llega a tener tal libre albedr\u00edo que uno puede elegir el bien en medio del mal?<\/p>\n<p>Por experiencia propia, en la gran mayor\u00eda de los casos, he podido ver que son muchos factores externos e internos los que me obligan a elegir de determinada manera. La disposici\u00f3n, la educaci\u00f3n, el condicionamiento, las presiones sociales, s\u00ed, a veces cosas tan banales como el clima, un libro, la digesti\u00f3n, o una llamada telef\u00f3nica hecha previamente pueden influir decisivamente en mi voluntad.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas veces he hecho lo que no quer\u00eda hacer?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntas veces he hecho lo que estaba firmemente decidido a hacer de una manera completamente diferente en el momento decisivo, a veces incluso habiendo hecho exactamente lo contrario?<\/p>\n<p>Por lo tanto, estoy as\u00ed en la mejor compa\u00f1\u00eda con Pablo, quien se lamenta en Romanos 7:19-24:<\/p>\n<p><em>Porque el bien que quiero, no lo hago; mas el mal que no quiero, eso hago. Ahora bien, si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace, sino el pecado que mora en m\u00ed. Encuentro entonces una ley, que, cuando quiero hacer el bien, el mal est\u00e1 presente conmigo. Porque me deleito en la ley de Dios seg\u00fan el hombre interior; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y me lleva cautivo a la ley del pecado que est\u00e1 en mis miembros. \u00a1Miserable de m\u00ed!<\/em><\/p>\n<p>Pablo distingue as\u00ed entre el ser humano \u00a0exterior, material, que est\u00e1 sujeto a la ley del pecado, de la separaci\u00f3n de Dios, y el ser humano interior, espiritual, que vive seg\u00fan la ley eterna, espiritual.<\/p>\n<p>En esta dualidad yace tanto una maldici\u00f3n como una bendici\u00f3n. Una maldici\u00f3n, porque seg\u00fan nuestra naturaleza material somos prisioneros de la ley de causa y efecto, de la cual no podemos librarnos por nuestras propias fuerzas. Al mismo tiempo, a trav\u00e9s del ser humano interior, espiritual, tenemos la posibilidad de participar de una naturaleza completamente diferente, absolutamente libre e imperecedera.<\/p>\n<p>En cada ser humano, tal ser interior espiritual est\u00e1 dormido o ya est\u00e1 despertando. Cuanta m\u00e1s conciencia alcance este ser, m\u00e1s libre y clara ser\u00e1 nuestra elecci\u00f3n. Y as\u00ed tenemos la libertad en cada momento de elegir una de las dos naturalezas y sus leyes.<\/p>\n<p>En este punto, volvamos una vez m\u00e1s a Auschwitz en los \u00faltimos a\u00f1os de la guerra. All\u00ed encontramos al prisionero Viktor Frankl, un psic\u00f3logo jud\u00edo austr\u00edaco que, despu\u00e9s de la guerra, public\u00f3 sus observaciones sobre la naturaleza humana en el libro: <em>S\u00ed a la vida, a pesar de todo<\/em>.<\/p>\n<p>Encuentro muy impresionante que la esencia de la libertad humana pueda expresarse tan claramente en un lugar de encarcelamiento y de esclavitud externa.<\/p>\n<p>Victor Frankl escribe:<\/p>\n<p><em>Mientras que la ansiedad de la mayor\u00eda era la pregunta: \u00bfSobreviviremos a Auschwitz? Porque si no, entonces este sufrimiento no tiene sentido. En cambio, la pregunta que me asaltaba era otra: \u00bfTiene sentido todo este sufrimiento, esta muerte que nos rodea? Porque si no, al final no tendr\u00eda sentido sobrevivir en \u00e9l. Para una vida cuyo significado depende del hecho de que uno se salga con la suya o no, cuyo sentido depende de las gracias de tal coincidencia, tal vida no valdr\u00eda la pena vivirla en absoluto. [2]<\/em><\/p>\n<p>Entonces, \u00bfcu\u00e1l es el significado de la vida?<\/p>\n<p>Viktor Frankl dice que en realidad nunca importa lo que podemos esperar de la vida, sino s\u00f3lo lo que la vida espera de nosotros. [3]<\/p>\n<p>A diferencia de los animales, que solo reaccionan de acuerdo con sus instintos, el ser humano siempre tiene la libertad de cuestionar y cambiar conscientemente su actitud interior ante las cosas. Esta cualidad lo eleva por encima del animal y ning\u00fan ser humano puede arrebatarle esta libertad. Surge de la existencia de ese ser interior, espiritual, eterno del que habl\u00e1bamos antes.<\/p>\n<p>Viktor Frankl vio el sufrimiento en el campo de concentraci\u00f3n como una oportunidad \u00fanica para crecer m\u00e1s all\u00e1 de uno mismo. Cada prisionero all\u00ed ten\u00eda la opci\u00f3n de capitular ante su sufrimiento y perecer, o soportarlo con dignidad para triunfar sobre \u00e9l y as\u00ed obtener el mayor beneficio posible.<\/p>\n<p>C.G. Jung dijo una vez que los problemas m\u00e1s grandes y significativos de la vida son fundamentalmente irresolubles. Uno s\u00f3lo puede crecer m\u00e1s all\u00e1 de ellos. Hay que enfrentarse a los miedos para superarlos.<\/p>\n<p>De esta manera, Viktor Frankl se demostr\u00f3 contundentemente a s\u00ed mismo y a sus compa\u00f1eros de sufrimiento que no tenemos por qu\u00e9 ser solo v\u00edctimas de nuestras circunstancias, sino que en cada situaci\u00f3n de la vida se encuentra la oportunidad para elegir, una y otra vez, la vida y nuestra libertad, la libertad de aprender lo que cada crisis nos ofrece en cuanto a posibilidades de desarrollo.<\/p>\n<p>As\u00ed que este peque\u00f1o libro me hizo darme cuenta de que no es determinante lo que me pasa desde fuera. Tampoco est\u00e1 en mis manos. Pero c\u00f3mo enfrento las cosas, c\u00f3mo manejo la situaci\u00f3n, es algo que puedo decidir libremente. \u00bfY no ofrece la tarea m\u00e1s dif\u00edcil la mayor oportunidad de superar algo que me ha obstaculizado hasta ahora?<\/p>\n<p>Dejemos que Viktor Frankl hable de nuevo:<\/p>\n<p><em>Entonces, \u00bfqu\u00e9 es el ser humano? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que invent\u00f3 las c\u00e1maras de gas; pero, al mismo tiempo, es tambi\u00e9n el ser que entr\u00f3 en las c\u00e1maras de gas: erguido y con una oraci\u00f3n en los labios. [4]<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong><em>R<\/em><\/strong><strong>eferencias:<\/strong><\/p>\n<p>[1] Elisabeth Young-Bruehl, Hannah Arendt, Werk und Zeit, erweiterte Ausgabe [Vida y obra], edici\u00f3n ampliada, e-book 2016 Filosof\u00eda.<\/p>\n<p>[2] Viktor Frankl, Trotzdem Ja zum Leben sagen [S\u00ed a la vida a pesar de todo], 12\u00aa edici\u00f3n, Munich 2009, p\u00e1g. 104<\/p>\n<p>[3] op. cit. p\u00e1g. 117<\/p>\n<p>[4] op. cit. p\u00e1g. 131<\/p>\n","protected":false},"author":920,"featured_media":56343,"template":"","meta":{"_acf_changed":false},"tags":[],"category_":[110115],"tags_english_":[],"class_list":["post-102966","logon_article","type-logon_article","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","category_-zeitgeist-es"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article\/102966","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/logon_article"}],"about":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/logon_article"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/920"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/56343"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=102966"}],"wp:term":[{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=102966"},{"taxonomy":"category_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category_?post=102966"},{"taxonomy":"tags_english_","embeddable":true,"href":"https:\/\/logon.media\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags_english_?post=102966"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}